
Montevideo se convirtió en el epicentro de la fe católica regional este viernes con la llegada del papa León XIV al Aeropuerto Internacional de Carrasco a las 16:20. El arribo marcó formalmente el inicio de su primera gira apostólica por América Latina, una travesía internacional de alto impacto político y espiritual que se extenderá hasta el 17 de noviembre e incluirá visitas oficiales a Uruguay, Argentina y Perú. Al pie de la escalinata de la aeronave de Ita Airways, el Sumo Pontífice fue recibido solemnemente por el presidente uruguayo, Yamandú Orsi, acompañado por una delegación del Poder Ejecutivo y el cardenal Daniel Sturla.
Apenas tocó tierra la comitiva papal, las parroquias y capillas de todo el territorio uruguayo hicieron sonar sus campanas de manera simultánea durante cinco minutos como señal de comunión, regocijo y bienvenida. La llegada de León XIV reviste una trascendencia histórica insoslayable para la sociedad uruguaya, al poner fin a una espera de 38 años desde las recordadas visitas pastorales que realizara san Juan Pablo II en los años 1987 y 1988.
Tras los saludos protocolares en la pista aeroportuaria, la comitiva del Santo Padre se desplazó hacia el centro de la capital para cumplir con los compromisos institucionales. A las 18:15, León XIV mantuvo un encuentro bilateral con el presidente Orsi en el Edificio “José Artigas”, sede del Gobierno uruguayo, donde repasaron temas de agenda bilateral e interés común antes de dirigirse a la ceremonia pública.
El momento de mayor volumen político e institucional tuvo lugar en la Plaza Independencia, donde miles de fieles y ciudadanos se congregaron para presenciar el mensaje de bienvenida del mandatario. En su discurso, Orsi enalteció el modelo de convivencia pacífica y estabilidad democrática de Uruguay. “Una sociedad no es una simple suma de voluntades individuales”, aseveró el presidente ante la multitud, destacando además que el continente se sostiene como una de las pocas regiones globales libres de conflagraciones bélicas interstatales. En un gesto de apertura republicana, valoró la presencia de representantes de diversas fuerzas políticas reunidos en armonía. “Bienvenido a América Latina. Bienvenido a esta patria grande que lo espera y lo recibe con los brazos y el corazón abiertos. Bienvenido, querido amigo, al Uruguay”, concluyó el jefe de Estado.
Posteriormente, a las 19:10, la actividad papal viró hacia el ámbito estrictamente pastoral con la celebración de las vísperas en la Catedral Metropolitana de la Inmaculada Concepción y San Felipe y Santiago. En el emblemático templo capitalino, León XIV encabezó un encuentro litúrgico junto a obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas y seminaristas de todo el país, escenario elegido para pronunciar la primera homilía formal de su periplo latinoamericano.
La permanencia del Santo Padre en suelo uruguayo se mantendrá hasta el próximo 8 de noviembre, período en el cual desarrollará una intensa agenda que contempla celebraciones eucarísticas y encuentros comunitarios no solo en Montevideo, sino también en ciudades del interior como Paysandú —localidad fronteriza con la ciudad entrerriana de Colón— y Florida. Concluida esta primera etapa, León XIV emprenderá vuelo hacia Argentina y Perú para completar su recorrido por la región.
