{"id":53866,"date":"2026-07-20T11:47:00","date_gmt":"2026-07-20T11:47:00","guid":{"rendered":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=53866"},"modified":"2026-07-20T11:47:00","modified_gmt":"2026-07-20T11:47:00","slug":"el-llanto-de-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=53866","title":{"rendered":"El llanto de todos"},"content":{"rendered":"<p>Hay derrotas que se olvidan con el paso del tiempo. Y hay otras que permanecen para siempre porque no hablan solamente de un resultado, sino del cierre de una \u00e9poca. La final del Mundial 2026 pertenece a esa segunda categor\u00eda. <strong>Espa\u00f1a venci\u00f3 1 a 0 a la Argentina en el MetLife Stadium, con un gol de Ferran Torres en el alargue, y <\/strong><a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/deportes\/historia-espana-en-los-mundiales-estadisticas-record-n96391\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>levant\u00f3 una Copa del Mundo<\/strong><\/a><strong> merecida despu\u00e9s de haber sido el mejor equipo del torneo.<\/strong> Domin\u00f3 durante gran parte de los 120 minutos, monopoliz\u00f3 la posesi\u00f3n, presion\u00f3 alto y nunca permiti\u00f3 que la Selecci\u00f3n encontrara el juego que la hab\u00eda llevado hasta la gloria.<\/p>\n<p>Pero mientras los espa\u00f1oles festejaban bajo una lluvia de papel dorado, millones de argentinos ten\u00edan la mirada puesta en otro lugar. En un hombre de 39 a\u00f1os sentado sobre el c\u00e9sped, inm\u00f3vil, con la camiseta empapada de sudor y la mirada perdida. <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/lionel-messi-t2029\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>Lionel Messi<\/strong><\/a><strong> lloraba. Y cuando Messi llor\u00f3, llor\u00f3 tambi\u00e9n la Argentina.<\/strong><\/p>\n<p>No eran l\u00e1grimas por un partido perdido. Eran las l\u00e1grimas de una historia que parec\u00eda llegar a su \u00faltima p\u00e1gina. Las de aquel chico de Rosario que, siendo apenas un adolescente, carg\u00f3 sobre sus hombros el peso de ser se\u00f1alado como &#8220;el nuevo Maradona&#8221;. Las de un futbolista que convivi\u00f3 durante a\u00f1os con las cr\u00edticas, las finales perdidas y una presi\u00f3n imposible de dimensionar. El mismo que en 2016 anunci\u00f3 su renuncia a la Selecci\u00f3n despu\u00e9s de perder la final de la Copa Am\u00e9rica Centenario, justamente en el mismo estadio donde diez a\u00f1os m\u00e1s tarde volver\u00eda a vivir uno de los momentos m\u00e1s dolorosos de su carrera.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Despu\u00e9s del pitazo final del \u00e1rbitro esloveno <strong>Slavko Vin\u010di\u0107<\/strong>, Messi salud\u00f3 a varios futbolistas espa\u00f1oles, permaneci\u00f3 unos minutos solo sobre el c\u00e9sped, se sac\u00f3 lentamente los botines y observ\u00f3 en silencio los festejos rivales. Parec\u00eda entero. Como tantas otras veces, procesaba el golpe con una serenidad casi inhumana.<\/p>\n<figure class=\"image\"><img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/el-llanto-de-todos.jpg\" alt=\"El llanto de Lionel Messi tras perder la final del Mundial y la ovaci\u00f3n que recibi\u00f3 de los hinchas argentinos | FM PASI\u00d3N 104.9 - SAN PEDRO DE JUJUY\"><figcaption>Un Lionel Messi abatido asimila el golpe en el MetLife Stadium. (Foto: REUTERS\/Lee Smith)<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Todav\u00eda no lloraba. <\/strong>Aguant\u00f3 durante toda la ceremonia de premiaci\u00f3n. Camin\u00f3 al frente de la fila argentina, recibi\u00f3 la medalla de subcampe\u00f3n de manos del presidente de Estados Unidos, <strong>Donald Trump<\/strong>, pas\u00f3 junto a la Copa del Mundo que hab\u00eda levantado cuatro a\u00f1os antes en Qatar y sigui\u00f3 avanzando con la cabeza baja.