{"id":56090,"date":"2026-09-11T18:57:00","date_gmt":"2026-09-11T18:57:00","guid":{"rendered":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=56090"},"modified":"2026-09-11T18:57:00","modified_gmt":"2026-09-11T18:57:00","slug":"juan-carlos-torre-el-impulso-igualitario-sobrevive-y-en-el-deposito-una-esperanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=56090","title":{"rendered":"Juan Carlos Torre: &#8220;El impulso igualitario sobrevive y en \u00e9l deposito una esperanza&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><!-- \/21709548400\/Eleconomista\/nota_Video_Oustream --> <\/p>\n<h2><strong>La pasi\u00f3n igualitaria<\/strong><\/h2>\n<p>Lima, 1979. Un vuelo con destino a Inglaterra hace una escala t\u00e9cnica de treinta minutos. En el aeropuerto,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.fundacionkonex.org\/b1118-juan-carlos-torre\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juan Carlos Torre<\/a> pide un caf\u00e9 en la barra. El mozo apoya la taza sobre el mostrador, cobra y retira la mano. Jam\u00e1s le clava la mirada en los ojos al cliente. Torre camina hacia la puerta de embarque con esa escena fija en la retina: descubre el rasgo vertebral del pa\u00eds que dej\u00f3 atr\u00e1s.&nbsp;<strong>En Buenos Aires, incluso quien pertenece a los sectores sociales m\u00e1s fr\u00e1giles mira directo a los ojos a quien tiene m\u00e1s poder<\/strong>. No hay rastro de sumisi\u00f3n colonial ni reverencia aprendida.<\/p>\n<p>Aquel instante contiene el pulso de su gran tesis sociol\u00f3gica:&nbsp;<strong>la pasi\u00f3n igualitaria<\/strong>. La certeza de una sociedad m\u00f3vil e &#8220;incorporadora&#8221; que convirti\u00f3 en matriz colectiva el viejo aforismo criollo: &#8220;<strong>Aqu\u00ed naides es m\u00e1s que naides<\/strong>&#8220;. Una impronta forjada por el guardapolvo blanco en las escuelas p\u00fablicas, el sufragio universal (primero masculino) y la convicci\u00f3n compartida de que el ascenso social era una promesa posible, sintetizada en el dicho popular que asombr\u00f3 a los viajeros ingleses del siglo XIX: &#8220;<strong>Padre pulpero, hijo caballero<\/strong>&#8220;.<\/p>\n<p>En este suelo argentino la igualdad no clausura las tensiones:&nbsp;<strong>las enciende<\/strong>. Escribe Torre en su texto &#8220;A prop\u00f3sito del impulso igualitario en la sociabilidad pol\u00edtica Argentina&#8221;: &#8220;No implica la supresi\u00f3n del conflicto; m\u00e1s bien presupone la posibilidad misma del conflicto. Y se puede formular la hip\u00f3tesis:&nbsp;<strong>a mayor integraci\u00f3n, m\u00e1s probabilidad de conflicto<\/strong>&#8220;.&nbsp;<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Esa misma fuerza, sostiene Torre, modela la encrucijada del pa\u00eds moderno:<strong> una sociedad con un perfil igualitario resulta m\u00e1s dif\u00edcil de gobernar<\/strong>, porque&nbsp;<strong>la distancia entre el c\u00famulo de expectativas que despierta y las posibilidades reales de satisfacerlas amenaza siempre con volverse un abismo<\/strong>.<\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/juan-carlos-torre-el-impulso-igualitario-sobrevive-y-en-el-deposito-una-esperanza.webp\" data-src-origin=\"https:\/\/statics.eleconomista.com.ar\/2026\/09\/6aa453c81eba8.jpg\" alt=\"JC Torre - Foto: Emmanuel Fern\u00e1ndez\"><figcaption>Esa misma fuerza, sostiene Torre, modela la encrucijada del pa\u00eds moderno:<strong> una sociedad con un perfil igualitario resulta m\u00e1s dif\u00edcil de gobernar. <\/strong><i>Foto: Emmanuel Fern\u00e1ndez<\/i><\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>De Darregueira a las aulas de Germani<\/strong><\/h2>\n<p>&#8220;<strong>Un observador que a veces es historiador, otras polit\u00f3logo, pero que nunca abandona su sombrero de soci\u00f3logo para registrar y entender las transformaciones que ocurren y las que se avecinan en la vida pol\u00edtica de la Argentina<\/strong>&#8220;. As\u00ed lo definen los investigadores Sebasti\u00e1n Pereyra, Catalina Smulovitz y Mart\u00edn Armelino en el libro &#8220;<a href=\"https:\/\/www.edhasa.com.ar\/product\/por-que-leer-a-juan-carlos-torre\/?srsltid=AfmBOooCjy0iQgRlUvT6D6pj53NpnP4gMJJ7qrIPU3U6W5GCH2b02MWQ\">Por qu\u00e9 leer a Juan Carlos Torre<\/a>&#8220;, de editorial&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/edhasaargentina\/?hl=es\">Edhasa<\/a>. Reconocido como &#8220;<strong>un gran analista del peronismo<\/strong>&#8220;, Torre posee un &#8220;notable virtuosismo en la escritura&#8221; y una probada &#8220;habilidad para mezclar, como un alquimista, la sociolog\u00eda con la historia y la ciencia pol\u00edtica&#8221;.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Nacido en Darregueira, un pueblo bonaerense de cuatro mil habitantes, curs\u00f3 la escuela secundaria en Bah\u00eda Blanca. El padre de Torre, due\u00f1o de una casa de comercio, aguardaba que su primog\u00e9nito heredara el negocio. Para cumplir con ese mandato, Torre lleg\u00f3 a Buenos Aires a los 18 a\u00f1os y se inscribi\u00f3 en Ciencias Econ\u00f3micas.&nbsp;<\/p>\n<p>Consigui\u00f3, a cambio de cursar para contador p\u00fablico, un acuerdo paterno para estudiar a la par Filosof\u00eda. Sostuvo esa doble vida acad\u00e9mica durante un a\u00f1o, hasta que 1958 trajo una novedad disruptiva: Gino Germani \u2014el padre de la sociolog\u00eda moderna en la Argentina\u2014 fund\u00f3 la carrera de Sociolog\u00eda en la Universidad de Buenos Aires. Torre imagin\u00f3 all\u00ed su destino y le escribi\u00f3 a su padre con una invenci\u00f3n brillante:&nbsp;<strong>le asegur\u00f3 que la nueva disciplina era una combinaci\u00f3n perfecta entre la filosof\u00eda y la econom\u00eda<\/strong>.&nbsp;<strong>La sociolog\u00eda naci\u00f3 para Torre en ese acto como una ocurrencia.