Tras el 2,9% de inflación registrado en enero, las consultoras privadas anticipan que febrero mostraría una leve desaceleración, con estimaciones que se ubican entre 2,3% y 2,7%. Aunque algunas proyecciones fueron ajustadas al alza tras el impacto estadístico del primer mes del año, el consenso es que el índice se ubicará por debajo del dato de enero, ayudado por la baja del dólar y una moderación en alimentos.
- Uno de los factores clave en enero fue el fuerte aumento de 4,7% en alimentos, que este mes empezaría a ceder.
Desde FMyAsociados señalaron a Clarín que en la segunda semana de febrero la inflación en supermercados se mantuvo en 1,7%, con subas marcadas en frutas y verduras (5%).
- La consultora elevó su proyección mensual a 2,3%, contemplando el arrastre estadístico y los aumentos en tarifas de luz y gas, aunque asume que el dólar continuará estable.
En la misma línea, LCG detectó que, tras un incremento del 2,5% en alimentos durante la primera semana del mes, la segunda mostró una moderación al 1% semanal. Con estos datos, la inflación promedio de las últimas cuatro semanas se ubica en 2,4% mensual, reflejando una dinámica algo más contenida respecto del inicio del año.
Otras estimaciones se mueven en rangos similares. EcoGo proyecta una inflación general de 2,7%, con alimentos en 2,6%; Equilibra calcula 2,3% tras los ajustes tarifarios; y el Estudio Orlando Ferreres estima un 2,4% para febrero.
- En todos los casos, el diagnóstico es que la suba de precios sigue elevada, aunque sin repetir el pico de enero.
Desde Invecq recordaron que el 2,9% de enero fue la variación mensual más alta desde marzo de 2025 y marcó el quinto mes consecutivo de aceleración. Sin embargo, advierten que esto no implica el fin del proceso de desinflación, sino que responde a la inercia y al mayor peso de componentes estacionales y regulados. Para febrero, su IPC propio —que marcó 2,8% en enero— corre actualmente a 2,7% mensual y proyectan que cierre en torno al 2,5%, consolidando una desaceleración gradual.



