{"id":48039,"date":"2026-02-24T13:00:00","date_gmt":"2026-02-24T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=48039"},"modified":"2026-02-24T13:00:00","modified_gmt":"2026-02-24T13:00:00","slug":"fate-y-el-espejismo-de-la-competitividad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=48039","title":{"rendered":"Fate y el espejismo de la competitividad"},"content":{"rendered":"<p><i><strong>Por Sergio Candelo (*) y Eduardo Minardi (**)<\/strong><\/i> <\/p>\n<h2><strong>1. Contexto global<\/strong><\/h2>\n<p>La planta cerr\u00f3 un martes. No hubo anuncio oficial, no hubo foto en los diarios. Solo el silencio de una planta que en alg\u00fan momento fabric\u00f3 los neum\u00e1ticos de medio pa\u00eds y que ahora es otro dato en la estad\u00edstica de la desindustrializaci\u00f3n argentina. <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/fate-t3416\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Fate<\/a>, que naci\u00f3 en 1940 y comenz\u00f3 a producir neum\u00e1ticos en 1945, llegando a emplear a miles de trabajadores en San Fernando, baj\u00f3 definitivamente su producci\u00f3n.&nbsp; <\/p>\n<p>El episodio ser\u00eda apenas una an\u00e9cdota si no fuera porque explica, con una precisi\u00f3n casi quir\u00fargica, por qu\u00e9 <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Argentina <\/strong>lleva d\u00e9cadas destruyendo lo que construye<\/mark>. <\/p>\n<p>La tentaci\u00f3n f\u00e1cil es buscar un culpable:<mark class=\"marker-yellow\"> la apertura importadora, la falta de cr\u00e9dito, los sindicatos, el d\u00f3lar<\/mark>. Todos tienen algo de raz\u00f3n. Ninguno tiene toda la raz\u00f3n. El problema de Fate no empez\u00f3 cuando llegaron los neum\u00e1ticos chinos. Empez\u00f3 mucho antes, cuando nadie se pregunt\u00f3 si ten\u00eda sentido producir 12.000 neum\u00e1ticos de diversos tipos por d\u00eda cuando el umbral m\u00ednimo para ser competitivo a escala global ronda las 40.000 unidades y solamente en una o dos l\u00edneas de producto. Esa pregunta inc\u00f3moda es la que Argentina nunca quiso hacerse. <\/p>\n<p>En la industria del neum\u00e1tico, como en casi toda manufactura compleja, la competitividad no es una cuesti\u00f3n de esfuerzo sino de tecnolog\u00eda, escala e integraci\u00f3n. <\/p>\n<p>La tecnolog\u00eda para el desarrollo y posterior producci\u00f3n de neum\u00e1ticos ha cambiado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Fate qued\u00f3 sola, sin socio internacional, sin tecnolog\u00eda actualizada y a merced de la impiadosa competencia<\/strong><\/mark><strong> de productores de <\/strong><a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/china-t141\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><strong>China<\/strong><\/a><strong> y del sudeste Asi\u00e1tico que ya producen m\u00e1s del 60% de la oferta global<\/strong> (cuando s\u00f3lo consumen el 25% de la demanda). Muchos de esos jugadores, cuya ventaja competitiva a\u00f1os atr\u00e1s era la mano de obra barata, han experimentado una evoluci\u00f3n dram\u00e1tica en tecnolog\u00eda, calidad y performance, que incluso les ha permitido quitarle una buena parte de la participaci\u00f3n mundial a los cuatro productores m\u00e1s grandes del mundo (<strong>Bridgestone, Michelin, Goodyear y Continental<\/strong>).