
Cuando llega el momento de cambiar los neumáticos del auto, una de las primeras comparaciones suele hacerse con el precio. Misma medida, valores diferentes y una pregunta que aparece casi inevitablemente: ¿qué estoy pagando cuando elijo un neumático más caro?
La respuesta no siempre está a la vista.
Dos neumáticos pueden tener las mismas dimensiones y cumplir con las especificaciones necesarias para determinado vehículo, pero eso no significa que sean idénticos en su construcción. Hay diferencias en los compuestos, la estructura interna, los refuerzos y la tecnología utilizada durante su fabricación.
Córdoba Motor tuvo acceso a una prueba que permitió comprobarlo de una manera poco habitual: con un cuchillo y tres neumáticos abiertos en el lugar.
Un neumático, tres construcciones
La experiencia se realizó en el circuito de pruebas de Berta, en Alta Gracia, durante un encuentro organizado por Bridgestone y Firestone. Córdoba fue sede del tercer encuentro regional de la compañía, que reunió a vendedores y asesores de puntos de venta de distintas provincias de la región.
Durante la jornada hubo charlas, capacitación y pruebas de manejo con diferentes neumáticos. Pero una de las actividades que más llamó la atención fue la demostración de corte.
Sobre una mesa se colocaron tres neumáticos: uno de origen chino cuya marca no fue informada, un Dayton, línea económica de Bridgestone, y un Firestone F-700.
La consigna era sencilla: intentar cortar los tres utilizando un cuchillo.
Desde Córdoba Motor participamos de la prueba y pudimos comprobar directamente las diferencias. En el primer neumático, el cuchillo avanzó con relativa facilidad y ofreció poca resistencia.
El comportamiento cambió al pasar al Dayton. Allí fue necesario ejercer mayor presión para avanzar con el corte y comenzaron a hacerse más evidentes los elementos que componen la estructura interna.
La diferencia fue todavía más marcada con el Firestone F-700. En este caso, cortar el neumático requirió un esfuerzo considerablemente mayor.
Pero lo más interesante no fue solamente la dificultad para atravesarlos.
La diferencia estaba adentro
Una vez realizados los cortes, quedó expuesta una parte del neumático que normalmente permanece completamente oculta para quien lo compra.
A simple vista pudieron observarse diferencias en la cantidad y disposición de las capas textiles y los cinturones de acero que forman parte de la estructura.
Las capas textiles, fabricadas habitualmente con materiales como poliéster o nailon, forman parte de la carcasa del neumático. A ellas se suman los cinturones de acero, que contribuyen a aportar rigidez y resistencia.
En el neumático que presentó mayor resistencia durante la prueba, también pudo observarse un entramado más denso y uniforme de estos elementos.
Es una diferencia que difícilmente pueda detectar un comprador cuando observa un neumático montado en un vehículo.
Y ahí aparece uno de los puntos centrales de la experiencia: la medida y el dibujo de la banda de rodamiento no cuentan toda la historia.
¿Más caro significa mejor?
La respuesta no es necesariamente afirmativa.
El precio de un neumático está determinado por múltiples factores: los materiales utilizados, el diseño, los procesos de fabricación, el desarrollo tecnológico, las prestaciones buscadas, las homologaciones y el posicionamiento de cada producto.
Por eso, la prueba del cuchillo no permite por sí sola establecer cuál de los tres neumáticos es “mejor” ni garantizar un determinado comportamiento en ruta. Se trata de una demostración puntual sobre su estructura y resistencia al corte.
El comportamiento de un neumático sobre el asfalto depende de muchos otros factores, entre ellos el compuesto de la banda de rodamiento, el diseño, la rigidez de la carcasa, el tipo de vehículo y las condiciones de utilización.
Pero la experiencia sí permitió comprobar algo concreto: dos neumáticos que desde afuera pueden parecer similares pueden tener diferencias importantes en su construcción interna.
¿Qué debería mirar un comprador?
La medida correcta es el primer dato que debe tenerse en cuenta, pero no debería ser el único.
Antes de elegir un neumático conviene conocer las especificaciones recomendadas para el vehículo y prestar atención a parámetros como el índice de carga y el código de velocidad. También es importante considerar el tipo de uso que tendrá el auto: ciudad, ruta, caminos de tierra, lluvia frecuente o viajes largos.
La fecha de fabricación y el estado general del neumático son otros datos que también conviene verificar.
Además, no todos los neumáticos están desarrollados con las mismas prioridades. Algunos buscan reducir costos, mientras que otros apuntan a determinadas prestaciones como duración, confort, menor nivel de ruido o comportamiento sobre superficies mojadas.
Por eso, comparar únicamente el precio puede resultar tan incompleto como hacerlo solamente por el dibujo de la banda.
Una prueba que permitió ver lo que normalmente queda oculto
Andrés Gabrielli, nuevo Country Manager de Bridgestone, explicó durante la jornada que la demostración tenía como objetivo que los vendedores y asesores de los puntos de venta pudieran conocer de primera mano las diferencias entre distintos productos del mercado.
Para Córdoba Motor, la posibilidad de participar directamente de la prueba permitió trasladar esa experiencia a una pregunta que puede hacerse cualquier persona que está por cambiar los neumáticos de su vehículo.
¿Son todos iguales?
La respuesta que dejó la prueba es que no. La diferencia no siempre está donde se puede ver.
La banda de rodamiento, el dibujo y las medidas son apenas una parte de un neumático. Debajo de esa superficie hay capas, materiales y refuerzos que también forman parte del producto que estamos comprando.
Por eso, al momento de elegir, además de preguntar “¿cuánto cuesta?”, también puede ser útil saber qué hay detrás de ese precio.