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>Frente a esa astucia, su padre abandon\u00f3 la presi\u00f3n familiar y le dio el visto bueno. Torre se sum\u00f3 a la primera camada de cuarenta j\u00f3venes entusiastas que dar\u00edan forma a la sociolog\u00eda argentina.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/juan-carlos-torre-el-impulso-igualitario-sobrevive-y-en-el-deposito-una-esperanza-1.webp\" data-src-origin=\"https:\/\/statics.eleconomista.com.ar\/2026\/09\/6aa456c8ae48a.jpg\" alt=\"Gino Germani\"><figcaption>Gino Germani \u2014el padre de la sociolog\u00eda moderna en la Argentina\u2014 fund\u00f3 la carrera de Sociolog\u00eda en la Universidad de Buenos Aires.&nbsp;<\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>La irrupci\u00f3n de la nueva izquierda<\/strong><\/h2>\n<p>La vida universitaria excedi\u00f3 las aulas; <mark class=\"marker-yellow\"><strong>la pol\u00edtica lo captur\u00f3 a Torre por completo<\/strong><\/mark>. Sus primeros pasos ocurrieron en las filas de la Juventud Comunista, pero el clima de \u00e9poca exig\u00eda otras respuestas. A fines de los a\u00f1os cincuenta, una sensibilidad distinta irrumpi\u00f3 con fuerza: la llamada &#8220;<strong>nueva izquierda<\/strong>&#8220;.&nbsp;<\/p>\n<p>M\u00e1s que un partido, era una red de revistas y figuras unidas por un aire de familia. Los faros intelectuales llegaban de Europa \u2014la&nbsp;<i>new left<\/i>, la&nbsp;<i>nouvelle gauche<\/i>, la&nbsp;<i>nuova sinistra<\/i>\u2014 y tra\u00edan <strong>el anticolonialismo, la cr\u00edtica al estalinismo y la defensa del Tercer Mundo como una v\u00eda alternativa a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y a Estados Unidos.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Los j\u00f3venes de esa generaci\u00f3n no renunciaban a los aportes de Karl Marx, pero&nbsp;<strong>exig\u00edan una doctrina libre de dogmas y un marco conceptual refinado<\/strong>. El choque con la ortodoxia result\u00f3 inevitable. El esp\u00edritu rebelde hizo estragos en esa &#8220;joven guardia&#8221; universitaria. Los miembros de aquel grupo juvenil, bajo la influencia de referentes como Jos\u00e9 Aric\u00f3 y Juan Carlos Portantiero, terminaron expulsados del Partido Comunista o alejados por voluntad propia.<\/p>\n<p>As\u00ed fue como el itinerario pol\u00edtico-ideol\u00f3gico de Torre tom\u00f3 un rumbo heterodoxo. Molde\u00f3 su perspectiva en la revista&nbsp;<i>Pasado y Presente<\/i>, surgida en C\u00f3rdoba. Sus colaboraciones en esas p\u00e1ginas, junto a otros, confirmaron su pertenencia a la familia intelectual de la nueva izquierda.&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/juan-carlos-torre-el-impulso-igualitario-sobrevive-y-en-el-deposito-una-esperanza-2.webp\" data-src-origin=\"https:\/\/statics.eleconomista.com.ar\/2026\/09\/6aa458d7d62e5.jpg\" alt=\"Pasado y presente\"><figcaption>Torre molde\u00f3 su perspectiva en la revista&nbsp;<i>Pasado y Presente<\/i>, surgida en C\u00f3rdoba. Sus colaboraciones en esas p\u00e1ginas, junto a otros, confirmaron su pertenencia a la familia intelectual de la nueva izquierda.&nbsp;<\/figcaption><\/figure>\n<p> \ufeff <\/p>\n<h2><strong>La vieja guardia sindical y Per\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>A fines de los a\u00f1os sesenta, su agenda de investigaci\u00f3n se enfocaba en el movimiento estudiantil. Pero un gran cambio aconteci\u00f3 en su vida. Su primera esposa Celia Durruty \u2014pionera en la revisi\u00f3n cr\u00edtica de las tesis de Germani sobre el peronismo\u2014 falleci\u00f3 en 1967.&nbsp;<strong>Torre, a partir de la investigaci\u00f3n de Durruty, retom\u00f3 y profundiz\u00f3 el proyecto<\/strong>. Ese legado y ese acto se convirti\u00f3 en la hoja de ruta de su monumental investigaci\u00f3n sobre la vieja guardia sindical de los a\u00f1os treinta.<\/p>\n<p>El camino culmin\u00f3 en la&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/ehess_officiel\/?hl=es\">\u00c9cole des Hautes \u00c9tudes<\/a> en Sciences Sociales de Par\u00eds, bajo la direcci\u00f3n de Alain Touraine, el soci\u00f3logo franc\u00e9s m\u00e1s influyente de aquella \u00e9poca. All\u00ed defendi\u00f3 su tesis a principios de 1983.&nbsp;<\/p>\n<p>El trabajo reformul\u00f3 nociones en torno a la &#8220;vieja guardia sindical&#8221;, aquellos dirigentes gremiales forjados una d\u00e9cada antes de la irrupci\u00f3n del peronismo.&nbsp;<strong>Torre busc\u00f3 desarmar un mito: demostr\u00f3 que los trabajadores no fueron una masa pasiva manipulada desde el poder ni meros espectadores, sino actores pol\u00edticos con capacidad de negociaci\u00f3n que forjaron una alianza con Juan Domingo Per\u00f3n<\/strong>. Esa investigaci\u00f3n capital se public\u00f3 en 1990 como &#8220;La vieja guardia sindical y Per\u00f3n. Sobre los or\u00edgenes del peronismo&#8221;.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<h2><strong>Di Tella, &#8220;El Gr\u00e1fico&#8221; y un amor&nbsp;<\/strong><\/h2>\n<p>Concluida la etapa francesa, el regreso a la Argentina trajo consigo el reencuentro con los pasillos del Instituto Di Tella y el encuentro del amor. Torre conoci\u00f3 a la destacada polit\u00f3loga&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.utdt.edu\/ver_contenido.php?id_contenido=6946&amp;id_item_menu=13728\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ana Mar\u00eda Mustapic<\/a> en 1982. Ella era alumna del profesor Natalio Botana. Frente a una inquietud acad\u00e9mica, Botana le sugiri\u00f3 que hablara con Torre.