{"id":47165,"date":"2026-01-24T03:00:00","date_gmt":"2026-01-24T03:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/69737ad22128774661d1c61e"},"modified":"2026-01-24T03:00:00","modified_gmt":"2026-01-24T03:00:00","slug":"joni-mitchell-segun-chitarroni","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=47165","title":{"rendered":"Joni Mitchell, seg\u00fan Chitarroni"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2026\/01\/joni-mitchell-segun-chitarroni.jpg\"><\/p>\n<p>En alg\u00fan momento de sus \u00faltimas entrevistas, esas que funcionan un poco como resumen de lo hecho y que explican el porqu\u00e9 y el c\u00f3mo del presente y de lo que vendr\u00e1, Luis Chitarroni hac\u00eda menci\u00f3n a sus primeros trabajos en la revista <i><span>Audio Universal<\/span><\/i>, una publicaci\u00f3n especializada que se edit\u00f3 en los a\u00f1os setenta y principios de los ochenta y en la que trabaj\u00f3 entre los a\u00f1os 1980 y 1983.<\/p>\n<p>Fue as\u00ed que leyendo esas entrevistas prendi\u00f3 la idea y creci\u00f3 el deseo de buscar y reunir ese material que inmediatamente supimos valioso; acaso desconocido y semisecreto y armar lo que pensamos ser\u00eda un hermoso libro.<\/p>\n<p>Con el paso del tiempo y de la investigaci\u00f3n, algo que intuimos desde el inicio, result\u00f3 seguro: la colecci\u00f3n de la revista <i><span>Audio Universal<\/span><\/i> dif\u00edcilmente estuviese completa, por lo que, despu\u00e9s de transitar los obvios, no qued\u00f3 otro camino m\u00e1s que apelar a la paciencia y a esa otra forma de promesa irrevocable a la fidelidad: la audiofilia. Finalmente, el material (sumados a los art\u00edculos publicados en la revista \u201c<i><span>Esculpiendo milagros<\/span><\/i>\u201d que se incorporaron al proyecto por recomendaci\u00f3n de su prologuista Ricardo Ibarluc\u00eda) fue apareciendo por ese y otros caminos. El resultado -orgullosamente- son estas \u201c<i><span><strong>Notas y rese\u00f1as sobre ROCK<\/strong><\/span><\/i>\u201d.<\/p>\n<p>Hiperb\u00f3rea editores.<\/p>\n<figure class=\"multimedia\" data-tadevel-template=\"web\/multimedia\" data-type=\"photo\">\n<div class=\"content\">\n<div class=\"sizer\" data-sizer=\"aspect-ratio\" data-tadevel-template=\"web\/aspect-ratio\"><img alt=\"Joni Mitchell, seg\u00fan Chitarroni\" loading=\"lazy\"><\/div>\n<\/div>\n<\/figure>\n<figure class=\"multimedia\" data-tadevel-template=\"web\/multimedia\" data-type=\"photo\">\n<div class=\"content\">\n<div class=\"sizer\" data-sizer=\"aspect-ratio\" data-tadevel-template=\"web\/aspect-ratio\"><img alt=\"Joni Mitchell, seg\u00fan Chitarroni\" loading=\"lazy\"><\/div>\n<\/div>\n<\/figure>\n<h4><strong>Joni Mitchell<\/strong><\/h4>\n<p>En sus comienzos ella encarnaba el modelo que la \u00e9poca exig\u00eda. Los ideales ingenuos, la vegetaci\u00f3n extravagante que hab\u00eda proliferado tanto en los brazos y los torsos de las l\u00e1nguidas criaturas del Swinging London como en las de su contrapartida, las no menos l\u00e1nguidas aunque m\u00e1s contundentes y gregarias del Flower Power californiano, salen a relucir en sus primeros \u00e1lbumes. Woodstock se asemeja ahora a un vasto espejismo del pasado \u2013y sin embargo una cofrad\u00eda de astutos sentimentales sigue teniendo ganas de revivirlo\u2013, pero fue, sin lugar a dudas, el \u00faltimo punto de convergencia de una generaci\u00f3n desdichada con muchas ganas de ser feliz. Podr\u00eda resultar interesante averiguar si ese prop\u00f3sito desmesurado \u2013el hecho, no de ser felices individualmente, sino de serlo acompa\u00f1ados de contempor\u00e1neos felices\u2013 es posible. Pero en esos tiempos no hab\u00eda lugar para la conjetura: Vietnam y otros desastres estaban demasiado cerca.