{"id":56477,"date":"2026-09-21T23:00:00","date_gmt":"2026-09-21T23:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/6ab13ea4f8e15a3595437fac"},"modified":"2026-09-21T23:00:00","modified_gmt":"2026-09-21T23:00:00","slug":"encuentro-con-una-grafomana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=56477","title":{"rendered":"Encuentro con una graf\u00f3mana"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/encuentro-con-una-grafomana.jpg\"><\/p>\n<p><span>\u201c<strong>Al ser graf\u00f3mana eres tu propia polic\u00eda\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Este es uno de los tantos fragmentos que integran <i><span><strong>Twilight of grafomaniac<\/strong><\/span><\/i>. Publicado durante 2025 por el sello editorial <span><strong>Autoras En Tienda<\/strong><\/span>, el libro refleja una de las tantas facetas del universo de Luc\u00eda Seles, <span><strong>una artista mediante la cual el concepto de \u201cobra\u201d recupera su sentido<\/strong><\/span>, ese n\u00facleo original, sobre todo cuando la velocidad de los avances tecnol\u00f3gicos engulle cualquier pizca de humanidad. Con Seles las mil formas de la inteligencia artificial fracasan, trastabillan, no pueden;Luc\u00eda Seles es una artista singular. El algoritmo ha sido vencido.<\/p>\n<p><i><span><strong>Twilight of grafomaniac<\/strong><\/span><\/i>, no es el ocaso triste de una graf\u00f3mana <span><strong>-como llama Luc\u00eda a su arte de juntar birome con papel para plasmar en fragmentos (fragments) la felicidad de estar viva-<\/strong><\/span>, es la parte profunda y sensible de la ca\u00edda del sol frente al arribo de la noche infinita. Un momento sublime que ocurre justo ah\u00ed, cuando el sol se retira de escena y da paso a la luna y las estrellas. Eso es Seles, su arte est\u00e1 plagado de una sensibilidad aguda que, a riesgo de lo que sea, insiste en capturar los detalles que ignoramos. Porque vamos r\u00e1pido, porque esos detalles no encajan en los c\u00e1nones de lindeza, porque andamos atorados de manufacturas torpes, porque el arte, en varios aspectos, ha sido cooptado por los mismos c\u00f3digos.<\/p>\n<p>Resulta imposible hablar del \u00faltimo libro de Luc\u00eda, de los 16 fragments, \u201c+ 04 suplentes\u201d que me envi\u00f3 por correo, apenas un poco despu\u00e9s de conversar, de sus tantos <span><strong>v\u00eddeos<\/strong><\/span> (porque s\u00ed, son v\u00eddeos, no pel\u00edculas), de la m\u00fasica reunida en su bandcamp, resulta muy dificultoso hablar de todo eso sin acudir a una clave intimista. <span><strong>No puedo escribir sobre Luc\u00eda dejando a un lado la conjugaci\u00f3n entre un yo y un nosotras.<\/strong><\/span> Hacerlo implicar\u00eda da\u00f1ar el clima del encuentro, la fuerza de lo que ocurre frente al deseo de transmitir las provincias de su hechura.<\/p>\n<p><i><span><strong>Twilight\u2026 <\/strong><\/span><\/i>est\u00e1 dividido en secciones, la \u201c00\u201d, la \u201c02\u201d, y la \u201c03\u201d (siempre el cero para acompa\u00f1ar los n\u00fameros solitarios, los de un d\u00edgito), pero tambi\u00e9n en \u201c116 consuelos de metal\u201d; \u201c54 poison poems\u201d; \u201c94 fragments de my cellings\u201d; \u201c32 scattered fragments\u201d y \u201c\u00faltimas 136 consuelos de metal\u201d. Como una mamushka, cada mu\u00f1eca esconde otra; al mismo tiempo, cada fragment es en s\u00ed mismo una mamushka. Hay capas, cobertores, al despegarlos con suavidad irrumpen nuevos territorios. Leer, ver, escuchar con rigurosidad, eso es lo que impone Seles. En su gimnasia creativa pondera un respeto infinito por la obra y sus destinatarios, una tenaz invitaci\u00f3n a poner los sentidos al servicio.