&nbsp; <\/p>\n<p>Estos se concentran hoy en neum\u00e1ticos sustentables y premium, venden a terminales automotrices y capturan valor en el mercado de reemplazo. Al mismo tiempo, reconociendo la creciente dificultad para competir en un oc\u00e9ano rojo, diversifican sus inversiones en soluciones digitales de movilidad y en aplicaciones avanzadas de la tecnolog\u00eda polim\u00e9rica. <\/p>\n<p>Las plantas eficientes del mundo no solo producen m\u00e1s: <mark class=\"marker-yellow\">est\u00e1n conectadas en redes de especializaci\u00f3n internacional donde cada f\u00e1brica se concentra en lo que mejor hace e intercambia con otras<\/mark>, aprovechando tambi\u00e9n la escala como ventaja competitiva a la hora de negociar insumos. Quienes pertenecen a multinacionales forman parte de un sistema integrado y ventajoso. Fate peleaba sola, representando una cuota \u00ednfima de la producci\u00f3n mundial. <\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/argentina-t190\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Argentina<\/a> construy\u00f3 plantas que produc\u00edan &#8220;un poco de todo&#8221; para un mercado interno demasiado chico para justificarlas. Cuando el mercado se abri\u00f3 plenamente, la desnudez qued\u00f3 expuesta. Pero la apertura no cre\u00f3 el problema: lo revel\u00f3. <\/p>\n<p>Esto no significa que abrir la econom\u00eda sea incorrecto. Los consumidores, transportistas y productores agropecuarios argentinos, entre otros usuarios, financiaron durante a\u00f1os a la industria del neum\u00e1tico pagando hasta el triple del precio internacional<strong>. El verdadero interrogante no es apertura o protecci\u00f3n. Es otro: \u00bfqu\u00e9 condiciones necesita una empresa para poder competir desde este suelo?<\/strong> <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/fate-y-el-espejismo-de-la-competitividad.webp\" alt=\"FATE\"><figcaption>&nbsp;<\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>2. Entorno argentino<\/strong><\/h2>\n<p>El Gobierno nacional celebra, con raz\u00f3n, el equilibrio fiscal. Despu\u00e9s de d\u00e9cadas de d\u00e9ficit cr\u00f3nico, el super\u00e1vit es una condici\u00f3n imprescindible para cualquier proyecto serio. Pero es s\u00f3lo el punto de partida. El super\u00e1vit oxigena al paciente; no garantiza que pueda caminar o correr. <\/p>\n<p><mark class=\"marker-yellow\">Mientras se bajan aranceles para forzar la reducci\u00f3n de precios, se mantiene el Impuesto al Cheque, que penaliza la formalidad. <\/mark>A nivel provincial, <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/ingresos-brutos-t2284\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Ingresos Brutos <\/a>grava en cascada cada eslab\u00f3n de la cadena productiva, aumentando entre un 8,5% y un 11% los costos de un fabricante local.&nbsp; <\/p>\n<p>A ello se suman tasas municipales que poco tienen que ver con los servicios efectivamente prestados.&nbsp;El caso Ternium en Ramallo ilustra este punto. El municipio pretendi\u00f3 cobrar tasas de Seguridad e Higiene calculadas por empleado en montos que no tienen ninguna relaci\u00f3n con el servicio prestado. El argumento impl\u00edcito de estas tasas es siempre el mismo: la empresa no tiene a d\u00f3nde ir. Pero esa l\u00f3gica pertenece a otro siglo. Hoy el capital se mueve. El talento se mueve. Y cuando el costo de estar en &#8220;esta tierra&#8221; se vuelve confiscatorio, las empresas simplemente eligen otra tierra. As\u00ed fue el olvidado caso de<strong> Goodyear, que cerr\u00f3 su planta en Argentina, de la noche a la ma\u00f1ana, en noviembre de 1998.<\/strong> <\/p>\n<p>El mercado laboral tampoco refleja la realidad que describe la ley que est\u00e1 a punto de aprobarse.