<\/p>\n<p>Las cosas han cambiado. No hay Corea ni Vietnam, pero los infiernos persisten. Hasta donde yo s\u00e9, no hemos logrado ser menos desdichados; tampoco perdimos la esperanza de ser felices. Algunos recordamos las buc\u00f3licas utop\u00edas de la \u00e9poca de Woodstock, cerramos el libro de Norman O. Brown, ponemos un disco de Joni Mitchell, y confiamos en que todo saldr\u00e1 bien.<\/p>\n<p>Las anteriores digresiones pueden consentirse solo si se piensa en lo mucho que Joni contribuy\u00f3 para que esta ilusi\u00f3n (o esta convicci\u00f3n ociosa) pueda sostenerse. Desde una posici\u00f3n que nada tiene que ver con las pr\u00e9dicas incoherentes proclamadas sobre el escenario como si se tratara de sentencias infalibles (esa infabilidad que proporcionan los adormecedores clis\u00e9s de cierta iracundia dom\u00e9stica), ella ha logrado alentar y conmover a una importante audiencia para la que sus canciones se\u00f1alan algo genuino y diferente, tal vez por la dosis de experiencia directa en que se inspiran. Adem\u00e1s, Joni tambi\u00e9n cambi\u00f3 con los tiempos.<\/p>\n<p>Ahora no solo su imagen se asemeja muy poco a la de sus comienzos (su larga y lacia cabellera ha sido sustituida por rulos que aten\u00faan la dureza de sus facciones \u2013boca grande, p\u00f3mulos altos, y el porte a\u00e9reo que tienen las hijas del Norte favorecidas por la intemperie\u2013) sino que hasta su m\u00fasica es diferente de las baladas folk que la hicieron conocida. Podemos sospechar que la causa de esos cambios se encuentra en una remota Navidad, cuando un amigo le envi\u00f3 de regalo algunos discos de Miles Davis.<\/p>\n<p>Ese hist\u00f3rico presente la sustrajo de la m\u00fasica en la que Joni Mitchell estaba entonces inmersa, la que prefer\u00eda cantar y bailar: el rock\u00b4n\u2019 roll. Pero la historia \u2013si confiamos en que la causalidad cronol\u00f3gica es imprescindible\u2013 empieza mucho antes: el 7 de noviembre de 1943, en Fort Macleod, Alberta, Canad\u00e1, la fecha y el lugar de su nacimiento.<\/p>\n<p>Joni crece en un lugar que guarda desde el nombre ecos de policromos indios, de epopeyas narradas por Fenimore Cooper: en las planicies de Saskatoon, Saskatewa, donde sus padres se establecen poco tiempo despu\u00e9s. De esa atm\u00f3sfera di\u00e1fana y encantatoria extraer\u00e1 el aliento necesario para sus composiciones autobiogr\u00e1ficas, que llegan a su punto m\u00e1s alto en \u201cPaprika Plains\u201d del \u00e1lbum <i>Don Juan\u00b4s Reckless Daughter<\/i>. Esta conforma un fresco musical de poderosa coloratura, donde detalles hipn\u00f3ticos se yuxtaponen hasta obtener una incre\u00edble intensidad.