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Hasta que escuch\u00f3 a la gente. <strong>&#8220;\u00a1Messi! \u00a1Messi! \u00a1Messi!&#8221;. <\/strong>Miles de argentinos comenzaron a corear su nombre desde las tribunas como si intentaran abrazarlo a la distancia. Fue entonces cuando el capit\u00e1n dej\u00f3 de resistir. Baj\u00f3 la cabeza y las l\u00e1grimas empezaron a caer. En ese instante volvi\u00f3 a ser simplemente Leo. El chico que so\u00f1\u00f3 toda la vida con vestir la camiseta de Argentina.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes recorrieron el mundo en cuesti\u00f3n de minutos. Porque cualquiera entend\u00eda que no estaba llorando solo por una derrota. <strong>Estaba llorando porque, probablemente, acababa de jugar su \u00faltimo partido en un Mundial. <\/strong>Desde mucho antes del torneo exist\u00eda esa sensaci\u00f3n. El propio Messi hab\u00eda dejado entrever que solo participar\u00eda si sent\u00eda que todav\u00eda pod\u00eda aportar. Lleg\u00f3 rodeado de dudas f\u00edsicas, despu\u00e9s de una temporada en la MLS y con la l\u00f3gica incertidumbre que genera competir al m\u00e1ximo nivel a los 39 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Sin embargo, volvi\u00f3 a desafiar al tiempo. <strong>Marc\u00f3 ocho goles, reparti\u00f3 asistencias decisivas y condujo nuevamente a la Argentina hasta una final del mundo.<\/strong> Le convirti\u00f3 tres tantos a Argelia, dos a Austria, apareci\u00f3 frente a Jordania, abri\u00f3 el camino contra Cabo Verde y fue determinante en la inolvidable remontada frente a Egipto. Tambi\u00e9n asisti\u00f3 a Enzo Fern\u00e1ndez y a Lautaro Mart\u00ednez en la semifinal frente a Inglaterra para clasificar otra vez a la Selecci\u00f3n a la definici\u00f3n del campeonato.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Su Mundial tambi\u00e9n qued\u00f3 marcado por nuevos r\u00e9cords. Disput\u00f3 su <strong>sexta Copa del Mundo<\/strong> y ampli\u00f3 su marca como el futbolista con <strong>m\u00e1s partidos mundialistas<\/strong> (34). Adem\u00e1s, alcanz\u00f3 <strong>23 victorias<\/strong>, la mayor cantidad en la historia del torneo.<\/p>\n<p>En el plano goleador, qued\u00f3 como el <strong>segundo m\u00e1ximo anotador de la historia de los Mundiales<\/strong>, con <strong>21 goles<\/strong>, solo por detr\u00e1s del franc\u00e9s Kylian Mbapp\u00e9 (22). Tambi\u00e9n firm\u00f3 <strong>nueve partidos consecutivos convirtiendo<\/strong>, la racha m\u00e1s extensa registrada en una Copa del Mundo, y se transform\u00f3 en el <strong>primer futbolista en marcar en seis encuentros consecutivos de la fase eliminatoria<\/strong>.<\/p>\n<p>A esos hitos sum\u00f3 <strong>12 asistencias<\/strong>, la cifra m\u00e1s alta desde que existen registros (1966), y <strong>33 participaciones directas en goles<\/strong> (21 tantos y 12 asistencias), otro r\u00e9cord absoluto en la historia de los Mundiales desde ese a\u00f1o, conseguido en apenas <strong>34 partidos<\/strong>.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, se convirti\u00f3 en el <strong>segundo jugador en disputar tres finales de un Mundial<\/strong> (2014, 2022 y 2026), igualando al brasile\u00f1o Caf\u00fa (1994, 1998 y 2002), y en el <strong>primer futbolista de la historia en ser titular en tres finales de la Copa del Mundo<\/strong>.