
Bomberos trabajan intensamente tras desatarse el siniestro, originado en principio en un vehículo estacionado en la entrada del Parque. El fuego consumió a varios autos y luego se extendió a pastizales y monte. La rotación del viento al sur, complicó aún más la situación. Mientras, hay focos en Villa Giardino, Monte Cristo, San Francisco del Chañar y Despeñaderos
Bomberos continúan trabajando en distintos focos de incendio en la provincia, el principal en el Parque Nacional Quebrada del Condorito, que en las últimas horas y con la rotación del viento, ahora desde el sur, obligó a cortar el tránsito sobre el Camino de Altas Cumbres.
Según el parte difundido en la tarde noche de hoy por la Provincia se informa que, respecto al incendio en el Parque Condorito, “continúa activo y el viento sur registrado durante la jornada desplazó las llamas hacia la ruta 34, lo que obligó a interrumpir el tránsito por precaución”
Actualmente se registran dos zonas de mayor actividad: el sector sur, en la zona de la quebrada, donde los recursos se concentrarán mañana, y el sector de ruta 34, donde los equipos trabajan durante la noche para contener el avance del fuego. En este último punto, la baja de la temperatura está favoreciendo las tareas de control.
Monte Cristo: El foco está contenido. Afectó rastrojos de maíz. Las condiciones climáticas mejoraron y bomberos de las Regionales 4 y 12 continúan con las tareas de extinción en el lugar.
Villa Giardino: Permanece activo y presenta riesgo de interfase, por su cercanía con zonas habitadas. Personal de bomberos sigue trabajando y se solicitó apoyo adicional con autobombas y camiones cisterna para reforzar las tareas durante la jornada de mañana.
San Francisco del Chañar: No se registró actividad durante todo el día, por lo que el incendio se mantiene sin propagación.
Despeñaderos: El foco fue rápidamente contenido y se encuentra en guardia de cenizas.
El Ministerio de Seguridad y la Secretaría de Gestión de Riesgo Climático, Catástrofes y Protección Civil mantienen un seguimiento permanente de la situación, coordinando recursos terrestres y aéreos según la evolución de cada foco.
El más complicado
De todos los frentes, el más complejo es el que se desató en el Parque Nacional Quebrada del Condorito
Los pastizales altos y secos, en su mayoría paja brava, funcionaron como un combustible perfecto para que los frentes se extendieran en múltiples direcciones, conocidos en la jerga bomberil como “dedos”.
El operativo estaba establecido en el ingreso del Parque Nacional y se estableció un corte de ruta pasado el mediodía en el parador Terrazas de Copina.
Media hora más tarde los equipos del Plan Provincial de Manejo del Fuego, del ETAC, Defensa Civil y bomberos de distintas regionales. Bajaron desde el ingreso del parque, donde el fuego ya se encontraba a escasos metros de la ruta provincial 34, cortada desde el mediodía por precaución.
En pocos minutos, la cabeza del incendio se multiplicó y comenzó a avanzar de manera descontrolada sobre ambos flancos, complicando aún más el flanco derecho, sentido contrario al parque nacional.
Las primeras unidades que arribaron al lugar se quedaron rápidamente sin provisiones de agua. Vecinos y baqueanos de la zona auxiliaron con un camión cisterna de 10 mil litros, que realizó dos viajes para abastecer a los bomberos y quedó apostado sobre la banquina, a la espera del avance sobre flanco derecho. A esta ayuda se sumó una empresa de construcción que trabajaba en la repavimentación del camino, con un camión cisterna de 15 mil litros.
Ese refuerzo civil resultó clave para sostener el enfriamiento de la calzada y evitar que las llamas cruzaran al otro lado. Pese a los esfuerzos, el incendio se propagó rápidamente para un sector de imposible acceso terrestre.
Con un trabajo conjunto, los bomberos lograron contener parcialmente el frente más próximo a la ruta, aunque el foco principal permanece activo y fuera de control en la zona serrana.
Más de 200 efectivos trabajaron durante toda la jornada, con herramientas manuales y equipos de agua, en un terreno de difícil acceso y bajo condiciones meteorológicas extremas. Los medios aéreos —seis aviones hidrantes— no pudieron operar por las ráfagas y los remolinos de humo que impedían la visibilidad.
“El viento venía con 75 kilómetros por hora y bajó a 48. Es mejor, pero sigue siendo una fuerza que no nos permite controlar los focos”, explicó el vocero de la Secretaría de Gestión de Riesgo Climático, Roberto Schreiner. El funcionario confirmó que el incendio, originado el día anterior por el fuego de un vehículo en la quebrada, ya había consumido más de 2.000 hectáreas y afectado áreas del Parque Nacional Quebrada del Condorito.
El fuego que también había alcanzado una playa de estacionamiento situada a un kilómetro y medio del ingreso al parque, donde había unos 60 vehículos. Catorce de ellos fueron completamente destruidos por las llamas. Schreiner precisó que la baja humedad y el calor extremo contribuyeron a la propagación del fuego en cuestión de minutos.
Durante la tarde, circularon versiones en redes sociales que indicaban que una escuela rural de la zona había sido alcanzada por el fuego. Sin embargo, los bomberos desmintieron esa información: “La logramos salvar, pasó el fuego por al lado”, explicaron en referencia a la Escuela Ingeniero Pagliari. Cerca de las 15.20, un cambio en la dirección del viento obligó a replegar los equipos hacia una zona segura sobre la ruta 34.
En las últimas horas del día, columnas de humo más densas y oscuras indicaron que el fuego habría alcanzado una zona boscosa, donde el avance resultó más difícil de frenar. A pesar del esfuerzo de los equipos, el incendio forestal continúa activo y avanzó sobre nuevas áreas de vegetación seca. En toda la región se mantuvo la alerta por la posibilidad de reinicios debido al viento y a las altas temperaturas acumuladas en el suelo.