<\/p>\n<p>Chesterton ha dejado dicho que \u201cel temperamento art\u00edstico es una enfermedad que aflige a los aficionados\u201d. Estimulada por esa naturaleza instigadora, Joni no se cansa de bosquejar sus propias visiones. Su \u201cvocaci\u00f3n art\u00edstica\u201d (palabras que tienen que aparecer entre comillas para atenuar la verg\u00fcenza con que sofocan a quienes sienten el imperativo de crear sin permitir jam\u00e1s que alguien someta ese deseo a una denominaci\u00f3n) la conduce finalmente al Alberta College Of Art, en Calgary. Tiene la intenci\u00f3n entonces de convertirse en dibujante publicitaria. All\u00ed aprende la t\u00e9cnica que le permitir\u00e1 realizar las tapas de sus \u00e1lbumes (algunas de ellas, verdaderas obras maestras). Sus creaciones poseen un disciplinado candor; parte de su m\u00e1gico naturalismo lo deben a la pl\u00e1cida naturaleza que recrean. Esas composiciones pict\u00f3ricas suelen resolverse conformes a los c\u00e1nones del arte naif, si bien en algunos casos (v\u00e9ase, por ejemplo, la tapa de <i>So Far,<\/i> el \u00e1lbum de Crosby, Stills, Nash and Young) la s\u00edntesis es lograda con unas pocas pinceladas de ejemplar concisi\u00f3n. Pero la atenci\u00f3n de Joni se vuelca hacia la m\u00fasica. Por ese entonces, su actividad se reduce a tocar la guitarra y el ukelele en los caf\u00e9s; un poco m\u00e1s tarde empieza a componer sus propias canciones. En 1964 se produce su debut profesional en el Mariposa Folk Festival de Ontario. El viaje que Joni realiza de un extremo a otro de Canad\u00e1 propicia la composici\u00f3n de un hermoso blues: \u201cDay after Day\u201d.<\/p>\n<p>En 1965 se casa con Chuck Mitchell (un cantante folk norteamericano) del que conservar\u00e1, a\u00fan despu\u00e9s de su separaci\u00f3n, el patron\u00edmico (el apellido de su familia es Anderson y su nombre completo es Roberta Joan).<\/p>\n<p>Junto a su esposo realiza unas cuantas giras por ciudades importantes, entre las que se incluyen Nueva York y Toronto. Tom Rush queda muy impresionado por las canciones de la pareja, y decide grabar algunas.<\/p>\n<p>En 1968 aparece su primer \u00e1lbum como solista. Lo produce un californiano aletargado y pac\u00edfico que parece haberse escapado de un daguerrotipo de la \u00e9poca del general Custer, David Crosby, y se llama <i>Song to a Seagull<\/i>. El viento canta en verso libre. La poes\u00eda de Joni proviene de la tradici\u00f3n a la que un cr\u00edtico norteamericano calific\u00f3 de \u201clos pieles rojas\u201d (en contraposici\u00f3n a \u201clos carap\u00e1lidas\u201d, los descendientes de Poe y Emily Dickinson). Se trata de Whitman le\u00eddo victoriosamente por Carl Sandburg y despu\u00e9s por Ginsberg, el elogio de la democracia demolido por una realidad feroz, las largas entonaciones salm\u00f3dicas quebradas por la aparici\u00f3n de un microbio escandaloso: la autocr\u00edtica.<\/p>\n<p>Poco tiempo despu\u00e9s llega <i>Clouds<\/i>, su siguiente LP. En <i>Clouds,<\/i> las exactas complicaciones nos avisan de un conjunto de percepciones m\u00e1s complejo y m\u00e1s ambiguo, vale decir, m\u00e1s rico. El resultado suena elaborado, pero sigue siendo el viento, Joni no soslaya hablar de Vietnam, y \u201cBoth Sides Now\u201d, que m\u00e1s tarde se convertir\u00eda en un \u00e9xito cantado por Judy Collins, es una de las bandas.<\/p>\n<p>Cuando Joni se muda a la meca de la m\u00fasica californiana, <i>Ladies of the Canyon<\/i> se\u00f1ala este acontecimiento. En su caso, la obra est\u00e1 tan pr\u00f3xima a la biograf\u00eda, que poco se puede hacer m\u00e1s que indicar las variaciones estil\u00edsticas, los episodios que estas variaciones ocultan o transfiguran.