<\/p>\n<p>Cuando Mustapic se acerc\u00f3 en busca de la gu\u00eda del soci\u00f3logo, Torre, el analista del movimiento obrero, le\u00eda las p\u00e1ginas de la revista deportiva &#8220;El Gr\u00e1fico&#8221;. La imagen revelaba otra de sus pasiones: el f\u00fatbol. Y, nuevamente,&nbsp;<strong>su capacidad para la ocurrencia<\/strong>. Torre hered\u00f3 de su familia el amor por el club Independiente (su hijo lo acerc\u00f3 a Boca y, tiempo despu\u00e9s, adopt\u00f3 los colores de All Boys de Floresta).&nbsp;<\/p>\n<p>Aquel encuentro fortuito entre revistas deportivas y debates acad\u00e9micos junto a Ana Mar\u00eda Mustapic forj\u00f3 las p\u00e1ginas de otra creaci\u00f3n, las del matrimonio. La pareja tuvo dos hijos: uno radicado en Washington como economista del Banco Mundial, y otro afincado en Buenos Aires, abocado a temas de pol\u00edtica y educaci\u00f3n en Cippec.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfUn proyecto del futuro? \u2014le pregunta El Economista a Torre.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Tener la suerte de seguir haciendo lo que m\u00e1s me gusta que es conversar con mi mujer, mis hijos y mis amigos \u2014contesta.&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/juan-carlos-torre-el-impulso-igualitario-sobrevive-y-en-el-deposito-una-esperanza-3.webp\" data-src-origin=\"https:\/\/statics.eleconomista.com.ar\/2026\/09\/6aa45f1c66735.jpg\" alt=\"Di Tella\"><figcaption>Concluida la etapa francesa, el regreso a la Argentina trajo consigo el reencuentro con los pasillos del Instituto Di Tella y el encuentro del amor.&nbsp;<\/figcaption><\/figure>\n<p> \ufeff <\/p>\n<h2><strong>Optimistas realistas<\/strong>&nbsp;<\/h2>\n<p>El triunfo del radical Ra\u00fal Alfons\u00edn en 1983 sacudi\u00f3 la vida de Torre. Una llamada de Adolfo Canitrot alter\u00f3 sus planes. &#8220;Nos invitaron al gobierno con Sourrouille y me pidi\u00f3 convocar colaboradores. Est\u00e1s en la lista&#8221;, le anunci\u00f3 su amigo. Torre, ajeno a la econom\u00eda, rechaz\u00f3 en un primer momento la oferta. Prefer\u00eda dedicarse a transformar su tesis en un libro. Canitrot insisti\u00f3, y el soci\u00f3logo acept\u00f3 un rol in\u00e9dito: adentrarse en los despachos oficiales.<\/p>\n<p>El equipo estuvo a cargo primero de la Secretar\u00eda de Planificaci\u00f3n. Tiempo despu\u00e9s, ante el agravamiento de la coyuntura, Alfons\u00edn apart\u00f3 a Bernardo Grinspun y le confi\u00f3 a Juan Vital Sourrouille el Ministerio de Econom\u00eda. De esa manera, <mark class=\"marker-yellow\">Torre lleg\u00f3 al c\u00e9lebre&nbsp;<strong>quinto piso del Palacio de Hacienda<\/strong> para iniciar una temporada de observaci\u00f3n casi etnogr\u00e1fica.&nbsp;<\/mark><\/p>\n<p>Mientras el equipo econ\u00f3mico intentaba domar la inflaci\u00f3n, Torre encendi\u00f3 un grabador prestado y tom\u00f3 notas diarias. <strong>Registr\u00f3 el cansancio, las dudas y el nervio de un grupo de &#8220;optimistas sin ilusiones&#8221; resueltos a lograr lo posible frente a lo imposible.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Esas memorias, explica en la obra, &#8220;est\u00e1n dictadas en caliente y en medio de la sensaci\u00f3n de soledad que acompa\u00f1aba los esfuerzos del equipo econ\u00f3mico&#8221;. De ese registro minucioso naci\u00f3 &#8220;<a href=\"https:\/\/www.edhasa.com.ar\/product\/diario-de-una-temporada-en-el-quinto-piso\/?srsltid=AfmBOooEuN1eL78wn9zxSAI9doGy3yOSHDD7BAGB1E8C8ZwPSsmcJzZC\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Diario de una temporada en el quinto piso<\/a>&#8220;, publicado por Edhasa en 2021. &#8220;<strong>Un libro \u00fanico e imprescindible para comprender c\u00f3mo se hace pol\u00edtica econ\u00f3mica en Argentina<\/strong>&#8220;, escribe el doctor en Ciencia Pol\u00edtica Alejandro Bonvecchi.<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de sus p\u00e1ginas, Torre ofrece el testimonio directo de quienes asumen el poder en medio de la tormenta.&nbsp;<strong>La obra no es concesiva ni maquilla la realidad: expone las dudas, errores y postergaciones de los pol\u00edticos y los funcionarios<\/strong>.&nbsp;<strong>Se atreve al primer prop\u00f3sito de cualquier pensamiento, que es el de la verdad sin concesiones.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>Esa honestidad convierte al diario en un registro de enorme valor:&nbsp;<strong>muestra a los&nbsp; pol\u00edticos fr\u00e1giles ante la magnitud de la crisis.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Frente a ese escenario de desmesura, el propio Torre se pregunta: &#8220;<strong>\u00bfPor qu\u00e9 la historia argentina tiene que desenvolverse como una sucesi\u00f3n de gestas heroicas?<\/strong>&#8220;.<\/p>\n<p>En sus apuntes el autor expone el desgaste del equipo econ\u00f3mico frente al desaf\u00edo de inyectar racionalidad en una estructura oficial reacia. Esa tensi\u00f3n desnuda las resistencias: desde las dificultades pol\u00edticas planteadas por los correligionarios de la Franja Morada y la intransigencia de la Juventud Radical, pasando por el choque constante con la CGT de Sa\u00fal Ubaldini y los sindicalistas corporativos, hasta los sectores empresarios que exig\u00edan aranceles y mercados cautivos y se negaban de plano a competir y abrirse a los mercados internacionales.&nbsp;<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>En el relato de Torre, a contracorriente, es Sourrouille quien encarna la lealtad y el estoicismo frente al desborde general. &#8220;<strong>El h\u00e9roe del libro de Torre no es Alfons\u00edn sino Sourrouille<\/strong>&#8220;, escribe la doctora en Sociolog\u00eda Mariana Heredia al describir la autenticidad del texto.&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Torre deja el ministerio en 1988, anota con iron\u00eda su despedida en la prensa: &#8220;<strong>Marcelo Bonelli, desde Clar\u00edn, me despidi\u00f3 con foto y nota: &#8216;Torre se hizo famoso por dos cosas en su carrera de funcionario: deambul\u00f3 taciturno por los despachos e ide\u00f3 propuestas extravagantes para mejorar la presencia p\u00fablica de Sourrouille<\/strong>&#8216;&#8221;.