El consenso de los principales analistas locales y extranjeros prevé que la inflación continuará desacelerándose en 2026, aunque a un ritmo más gradual de lo esperado. Según el último informe de LatinFocus, los precios al consumidor subirán en promedio 25,4% este año, 1,4 punto porcentual más que en la estimación anterior.
- Para 2027, el mercado proyecta una inflación de 15,7%, consolidando una tendencia descendente, aunque todavía elevada en términos históricos.
El arranque de 2026 mostró una dinámica divergente entre dólar e inflación. Mientras el tipo de cambio opera por debajo de los valores de cierre de 2025, la inflación mensual volvió a acercarse al 3%. Esta brecha alimenta las advertencias sobre un posible atraso cambiario o una elevada inflación en dólares si el esquema actual se mantiene sin ajustes.
El informe destaca que la desaceleración inflacionaria se apoya en la contención del gasto público, mayor competencia y flexibilización de importaciones. Sin embargo, advierte que la depreciación del peso y la reducción de subsidios seguirán presionando sobre los precios, especialmente en bienes transables y productos con alto componente importado.
En cuanto al tipo de cambio, los panelistas de FocusEconomics prevén que el dólar oficial cerrará 2026 en $1.728,60 y 2027 en $1.947,40. Esto implicaría una suba del 18,8% en 2026, desde los $1.455 de fines de 2025, un avance inferior a la inflación proyectada. El Banco Central mantiene un esquema de bandas ajustadas por inflación pasada para evitar un mayor atraso cambiario, aunque el consenso espera igualmente una apreciación real del peso.
En el plano de la actividad, el informe señala señales mixtas: en noviembre la economía cayó 0,3% interanual, afectada por manufactura y construcción, aunque con repunte en agricultura y hotelería. Para adelante, el mercado estima que la recuperación de salarios reales, tasas más bajas y proyectos bajo el RIGI impulsarán el crecimiento. El consenso prevé una expansión del PIB de 3,2% tanto en 2026 como en 2027, lo que configuraría un escenario de moderación inflacionaria con crecimiento moderado y dólar relativamente contenido.