<mark class=\"marker-yellow\"> S\u00f3lo el 35% del empleo es formal tradicional. <\/mark>El resto se reparte entre informalidad y <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/monotributo-t1587\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">monotributo<\/a>. En ese contexto, mantener aportes compulsivos del 2% a organizaciones sindicales y contribuciones adicionales a c\u00e1maras sectoriales implica cargar sobre el empleo formal peajes que el informal no paga. <\/p>\n<p>El problema no es sectorial. Es sist\u00e9mico. <\/p>\n<p>El sector de servicios digitales y econom\u00eda del conocimiento, potencial ventaja competitiva de Argentina, ofrece una demostraci\u00f3n clara. Montar una estructura formal en el pa\u00eds para contratar talento local implica un costo cercano al 70% sobre el salario. Hacerlo desde Uruguay o Espa\u00f1a, contratando a los mismos argentinos como monotributistas, ronda el 6%. No es una cuesti\u00f3n de patriotismo empresarial. Es matem\u00e1tica. Mientras esa brecha exista, el talento ser\u00e1 exportado antes de desarrollarse. <\/p>\n<h2><strong>3. Relaci\u00f3n empresa-trabajo<\/strong><\/h2>\n<p>En los pa\u00edses maduros se habla de <strong>capitalismo de <\/strong><i><strong>stakeholders<\/strong><\/i>: empresas que crean valor compartido para accionistas, trabajadores, clientes y comunidad. <mark class=\"marker-yellow\">La colaboraci\u00f3n es condici\u00f3n necesaria para competir.<\/mark> <\/p>\n<p>La realidad argentina muestra demasiadas veces otra din\u00e1mica. La relaci\u00f3n empresa-trabajador deber\u00eda ser ganar-ganar, pero se transforma en una suma de desconfianzas. En 2001, Bridgestone Argentina logr\u00f3, tras un proceso complejo, acuerdos de productividad y un sistema de participaci\u00f3n en utilidades que aline\u00f3 incentivos. No fue sencillo, pero mostr\u00f3 que es posible. <\/p>\n<p><mark class=\"marker-yellow\">En el caso de Fate, la relaci\u00f3n sindical se volvi\u00f3 crecientemente conflictiva. <\/mark>Paros imprevistos, cierre simult\u00e1neo de plantas del sector, p\u00e9rdida de credibilidad ante terminales y distribuidores. Muchos trabajadores, con su voto, optaron por una conducci\u00f3n m\u00e1s confrontativa. El resultado fue una industria paralizada en momentos cr\u00edticos. <\/p>\n<p>Sin previsibilidad, sin acuerdos m\u00ednimos y sin confianza mutua, ning\u00fan accionista \u2014local o extranjero\u2014 se arriesga a invertir para ganar escala y modernizar tecnolog\u00eda. <\/p>\n<h2><strong>4. Trampa sist\u00e9mica (Equilibrio de Nash)<\/strong><\/h2>\n<p>Detr\u00e1s de cada uno de estos problemas hay actores racionales en lo individual y disfuncionales en conjunto. <\/p>\n<p>La Naci\u00f3n necesita recursos. Las provincias tambi\u00e9n. Los municipios defienden sus tasas. Los sindicatos protegen sus fuentes de financiamiento. Parte del empresariado busca protecci\u00f3n antes que competencia. Todos act\u00faan de manera comprensible desde su inter\u00e9s inmediato. Pero el resultado agregado es destructivo. Es lo que en teor\u00eda de juegos se denomina un <strong>Equilibrio de Nash perverso<\/strong>: nadie tiene incentivos para moverse primero aunque todos pierdan si nadie se mueve. <\/p>\n<p><mark class=\"marker-yellow\">Fate cerr\u00f3 y sus accionistas honraron sus deudas e indemnizaciones<\/mark>. Otras empresas podr\u00edan no hacerlo. El riesgo no es un cierre aislado. Es la consolidaci\u00f3n de un sistema donde cada actor protege su posici\u00f3n y el conjunto pierde relevancia. <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/fate-y-el-espejismo-de-la-competitividad-1.webp\" alt=\"fate 2\"><figcaption>&nbsp;<\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>5. Definici\u00f3n estrat\u00e9gica de pa\u00eds<\/strong><\/h2>\n<p><strong>Argentina <\/strong>parece requerir un acuerdo marco de desarrollo aprovechando nuestras ventajas competitivas, que permita definir qu\u00e9 pa\u00eds queremos tener. Ello har\u00eda viable crecer a tasas positivas continuas como no lo hemos hecho desde hace alrededor de 100 a\u00f1os.