martes, 10 febrero
HomeECONOMIAPor alta inflación y recesión, los títulos argentinos se pierden la fiesta

Por alta inflación y recesión, los títulos argentinos se pierden la fiesta

Published on

spot_img

Con el planeta inundado de capitales y derrumbe del dólar contra todas las monedas, el mundo financiero de este lunes fue una fiesta, con subas sólidas en casi todos los recintos bursátiles, y solo Argentina se quedó afuera, con acciones y bonos domésticos planchados. Todo por una razón muy precisa: la economía está en recesión, la inflación sigue subiendo y, encima, el Indec está virtualmente roto, sin ninguna credibilidad. 

De mayor a menor, el movimiento planetario fue de alguna manera gatillado por dos movimientos asiáticos. El triunfo contundente de la primera ministra de Japón disparó la Bolsa de Tokio, en un contexto de inflación al alza y tasas de interés casa vez más elevadas. Y, muy cerca de los japoneses, China decidió un “sell America”, algo que también están haciendo varios países europeos, en un movimiento que vende bonos de la Fed y sacan reservas del área dólar.

Eso provocó un empinamiento de las tasas largas de EE.UU., con niveles más altos cuanto más largo es el plazo de colocación. Y junto con esos los capitales siguen saliendo de Wall Street en busca de utilidades en otra parte, por lo que el dólar estadounidense se sigue pinchando contra las principales monedas, con las monedas latinoamericanas como las más favorecidas, especialmente el peso chileno, el real brasileño y el peso mexicano.

Junto con ese movimiento, que ya lo hemos visto una decena de veces en las últimas crisis norteamericanas, de 1980 a esta parte, Argentina está funcionando como el patito feo. Por una razón muy especial: el presidente Milei y su ministro de Economía Luis Caputo han colocado como prioridad absoluta combatir la inflación, secando de pesos al mercado local. Y lo que está logrando esa estrategia, con apertura de la economía, es generar una creciente recesión interna, con una inflación que muerde cada vez más los dientes. 

Y un anticipo se vio este lunes, cuando el instituto de estadísticas de CABA dio la inflación de enero. La medición dio nada menos que 3,1% mensual, el nivel más alto de los últimos diez meses. Y, lo peor de todo, es que este martes a las 16 se dará a conocer el IPC del Indec, que para la sociedad está roto, porque se iba a actualizar la forma de medición, pero como el nuevo método iba a dejar expuesto un aumento mayor, Luis Caputo (Milei) decidió seguir con la medición anterior.

El boom de la IA y sus límites físicos: el mapa completo del ecosistema de semiconductores en 2026

La gran cuestión es que, según CABA, en los últimos doce meses la inflación fue del 31,7% anual, a años luz de la estimación inicial del 18% que había instalado el Gobierno, por encima del 22% del REM e incluso bastante por arriba del 24% que ya se está instalando en las consultoras.

La situación está generando un ahogo complicado, ya que las tasas de interés que pagan los plazos fijos se ubican en este momento en un promedio del 27,5%, por debajo de la inflación pasada, y algo por arriba de la supuesta inflación futura. Pero los bancos grandes les pagan a los ahorristas una tasa de apenas 21%, mientras que los bancos chicos pagan 34%, y el sistema en general le da un premio del 36,8% a las empresas o los inversores grandes que colocan sumas de más de $100 millones.

Paradójicamente, mientras la inflación sube, sin que los comercios vendan casi nada, la situación global depresiva del dólar ayuda temporalmente a Caputo a que el mercado cambiario argentino siga completamente bajo control. Este lunes bajaron todos los dólares, especialmente los oficiales, algo el blue, y un poco menos los financieros, pero todos para abajo. 

En doce meses, el dólar bajó más de 10% contra una canasta de monedas

Esto se dio, además, en un día en el que el BCRA pudo realizar la segunda mejor compra diaria de dólares en lo que va de este año: compró nada menos que US$ 176 millones. Y como, además, hay venta récord de granos, por la abundante cosecha de trigo, al final del día la autoridad monetaria logró sumar US$ 383 millones a las reservas brutas.

A contra mano de esta buena señal en el dólar y en la tasa de interés, los que se están perdiendo la fiesta de gran entrada de capitales a los mercados emergentes son los títulos argentinos. Los bonos prácticamente no se movieron. El riesgo país, que se entrega con un día de retraso, cedió 9 unidades, hasta 503 puntos básicos. Y la peor parte se la llevó la Bolsa local, que bajó 0,1% en pesos, mientras que Wall Street, San Pablo o México anotaron subas mucho mayores, con los ADR argentinos anotando una suba en bloque de hasta el 5%.

La orden salida de las entrañas de Xi Jinping, “sell America”, está generando un estrago en la estructura de tasas largas norteamericanas. El presidente Trump ya nominó a Kevin Warsh para reemplazar a Jerome Powell al mando de la Fed en mayo, pero deberá ser ratificado por el Senado en marzo. Warsh es un halcón, es proclive a bajar la tasa estadounidense, pero no tanto como le está gritando Trump a Powell.