<\/p>\n<p>Son estad\u00edsticas extraordinarias, aunque ninguna alcanza para explicar lo que signific\u00f3 su presencia. Porque el legado de Messi jam\u00e1s estuvo \u00fanicamente en los n\u00fameros. <strong>Estuvo en volver cuando muchos pensaban que no lo har\u00eda.<\/strong> En soportar a\u00f1os de cr\u00edticas hasta conquistar la Copa Am\u00e9rica 2021. En levantar la Finalissima. En volver a ganar la Copa Am\u00e9rica en 2024. En conducir a la Argentina hacia el Mundial de Qatar 2022. Y en construir, junto a Lionel Scaloni, el ciclo m\u00e1s exitoso de la historia de la Selecci\u00f3n. Por eso esta derrota doli\u00f3 tanto. <strong>No fue solamente una final perdida. Fue la posible despedida de una era irrepetible.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Desde lo futbol\u00edstico, Espa\u00f1a fue claramente superior. La presi\u00f3n sobre la salida argentina funcion\u00f3 desde el primer minuto, el mediocampo perdi\u00f3 casi todos los duelos y Messi recibi\u00f3 siempre rodeado de camisetas rojas. La &#8220;Scaloneta&#8221; nunca consigui\u00f3 imponer su ritmo y termin\u00f3 resistiendo m\u00e1s de lo que jug\u00f3, sostenida por una destacada actuaci\u00f3n de Emiliano &#8220;Dibu&#8221; Mart\u00ednez bajo los tres palos. Las lesiones de Lisandro Mart\u00ednez y Cristian Romero complicaron a\u00fan m\u00e1s el panorama y la expulsi\u00f3n de Enzo Fern\u00e1ndez, en el tiempo suplementario, termin\u00f3 inclinando definitivamente una final que ya ven\u00eda siendo cuesta arriba.<\/p>\n<p>No fue la mejor versi\u00f3n del equipo de Scaloni. Pero volvi\u00f3 a demostrar algo que caracteriz\u00f3 a este grupo durante a\u00f1os: <strong>jam\u00e1s dej\u00f3 de competir<\/strong>. Lleg\u00f3 nuevamente a la definici\u00f3n del torneo m\u00e1s importante del f\u00fatbol y volvi\u00f3 a representar al pa\u00eds con una identidad que trascendi\u00f3 los resultados. Porque no siempre se puede ganar. <strong>Espa\u00f1a fue mejor y mereci\u00f3 el campeonato.<\/strong> Reconocerlo no disminuye en absoluto el recorrido argentino. Al contrario. Engrandece a\u00fan m\u00e1s una generaci\u00f3n que devolvi\u00f3 el orgullo de vestir la camiseta celeste y blanca.<\/p>\n<p>Scaloni sintetiz\u00f3 ese sentimiento con una frase que seguramente quedar\u00e1 para la historia: &#8220;<strong>Somos grandes en la victoria y tenemos que ser grandes en la derrota<\/strong>. El partido lo perdimos y asumimos las cosas, pero no por eso vamos a dejar de acordarnos de todo lo que hicimos para llegar ac\u00e1. Al pa\u00eds decirle que dimos todo. Si dejan todo como lo dejaron hoy es un gran ejemplo para nuestra gente y para nuestro pa\u00eds. Y sobre todo que se pierde. Hay que levantarse otra vez, no hay otra&#8221;.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Y sus jugadores lo respaldaron con los hechos. A diferencia de lo ocurrido en Brasil 2014, <strong>ning\u00fan futbolista argentino se sac\u00f3 la medalla de plata.<\/strong> Permanecieron juntos frente a la tribuna, escuchando el agradecimiento de miles de hinchas que siguieron cantando incluso mientras Espa\u00f1a levantaba la Copa del Mundo. Ese gesto tambi\u00e9n defini\u00f3 a este grupo. Entendieron que llegar otra vez a una final mundialista no era un fracaso. Era la consecuencia l\u00f3gica de un ciclo extraordinario que devolvi\u00f3 a la Selecci\u00f3n al lugar que hist\u00f3ricamente le corresponde.