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Adentrarse en las p\u00e1ginas de &#8220;<a href=\"https:\/\/www.edhasa.com.ar\/product\/diario-de-una-temporada-en-el-quinto-piso\/?srsltid=AfmBOopvVoIRzilPzwMoSvmzb-UbUaVqLrHsoFPRfvt0rBE4xMJmwO0M\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Diario de\u2026&#8221; implica otro abordaje de la mirada del progresismo en la Argentina<\/a>. En palabras de Torre: &#8220;<strong>El progresismo pol\u00edtico en Argentina ha estado tradicionalmente sesgado hacia las cuestiones de distribuci\u00f3n de la riqueza y la defensa de los recursos nacionales. Los temas de c\u00f3mo crecer y c\u00f3mo generar racionalidad econ\u00f3mica no han figurado en un lugar central de su agenda. Hay que alterar, pues, esa vieja cultura para demostrar que la defensa de la democracia no est\u00e1 re\u00f1ida con las exigencias del crecimiento y la eficiencia econ\u00f3mica<\/strong>&#8220;.&nbsp;<\/p>\n<p>Fuera del ministerio, la relaci\u00f3n entre Torre y Sourrouille continu\u00f3 en mesas m\u00e1s \u00edntimas. Torre recuerda los encuentros en un restaurante de la calle Arenales llamado &#8220;Teodoro&#8221;. Ese nombre le permit\u00eda evocar al de su propio padre, pero sobre todo, el local funcion\u00f3 como punto de encuentro para cultivar la amistad con Sourrouille. All\u00ed compart\u00edan lecturas, relatos de viajes y comentarios sobre el futuro de la Argentina, o como Torre prefiere llamarlo, el pa\u00eds que les toc\u00f3 en suerte tras atravesar &#8220;<strong>una aventura que fue \u00fanica en nuestras vidas<\/strong>&#8220;.&nbsp;<\/p>\n<p>Acaso por la defensa de la actuaci\u00f3n de Sourrouille, el exministro se resisti\u00f3 durante d\u00e9cadas a la publicaci\u00f3n de estos apuntes que testimoniaron las contradicciones de los a\u00f1os ochenta.&nbsp;<strong>Para Torre, sacar a la luz ese material signific\u00f3 saldar una deuda tambi\u00e9n afectiva<\/strong>. El libro, se lee a Torre en el ep\u00edlogo, &#8220;<strong>es<\/strong>&nbsp;<strong>mi homenaje a un gran amigo<\/strong>, que puso en juego su inteligencia y su temperamento caracter\u00edstico para que el pa\u00eds pudiese enfrentar los grandes desaf\u00edos que ten\u00eda por delante la transici\u00f3n a la democracia&#8221;.&nbsp;<strong>Entre la pluma y el quinto piso, Torre tambi\u00e9n ejerci\u00f3 un homenaje a la sociolog\u00eda argentina.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/juan-carlos-torre-el-impulso-igualitario-sobrevive-y-en-el-deposito-una-esperanza-4.webp\" data-src-origin=\"https:\/\/statics.eleconomista.com.ar\/2026\/09\/6aa461bf2dee4.jpg\" alt=\"Torre\"><figcaption>Entre la pluma y el quinto piso, Torre tambi\u00e9n ejerci\u00f3 un homenaje a la sociolog\u00eda argentina.&nbsp;<\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>Del arco\u00edris a la charla infinita<\/strong><\/h2>\n<p>A su salida del gobierno, Torre sum\u00f3 otro hito a su trayectoria institucional. Entre 1993 y 2018, asumi\u00f3 la direcci\u00f3n de la revista &#8220;<a href=\"https:\/\/revistas.ides.org.ar\/desarrollo-economico\/en\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Desarrollo Econ\u00f3mico<\/a>&#8220;.&nbsp;<\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n acad\u00e9mica ten\u00eda m\u00e1s de tres d\u00e9cadas de vida y, desde 1972, sus comit\u00e9s editoriales hab\u00edan estado conformados, casi en exclusiva, por economistas.&nbsp;<strong>Torre nuevamente trabajando en un espacio en el que no predominaba la sociolog\u00eda.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Como destaca la investigadora Jimena Caravaca en su an\u00e1lisis sobre este per\u00edodo, no era la primera vez que Torre se &#8220;infiltraba&#8221; en espacios de otras disciplinas: el soci\u00f3logo ya contaba con la experiencia previa de su temporada de observaci\u00f3n entre los t\u00e9cnicos del quinto piso del Ministerio de Econom\u00eda.<\/p>\n<p>La gesti\u00f3n de Torre trajo innovaciones concretas: incorpor\u00f3 a la soci\u00f3loga&nbsp;<a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/politica\/liliana-riz-una-centrista-critica-milei-n83935\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Liliana de Riz<\/a> y a la historiadora&nbsp;<a href=\"https:\/\/sigloxxieditores.com.ar\/autor-a\/hilda-sabato\/?srsltid=AfmBOooOP76i4WWRcprUmij18rARpe1OL4DYzxXgQaKhAJskmLXb8NV0\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Hilda S\u00e1bato<\/a> al Comit\u00e9 Editorial, y apost\u00f3 por la internacionalizaci\u00f3n de los contenidos. Podr\u00eda proponerse que, de alg\u00fan modo,&nbsp;<strong>Torre replic\u00f3 all\u00ed el esp\u00edritu de sus a\u00f1os de juventud en la publicaci\u00f3n cordobesa &#8220;Pasado y Presente&#8221;, la cual, seg\u00fan reconstruye el ensayista Carlos Altamirano, &#8220;tocaba distintas melod\u00edas&#8221; y &#8220;daba cauce a las distintas sensibilidades&#8221; de sus integrantes<\/strong>. Le\u00eddo a partir de estas conexiones,&nbsp;<strong>el prop\u00f3sito de la interdisciplinariedad emerge como un valor innegociable<\/strong>.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Torre convirti\u00f3 a &#8220;Desarrollo Econ\u00f3mico&#8221; en lo que \u00e9l mismo defini\u00f3 como &#8220;<strong>una revista arco\u00edris<\/strong>&#8220;, un espacio intelectual forjado para resistir en &#8220;\u00e9pocas de creciente monocrom\u00eda tem\u00e1tica&#8221;. En ese espacio plural, autores de diversas corrientes hallaron el lugar para dirimir sus diferencias.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfUn l\u00edder? \u2014le pregunta El Economista a Torre.