Axel Kicillof será uno de los protagonistas de la campaña de Fuerza Patria de cara a las elecciones nacionales, tras haber logrado un 47,28% en las provinciales. “Nos vamos a concentrar pura y exclusivamente en la campaña en la provincia de Buenos Aires, con los candidatos de la lista nacional”, afirmaron a El Economista fuentes cercanas al gobernador. En paralelo, intenta ampliar su alcance con entrevistas a medios con acceso al círculo rojo y votantes moderados.
La modalidad de la campaña será similar a la de septiembre: realizará recorridas de gestión en las que sumará a los candidatos nacionales. El pasado jueves -Día del Maestro- inauguró, junto a Jorge Taiana, cabeza de lista en su distrito, un edificio escolar en San Martín. “Esta escuela se construyó a pesar de todas las dificultades que implica tener un Gobierno nacional que está en contra de la obra pública”, afirmó en esa ocasión.

En la misma línea, funcionarios del gobernador señalaron a este medio: “Vamos a continuar trabajando el eje de sumar fuerzas para frenar a [Javier] Milei y defender la provincia, con mucha presencia territorial, poniendo en valor la gestión y contraponiendo modelos con la deserción del gobierno nacional”.
¿Operativo “Axel moderado”?
Los analistas comenzaron a hablar de un Kicillof “deskirchnerizado” y de un peronismo “purificado”. A la lista de distanciamientos de Cristina Kirchner, la interna con Máximo Kirchner y una campaña que no aludió a la marca K, estos últimos días se sumó un nuevo ítem: brindó una entrevista a Clarín y, este lunes, dará otra a Carlos Pagni, en LN+.
Con ellas busca ampliar sus audiencias clásicas, confirmaron fuentes a El Economista, y agregaron: “Surge de pedidos de los medios que no se habían materializado en otras circunstancias, pero sirven en esta ocasión para seguir evidenciando el desastre de la gestión Milei”.
Varias voces advierten este proceso: “Axel es Cristina. No se coman la curva. La operación ‘Axel moderado’ está a full”, tuiteó el periodista Jonatan Viale. Usuarios de redes señalan lo mismo: “Asistiremos en las próximas semanas al proceso mediático y político de hacer a Kicillof presidenciable y moderado. Es kirchnerismo recargado. No pasarán”, indicó uno. “Están empezando a subir a Kicillof. De a poquito, los periodistas lo harán de nuevo. Lo mismo pasó con Alberto [Fernández]“, escriben otros.
¿Es suficiente esta moderación para seducir al electorado independiente y de clase media? Su proyección nacional -y un triunfo en octubre- dependen, en parte, de esta conquista. Las entrevistas en medios con llegada al círculo rojo lo evidencian. Pero, ¿alcanza la “deskirchnerización” cuando, hasta hace pocos meses, era el más kirchnerista del espacio?


