El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, afirmó que el acuerdo firmado con Eni y XRG para desarrollar el proyecto de gas natural licuado (GNL) implicará una inversión cercana a los US$ 30.000 millones y podría generar hasta 50.000 puestos de trabajo en la Argentina.
En declaraciones a Radio Mitre, el directivo detalló que se trata de un acuerdo vinculante entre las tres compañías para alcanzar el financiamiento antes de fin de año y avanzar hacia la Decisión Final de Inversión (FID), paso clave para iniciar las obras.
“Cuando firmemos la Decisión Final de Inversión y consigamos el financiamiento, y estoy convencido de que lo vamos a lograr, van a empezar las obras, que son inmensas”, sostuvo Marín.
Una obra sin precedentes
El proyecto, que apunta a desarrollar 18 millones de toneladas por año (MTPA) de capacidad de licuefacción, contempla unos US$ 20.000 millones en infraestructura —gasoductos, oleoductos, poliductos y plantas de procesamiento— y otros US$10.000 millones destinados a perforación de pozos.
Entre las obras centrales figura la construcción de un gasoducto de 48 pulgadas, el mayor diámetro jamás realizado en el país, junto con plantas de separación de líquidos y fraccionamiento de etano. Según Marín, esto podría abrir la puerta a nuevas inversiones petroquímicas para industrializar el recurso en la Argentina.
El financiamiento previsto rondaría entre US$15.000 y US$16.000 millones, estructurado con fuerte participación de capital internacional.

Impacto laboral y exportador
De acuerdo con el CEO de YPF, el desarrollo completo generaría inicialmente unos 40.000 empleos, cifra que podría escalar a 50.000 si se concreta una ampliación acelerada del proyecto en 6 millones de toneladas adicionales.
“Esta inversión va a generar más de 50 mil puestos de trabajo”, afirmó, y agregó que el complejo exportador podría aportar alrededor de US$10.000 millones anuales durante 20 años, transformándose en uno de los principales generadores de divisas del país.
Marín confirmó que el nodo de desarrollo estará en la provincia de Río Negro, donde se concentrarán las instalaciones clave. “Todo va a Río Negro, un polo de desarrollo para la Argentina”, señaló.
Además, anticipó que hacia fin de año deberían estar listas todas las licitaciones para comenzar los trabajos, en paralelo al cierre del esquema financiero.
El ejecutivo también destacó el peso de los socios internacionales. Subrayó que ADNOC —controlante de XRG— es la cuarta petrolera del mundo y dejó abierta la posibilidad de que se sume “una empresa gigante” adicional al consorcio.
Con este paso, YPF busca posicionar a la Argentina como proveedor relevante de GNL en el mercado global, apalancando los recursos de Vaca Muerta y apostando a una escala exportadora inédita para el sector energético local.