<\/strong><\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>\u2014Siempre la respuesta es Alfons\u00edn, pero por lo general existe una reticencia en m\u00ed a caminar a la sombra de l\u00edderes. Rico dijo que &#8220;la duda es la jactancia de los intelectuales&#8221;. Me identifico con esa frase porque <strong>mi pensamiento convive con la pregunta constante<\/strong>. Una vez, Sourrouille habl\u00f3 con Alfons\u00edn y le dijo que a m\u00ed me hab\u00eda gustado mucho el discurso. Alfons\u00edn respondi\u00f3: &#8220;No me diga&#8230; \u00a1qu\u00e9 bueno debo haber estado!&#8221;. Me gan\u00e9 la reputaci\u00f3n de cr\u00edtico, por lo cual, si hubo una figura cercana a un liderazgo respetado, fue para m\u00ed Ra\u00fal Alfons\u00edn.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfUn pr\u00f3cer?&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Mi entusiasmo var\u00eda de forma peri\u00f3dica. La \u00faltima fascinaci\u00f3n es Sarmiento. Un personaje muy creativo.&nbsp;<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfUn libro?&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>\u2014&#8221;La historia del arte&#8221;, de Ernst Gombrich.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfUn placer?&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>\u2014Conversar.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfUn miedo?&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>\u2014La interrupci\u00f3n de la conversaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfY un sue\u00f1o?<\/strong>&nbsp;<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>\u2014Seguir conversando.&nbsp;<strong>Concibo mi lugar en el mundo en el marco de una conversaci\u00f3n<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n<h2><strong>Del pasado al presente. Torre piensa la coyuntura<\/strong><\/h2>\n<p>El rechazo a los discursos de un s\u00f3lo color define la vida y la obra de Juan Carlos Torre. De su Darregueira natal a las aulas de la facultad, del quinto piso al comit\u00e9 editorial, del pasado al presente, de la pluma a la intervenci\u00f3n. Como en la imagen del arco\u00edris, el arco del recorrido de Torre es variado y prol\u00edfico. Nunca deja de pensar &#8220;con sombrero de soci\u00f3logo&#8221; en los procesos pol\u00edticos y nunca deja de maravillarse, aun ante las adversidades, de la &#8220;pasi\u00f3n igualitaria&#8221; que marca la Argentina. Desde su casa en el barrio porte\u00f1o de N\u00fa\u00f1ez, Torre se dispone a su tambi\u00e9n primera pasi\u00f3n: <strong>la de conversar<\/strong>. Conversar sobre este tiempo desafiante, sobre el oficialismo y la oposici\u00f3n, sobre la sociedad.&nbsp;<\/p>\n<p>En el 75\u00b0 aniversario de El Economista, Torre participa del nervio del di\u00e1logo: el de la conversaci\u00f3n p\u00fablica.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2014&#8221;No consiguieron extinguir el ideal igualitario del imaginario argentino&#8221;, argumenta en el ensayo &#8220;<\/strong><a href=\"https:\/\/prismas.unq.edu.ar\/OJS\/index.php\/Prismas\/article\/view\/1574\/2314\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Naides es m\u00e1s que Naides<\/strong><\/a><strong>&#8220;&#8230;<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Cuando hablo del impulso igualitario, me refiero a&nbsp;<strong>una idiosincrasia argentina<\/strong>; a una forma particular de concebirse en el pa\u00eds. Se trata de la idea de que todos somos iguales, con independencia de los recursos materiales disponibles: el derecho a la igualdad y, por lo tanto, la demanda de un lazo horizontal en las relaciones interpersonales, en lugar de un v\u00ednculo vertical y jer\u00e1rquico.&nbsp;<\/p>\n<p>El impulso igualitario constituye una aspiraci\u00f3n compartida hacia la igualdad.&nbsp;<strong>Al formular este concepto, no afirmo que el pa\u00eds sea estrictamente igualitario, sino que existe una mentalidad igualitarista<\/strong> desplegada en una sociedad que fue m\u00e1s o menos igualitaria, quiz\u00e1s con mayor intensidad en el pasado que en el presente.<\/p>\n<p>El interrogante actual es si esa matriz cultural no sufre el impacto de una trayectoria econ\u00f3mica y social cada vez m\u00e1s regresiva y desigual. En este punto, ese impulso ya no conserva el brillo de otras \u00e9pocas ni irradia su eficacia sobre el conjunto de la estructura social. Determinados sectores quedan al margen de esa din\u00e1mica y atraviesan procesos de franco retroceso.&nbsp;<\/p>\n<p>El impulso igualitario no abarca \u00fanicamente el reclamo de un trato horizontal, sino tambi\u00e9n la memoria de esa pr\u00e1ctica transmitida de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n. Esa memoria resulta dif\u00edcil de sostener sin un correlato en la experiencia material concreta. Esa es la preocupaci\u00f3n central frente a los bolsones de marginalidad crecientes en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas. En esos espacios postergados, el impulso carece de la fuerza de anta\u00f1o: predominan situaciones de descomposici\u00f3n social marcadas por la inseguridad extrema, el avance del narcotr\u00e1fico y la exclusi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Al se\u00f1alar que el impulso igualitario sobrevive<\/strong> \u2014no de forma intacta ni categ\u00f3rica, pero s\u00ed constante\u2014,&nbsp;<strong>sostengo que forma parte del n\u00facleo identitario de la Argentina<\/strong>.&nbsp;<strong>El impulso igualitario sobrevive y en \u00e9l deposito una esperanza.&nbsp;<\/strong>No es posible que la pol\u00edtica se desentienda frente a las desventuras de una parte de la sociedad.