<\/p>\n<figure class=\"multimedia\" data-tadevel-template=\"web\/multimedia\" data-type=\"photo\">\n<div class=\"content\">\n<div class=\"sizer\" data-sizer=\"aspect-ratio\" data-tadevel-template=\"web\/aspect-ratio\"><img alt=\"Encuentro con una graf\u00f3mana\" loading=\"lazy\"><\/div>\n<\/div>\n<\/figure>\n<p><span>\u201c<strong>para m\u00ed las graf\u00f3manas nos respetamos too many + betwen nosotras q como se respetan betwen las writers\u201d, leo en la secci\u00f3n \u201c02\u201d de <\/strong><\/span><i><span><strong>Twilight\u2026<\/strong><\/span><\/i><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es ser una graf\u00f3mana? \u00bfCu\u00e1l es la diferencia con una escritora?<\/p>\n<p><strong>Colectivera<\/strong><\/p>\n<p>Nos encontramos un jueves de invierno ventoso a trav\u00e9s de la pantalla; Luc\u00eda en Buenos Aires, yo en C\u00f3rdoba.<\/p>\n<p>Dir\u00eda que estamos en distintas provincias, o jurisdicciones, pero Luc\u00eda no llama provincia a las delimitaciones geogr\u00e1ficas resueltas por el Estado, las provincias son sus campos de creaci\u00f3n. <span><strong>\u201cYo soy muy cuidadosa para diferenciar las provincias, lo que es un v\u00eddeo de lo que es un diario \u00edntimo o puede ser un track. Soy muy cuidadosa y estricta de estar yo contenta con eso. Tengo que estarlo siempre\u201d<\/strong><\/span>, me explica.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n me cuenta que es como una ciega rom\u00e1ntica, porque maneja poquitas herramientas: <span><strong>\u201cLas manejo muy bien y trabajo al infinito por eso. Siempre encuentro una salida \u00bfViste?\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Claro que lo veo, claro que me doy cuenta.<\/p>\n<p>\u201cx + decepcionada que est\u00e9 seguir\u00e9 siendo graf\u00f3mana y ese es my park industrial\u201d, dice uno de los fragments del libro, o <span><strong>\u201csi alg\u00fan d\u00eda no puedo ser graf\u00f3mana hablar\u00eda sola todo el d\u00eda\u201d<\/strong><\/span>, refiere otro. \u201cSer graf\u00f3mana es vivir una pasi\u00f3n cada tarde\u201d, leo un poco m\u00e1s all\u00e1.<\/p>\n<p>La tarde, el ocaso, la pasi\u00f3n por esa experiencia de anotaje, un neologismo que rima con montaje y transporta a la prol\u00edfica producci\u00f3n f\u00edlmica de Luc\u00eda. Desde la serie conocida como <i><span>Pentalog\u00eda del odio<\/span><\/i>, a las continuidades entre <span><strong>The urgency of death <\/strong><\/span>y <i><span>The bewilderment of chile<\/span><\/i>; pasando por v\u00eddeos como <i><span>School privada Alfonsina Storni<\/span><\/i>; <i><span>Carrefour Virgin <\/span><\/i>y antes, <i><span>06 supervisoras<\/span><\/i>, todo all\u00ed es un espect\u00e1culo de sensaciones. El ojo que mira es la mano que escribe y el lenguaje visual resulta conmovido por la misma delicadeza que subvierte la palabra normalizada.<\/p>\n<p><span>\u201c<strong>es imposible conversar normalmente con una graf\u00f3mana\u201d<\/strong><\/span>, advierte Luc\u00eda en uno de sus fragments. Antes, apenas un poco \u201cq desesperada ser\u00eda sino ser\u00eda graf\u00f3mana\u201d.<\/p>\n<p><span>\u201c<strong>Lo m\u00e1s importante para m\u00ed es el trabajo\u201d<\/strong><\/span>, se\u00f1ala mientras conversamos <span><strong>\u201ccumplir mis horas de trabajo semanales\u201d<\/strong><\/span>. Me cuenta sobre sus rutinas, el respeto por las horas dedicadas al estudio de la m\u00fasica (guitarra cl\u00e1sica o bandone\u00f3n), las salidas cotidianas para filmar distintas zonas de Buenos Aires, la importancia de las confiter\u00edas (lugares tradicionales, relegados por el furor de drugstores y caf\u00e9s al paso), la constancia de portar biromes, varias, para anotar a cada rato. En fin, eso que Luc\u00eda compara con la rigurosidad de una monja: <span><strong>\u201cSoy m\u00e1s estricta que una monja \u00a1Qu\u00e9 buena empleada de m\u00ed misma que soy!\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Pienso en el sentido de esta afirmaci\u00f3n, vuelvo a una parte de la conversaci\u00f3n donde destaca el valor de convertirse en una proletaria de s\u00ed misma. Reflexiono. Vivimos dispuestas a entregar nuestra energ\u00eda a una maquinaria de producci\u00f3n capitalista que nada m\u00e1s nos devuelve enfermedad y dolor, no cuestionamos eso, <span><strong>Luc\u00eda propone algo distinto. Ser nuestras jefas, convertir la plusval\u00eda en felicidad.