<\/p>\n<p>En <i>Ladies of the Canyon<\/i>, Joni empieza a reflexionar \u00e1speramente sobre la fama y el mundo que rodea a esa clase de artistas migratorios en los que ella misma se ha convertido. Pero hay que esperar hasta <i>Blue,<\/i> la producci\u00f3n que le sigue, para encontrar una l\u00ednea que es una confesi\u00f3n. \u201cEstoy en el camino solitario\u201d, canta Joni Mitchell en la primera banda de esta joya que brilla con un fulgor muy extra\u00f1o. Del otro lado, Joni recuerda la soleada California desde Par\u00eds. Las canciones son como tatuajes, dice en el tema que da t\u00edtulo al \u00e1lbum. Es cierto, <i>Blue<\/i> es un cuerpo ilustrado: cuando las im\u00e1genes de un tema empiezan a desvanecerse, aparecen las del siguiente. La culminaci\u00f3n, \u201cThe last time I saw Richard\u201d, un himno oscuro a la soledad y el escepticismo, agota rom\u00e1nticamente un tema s\u00f3rdido. Richard habla entre decepcionado y sarc\u00e1stico desde la mesa de un caf\u00e9 en la industriosa Detroit, y ella solo escucha, observa. No hay llamados de atenci\u00f3n ni didactismo; acaso, como sucede tambi\u00e9n con Leonard Cohen, una egolatr\u00eda defendida a cualquier precio.<\/p>\n<p><i>For the roses<\/i> vuelve intensa la relaci\u00f3n de esta canadiense con la naturaleza. Sus ra\u00edces parecen estar en el suelo que pisa, y sin embargo, ella se desplaza con desenvoltura de un lugar a otro. Hay en el lirismo que tropieza con los lugares comunes, hay la tranquilidad de saber que ese tropiezo es inevitable. Nada suena sospechoso ni rebuscado. La claridad y la magia tienen el mismo signo; la contingencia del amor, la desdicha o la felicidad, permanece suspendida en una evocaci\u00f3n de escenarios expl\u00edcitos.<\/p>\n<p><i>Court and Spark <\/i>y <i>Miles of Aisles<\/i>, los \u00e1lbumes que le siguen, marcan una transici\u00f3n. Ambos los graba con la banda de Tom Scott, Los \u00c1ngeles Express, integrada por el propio Scott en saxo, L. Carlton en guitarra, John Guerin en bater\u00eda, Joe Sample en teclados y Max Benett en bajo. La vida social, con sus fiestas y su tedio ineludible, los flirteos con la decadencia, y la manera un poco distante y elusiva que Joni elige para referirse a ciertos temas, aparecen bocetados por primera vez en <i>Court and Spark.&nbsp;<\/i><\/p>\n<p><i>Miles of Aisles<\/i> es un \u00e1lbum doble en vivo, y un claro exponente de lo que Joni ha madurado. \u201cRainy day house\u201d resulta deslumbradora adem\u00e1s de inaugurar las vocalizaciones sugestivas que Joni emplear\u00e1 en el futuro. Todo, en este \u00e1lbum magn\u00edfico, suena ajustado y precioso. Aunque se trate de temas conocidos, no hay lugar para la nostalgia, solo frescura y energ\u00eda. Joni se ha abierto camino. Nadie puede acusarla de estatismo, y la imagen de folk-singer semisalvaje se va quedando atr\u00e1s. Queda definitivamente olvidada en el siguiente LP: <i>Hissing of summer lawns<\/i>, aunque aparezca m\u00e1s tarde pertinazmente.