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2014Tambi\u00e9n escribe: &#8220;Quiz\u00e1s estemos en las v\u00edsperas de una nueva mutaci\u00f3n pol\u00edtica del ave F\u00e9nix peronista&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Cualquier mutaci\u00f3n del peronismo ser\u00e1 consistente con su propia definici\u00f3n. Es decir, un movimiento, como figura en ese mismo texto, escasamente celoso de las reglas institucionales. Dicho esto, a prop\u00f3sito de las mutaciones, surge un interrogante debatido hace poco con <a href=\"https:\/\/youtu.be\/2wtKbAuoW6M\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">el periodista Diego Genoud<\/a>: <mark class=\"marker-yellow\">\u00bfestar\u00e1 dispuesto el peronismo a volver con una visi\u00f3n m\u00e1s a la altura de los tiempos y menos atrincherada en la recreaci\u00f3n de un pa\u00eds que ya no existe? Muchas veces,&nbsp;<strong>el peronismo m\u00e1s que a favor de la transformaci\u00f3n est\u00e1 a favor de la restauraci\u00f3n.<\/strong>&nbsp;&nbsp;<\/mark><\/p>\n<p>Cabe preguntarse si el peronismo lograr\u00e1 resistir la tentaci\u00f3n de una pol\u00edtica de restauraci\u00f3n para avanzar hacia una visi\u00f3n consistente con un valor con fuerte arraigo actual en la sociedad argentina:&nbsp;<strong>el orden de las cuentas p\u00fablicas<\/strong>. En las etapas finales de la experiencia comunista mundial, ante un clima de cr\u00edticas, comenzaron a surgir disidencias. Hubo un caso emblem\u00e1tico en Checoslovaquia bajo la bandera de un &#8220;socialismo con rostro humano&#8221;. <mark class=\"marker-yellow\">El interrogante es&nbsp;<strong>si la Argentina podr\u00e1 transitar hacia una pol\u00edtica de transformaci\u00f3n con rostro humano<\/strong>; un rostro definido por la sensibilidad ante los sectores relegados a la vera del camino.<\/mark><\/p>\n<p>El peronismo suele intentar la restauraci\u00f3n de un orden previo, un modelo conocido cuyo rendimiento ya lleg\u00f3 a su l\u00edmite y se agot\u00f3. Aunque, en el pasado, el movimiento supo reconocer la necesidad de ajustes. El primero en advertir la urgencia de retocar el esquema fue el propio Per\u00f3n. Hacia el final de su primera etapa de gobierno, entre 1945 y 1955, comenz\u00f3 a analizar la posibilidad de incorporar empresas norteamericanas para la extracci\u00f3n de petr\u00f3leo. El avance de esa iniciativa choc\u00f3 con los l\u00edmites de su propio discurso nacionalista previo, frente al desconcierto de sus seguidores.<\/p>\n<p>El proyecto qued\u00f3 inactivo en el Congreso, pero Per\u00f3n tuvo la lucidez para advertir la necesidad de un retoque.&nbsp;<strong>En el peronismo, la transgresi\u00f3n es posible y depende de la audacia de sus dirigentes; una actitud para nada incoherente con la capacidad de adaptaci\u00f3n hist\u00f3rica responsable de garantizarle sobrevida en circunstancias dif\u00edciles<\/strong>. El ejemplo de Menem viene al caso as\u00ed como viene al caso el acompa\u00f1amiento que le brind\u00f3 el movimiento pol\u00edtico.&nbsp;<\/p>\n<p>El peronismo actual ha perdido esa capacidad de supervivencia al abroquelarse en una visi\u00f3n restauradora. Ese encierro provoc\u00f3 derrotas electorales reiteradas y lo confin\u00f3 a una trinchera defensiva, un espacio desde el cual es muy dif\u00edcil plantarse y proyectar una pol\u00edtica para la naci\u00f3n, tal como supo hacerlo en el pasado.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfPodr\u00e1 compartir alguna reflexi\u00f3n sobre la diligencia peronista del presente?&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>\u2014<mark class=\"marker-yellow\">Hoy la dirigencia peronista es lamentable, pero, dir\u00eda, a m\u00ed y a tantos peronistas, estoy seguro, nos deja perplejos que<strong>&nbsp;la din\u00e1mica pol\u00edtica interna del peronismo sea el debate entre una se\u00f1ora, su hijo natural y su hijo adoptivo<\/strong>. A eso ha quedado reducida la \u00e9pica de un movimiento nacido el 17 de octubre de 1945<\/mark>. Es un espect\u00e1culo no s\u00f3lo lamentable, sino poco edificante.&nbsp;<\/p>\n<p>\u2014<strong>Usted escribe en &#8220;Sobre la gesti\u00f3n pol\u00edtica de las reformas&#8221;: &#8220;Los l\u00edderes reformistas deber\u00edan evitar antagonizar o enfrentar a muchos grupos al mismo tiempo. Esto significa que los l\u00edderes reformistas deben hacer pol\u00edtica&#8221;. \u00bfEs Javier Milei un l\u00edder reformista?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014<strong>Milei m\u00e1s que reformista es un revolucionario<\/strong>, porque busca cambiar todo de golpe. Al estar apurado, carece de la paciencia propia de un l\u00edder reformista: aquella orientada a tejer acuerdos, generar alianzas y marchar de a poco. Su perspectiva apunta a un cambio radical, sustentada en el diagn\u00f3stico de que el pa\u00eds est\u00e1 mal hecho; definitivamente mal hecho desde hace much\u00edsimos a\u00f1os. Por lo tanto, plantea darlo vuelta como a un guante. Esa es la visi\u00f3n compartida por muchos al asumir el poder, porque el pa\u00eds, visto desde la Casa Rosada y tambi\u00e9n desde afuera, se presenta como una estructura que no funciona bien. Frente a esa percepci\u00f3n, que produce desaz\u00f3n e impotencia, sobreviene el impulso radical de avanzar a fondo y con rapidez.<\/p>\n<p><strong>\u2014&#8221;La marcha en el tiempo de una pol\u00edtica de reformas depende en gran medida de la habilidad pol\u00edtica que muestran los l\u00edderes de gobierno para desplegar recursos que alteran las preferencias de los principales grupos de inter\u00e9s&#8221;, escribe. \u00bfJavier Milei demuestra ser h\u00e1bil pol\u00edticamente?&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>\u2014En un escenario siempre hay ganadores y perdedores cada vez que se pone en marcha un programa de reformas. Por eso insisto en la importancia de lo que puede hacer el liderazgo reformista para alterar la percepci\u00f3n que los ganadores y los perdedores tienen sobre su propia realidad.