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Por eso viene la pregunta: <span><strong>\u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre una escritora y una graf\u00f3mana?<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span>\u201c<strong>Un ejemplo muy tonto puede ser la diferencia de ser colectivero o ser driver de larga distancia\u201d, responde, \u201cyo amo a los horarios de larga distancia, los adoro, pero como una graf\u00f3mana estar\u00eda m\u00e1s cerca de un colectivero. Graf\u00f3mana es una persona que anota todo, que vive para anotar. Amo hacer eso\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Secci\u00f3n \u201c00\u201d de <i><span><strong>Twilight of grafomaniac<\/strong><\/span><\/i>: <span><strong>\u201cfrom una graf\u00f3mana there 02 aspiraciones de verda. respirar y anotar\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Una obra infinita<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los fragments, <i><span><strong>Twilight\u2026<\/strong><\/span><\/i> <span><strong>est\u00e1 lleno de fotograf\u00edas.<\/strong><\/span> Im\u00e1genes que Seles tom\u00f3 durante sus viajes en colectivo o en tren. Ah\u00ed, donde puede continuar grafiando. <span><strong>\u201cHoy, camino a Mor\u00f3n\u201d, me cuenta, \u201cescrib\u00ed como treinta y seis fragments\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Las im\u00e1genes est\u00e1n desenfocadas, fuera de cuadro, <span><strong>son capturas en movimiento<\/strong><\/span>, reflejan un procedimiento donde una vez m\u00e1s, es preciso renunciar al confort de la costumbre.<\/p>\n<p>En Seles las palabras se ven trastocadas, los v\u00eddeos desmontados y remontados en un juego permanente de repeticiones, las fotograf\u00edas obligan al cuerpo a inclinarse, acercar el ojo, buscar el detalle. <span><strong>El arte de Seles no s\u00f3lo es vital por la euforia de vida que habita en sus provincias, sino porque para entrar es importante salir del adormecimiento<\/strong><\/span>, recordar que la vida exige concentraci\u00f3n, hacer foco en lo que est\u00e1 desenfocado.<\/p>\n<p>En <span><strong>\u201c\u00faltimas 136 consuelos de metal\u201d<\/strong><\/span>, irrumpe la imagen de una mujer que mientras viaja en tren lee. La c\u00e1mara, foto tras foto, se acerca. En la \u00faltima el objetivo est\u00e1 ubicado sobre un detalle; caballos negros replicados en el su\u00e9ter que lleva puesto, uno con fondo blanco. Un fragment pone en valor la operaci\u00f3n: <span><strong>\u201cpara mi es important\u00edsima resaltar todos esos horses q tiene in su jersey esa mujer q reading at train\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span>\u201c<strong>La concentraci\u00f3n a la gente le cuesta\u201d<\/strong><\/span>, explica Luc\u00eda, <span><strong>\u201cy la v\u00edctima de todo eso es la est\u00e9tica\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Ella entiende lo que reclama esa exigencia; \u201c<span><strong>q listas estamos las graf\u00f3manas from lesionarnos x culpa de nosotras mismas\u201d<\/strong><\/span>, dice a poco de comenzar la secci\u00f3n \u201c00\u201d del libro, pero en la acentuaci\u00f3n de su rutina, lo que podr\u00eda resultar un calvario es tambi\u00e9n una salvaci\u00f3n. La posibilidad de habitar un estado de alegr\u00eda permanente frente a los peque\u00f1os sucesos que nos habitan. Un gesto pol\u00edtico. <span><strong>El arte no como medio sino como forma de vida: \u201cEl que fui graf\u00f3mana + q transcrib\u00ed todo me salv\u00f3 la vida\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span>\u201c<strong>Es infinita la obra que voy a dejar a nivel fragment\u201d<\/strong><\/span>, se\u00f1ala, \u201cyo ma\u00f1ana me puedo retirar del mundo y dedicarme a ordenar mi obra\u201d. Leo uno de sus fragments: <span><strong>\u201ces