<\/p>\n<p><i>The Hissing of Summer Lawns<\/i> es el tr\u00e1nsito por un territorio cuyas brillantes ruinas conservan todav\u00eda fragmentos reveladores de una civilizaci\u00f3n brumosa. Desde la cubierta, un trabajo impecable y minucioso realizado en relieve por la propia Joni, algo nos advierte que el aduanero Rousseau se tra\u00eda entre manos un misterio inquietante debajo de la aparente ingenuidad, y el borde de ese misterio asoma al abismo del terror. Despu\u00e9s de una r\u00e1pida excursi\u00f3n francesa, \u201cIn France they kiss o Mainstreet\u201d, los tambores Burundi amenazan obstinadamente en \u201cThe Jungle Line\u201d. La voz de Joni pasa a un registro severo para colaborar en este rito celebrado con pocas notas y mucha imaginaci\u00f3n. Le sigue \u201cEdith and the kinpin\u201d, una melod\u00eda acu\u00e1tica y hechizadora en la que la voz de Joni nada lujosamente. El tema es el mundo \u201cchic\u201d americano, ese anacronismo pasado por el tamiz de Tom Wolfe (a quien Joni cita en la parte interior de \u00e1lbum), ese otro anacronismo (hasta el nombre repetido tiene) y en \u00e9l vuelven a encontrarse las im\u00e1genes de fasto que fulguraron en <i>Court and Spark<\/i>. \u201cDon\u00b4t Interrupt the sorrow\u201d se ubica haciendo equilibrio antes del verdadero <i>tour de force<\/i> del lado; el vino clandestino y el encanto de la voz de Mitchell nos seducen inmediatamente.<\/p>\n<p>\u201cSalis of scarlet conquering\u201d es una de esas maravillas que nunca terminar\u00e1n de asombrarme. La sola evocaci\u00f3n de la voz repitiendo: <i>a woman must have everything<\/i>, libre ya de todo acompa\u00f1amiento, es una recompensa de la que ning\u00fan admirador de Joni deber\u00eda privarse. El lado B es tan sustancioso como el A. All\u00ed est\u00e1n el plano enamorado de s\u00edncopas de Victor Feldman, la enigm\u00e1tica danza del Boho, el abrazo final de voces y sintetizadores en \u201cShadows and light\u201d, uno de los temas favoritos de Joni Mitchell.<\/p>\n<p>Con <i>Hejira <\/i>retorna la melancol\u00eda. Fuera del foco encandilador del \u00e1lbum anterior, <i>Hejira<\/i> registra nuevamente los temas que obsesionan a Joni. Esa mujer demasiado hermosa que aparece en la tapa con una boina ladeada es casi una m\u00e1scara. La pose desafiante, la distancia que impone esa mirada, dan cuenta de un nuevo cambio, y Joni canta a Sharon sus desordenes y su \u00edntima amargura mientras observa lac\u00f3nicamente su propio derrotero. \u00a1Cu\u00e1ntos pasillos y aviones y hoteles parecidos! Y sin embargo, Coyote vagabundea y el viejo Furry, taimado y hura\u00f1o sigue cantando blues. Joni Mitchell tiene especial delicadeza para tratar a sus amigas, ya se trate de Sharon o de Amelia, y respeto por el viejo Furry entre la hilaridad viscosa de sus compa\u00f1eros de tragos. En ese itinerario que realza las diferencias y las analog\u00edas, un hexagrama del <i>I Ching<\/i> puede significar que se trata del cielo o de las cuerdas de su guitarra: de todos modos, canta Mitchell, se trata de una falsa alarma. El tema que pone punto final al \u00e1lbum mantiene, no obstante, una esperanza iluminadora: \u201cThe refuge of the roads\u201d es una despedida casi jubilosa, y las l\u00edneas que lo conforman son tan cautivantes y cargadas de rec\u00f3nditos matices como sus pinturas.<\/p>\n<p>A <i>Hejira<\/i> lo sigue un \u00e1lbum doble, <i>Don Juan\u00b4s Reckless Daughter<\/i>. Para esta ocasi\u00f3n, Joni Mitchell convoca no solo a m\u00fasicos relacionados con la mixturaci\u00f3n del jazz y la m\u00fasica latinoamericana, sino que, como ocurre en \u201cPaprika Plains\u201d, precisa tambi\u00e9n del apoyo de una orquesta conducida, en este caso, por Michel Gibbs.