<\/p>\n<p><strong>El liderazgo pol\u00edtico puede consistir no en dejar congelada la situaci\u00f3n con los costos y beneficios actuales, sino en lograr recrear un futuro<\/strong>. De tal manera que, en el caso de los perdedores, permita concebir la idea de atravesar un valle de l\u00e1grimas con una expectativa de mejora al final del camino.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El liderazgo reformista debe tener la capacidad para persuadir de que este estado de cosas no es definitivo<\/strong>. De una manera u otra, puede alterar la percepci\u00f3n que cada cual tiene sobre su lugar actual y el lugar que ocupar\u00e1.<\/p>\n<p>Esta es una afirmaci\u00f3n que surge de la experiencia hist\u00f3rica. La trayectoria de muchos pa\u00edses, o de diversas experiencias de cambio, muestra a una generaci\u00f3n que crea las condiciones para que la pr\u00f3xima pueda avanzar.<\/p>\n<p>El tr\u00e1mite de una reforma no es expeditivo. Ese es el problema presente aqu\u00ed.&nbsp;<strong>Es la tensi\u00f3n entre el gradualismo y su opuesto: la aceleraci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p>Me inclino a veces por la visi\u00f3n gradualista, que viene de la mano de dar concesiones en distintos sectores y&nbsp;<strong>recrear una visi\u00f3n de otro futuro posible<\/strong>. Pero s\u00e9 que esa postura es muy discutida por quienes sostienen un ritmo m\u00e1s acelerado para el cambio.<\/p>\n<p>El gobierno anterior, de Alberto Fern\u00e1ndez y de Cristina Kirchner no ten\u00eda una visi\u00f3n reformista, sino un perfil m\u00e1s&nbsp;<strong>quietista<\/strong>.<\/p>\n<p>En cambio, aqu\u00ed&nbsp;<strong>ha llegado a la gesti\u00f3n de gobierno, hace dos a\u00f1os y medio, un esp\u00edritu revolucionario.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfLa sociedad argentina ingres\u00f3 en su fase de desencanto con Milei?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Quiz\u00e1s lleg\u00f3 el momento del desencanto. Todo el mundo intercambia informaci\u00f3n, el gobierno la recoge y hace algunos gestos reveladores para demostrar que esa inquietud permea. Pero el punto aqu\u00ed es que este&nbsp;<strong>es un pa\u00eds que no educa para hacer predicciones<\/strong>.<\/p>\n<p>Porque siempre sorprende con vueltas inesperadas. Vivimos dos a\u00f1os y medio rar\u00edsimos. Por lo tanto, quiz\u00e1s haya por delante desarrollos tambi\u00e9n rar\u00edsimos. Transitamos una experiencia donde&nbsp;<strong>las principales v\u00edctimas del ajuste lo acompa\u00f1an<\/strong>.<\/p>\n<p>Ahora quiz\u00e1s menos que antes, pero si alguien hubiera afirmado en 2024 o en 2025 que habr\u00eda por delante un acompa\u00f1amiento \u2014no digo celebratorio, pero acompa\u00f1amiento al fin\u2014 al programa de ajuste, cualquiera dir\u00eda: &#8220;No, esto no puede ser&#8221;. Como siempre sostengo,&nbsp;<strong>este pa\u00eds no duerme<\/strong>. Se adormeci\u00f3, o ese aletargamiento fue el producto de una captura por cierta sensaci\u00f3n de que &#8220;as\u00ed no pueden ir las cosas&#8221;. Y por la creencia en un futuro distinto.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u2014Dijo en una&nbsp;<\/strong><a href=\"https:\/\/youtu.be\/11Eresb6meI\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>entrevista<\/strong><\/a><strong> con el periodista Maximiliano Montenegro que hay que &#8220;proteger a Milei de s\u00ed mismo&#8221;. \u00bfConsidera que el Presidente es su principal obst\u00e1culo?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Hay que tener cuidado con el esp\u00edritu revolucionario. Ese \u00edmpetu puede sobreactuar su voluntad de transformaci\u00f3n y jugarle en contra.&nbsp;<strong>Milei debe protegerse de una especie de voluntad mesi\u00e1nica que se despliega sin astucia pol\u00edtica.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>Hoy es posible afirmar la existencia de un proceso de cambios, no apenas una experiencia aislada.&nbsp;<strong>Este es un ciclo econ\u00f3mico con eje en un d\u00e9ficit fiscal muy bajo para reducir la inflaci\u00f3n<\/strong>. En paralelo, hay una cantidad de operaciones en marcha con una particularidad: son pol\u00edticas reformistas de viejo cu\u00f1o.&nbsp;<strong>El RIGI, por ejemplo, es otra pol\u00edtica de subsidios.<\/strong><\/p>\n<p>En un pa\u00eds&nbsp;<strong>con un gobierno enfocado en advertir sobre los subsidios, al mismo tiempo se reducen impuestos por doquier<\/strong>. Existe, por un lado, una pol\u00edtica de reformas por la v\u00eda de la desregulaci\u00f3n, como la encabezada por Federico Sturzenegger. Y conviven pol\u00edticas de viejo cu\u00f1o sin conformar un sendero claro y \u00fanico.<\/p>\n<p>Eso se aprende al estar en el gobierno. Al momento de tomar decisiones en la gesti\u00f3n p\u00fablica, no existe un sendero \u00fanico; se debe operar a varias velocidades y con instrumentos muchas veces contradictorios. Se suele afirmar que el clientelismo es antit\u00e9tico a la reforma. Sin embargo,&nbsp;<strong>para conseguir reformas, a veces es necesario solventar clientelismos provinciales capaces de facilitar con sus votos una legislaci\u00f3n transformista<\/strong>.&nbsp;<strong>No hay plan maestro sin contaminaci\u00f3n<\/strong>. Una lecci\u00f3n fundamental de ese paso por la funci\u00f3n p\u00fablica es la idea de los&nbsp;<strong>productos h\u00edbridos<\/strong>.<\/p>\n<p>Estos h\u00edbridos son producto de las circunstancias. No es posible avanzar con el despliegue de un plan sin hacer concesiones;&nbsp;<strong>sobre la marcha es necesario introducir cambios<\/strong>. Otras veces, el contexto impone un ritmo propio. En el libro &#8220;<strong>La pol\u00edtica de las reformas econ\u00f3micas en Am\u00e9rica Latina<\/strong>&#8221; hay frases pertinentes para analizar esta din\u00e1mica.