El día después de la suba de la tasa base de la Fed, de 3,5 a 3,75% anual (con un anticipo de que habrá una suba más pronto) finalmente no tuvo gran impacto en el mercado: las Bolsas tuvieron un buen día, los bonos mundiales en general estuvieron más estables y tampoco hubo nada disruptivo desde lo cambiario.
Las únicas variables que funcionaron, si se quiere de manera distinta a lo esperado, fueron las materias primas y las posiciones clásicas de refugio, ya que el petróleo estuvo en baja, los granos mostraron disparidad (merma en Chicago y suba en Rosario) y los metales resultaron fortalecidos (tanto preciosos como básicos), al tiempo que también tuvieron un respiro las criptomonedas.
A nivel internacional queda en evidencia que diferentes economías enfrentan situaciones bien disímiles: en medio de un estancamiento cada vez más preocupante, el Banco de Inglaterra decidió no mover su tasa, manteniéndola en 3,75%, sin seguir la suba que están haciendo el BCE y la Fed. Y, completamente a contramano, el Banco do Brasil aplicó una sorpresiva baja de la tasa Selic, justo antes de la elección presidencial: la achicó del 14 al 13,75% anual.
Este movimiento de Brasil tiene su lógica. A 17 días de la primera vuelta electoral (el 4 de octubre próximo), una nueva encuesta muestra un escenario infartante, con Lula y Bolsonaro cabeza a cabeza. Y, como los partidos que hay debajo de Bolsonaro son todos de derecha, Lula da Silva, desesperado, anuncia un aumento en las ayudas sociales en medio de la campaña, encendiendo alarmas en el mercado.
Todo esto prácticamente no tuvo impacto en el mercado financiero local, que siguió con dólares muy quietos y con el BCRA comprando unos pocos dólares, con pérdida de reservas. En tanto que los bonos siguen débiles, con muy leve aumento del riesgo país. Mientras que la Bolsa de Buenos Aires, en línea con onda verde desde Wall Street, anotó un repunte, con mayoría de subas para las ADR argentinas en NY.
A partir de eso, el escenario local tuvo claroscuros. Por un lado, se aprobó la ley de inocencia fiscal II (dejando afuera a los funcionarios públicos con cargo actual y con hasta 5 años de antigüedad). Es, supuestamente para que la gente lleve los dólares del colchón a los bancos, cuando el sistema financiero ya está lleno de dólares hasta el techo, por lo que la abundancia o escasez de billetes no es el tema, sino la incertidumbre por lo que pueda pasar con el proceso electoral de 2027.
En línea con eso, evidenciando que la economía real sigue plana, el INDEC informó que la desocupación medida al cierre de junio último subió hasta el 7,9%, afectando a 1,7 millones de personas. Y los especialistas en el tema afirman que, luego de la gran motosierra aplicada por el Presidente, el incremente es moderado, ya que Milei había arrancado con 7,7%. Y, además, tomando picos de lo que pasó con Mauricio Macri o con Alberto Fernández, el número de desocupados es menor.
Otro indicador que también dio negativo fue el dato sobre evolución del PBI, que medido también a junio mostró una baja del 0,6% ante el 1°T de este año, por lo que junio de 2026 contra junio de 2025 el crecimiento del Producto se achica a sólo el 2% anual.
Como contrapeso a esos malos indicadores, la Universidad Di Tella esta vez entregó un dato con expectativa positiva: la confianza de los consumidores repuntó en septiembre, alcanzando su mayor nivel en ocho meses, con una suba del 2,37% en base mensual.
En suma, en medio de lo que muchos analistas internacionales ya llaman 3° guerra mundial, con fuertes tensiones geopolíticas en cada vez más lugares diferentes del planeta, pareciera que los indicadores económicos están haciendo una suerte de sintonía fina, a las puertas de definir hacia dónde irán las cosas, según como se vaya moviéndola violencia internacional.
Paradójicamente, en medio de lo que parecía una firme pelea entre el titular de la Fed Kevin Warsh y el secretario del Tesoro Scott Bessent, la suba de la tasa base de la Reserva Federal ayudó a sostener el valor de los bonos de EE.UU. y que, con eso, las tasas largas se aplacan. Por eso, en línea con lo que pide Trump, hubo baja para las tasas largas de EE.UU.: se pagó 4,4% anual a 1 año de plazo, 4,8% anual a 5 años, 4,9% anual a 10 años y 5,3% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,7% en Chile, 0,2% contra la libra y 0,1% en China, no cambió contra el euro y el franco suizo, y cedió 0,1% en Japón y 0,4% en Brasil y México.
En el mercado cambiario argentino, mientras tanto, la pax cambiaria es absoluta. Todos los dólares estuvieron en baja: retrocedieron el blue, los financieros y también los oficiales. Con el dólar oficial a 1531,98, el BCRA compró US$ 9 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria terminó perdiendo reservas por US$ 184 M.
Con ese cuadro de situación, con un mercado local cada vez más lleno de dólares, el dólar oficial subió 42 centavos hasta $ 1531,98, el dólar blue bajó $5 hasta $ 1555, el dólar senebi subió $ 1,28 hasta $ 1540,56, el dólar mep bajó $ 2,93 hasta $ 1533,83 y el contado con liqui subió $ 4,72 hasta $ 1595,24. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1,5% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 5,6%.
Y, mientras el stock total de depósitos en pesos alcanza un récord histórico de todos los tiempos de más de $ 102 B, se sigue mostrando un cuadro con tasas quietas en plazos fijos: por plata chica el premio siguió en 20,3% anual (16% en bancos grandes y 23,5% en bancos chicos) y por plata grande la renta continuó en 26,3% anual.
Donde sigue habiendo buena expectativa, pero con motores sin arrancar es en el panel de títulos públicos. Con alto volumen, los bonos argentinos siguen sostenidos, pero el riesgo país subió 12 unidades hasta 515 puntos básicos.
En papeles privados, hubo rueda en verde en la Bolsa de Nueva York, con mejora del 1,7% para el Nasdaq, avance del 1,1% para el S&P y mejora del 0,6% para el Dow. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,2% y la Bolsa de México mejoró 0,6%.
A nivel local, el mercado bursátil también tuvo una buena jornada: con $ 57.993 M operados en acciones y $ 268.926 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 1,1%. Mientras que las ADR argentinas en NY anotaron suba del 1 al 6,5% para Cresud, Central Puerto, IRSA y Telecom, con baja del 5% para Bioceres.
Finalmente, en commodities, el petróleo bajó 1,2%, hubo un firme repunte para los metales preciosos y también para los metales básicos. En Chicago todos los granos bajaron, sobre todo el maíz. En Rosario, en cambio, hubo subas tanto para el maíz como para la soja. Y, por último, el Bitcoin recuperó 1,9%, con subas mayores para el resto de las criptomonedas.
Como conclusión a todos los números que viene mostrando la economía local son cada vez más los economistas que advierten que el mercado argentino está repleto de pesos y dólares. Con eso como base, es evidente que lo que frena todo es la falta de confianza sobre la economía real y, en base a eso, con lo que pasará en la elección presidencial de 2027.
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