importante q when est\u00e9 muerta se me note when reading my fragments que fui una graf\u00f3mana simpa -aparte de infinita-\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Menciona entonces la importancia de las confiter\u00edas en su labor: <span><strong>\u201cPorque todo lo que yo escribo lo escribo en las confiter\u00edas\u201d<\/strong><\/span>, tanto que su pr\u00f3xima obra, me anuncia, le har\u00e1 honor a esos lugares donde mejor contar con mesas cuadradas, no redondas, para poder acomodar las biromes, las libretas -cuyas fotograf\u00edas aparecen al final del libro-, tener ese espacio propio para la hechura. <span><strong>\u201cLas mesas redondas para m\u00ed son lo peor, es como un abismo y a las graf\u00f3manas nos hace mal\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span><strong>Roland Barthes tambi\u00e9n ten\u00eda rituales cotidianos para la escritura<\/strong><\/span>, como buen estructuralista, quiz\u00e1, necesitaba su mesa de trabajo para entregarse a la tarea, cada objeto deb\u00eda ocupar un espacio determinado en su habitaci\u00f3n, inmodificable casi. El orden de su cuarto era la regla de su propio orden. <span><strong>Pero Barthes era Barthes y Luc\u00eda es Luc\u00eda<\/strong><\/span>; no hay lugar para la comparaci\u00f3n ni para la sinonimia. Aunque la imagen de la mesa me transporte a Barthes, elijo quedarme con las biromes, Luc\u00eda, las monumentales confiter\u00edas. La rigidez amarga de Barthes nada tiene que ver con la algarab\u00eda de Luc\u00eda.<\/p>\n<p><span>\u201c<strong>Las biromes, las confiter\u00edas, son campitos, forman parte de truquitos, son como los vestidos\u201d<\/strong><\/span>, me cuenta.<\/p>\n<p><span>\u201c<strong>las graf\u00f3manas ni precisamos de words casi, x que ser graf\u00f3mana es + importante q the words\u201d<\/strong><\/span>, dice un fragment plasmado en <i><span><strong>Twilight<\/strong><\/span><\/i>&#8230;<\/p>\n<p>Las palabras como hilachas de los vestidos. Las formas usuales de la comunicaci\u00f3n como un disimulo del lenguaje, un atropello. Graf\u00f3mana, resalta lucia, y con ese nombre pone las cosas en su sitio. No son las palabras, es la m\u00fasica del lenguaje. Las hilachas no. El hilv\u00e1n.<\/p>\n<p>Celebrar el acontecimiento<\/p>\n<p><span>\u201c<strong>Hasta hace unos a\u00f1os viv\u00eda la misma felicidad que ahora, salvo que no hac\u00eda v\u00eddeos.<\/strong><\/span> Estuve much\u00edsimos a\u00f1os sin hacer v\u00eddeos, pues no ten\u00eda ni computadora para editar, pero era la misma pasi\u00f3n que ahora, el mismo respeto. <span><strong>No tengo plan B. No existe el plan B en la pasi\u00f3n\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Esto explica mientras la conversaci\u00f3n se alarga y el clima se parece a uno de sus <span><strong>\u201cfragments consuelos\u201d<\/strong><\/span> plasmados en el libro: <span><strong>\u201cel consuelo de organizar sola una vez a la semana meriendas con invitados\u201d<\/strong><\/span>. Imagino que compartimos una merienda. Charlamos y merendamos.<\/p>\n<p><span><strong>En el relato de su historiograf\u00eda anida un respeto gozoso por su trabajo creativo. <\/strong><\/span>Un festejo por el quehacer al margen del reconocimiento y los aplausos. Porque la fama puede ocurrir o no, pero la obra existe con independencia de ese suceso. El acontecimiento no es la afirmaci\u00f3n p\u00fablica sobre el valor del acto creativo, sino el acto en s\u00ed, <span><strong>\u201cno estar segura, pero estar apasionada\u201d<\/strong><\/span>, expresa. Pasi\u00f3n suena aqu\u00ed como convicci\u00f3n.<\/p>\n<p><span><strong>Antes de ser Luc\u00eda Seles, un nombre admirado en los circuitos del cine de autora y la escritura sensible, Luc\u00eda tuvo varios trabajos.<\/strong><\/span> Trabajos marginales, refiere, de todo tipo, pero trabajos en los que por una u otra raz\u00f3n deb\u00eda atravesar distancias largas. En esos momentos, ah\u00ed, en tr\u00e1nsito, festejaba la posibilidad del tiempo para grafiar. No tener plan B es apostar a pesar de todo al \u00fanico plan, un plan exclusivo, un acto de fe. Como una monja dir\u00eda ella; quiz\u00e1.