<\/p>\n<p>Hacia el final de ese libro, se plantea que la d\u00e9cada de 1990 suele recordarse como la etapa de las primeras transformaciones. El balance queda a mitad de camino porque hubo avances y tambi\u00e9n continuidades. El caso de Menem ejemplifica el juego en varias pistas al mismo tiempo: coexistieron medidas de desregulaci\u00f3n con la falta de regulaci\u00f3n en otras \u00e1reas. Siempre espero experiencias mixtas como resultado final. Por lo general, los cambios se encaran desde una plataforma conceptual l\u00edmpida, parsimoniosa y n\u00edtida; pero al final del recorrido, a los ojos de un observador, se ve un escenario h\u00edbrido con la combinaci\u00f3n de novedades y el mantenimiento de realidades antiguas.<\/p>\n<p><strong>\u2014En el libro &#8220;Diario de una temporada en el quinto piso&#8221; quedan expuestas con claridad las tensiones que atraves\u00f3 el equipo econ\u00f3mico: en el tramo inicial con Bernardo Grinspun, luego con el sindicalismo de Sa\u00fal Ubaldini y con sectores internos del radicalismo. \u00bfC\u00f3mo eval\u00faa al actual equipo econ\u00f3mico, su nivel de cohesi\u00f3n interna y la particularidad de un presidente con un perfil fiscalista incluso m\u00e1s marcado que el del propio ministro de Econom\u00eda?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014<strong>Toto Caputo a veces queda contra la pared porque el presidente Milei tiene sus propias ideas de la econom\u00eda<\/strong>. Sin embargo, ese an\u00e1lisis surge del registro period\u00edstico cotidiano, donde la prensa suele actuar como eco de internas de palacio. Quienes asumen la conducci\u00f3n del Palacio de Hacienda encuentran de mi parte, a la luz de aquella experiencia como observador cercano en el quinto piso, una mirada comprensiva.&nbsp;<strong>El Ministerio de Econom\u00eda es un espacio donde se intenta articular m\u00faltiples variables bajo una enorme presi\u00f3n, y preservar la coherencia t\u00e9cnica y pol\u00edtica en esas circunstancias es una tarea compleja frente a los continuos desgastes de la gesti\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n<p>Es decir, cohesionar ideas frente a Javier Milei y su visi\u00f3n de la econom\u00eda. Esa coherencia se ve menoscabada porque, ante las circunstancias, hay que hacer ajustes y concesiones. Eso quita el aire pr\u00edstino imaginado en un tablero.<\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfHay lugar para una opci\u00f3n no peronista y no mile\u00edsta?&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>\u2014No tengo idea. Argentina puede sacar conejos de la galera como fue el caso de Javier Milei. Emergi\u00f3 as\u00ed de la nada, sali\u00f3 de la televisi\u00f3n y est\u00e1 en la Casa Rosada sin ninguna escala porque en general la gente hace escala. En cambio, <strong>Milei salt\u00f3: este pa\u00eds estaba regalado, sigue estando regalado, por eso aparece la necesidad de un outsider<\/strong>. Alfons\u00edn, Cafiero y Menem le dieron estabilidad democr\u00e1tica gracias a dise\u00f1ar un sistema pol\u00edtico formidable. Hoy \u00e9se sistema est\u00e1 desarmado y por eso <strong>se habilita la b\u00fasqueda constante de un outsider<\/strong>. Por eso digo que no s\u00e9 qu\u00e9 puede pasar. Alguien en 2022 no hubiera dicho que est\u00e1bamos en las v\u00edsperas de la emergencia de un personaje tan singular como Javier Milei y su hermana conduciendo el tim\u00f3n de la nave del gobierno con escasos o nulos antecedentes en la gesti\u00f3n pol\u00edtica.&nbsp;<\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/juan-carlos-torre-el-impulso-igualitario-sobrevive-y-en-el-deposito-una-esperanza-5.webp\" data-src-origin=\"https:\/\/statics.eleconomista.com.ar\/2026\/09\/6aa468605fc84.jpg\" alt=\"Torre\"><figcaption>&#8220;Milei salt\u00f3: este pa\u00eds estaba regalado, sigue estando regalado, por eso aparece la necesidad de un outsider&#8221;, concluye Torre. Foto: Emmanuel Fern\u00e1ndez<\/figcaption><\/figure>\n<p> <a href=\"https:\/\/www.google.com\/preferences\/source?q=eleconomista.com.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\" class=\"ee-google-follow\" readability=\"2\"> <\/p>\n<div class=\"ee-google-follow-icon\"> <img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/09\/juan-carlos-torre-el-impulso-igualitario-sobrevive-y-en-el-deposito-una-esperanza.png\" alt=\"Logo de Google\"> <\/div>\n<p> <span class=\"ee-google-follow-top\">Segu\u00ed a El Economista en Google<\/span> <span class=\"ee-google-follow-bottom\">Agreganos a tus medios preferidos.<\/span> <\/p>\n<p>+ Agregar<\/p>\n<p><\/a> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La pasi\u00f3n igualitaria Lima, 1979. Un vuelo con destino a Inglaterra hace una escala t\u00e9cnica de treinta minutos. En el aeropuerto,&nbsp;Juan Carlos Torre pide un caf\u00e9 en la barra. El mozo apoya la taza sobre el mostrador, cobra y retira la mano. Jam\u00e1s le clava la mirada en los ojos al cliente. Torre camina hacia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":56091,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[17,21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/56090"}],"collection":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=56090"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/56090\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/56091"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=56090"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=56090"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=56090"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}