El inicio de 2026 estuvo dominado por shocks geopolíticos de alta intensidad (conflictos y tensiones políticas globales), que concentraron la atención de los mercados. Eso, dice un informe del Comité de Inversiones de Criteria, “relegó temporalmente la dinámica local, aunque el frente doméstico sigue mostrando señales relevantes a monitorear”.
En Argentina, se destacan riesgos climáticos sobre la campaña agrícola, un desempeño turístico positivo en volumen pero débil en gasto y avances parciales en la agenda laboral, junto con dos ejes clave: la continuidad del proceso desinflacionario y el inicio del programa de acumulación de reservas.
El BCRA puso en marcha el esquema de acumulación de reservas en el MULC, ponderan desde Criteria. “De consolidarse este proceso, podría reforzar la consistencia macroeconómica y habilitar una mayor compresión del spread soberano, aunque con impacto en la liquidez y las tasas en pesos”.
El Comité mantiene una “visión constructiva” sobre la deuda soberana en dólares, favoreciendo la curva hard dollar local —especialmente AL30—, y en pesos prioriza, para perfiles conservadores, instrumentos de corto plazo a tasa fija o ajustados por CER.
Por su parte, la acumulación de reservas internacionales por parte del BCRA en el MLC, mediante la inyección de pesos, ha sido esterilizada a través de la colocación de Lelink, presionando al alza las tasas overnight en pesos, que alcanzaron nuevos máximos en lo que va del año. En ese contexto, dice Criteria, “si bien en la última licitación del Tesoro se logró un roll-over cercano a la totalidad de los vencimientos, ello se dio a costa de convalidar tasas más elevadas, especialmente en el tramo corto de Lecap”.
Hacia adelante, proyectan que “será clave monitorear cómo la autoridad monetaria continúa incidiendo sobre la liquidez del sistema mientras busca consolidar su programa de acumulación de reservas, ya sea vía operaciones con bonos u otras herramientas de política monetaria, y su impacto sobre las tasas de interés”.


