
“Necesitamos tolerancia cero y penas más duras”.
Bajo esa premisa, Javier Milei presentó el nuevo proyecto para la reforma del Código Penal que enviará al Congreso. Lo hizo junto a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich.
En la puerta del Complejo Penitenciario de Ezeiza, dijo: “Para que la gente esté de nuevo segura, necesitamos cambiar el sistema de fondos, porque años de garantismo se encargó de atarles las manos a las fuerzas, jueces y fiscales, mientras le daban vía libre a los delincuentes”.
“Si logramos aprobar estas reformas, quienes delinquen la van a pagar en serio. Y los argentinos van a vivir en una sociedad más seguridad”, sumó, y afirmó que los cambios dependen de que los legisladores “tengan la vocación de ponerse del lado de las víctimas”.
La iniciativa impulsa un marco de tolerancia cero frente al delito, proponiendo el endurecimiento generalizado de penas, la supresión de beneficios para condenados y la agilización de los procedimientos penales mediante la implementación del sistema acusatorio.
En el caso del homicidio simple, por ejemplo, las penas pasan de pasa de 8 a 25 años a la escala de 10 a 30 años de prisión. La propuesta incorpora circunstancias agravantes, como víctimas menores de edad, adultos mayores, funcionarios públicos y crímenes en lugares concurridos o cometidos por organizaciones.
El capítulo sobre responsabilidad penal de menores introduce la reducción de la edad de imputabilidad de 16 a 13 años, fundamentando que los adolescentes comprenden la criminalidad de sus actos y que la legislación vigente favorece su captación por grupos criminales.
Finalmente, proyecta la implementación obligatoria del sistema acusatorio para agilizar los procesos penales y asegurar mayor transparencia.