&nbsp; <\/p>\n<p>Una visi\u00f3n compartida y aspiracional de pa\u00eds es absolutamente necesaria para dar un marco de previsibilidad; para que los inversores y la sociedad decidan lo que tienen que decidir. <\/p>\n<p><strong>\u00bfInvertir\u00e1n locales y extranjeros en Argentina si el impacto de la apertura sin baja de impuestos y regulaciones que oxigene la competitividad termina en p\u00e9rdidas de empleo que lleve a que el pr\u00f3ximo Gobierno camine en direcci\u00f3n opuesta?<\/strong> \u00bfNo pas\u00f3 ya y retiradas veces que un esfuerzo en una direcci\u00f3n termina con pol\u00edticas en sentido contrario? <\/p>\n<h2><strong>6. Conclusiones<\/strong><\/h2>\n<p><mark class=\"marker-yellow\">Fate no es solo la historia de una empresa que no pudo adaptarse. Es la se\u00f1al de que Argentina debe decidir si quiere participar de la nueva configuraci\u00f3n global o seguir administrando su propia excepci\u00f3n.<\/mark> <\/p>\n<p>El equilibrio fiscal ordena la partitura. Pero no compone la m\u00fasica. <\/p>\n<p>Sin escala, sin integraci\u00f3n internacional, sin un sistema tributario que premie la formalidad y sin una relaci\u00f3n madura entre capital y trabajo, cada apertura ser\u00e1 una emboscada y cada cierre una sorpresa anunciada. <\/p>\n<p>La pregunta ya no es qui\u00e9n tiene la culpa. La pregunta es qui\u00e9n est\u00e1 dispuesto a moverse primero para romper este equilibrio perverso. El verdadero riesgo no es la apertura. Es la irrelevancia. <\/p>\n<p>Argentina tiene ventajas reales: talento, recursos naturales, capacidad industrial acumulada y la posibilidad de adaptarse r\u00e1pidamente para crear&nbsp; trabajo a partir de nuevos conceptos como por ejemplo la industria alimenticia de alto valor agregado. Pero ninguna <mark class=\"marker-yellow\">ventaja compite si el sistema penaliza a quien produce y protege al que se adapta a medias.<\/mark> <\/p>\n<p><strong>La salida no es cerrar ni abrir. Es reformar para competir.<\/strong> <\/p>\n<p>Y eso exige consensos m\u00ednimos, valent\u00eda y liderazgo. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p><i>(*) Ex Economista, Co-fundador de Snoop Consulting y Ejecutivo del Sector Tecnol\u00f3gico. Fue Presidente de la C\u00e1mara de Software (CESSI) y del Project Management Institute (PMI) Chapter Buenos Aires.<\/i> <\/p>\n<p><i>(**) Empresario y Sparring de L\u00edderes, Director no-Ejecutivo de emrpesas (Madrid, Londres, Buenos Aires); ex Presidente de Bridgestone en Argentina, M\u00e9xico, Am\u00e9rica Latina, EE.UU. y Canad\u00e1; Europa y Medio Oriente, Africa y Rusia; ex miembro de Comit\u00e9 Ejecutivo Global de Bridgestone Corporation en Jap\u00f3n.&nbsp;<\/i> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Sergio Candelo (*) y Eduardo Minardi (**) 1. Contexto global La planta cerr\u00f3 un martes. No hubo anuncio oficial, no hubo foto en los diarios. Solo el silencio de una planta que en alg\u00fan momento fabric\u00f3 los neum\u00e1ticos de medio pa\u00eds y que ahora es otro dato en la estad\u00edstica de la desindustrializaci\u00f3n argentina. 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