En un día regado por la entrega de indicadores económicos -que llegan con retraso de casi dos meses- en general negativos, con una ola de debates en el Congreso y con el Presidente Milei haciendo retumbar todo, fiel a su estilo, durante su visita en España, el mercado financiero argentino tuvo una buena reacción, a pesar de registrarse una fuerte caída para el valor del trigo, tanto en Chicago como en Rosario, que es el grano que está jugando la cosecha del año en este momento.
El foco de la mirada de los profesionales estuvo en el dato que entregó el INDEC, con la difusión del EMAE (indicador de actividad económica), que dio en agosto una suba del 0,1% frente a julio, con una caída del 1,7% anual contra agosto del año pasado. Y, en línea con eso, con un número más actualizado, FIEL señaló que la industria cayó 0,9% en septiembre contra agosto y nada menos que 2,9% contra septiembre del año pasado.
En cambio, del lado positivo, se conoció también desde el INDEC que los salarios del sector formal (en blanco) mostraron una recuperación al ganarle a la inflación en agosto, aunque todavía acumulan una caída real del 2,3% en el último año. Y, por su parte, los ingresos en el sector informal o “en negro” sufrieron el impacto más severo, profundizando su pérdida de poder adquisitivo frente a la suba de precios.
De esta manera, mientras los trabajadores registrados logran cierto alivio mensual, el empleo no registrado continúa rezagado en el balance anual. La disparidad entre ambos sectores evidencia la creciente brecha social entre quienes cuentan con paritarias y quienes carecen de cobertura gremial. En consecuencia, el salario real promedio del total de la economía aún se ubica sensiblemente por debajo de los niveles de 2023.
Con todo eso de fondo, el mercado cambiario argentino tuvo una baja leve para el dólar blue, con mínima suba para los dólares oficiales y financieros. El BCRA pudo comprar algunos dólares y las reservas brutas repuntaron algo. Pero lo mejor del día estuvo en el repunte de los bonos, con baja de 11 unidades en el riesgo país, hasta 661 puntos básicos. En tanto que la Bolsa porteña repuntó 1,6%, con mayoría de subas de hasta el 5% en las ADR argentinas que se transan en NY.
Entre los economistas profesionales siguen abundando los apoyos hacia el Gobierno respecto del rumbo: apertura de la economía, superávit fiscal y acumulación de reservas. Pero se incrementan día a día las críticas, ya que la economía real sigue estancada, o con riesgo de ir a una recesión, lo cual empeoraría el humor social y eso podría provocar un traspié electoral en 2027, que rompería con todo lo certero que se hizo hasta ahora.
A nivel global, los mercados mundiales siguen en animación suspendida, muy pendientes de las elecciones que vienen. Trump está tratando de no hacer olas, trata de mostrar algún acercamiento con Irán, y con eso el petróleo no se movió. Brasil estuvo menos eufórico porque las encuestas dan un acercamiento de la intención de voto entre Lula y Bolsonaro. Hay valores estáticos en los metales, pendientes de la inflación mundial y del desgaste de las monedas. Preocupa el precio de los granos porque las cosechas vienen abundantes. Y lo que entra en su momento es el mundo cripto, que empieza a levantar cabeza luego de un gran invierno.
Dentro de todo este contexto, con algunas empresas tecnológicas entregando buenos balances, pero con precios ya muy altos, hay algunos inversores conservadores que empiezan a comprar bonos largos norteamericanos y con eso hoy se vio una quietud en las tasas cortas de EE.UU., pero un descenso en las rentas de más largo plazo: se pagó 4,5% anual a 1 año de plazo, 4,9% anual a 5 años, 5,1% anual a 10 años y 5,4% anual a 30 años. Y, con esa estructura, debido al freno en algunos commodities, en el exterior el dólar subió 1,3% en México, 0,7% en Chile y 0,3% en Brasil, no cambió contra el euro, el franco suizo, el yen y el yuan, y bajó 0,1% contra la libra.
A nivel cambiario local, con el blue en baja, persistió la lenta suba de los dólares oficiales y financieros. Con el dólar oficial a $ 1546,15, el BCRA compró US$ 46 M en el mercado local (una cantidad cada vez más chica), por lo que al final del día la autoridad monetaria logró una suba de reservas de apenas US$ 24 M, con economistas de todas las líneas insistiéndole a Milei y a Caputo que compren más reservas y que hagan subir el dólar, para que las empresas locales no sufran tanto frente a la apertura económica.
Frente a esa discusión, el dólar oficial subió $ 1,14 hasta $ 1546,15, el dólar blue bajó $ 5 hasta $ 1565, el dólar senebi subió $ 1,52 hasta $ 1551,69, el dólar mep subió $ 3,04 hasta $ 1548,22 y el contado con liqui subió $ 2,61 hasta $ 1633,76. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 7%.
Por todo lo que se ve, con una inflación anclada desde hace 14 meses en una variación anual del orden del 33%, los ahorristas están abandonando la idea de realizar plazos fijos en pesos, por lo que el stock total en esa posición se estancó, con crecimiento de colocadores en plazos fijos UVA +1%, que inmoviliza dinero durante 3 meses. Por eso, los bancos se vieron obligados a pagar más renta en los plazos fijos tradicionales: por plata chica siguió a 20,5% anual (16% en bancos grandes y 24% en bancos chicos), pero por plata grande el interés subió de 26,8 al 27,3% anual.
Con el gigantesco superávit comercial que se logrará este año, con una cifra que se espera creciente para los años por venir, los inversores empiezan a creer que habrá tantos dólares que no será necesario entrar en ninguna reestructuración de deuda. Por lo que, con altísimo volumen, ultra diversificado, los bonos argentinos volvieron a subir y el riesgo país bajó 11 unidades hasta 661 puntos básicos. Y en esto debe hacerse notar que de manera minuciosa los inversores empiezan a elegir bonos que habían quedado olvidados, con bajo volumen, y alta rentabilidad a vencimiento.
En papeles privados, con notable disparidad incluso dentro de los papeles tecnológicos, con brillo para Super Micro Computer y SpaceX, hubo cierre en verde en la Bolsa de Nueva York, con suba del 1% para el Nasdaq, del 0,7% para el Dow y del 0,6% para el S&P. En tanto que, como Lula se está acercando con otro plan platita, la Bolsa de San Pablo bajó 0,9%, en tanto que la Bolsa de México subió 1,5%.
A nivel local, el día había empezado bastante sin fuerza, pero con el correr de las horas, a pesar del EMAE, con $ 59.379 M operados en acciones y $ 333.851 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,6%. Mientras que las ADR argentinas en NY anotaron una suba del 1 al 5% para Telecom, Galicia, Supervielle, BBVA e IRSA; con baja del 1 al 4% para Bioceres y Mercado Libre.
Y, finalmente, con todo muy atado a las estrategias electorales, el petróleo subió apenas 0,1%. Los metales preciosos actuaron mixtos. Los metales básicos también estuvieron repartidos. En Chicago el maíz subió, la soja bajó, pero lo que cayó fuerte fue el trigo, con un descenso del 2,4%. y en Rosario el tema fue peor, ya que la soja subió apenas, con el maíz en baja, pero con un derrumbe del 6,2% para el trigo. Por último, el Bitcoin subió 2,4%, con aumentos todavía mayores para el resto de las criptomonedas, con analistas del sector afirmando “el criptoinvierno ha terminado”.
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