<\/p>\n<p>Indudablemente, el material reunido esta vez resulta bastante desparejo. El tema m\u00e1s perdurable es el ya mencionado, y pese a todo, el resultado final no est\u00e1 de acuerdo con la brillante concepci\u00f3n. Por momentos, el piano de Mitchell suena demasiado declamatorio y las cuerdas dirigidas por Gibbs demasiado <i>flou.<\/i> El arranque final de la banda (Wayne Shorter en saxo, John Guer\u00edn en bater\u00eda, Jaco Pastorius en bajo) tiene una energ\u00eda inimaginable. Los otros temas que merecen destacarse son \u201cDreamland\u201d, \u201cOtis and Marlena\u201d y el que da t\u00edtulo al \u00e1lbum. La introducci\u00f3n es casi adormecedora, pese al virtuosismo de Jaco, y en el lado A del primer disco, tal vez \u201cJericho\u201d y el humor de \u201cTalk to me\u201d sean lo m\u00e1s destacable. Demasiado larga resulta la improvisaci\u00f3n \u201cThe Tenth World\u201d, donde se entusiasman, entre otros, Alejandro Acuna, Manolo Badrena, Chaka Kahn, Don Alias y Airto.<\/p>\n<p><i>Mingus<\/i>, el tributo que Joni rindiera al desaparecido compositor y contrabajista. Charlie Mingus, es una obra excepcional. La idea original de este disco era un trabajo a medias entre la canadiense y el propio Charlie Mingus, idea que se vio frustrada por la muerte de este \u00faltimo.<\/p>\n<p>El trabajo de Joni consist\u00eda en adaptar los \u201cFour Quartets\u201d de Thomas Stearns Eliot al lenguaje callejero; Mingus le agregar\u00eda la m\u00fasica. Lamentablemente ese proyecto nunca vio la luz. En cambio, <i>Mingus<\/i>, el LP. para el que Joni se vali\u00f3 de toda su imaginaci\u00f3n (y basta ver la tapa, una hermosa pintura realizada por ella misma, un trabajo sutil e intimista, despojado por completo de los facilismos decorativos en los que a veces incurre) exhibe una galer\u00eda de temas compuestos especialmente por ella para homenajear a Mingus, m\u00e1s alguna pieza inolvidable como \u201cGoodbye Pork Pie Hat\u201d, el tema de Mingus dedicado a Lester Young y al que Joni Mitchell ha agregado las palabras. Entre banda y banda hay grabaciones familiares de Charlie Mingus, el festejo de su cumplea\u00f1os, una brev\u00edsima versi\u00f3n de \u201cI\u2019s a Muggin\u201d cantada a dos voces, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>Finalmente, <i>Shadows and Light<\/i> cierra esta biograf\u00eda de la artista reflejada en su obra. Se trata del tercer \u00e1lbum doble de Joni (el segundo en vivo), y esta vez el personal que la secunda es invulnerable: Pastorius en bajo, Don Alias en bater\u00eda, Pat Metheny en primera guitarra, Lyle Mays en teclados, Michael Brecker en saxo y, como fondo vocal, The Persuasions. Joni Mitchell le ha contado a Ben Sidran (en un reportaje aparecido en Rolling Stone, en diciembre de 1978) que su voz es mejor a bajo volumen y que su fraseo se parece a la manera que Miles (Davis) tiene de tocar la trompeta. Cualquiera puede comprobarlo en <i>Shadows and Light<\/i> al o\u00edr las versiones antol\u00f3gicas que Joni hace de \u201cAmelia\u201d o de \u201cFurry sings the blues\u201d.<\/p>\n<p><i>Shadows and Light<\/i> recorre un espectro que la diversidad enaltece, desde los temas de <i>Hissing of the summer lawns<\/i> hasta \u201cWoodstock\u201d, un viejo caballito de batalla. Con este \u00e1lbum termina su trayectoria discogr\u00e1fica. La sorpresa que experimentemos con sus pr\u00f3ximas producciones ser\u00e1 motivo para que podamos hablar otra vez sobre esta figura fascinante y evasiva, vers\u00e1til y esplendente como pocas.