{"id":52983,"date":"2026-06-24T19:20:00","date_gmt":"2026-06-24T19:20:00","guid":{"rendered":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=52983"},"modified":"2026-06-24T19:20:00","modified_gmt":"2026-06-24T19:20:00","slug":"quien-fue-el-economista-john-maynard-keynes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=52983","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9n fue el economista John Maynard Keynes?"},"content":{"rendered":"<p>Para Javier Milei, representa el origen de todos los males. Para Axel Kicillof, representa el modelo a seguir. En medio de esa lucha ideol\u00f3gica, surge una pregunta: \u00bfqui\u00e9n fue el economista John Maynard Keynes?<\/p>\n<p>Detr\u00e1s del pr\u00f3cer inmaculado, existi\u00f3 un intelectual atravesado por contradicciones fascinantes. Fue un servidor del Imperio brit\u00e1nico que se rebel\u00f3 contra el imperialismo. Un bur\u00f3crata casado con una estrella del ballet. Un genio de las finanzas que detestaba el amor por el dinero. Y un economista aclamado por el progresismo que dise\u00f1\u00f3 sus planes con el objetivo de salvar al capitalismo.<\/p>\n<p>Su vida \u00edntima tambi\u00e9n fue heterodoxa. Intelectual del bohemio y elitista C\u00edrculo de Bloomsbury y amigo \u00edntimo de Virginia Woolf, a los 38 a\u00f1os Keynes dio un vuelco a su historia personal. Tras vincularse casi de forma exclusiva con hombres, cay\u00f3 perdidamente enamorado de Lidia Lopujova, una locuaz estrella del ballet ruso.&nbsp;<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>En aquel c\u00edrculo de pensadores, Keynes hab\u00eda llegado a adorar a los artistas como seres casi sobrenaturales. Lopujova lo cautiv\u00f3 por completo. &#8220;Fundo mi boca y mi coraz\u00f3n con los tuyos&#8221;, le escribi\u00f3 en una de sus tantas cartas de amor. Ella se convirti\u00f3 en su esposa y en la encarnaci\u00f3n viva de la alegr\u00eda que \u00e9l quer\u00eda devolverle al mundo.<\/p>\n<p>Para Keynes y su selecto grupo de amigos, la econom\u00eda nunca constituy\u00f3 una ciencia matem\u00e1tica abstracta. Era una herramienta vital para asegurar la supervivencia de la civilizaci\u00f3n. Esa visi\u00f3n humanista lo impuls\u00f3 a protagonizar uno de los actos de rebeld\u00eda pol\u00edtica m\u00e1s impactantes del siglo XX.<\/p>\n<p>Al finalizar la Primera Guerra Mundial, el Gobierno lo design\u00f3 asesor principal en la Conferencia de Paz en Par\u00eds. All\u00ed presenci\u00f3 la venganza de los l\u00edderes vencedores: Woodrow Wilson por Estados Unidos, Georges Clemenceau por Francia y David Lloyd George por Gran Breta\u00f1a. Juntos decidieron imponer a Alemania reparaciones absurdas, con cifras impagables cercanas a los US$120.000 millones.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Keynes advirti\u00f3 el peligro. Anticip\u00f3 la equivocaci\u00f3n de ahogar a una naci\u00f3n derrotada. &#8220;Si se pretende exprimir a Alemania, hay que empezar por no arruinarla&#8221;, escribi\u00f3. Ante la ceguera de sus superiores, tom\u00f3 una decisi\u00f3n temeraria: renunci\u00f3 a su cargo como asesor principal en el Departamento del Tesoro brit\u00e1nico.<\/p>\n<p>Keynes comprendi\u00f3 que el Tratado de Versalles no era un pacto de paz, sino <strong>una sentencia de muerte para la estabilidad europea<\/strong>. Arriesg\u00f3 su carrera y el acceso a los pasillos del poder, saltando al vac\u00edo del periodismo y la cr\u00edtica p\u00fablica, solo para gritarle al mundo que la venganza financiera, adem\u00e1s de inmoral, era un suicidio pr\u00e1ctico.<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s public\u00f3 &#8220;Las consecuencias econ\u00f3micas de la paz&#8221;, un texto devastador en el que argument\u00f3 que <mark class=\"marker-yellow\"><strong>la asfixia financiera alemana crear\u00eda miseria, resentimiento y, finalmente, un dictador<\/strong><\/mark>. Su profec\u00eda fue precisa: &#8220;Los alemanes, quebrantados en cuerpo y esp\u00edritu, buscan su v\u00eda de escape en un retroceso a las maneras y costumbres de la Edad Media&#8221;, se\u00f1al\u00f3 al ver el ascenso de Adolf Hitler, impulsado por aquel colapso econ\u00f3mico.