El dato de inflación de diciembre, más alto de lo esperado, amplía el margen de movimiento del dólar dentro del esquema de bandas cambiarias a partir de febrero.
- Con una suba del 2,8% mensual, el nuevo techo de la banda se ubicaría en torno a los $1.607, frente a los $1.563,51 vigentes a fines de enero, lo que implica una mayor flexibilidad cambiaria en la nueva fase del programa económico.
Tal como definió el Banco Central de la República Argentina, desde este año las bandas se ajustan al ritmo de la inflación pasada, con un rezago de dos meses. Hasta el 31 de diciembre, el esquema contemplaba una actualización fija del 1% mensual y reglas estrictas de intervención.
- Ahora, el dólar puede moverse “entre bandas” con mayor libertad, siguiendo la dinámica inflacionaria.
En enero, el tipo de cambio se movió dentro de un rango que va de $907 a $1.541,26, con una actualización del 2,5% en línea con la inflación de noviembre informada por el Indec. El mercado esperaba que la inflación de diciembre rondara el 2,3%, lo que habría implicado un ajuste más moderado, pero el 2,8% efectivo amplía el margen para febrero.
En ese contexto, el dólar se mantuvo alrededor de 3% por debajo del techo, lo que permitió al Central comprar US$ 328 millones en los primeros días del año, a un promedio de US$ 46,8 millones diarios, sin grandes movimientos en el precio. Este desempeño refuerza el objetivo oficial de sumar US$ 10.000 millones de reservas en 2026. Este martes, el mayorista cerró en $1.461,5 y el minorista en $1.485, mientras que el Central adquirió otros US$ 55 millones.
- Pese al mayor techo cambiario, el mercado no anticipa tensiones en el corto plazo.
- Los futuros ubican al dólar en torno a $1.484 para fin de enero y $1.520,50 para fines de febrero, ambos valores por debajo de las bandas oficiales.
Analistas señalan que el Central seguirá usando bonos dólar linked y tasas más altas para contener expectativas, en un esquema donde la inflación pasa a ser el insumo clave y las bandas quedan, de hecho, indexadas al sendero de precios, reconfigurando las expectativas cambiarias para 2026.