<\/p>\n<p><strong>Discograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Lamentablemente \u2013y como en muchos otros casos\u2013, de la profusa discograf\u00eda de Joni Mitchell solo tres LP han aparecido en la Argentina. Damos aqu\u00ed la discograf\u00eda completa se\u00f1alando cuando se trata de los \u00e1lbumes editados en nuestro pa\u00eds, el n\u00famero de cat\u00e1logo del ejemplar nacional a continuaci\u00f3n del que posee la edici\u00f3n norteamericana.<\/p>\n<p><i>Joni Mitchell<\/i> (este es el LP que apareciera originalmente con el t\u00edtulo \u201cSong to a seagull\u201d) \u2013 Reprise RS 6293<\/p>\n<p><i><span>Clouds<\/span><\/i> \u2013 Reprise RS 6341<\/p>\n<p><i><span>Ladies of the Canyon<\/span><\/i> \u2013 Reprise RS 6376<\/p>\n<p><i><span>Blue<\/span><\/i> \u2013 Reprise MS 2038 (Edici\u00f3n argentina: Reprise 50-14-267)<\/p>\n<p><i><span>For the roses <\/span><\/i>\u2013 Asylum 7E 1001.<\/p>\n<p><i><span>Court and spark &#8211; Asylum AB 202<\/span><\/i><\/p>\n<p><i><span>Miles of Aisle<\/span><\/i>s \u2013 Asylun AB 202<\/p>\n<p><i><span>The Hissing of Summer Lawn<\/span><\/i>s \u2013 Asylum 7E 1015<\/p>\n<p><i>Hejira <\/i>\u2013 Asylum 7E 1087 (Edici\u00f3n argentina: Elektra 50-16 047)<\/p>\n<p><i><span>Don Juan\u00b4s Reckless Daughte<\/span><\/i>r \u2013 Asylum BB 701<\/p>\n<p><i>Mingus <\/i>\u2013 Asylum 5E 505 (Edici\u00f3n argentina: Asylum 208.622)<\/p>\n<p><i><span>Shadows and Light<\/span><\/i> \u2013 Asylum BB70<\/p>\n<p><i><span>Audio Universal,<\/span><\/i> n\u00fam. 73, marzo-abril 1981.<\/p>\n<p><strong>Luis Chitarroni<\/strong> (Buenos Aires, 1958\u20132023) fue escritor, cr\u00edtico literario, editor y traductor argentino. Autor de obras como <i>El carap\u00e1lida<\/i>, <i>Peripecias del no,<\/i> <i>Notas y rese\u00f1as sobre ROCK<\/i>, <i>Mil tazas de t\u00e9, <\/i>entre otras, desarroll\u00f3 una escritura marcada por la iron\u00eda, la erudici\u00f3n y el gusto por las formas h\u00edbridas. Se desempe\u00f1\u00f3 como editor en sellos como Sudamericana y La Bestia Equil\u00e1tera, y colabor\u00f3 en medios culturales con ensayos y rese\u00f1as sobre literatura, m\u00fasica y arte.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En alg\u00fan momento de sus \u00faltimas entrevistas, esas que funcionan un poco como resumen de lo hecho y que explican el porqu\u00e9 y el c\u00f3mo del presente y de lo que vendr\u00e1, Luis Chitarroni hac\u00eda menci\u00f3n a sus primeros trabajos en la revista Audio Universal, una publicaci\u00f3n especializada que se edit\u00f3 en los a\u00f1os setenta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":47166,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[18],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47165"}],"collection":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=47165"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/47165\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/47166"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=47165"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=47165"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=47165"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}