Pampa Energía atraviesa uno de los momentos operativos más fuertes de su historia. Los resultados del segundo trimestre de 2026 dejaron un EBITDA récord, una producción de hidrocarburos en máximos y un salto muy significativo en generación eléctrica. Y, según dos análisis privados, la historia podría estar lejos de haber terminado.
En su último informe sobre la compañía, Matías Cattaruzzi, de Adcap Grupo Financiero, mantuvo la recomendación de “COMPRA” para Pampa Energía y un precio objetivo a 12 meses de US$ 120 por ADR, lo que representa un potencial de suba del 41%.
Delphos Investment fue todavía más enfático a la hora de describir el balance: “Pampa es, hasta ahora, la estrella del trimestre”, señaló en su informe semanal. Y agregó un elemento central para los inversores: el valor de mercado actual de la compañía no parecería estar descontando completamente el potencial de los proyectos que tiene por delante.
No es la primera vez que los analistas ponen el foco sobre la energética. Distintos informes ya habían señalado a Pampa como uno de los papeles con mayor potencial dentro del sector energético argentino.
Pampa Energía alcanzó un EBITDA récord
Los números explican buena parte del entusiasmo.
Pampa reportó ingresos consolidados por US$ 746 millones, con una mejora del 53% interanual, mientras que el EBITDA ajustado alcanzó un récord de US$ 415 millones, un aumento del 73% frente al mismo período del año pasado, según los cálculos de Adcap. El margen EBITDA llegó al 56%.
- La utilidad neta, en tanto, fue de US$ 174 millones, un impresionante 346% más que un año atrás, aunque cayó 19% respecto del trimestre previo.
Los números profundizan una tendencia que ya había aparecido en los balances anteriores. Pampa había sorprendido al mercado a comienzos de 2026 con resultados por encima de las expectativas, con la generación eléctrica y el crecimiento del shale oil como principales motores.
Delphos llega ahora a una conclusión prácticamente idéntica a la de Adcap, aunque calcula un incremento interanual del EBITDA cercano al 75%, y atribuye el salto a una combinación de factores: la aceleración de Rincón de Aranda, la integración vertical entre el gas producido por la compañía y su negocio de generación eléctrica, el nuevo esquema del Mercado Eléctrico Mayorista, mayores ventas corporativas y mejores condiciones para la petroquímica.
Rincón de Aranda empieza a cambiar la escala del negocio
Una de las piezas decisivas del trimestre fue Rincón de Aranda, el desarrollo de shale oil que Pampa posee en Vaca Muerta.
- La producción total de hidrocarburos de la compañía alcanzó un récord de 107.500 barriles equivalentes de petróleo por día, un crecimiento del 28% interanual.
Dentro de ese número, la producción de petróleo llegó a 23.400 barriles diarios, nada menos que 194% por encima del nivel de un año atrás. Rincón de Aranda explicó prácticamente todo ese salto: produjo en promedio 22.200 barriles diarios con 43 pozos en producción durante el trimestre.
El crecimiento del área viene siendo uno de los pilares de la transformación de Pampa. La compañía ya había lanzado una de las mayores inversiones de su historia para acelerar la explotación de Vaca Muerta, con el objetivo de convertir al petróleo en un negocio de escala dentro del grupo.
Pero el dato más importante podría estar hacia adelante.
Según Delphos, Pampa apunta a elevar la producción de Rincón de Aranda hasta 28.000 barriles diarios hacia fines de 2026 y alcanzar un plateau de aproximadamente 45.000 barriles diarios durante 2027.
Adcap destaca además que los pozos de shale oil de Pampa muestran niveles de productividad que se encuentran entre los mejores de la Cuenca Neuquina y compiten con desarrollos de otras cuencas a nivel mundial.
La expansión también obliga a desarrollar infraestructura. Pampa avanzó con un megaproyecto en Neuquén para ampliar la capacidad de tratamiento de petróleo y gas de Rincón de Aranda.
La desregulación eléctrica también empezó a aparecer en los números
El segundo gran motor fue la generación eléctrica.
Los ingresos del segmento alcanzaron US$ 351 millones, un avance del 90% interanual, mientras que el EBITDA ajustado llegó a US$ 155 millones, 39% más que un año atrás.