<\/p>\n<p>Sin embargo, el reconocimiento habilita posibilidades, en un mundo hiperconectado el reconocimiento propicia encuentros. De no ser por eso, no habr\u00eda llegado a la obra de Luc\u00eda, no habr\u00eda visto sus v\u00eddeos, le\u00eddo sus fragments, o\u00eddo su m\u00fasica singular. Ahora que eso ha ocurrido la afirmaci\u00f3n p\u00fablica de su arte se vuelve irrelevante, el efecto ya se ha producido. <span><strong>El arte de Seles es inigualable. <\/strong><\/span>Me pregunto por el n\u00famero de artistas desconocidos, por quienes no han contado con la oportunidad. En este preciso instante \u00bfCu\u00e1nta belleza ignoramos? \u00bfDe cu\u00e1nto nos privamos?<\/p>\n<p>Terminamos el encuentro y recibo por la noche aquellos 16 fragments y 04 suplentes que me prometi\u00f3 antes de despedirnos.<\/p>\n<p>La distinci\u00f3n entre graf\u00f3mana y novelista reaparece. Digo reaparece porque as\u00ed como en <i><span><strong>Twilight\u2026<\/strong><\/span><\/i> pesco: <span><strong>\u201cfui graf\u00f3mana una tarde + y novelista casi never\u201d<\/strong><\/span>, en el env\u00edo que llega por correo leo: <span><strong>\u201cuna novela es su family from un novelista? a las grafomanas nos faltan esas familys asi?\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la familia de una graf\u00f3mana? \u00bfUna colecci\u00f3n de biromes tal vez?<\/p>\n<p>Fragment 12 del env\u00edo: <span><strong>\u201cnadie me puede negar q puedo costruir una laguna con my fragments. soi graf\u00f3mana\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Fragment de la secci\u00f3n 02 del libro: <span><strong>\u201clas graf\u00f3manas no se evaporan y la grafoman\u00eda es tu tormenta\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Las tormentas arman lluvia, y el agua que cae alimenta lagunas. La obra no se extingue nunca, lo que sube como vapor, cae como agua pura.<\/p>\n<p><i><span><strong>Twilight of grafomaniac<\/strong><\/span><\/i> es un libro bello y sorprendente. En ocasiones los fragments se organizan bajo una consigna inicial: <i><span>\u201codio\u201d, \u201c=\u201d, \u201cq linda\u201d.<\/span><\/i> En otras, los n\u00fameros toman la punta: <i><span>\u201c00; 02; 03\u201d<\/span><\/i>. A veces, hay consuelos, techos (<i><span>ceillings<\/span><\/i>), dispersiones (<i><span>scattered<\/span><\/i>). M\u00e1s que buscar razones, hay que permitir las emociones.<\/p>\n<p>Como en aqu\u00e9l fragment de los <i><span>\u201c94 ceillings\u201d<\/span><\/i>: <span><strong>\u201cq linda una pepsi envuelta from regalo from una persona internada\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Y si \u00bfQu\u00e9 mejor obsequio para alguien que aspira el tufo m\u00e9dico de un hospital? Min\u00fasculos gestos pueden ser un tesoro inmenso.<\/p>\n<p><span>\u201c<strong>mi madre recibir\u00e1 en el cielo a una estudiante de guitarra cl\u00e1sica too many graf\u00f3mana. Fin\u201d<\/strong><\/span><\/p>\n<p>Este es el fragment que cierra el libro, aunque con Luc\u00eda Seles nada es definitivo, una graf\u00f3mana no puede dejar de grafiar.<\/p>\n<p><span>\u201c<strong>contenta o angustiada de momento tengo q waiting x nuevas fragments. soi graf\u00f3mana\u201d.<\/strong><\/span><\/p>\n<p>\u00daltimo suplente de los fragments enviados por correo.<\/p>\n<p>Sin duda, habr\u00e1 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Nota publicada originalmente en el <a rel=\"noopener nofollow\" href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/2026\/08\/15\/encuentro-con-una-grafomana\/\" target=\"_blank\"><u>Suplemento Las12<\/u><\/a> con fecha 14 de agosto de 2026.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cAl ser graf\u00f3mana eres tu propia polic\u00eda\u201d. 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