<\/p>\n<p>Llegar\u00e1 el momento de discutir el futuro. Habr\u00e1 tiempo para hablar de la renovaci\u00f3n, de los jugadores hist\u00f3ricos que podr\u00edan despedirse y de los desaf\u00edos que enfrentar\u00e1 el pr\u00f3ximo ciclo. Pero esa conversaci\u00f3n puede esperar. Hoy el an\u00e1lisis futbol\u00edstico queda inevitablemente en un segundo plano porque esta final ser\u00e1 recordada por otra imagen. <strong>La de Messi llorando con la medalla plateada colgada sobre el pecho. <\/strong>Un hombre que ya no necesitaba demostrar absolutamente nada, pero que volvi\u00f3 a dejar hasta la \u00faltima gota de energ\u00eda por una camiseta que hab\u00eda llevado a lo m\u00e1s alto del f\u00fatbol mundial.<\/p>\n<figure class=\"image\"><img src=\"https:\/\/www.reuters.com\/resizer\/v2\/YW3WM2UN4NKTBIAJMLYXYO34NQ.jpg?auth=b1886aebb6b8fb2288c129a081e31c875f3953806c4e0526ec66363dfb05da1e&amp;width=1920&amp;quality=80\" alt=\"Argentina run out of late Messi miracles against Spanish machine | Reuters\"><figcaption>Las l\u00e1grimas de Messi observado por Scaloni. (Foto: REUTERS\/Agust\u00edn Marcarian)<\/figcaption><\/figure>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Quiz\u00e1 dentro de algunos a\u00f1os el resultado quede reducido a una estad\u00edstica. Los libros dir\u00e1n que Espa\u00f1a fue campeona del Mundial 2026 y que Argentina cay\u00f3 en la final. Lo que dif\u00edcilmente desaparezca ser\u00e1 aquella escena: un estadio entero coreando el nombre de Messi, un capit\u00e1n emocionado frente a su gente y millones de argentinos sintiendo que esas l\u00e1grimas tambi\u00e9n les pertenec\u00edan.<\/p>\n<p>Porque <strong>los t\u00edtulos hicieron inmenso a Messi. Pero su manera de atravesar la derrota termin\u00f3 de hacerlo eterno.<\/strong> No escondi\u00f3 el dolor. No busc\u00f3 excusas. No se sac\u00f3 la medalla. Se qued\u00f3 frente a la gente, acept\u00f3 el golpe y recibi\u00f3 el cari\u00f1o de un pa\u00eds que entendi\u00f3 que existen victorias mucho m\u00e1s profundas que un trofeo.<\/p>\n<p><strong>Gracias, Leo.<\/strong> Gracias por haber transformado la frustraci\u00f3n en orgullo. Gracias por devolverle a la Selecci\u00f3n una identidad ganadora. Gracias por hacer creer a generaciones enteras que lo imposible tambi\u00e9n pod\u00eda suceder. Y si este fue realmente tu \u00faltimo Mundial, tambi\u00e9n fue el \u00faltimo cap\u00edtulo de la carrera m\u00e1s extraordinaria que haya vestido la camiseta argentina. <strong>Hoy la Argentina no llora solamente una derrota. Llora porque, quiz\u00e1s, acaba de despedir al mejor futbolista de todos los tiempos.<\/strong><\/p>\n<p> \ufeff <a href=\"https:\/\/www.google.com\/preferences\/source?q=eleconomista.com.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\" class=\"ee-google-follow\" readability=\"2\"> <\/p>\n<div class=\"ee-google-follow-icon\"> <img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/el-llanto-de-todos.png\" alt=\"Logo de Google\"> <\/div>\n<p> <span class=\"ee-google-follow-top\">Segu\u00ed a El Economista en Google<\/span> <span class=\"ee-google-follow-bottom\">Agreganos a tus medios preferidos.<\/span> <\/p>\n<p>+ Agregar<\/p>\n<p><\/a> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay derrotas que se olvidan con el paso del tiempo. Y hay otras que permanecen para siempre porque no hablan solamente de un resultado, sino del cierre de una \u00e9poca. La final del Mundial 2026 pertenece a esa segunda categor\u00eda. 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