Pero hay un dato especialmente significativo: el precio promedio realizado por Pampa alcanzó US$ 85,8 por MWh, prácticamente el doble que un año atrás.
Para Adcap, esto refleja directamente la continuidad del proceso de desregulación del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) y una mayor participación de contratos en el mercado a término.
La integración del negocio también juega a favor: Pampa puede utilizar su propia producción de gas dentro de sus activos de generación, capturando margen en distintos eslabones de la cadena energética.
Una sorpresa en un negocio que históricamente generaba problemas
La petroquímica aportó otra señal positiva.
El segmento registró ingresos por US$ 138 millones, 57% por encima del trimestre anterior, y un EBITDA ajustado de US$ 20 millones, frente al punto de equilibrio registrado durante los primeros tres meses del año.
El precio promedio de los productos petroquímicos subió 49% interanual, compensando parcialmente la caída de los volúmenes.
Para Adcap, la mejora resulta especialmente relevante porque se trata de un negocio que históricamente estuvo caracterizado por registrar pérdidas.
La apuesta de US$ 2.700 millones que puede transformar a Pampa
Sin embargo, el proyecto que puede modificar estructuralmente la valuación de Pampa Energía no está todavía en funcionamiento.
La compañía anunció en julio la decisión final de inversión para construir una planta de urea en Bahía Blanca, a través de Fértil Pampa, con una inversión estimada de US$ 2.700 millones.
El proyecto representa la mayor inversión de la historia de Pampa Energía y busca transformar directamente el gas de Vaca Muerta en fertilizantes para el mercado doméstico y la exportación.
- La planta tendrá capacidad para producir 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada, lo que la convertiría en la de mayor capacidad de América Latina.
Adcap estima que, una vez operativa, podría generar aproximadamente US$ 650 millones anuales de EBITDA y unos US$ 550 millones de flujo de caja libre, bajo el supuesto de un precio FOB de US$ 400 por tonelada.
El proyecto consumirá aproximadamente 3,3 millones de metros cúbicos diarios de gas, permitiendo a Pampa avanzar otro paso en su estrategia de monetizar su producción hidrocarburífera.
La construcción demandará unos 41 meses, con un esquema financiero proyectado de 60% project finance y 40% capital propio. Delphos ubica la puesta en marcha hacia fines de 2029.
La inversión ya venía siendo seguida de cerca por el mercado. El Economista había anticipado la apuesta de Pampa por la producción nacional de urea y, posteriormente, la compañía terminó elevando considerablemente la escala definitiva del proyecto.
¿El mercado todavía no vio todo?
Ese es probablemente el punto donde ambos informes convergen con mayor claridad.
Delphos considera que, pese al balance extraordinario, la acción no logró escapar de la reversión general que sufrió el Merval y sostiene que el valor bursátil de Pampa todavía no parece incorporar completamente el potencial que ofrecen Rincón de Aranda y la futura planta de fertilizantes.
La discusión sobre las valuaciones excede a Pampa. El Merval viene mostrando fundamentos empresariales que, para distintos analistas, todavía no se reflejan completamente en los precios, especialmente entre las compañías vinculadas al sector energético.
- Adcap, por su parte, mantiene una visión explícitamente alcista: recomendación de compra y precio objetivo de US$ 120 por ADR, con un upside estimado del 41%.
La tesis se apoya no solamente en el crecimiento. Pampa cerró el trimestre con una relación Deuda Neta/EBITDA de apenas 1,2 veces, pese al importante programa de inversiones que tiene por delante.
Además, la compañía ya posee superficie desriesgada en Vaca Muerta y capacidad de transporte asegurada para acompañar el crecimiento futuro de su producción.
Pampa ya dejó de ser únicamente una historia de generación eléctrica. Vaca Muerta, la integración energética y ahora la producción de fertilizantes empiezan a convertirla en una plataforma energética mucho más amplia.
Los últimos balances muestran que buena parte de esa transformación ya empezó a materializarse en los números. La pregunta que plantean los informes de Adcap y Delphos es otra: cuánto de esa nueva Pampa ya está incorporado en el precio de la acción.
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