<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>En la Argentina contempor\u00e1nea, libertarios y peronistas distorsionan su legado. Quienes defienden el libre mercado absoluto omiten un dato crucial. <strong>Keynes intervino para salvar al capitalismo de su propia destrucci\u00f3n<\/strong> durante la Gran Depresi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n<p>Frente a la inacci\u00f3n ortodoxa dispuesta a sacrificar el empleo para sostener el patr\u00f3n oro, <mark class=\"marker-yellow\"><strong>\u00e9l propuso la inversi\u00f3n p\u00fablica como motor de rescate y alert\u00f3 sobre la inestabilidad de las finanzas privadas.<\/strong><\/mark><\/p>\n<p>Por el otro lado, quienes agitan su apellido para justificar cualquier d\u00e9ficit estatal olvidan <strong>su desprecio absoluto por la indisciplina monetaria<\/strong>. <mark class=\"marker-yellow\">Keynes detestaba la inflaci\u00f3n<\/mark>. &#8220;Sin duda Lenin ten\u00eda raz\u00f3n. No hay medio m\u00e1s sutil ni m\u00e1s seguro de trastornar las bases existentes de la sociedad que pervertir la moneda&#8221;, escribi\u00f3.&nbsp;<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Tampoco sent\u00eda simpat\u00eda por el estatismo autoritario. Tras visitar la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, rechaz\u00f3 el experimento bolchevique por aniquilar la libertad individual. Su juicio sobre la doctrina marxista fue implacable: se neg\u00f3 a aceptar un sistema cimentado sobre la gu\u00eda de &#8220;El Capital&#8221; de Karl Marx, al cual fulmin\u00f3 como &#8220;un obsoleto libro de texto econ\u00f3mico que s\u00e9 muy bien que es cient\u00edficamente err\u00f3neo, pero que, adem\u00e1s, carece de inter\u00e9s o aplicaci\u00f3n para el mundo moderno&#8221;.<\/p>\n<p>Keynes cre\u00eda en el progreso humano. Visualizaba un futuro libre del esfuerzo agobiante por la supervivencia material. Describi\u00f3 la sed de acumular riqueza por la riqueza misma como &#8220;una morbosidad un tanto repugnante, una de esas tendencias semidelictivas y semipatol\u00f3gicas&#8221;. Su meta pasaba por liberar el tiempo de las personas para saborear el arte, el amor y la belleza.<\/p>\n<p>&#8220;La Teor\u00eda general&#8221;, su obra cumbre, fue valorada por sus contempor\u00e1neos &#8220;como un manifiesto en favor de la raz\u00f3n y la alegr\u00eda&#8221;. Hoy, frente a la tiran\u00eda de los dogmas, su figura desarma a quienes prometen sacrificios presentes a cambio de para\u00edsos lejanos.&nbsp;<\/p>\n<p> \ufeff <\/p>\n<p>Con iron\u00eda, Keynes escribi\u00f3 una advertencia para los tiempos de crisis: &#8220;A largo plazo todos estamos muertos. Los economistas se plantean una tarea excesivamente f\u00e1cil e in\u00fatil si en las \u00e9pocas tempestuosas solo pueden decirnos que, cuando la tormenta haya pasado de largo, el oc\u00e9ano volver\u00e1 a estar calmado&#8221;.<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" width=\"1079\" height=\"607\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/aCJd9142md0\" title=\"\u00bfQui\u00e9n fue el economista John Maynard Keynes?\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen>[embedded content]<\/iframe><\/p>\n<p> <a href=\"https:\/\/www.google.com\/preferences\/source?q=eleconomista.com.ar\" target=\"_blank\" rel=\"noopener nofollow\" class=\"ee-google-follow\" readability=\"2\"> <\/p>\n<div class=\"ee-google-follow-icon\"> <img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/06\/quien-fue-el-economista-john-maynard-keynes.png\" alt=\"Logo de Google\"> <\/div>\n<p> <span class=\"ee-google-follow-top\">Segu\u00ed a El Economista en Google<\/span> <span class=\"ee-google-follow-bottom\">Agreganos a tus medios preferidos.<\/span> <\/p>\n<p>+ Agregar<\/p>\n<p><\/a> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Javier Milei, representa el origen de todos los males. 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