Todo este movimiento hizo que la curva de la tasa de los bonos de la Fed tome una pendiente cada vez más vertical. Por ventas de bonos de la Fed en China, India y Europa, las tasas más largas suben: hoy se pagó 3,4% anual a 1 año de plazo, 3,7% anual a 5 años, 4,2% anual a 10 años y 4,8% anual a 30 años, y esta última es la que fija el costo de las cuotas de las hipotecas.

Este movimiento está ahuyentando a los inversores del dólar norteamericano, no solo a los más conservadores, sino incluso a los más osados. Por eso, en el exterior el dólar bajó contra todo: cayó 1,2% en Suiza, 0,9% contra el euro y el yen, 0,6% contra el real, la libra y el chileno, 0,4% en México y 0,2% en China. 

Y detrás de eso todos los dólares se derritieron en el mercado local. El dólar oficial bajó $1,55 hasta $1.451,69, el blue bajó $5 hasta $1.430, el MEP bajó 91 centavos hasta $1.447,99 y el contado con liquidación bajó $7,55 hasta $1.488,04. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue negativa del 2% y la del CCL con el mayorista fue de 5%.

Y, con inflación descontrolada y con la economía sin reacción, hay muy poco interés en comprar títulos públicos argentinos, incluso porque sus tasas a vencimiento ya están muy cerca de lo que pagan bonos corporativos internacionales de empresas que tienen niveles de riesgo muy inferiores a los de Argentina. 

La alta inflación está generando movidas en los pesos que hay en los bancos, pero igualmente (por flexibilización de encajes) sigue bajando lentamente la tasa de los plazos fijos: por plata chica se mantuvo en 27,5% (21% en bancos grandes y 34% en bancos chicos) y por plata grande bajó de 37,4% a 36,8% anual.

Y los que se perdieron la buena onda del día fueron los títulos argentinos, ya que, con poco volumen, los bonos domésticos bajaron 0,5%, aunque el riesgo país cedió 9 unidades, hasta 503 puntos básicos, porque se entrega con un día de retraso.

En parte, ese bajo volumen operado es porque este miércoles hay otra licitación de deuda en pesos. La Secretaría de Finanzas entregó el menú de papeles para intentar rolear los $ 9,6 billones que vencen en títulos en pesos.

La expectativa de que llegue Warsh a la Fed y que efectivamente baje la tasa de interés, mantuvo este lunes una buena corriente de compra de papeles en la Bolsa de Nueva York, donde se anotó un alza del 0,1% para el Dow, una mejora del 0,6% para el S&P y un avance del 1% para el Nasdaq, que tiene papeles que sufrieron caídas de más del 30% en los últimos dos meses. En tanto que las Bolsas latinoamericanas siguen recibiendo dólares golondrina, por lo que la Bolsa de San Pablo subió 1,7% y la de México subió 0,8%.

Pero el mercado bursátil local sigue apagado. Con $81.232 millones operados en acciones y $193.256 millones en Cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,1%. Pero, como en Nueva York hubo fiesta, los ADR argentinos lograron una suba en bloque del 1% al 5% para Edenor, Telecom, Supervielle, Bioceres, Loma Negra, Mercado Libre, Galicia, TGS y BBVA, con baja del 1% para Cresud. 

Toda esta debilidad del dólar está generando grandes movimientos en los commodities. Por eso, el petróleo subió otro 0,8%. Pero, con muchos inversores aún temerosos, los precios de los metales preciosos continuaron para arriba. E, igualmente, los metales básicos siguieron sostenidos. Los que no respondieron bien fueron los granos: en Chicago hubo bajas para todos, sobre todo para la soja y el maíz. Y en Rosario hubo descenso también para todos, fundamentalmente para la soja. Y la búsqueda de refugio en alguna parte llega a tal punto que incluso las criptomonedas tuvieron un respiro: el Bitcoin mejoró 0,9% con subas mayores en el resto de los valores de ese panel.

Latest articles

Invertir en una heladería Grido: montos, requisitos y beneficios en 2026

A la hora de elegir una franquicia para invertir, Grido suele ser una...

El precio más bajo al que puede llegar el dólar en 2026 según 15 consultoras y analistas

El mercado cambiario atraviesa un comienzo de año marcado por la calma. En enero,...

Sale la inflación de enero: cuánto dará y por qué la nueva fórmula quedó en pausa

Este martes, el INDEC difundirá la inflación de enero de 2026, el primer dato...

Tensión en Santa Fe: enfrentamientos entre policías por mejoras salariales

La provincia de Santa Fe vive horas críticas. Lo que comenzó como un reclamo...

More like this

Invertir en una heladería Grido: montos, requisitos y beneficios en 2026

A la hora de elegir una franquicia para invertir, Grido suele ser una...

El precio más bajo al que puede llegar el dólar en 2026 según 15 consultoras y analistas

El mercado cambiario atraviesa un comienzo de año marcado por la calma. En enero,...

Sale la inflación de enero: cuánto dará y por qué la nueva fórmula quedó en pausa

Este martes, el INDEC difundirá la inflación de enero de 2026, el primer dato...