
Por Ricky Vázquez.
Talleres y Belgrano son símbolos de Córdoba. No hay quien no ande de vacaciones por ahí que automáticamente reciba la pregunta ¿De Belgrano o Talleres? Y eso debe ser siempre alimentado sea cual sea la circunstancia. Es el complemento de cada uno, porque son como un matrimonio en el cuál durante el último tiempo por suerte entendieron que no puede vivir uno sin el otro.
¡CHE #BELGRANO QUERIDOOOO!💙🏴☠️
🏟 Este sábado, desde las 20hs en el Kempes, la banda pirata te alienta sin parar.#BelgranoVamos 🙌 pic.twitter.com/yujSroCZFr
— Belgrano (@Belgrano) January 20, 2023
Cada institución tiene su idiosincrasia diferente y realidades también distintas, pero son permanentemente observados por la contra. La muestra de mayor necesidad mutua que se tienen fue aquel partido en el año 1999 cuando, nunca se pudo comprobar a pesar de la denuncia por ejemplo de Platense, no se patearon al arco, empataron y ambos salvaron la categoría. Y eso que un año antes Talleres le había ganado la final del siglo con el penal de Oste.
Belgrano se regocijó de tener 15 años de paternidad y hoy la taba se dio vuelta porque son los Piratas que no consiguen la victoria ahora durante esos mismos 15 años. Los veranos de hace dos décadas atrás muchas veces en el fútbol argentino eran más apasionantes que todo el año porque a nivel nacional jugaban tres duelos entre Boca y River en 21 días, algo que hoy es impensado. Por eso mismo hay que celebrar que a pesar que nuestros clubes este año se enfrenten en la Liga Profesional, ambas dirigencias lograron ponerse de acuerdo para jugar igual el “amistoso” de pretemporada.
Todos los clásicos son especiales por el motivo que sea que se juegue. El último fue empate que Talleres se llevó por penales porque habían marcado Garro y Rébola en los 90 minutos. Los de Belgrano recordarán con más nostalgia los clásicos ganados en los años noventa con su actual presidente Artime como goleador de aquellos partidos, sobretodo el 3 a 0 en su primera llegada a Primera División después de ascender ante Banfield y Talleres haber cortado la racha de aquellos quince años con una goleada inolvidable. Imposible olvidar la eliminación de Copa Argentina en el Kempes con el gol de Bottino, en un torneo que era casi nuevo porque hoy hubiese sido absolutamente una locura. Siempre descontando la final del 98 que está por encima de todo y será difícil que algo similar vuelva a ocurrir, aunque el fútbol siempre es impredecible.
El último capítulo oficial fue goleada y un gol inolvidable difícil de superar para el propio Nahuel Bustos.
En el país que acaba de consagrarse campeón del mundo como en tantos otros países lamentablemente hemos perdido lo más lindo que tiene el fútbol y es el folklore del público que tanto nos maravilla pero que se tuvo que sacrificar por unos pocos violentos. Córdoba se da el privilegio de que podamos seguir viviendo esa fiesta que siempre tenemos que cuidar y sobretodo porque en la reflexión no podemos dejar de pensar que en la tribuna del frente están un montón de amigos con los que se comparte la vida a diario. Tristemente el episodo de Emanuel Balbo siempre debe estar presente para que no se repita nunca más. Tenemos que cuidar nuestro superclásico porque somos la envidia del país, somos lo que otros no pueden, somos el sueño que alguna vez tuvieron los dirigentes de Boca y River.
