{"id":44946,"date":"2025-11-15T15:13:00","date_gmt":"2025-11-15T15:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=44946"},"modified":"2025-11-15T15:13:00","modified_gmt":"2025-11-15T15:13:00","slug":"joaquin-linne-elon-musk-es-el-messi-de-muchos-pibes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=44946","title":{"rendered":"Joaqu\u00edn Linne: &#8220;Elon Musk es el Messi de muchos pibes&#8221;"},"content":{"rendered":"<h2><strong>La sociolog\u00eda como forma de leer el mundo<\/strong><\/h2>\n<p>En un aula del Ciclo B\u00e1sico Com\u00fan (CBC), en Lugano, un grupo de estudiantes de ingreso mira de reojo un texto subrayado hasta el cansancio. En el programa aparece Marx, el economista d\u00edscolo. Para una parte del curso, el apellido funciona casi como una mala palabra. &#8220;Por YouTube y por Milei, Marx qued\u00f3 como un vago que nunca labur\u00f3&#8221;, recuerda que dijo una alumna el escritor e investigador&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/joaquinlinne\/\">Joaqu\u00edn Linne<\/a>. La frase lo hiri\u00f3 &#8220;un poco&#8221;, admite, aunque no lo sorprendi\u00f3. Hace a\u00f1os registra ese desplazamiento de las subjetividades juveniles: varones sub 30 ajenos a politizaciones progresistas o mujeres cercanas al mundo libertario. J\u00f3venes subjetivamente diferentes a la juvenilizaci\u00f3n que puede sentirse como m\u00e1s propia e identitaria. Chicos y chicas que leen &#8220;menos&#8221; y se sienten c\u00f3modos con formatos cortos, fragmentarios, inmediatos. Habitar esas aulas es entrar en una trinchera \u2014necesaria y no siempre confortable\u2014 para lo cual es preciso librarse de prejuicios y leer, con hondura, qu\u00e9 pasa all\u00ed. Y c\u00f3mo seguir haciendo cosas con palabras.&nbsp; <\/p>\n<p>Linne, soci\u00f3logo, mag\u00edster en Comunicaci\u00f3n y Cultura y doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires (UBA), lleva m\u00e1s de quince a\u00f1os dedicado a ese mundo: internet, redes sociales, plataformas digitales y sus efectos sobre los v\u00ednculos, los estudios, el trabajo y la vida afectiva de las nuevas generaciones del \u00c1rea Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).&nbsp; <\/p>\n<p>Investiga como docente e investigador del CONICET en el Instituto Gino Germani, pasa varias tardes por semana entre aulas de la UBA y la Universidad Nacional de Lan\u00fas (UNLa); as\u00ed como tambi\u00e9n dicta clases en la Universidad Abierta Interamericana (UAI) y la Universidad Cat\u00f3lica de Salta (UCASAL). Al mismo tiempo, Linne reflexiona en publicaciones que se leen en revistas acad\u00e9micas de varios pa\u00edses. <\/p>\n<p>Su \u00faltimo libro es &#8220;<a href=\"https:\/\/sigloxxieditores.com.ar\/libro\/la-reinvencion-del-amor\/\">La reinvenci\u00f3n del amor<\/a>&#8220;, publicado este a\u00f1o por la editorial&nbsp;<a href=\"https:\/\/sigloxxieditores.com.ar\/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20606001090&amp;gbraid=0AAAAAohtuZHB-3FqQnVc1jTFs0w2JpFHS&amp;gclid=Cj0KCQiA5uDIBhDAARIsAOxj0CFklt6PYbpsUwGC24IwBVvTvKRhOX-xXlMrVnIZKdW7etuZp_dSenAaAueeEALw_wcB\">Siglo XXI<\/a>: &#8220;El libro signific\u00f3 cinco a\u00f1os de mucho laburo e investigaci\u00f3n con una obsesi\u00f3n por el texto para que quedara din\u00e1mico y esquivara el lugar com\u00fan, sin caer en otro lamento m\u00e1s sobre el avance de la tecnolog\u00eda&#8221;, explica en conversaci\u00f3n con<strong> El Economista<\/strong>. La apuesta central fue <mark class=\"marker-yellow\"><strong>no demonizar las pantallas ni plegarse al gesto conservador del reproche autom\u00e1tico<\/strong><\/mark>.&nbsp; <\/p>\n<p>El punto de partida est\u00e1 lejos del tono del especialista que dicta sentencia. Linne se incluye adentro del problema: se mira en el espejo del WhatsApp abierto a toda hora, del celular que vibra al costado de la computadora, de la jornada partida en cien pesta\u00f1as. &#8220;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>En realidad somos muchos quienes caemos en un uso problem\u00e1tico de WhatsApp, del celular<\/strong><\/mark>&#8220;, admite. Y subraya una discusi\u00f3n que atraviesa el estado del arte en el tema: <mark class=\"marker-yellow\"><strong>d\u00f3nde trazar la frontera entre adicci\u00f3n, uso problem\u00e1tico y simple uso intensivo<\/strong><\/mark>. &#8220;Chequear WhatsApp 126 veces por d\u00eda para trabajar, para hablar con seres queridos y tambi\u00e9n un poco en vano, con una l\u00f3gica medio man\u00edaca. Es una l\u00ednea fina&#8221;, resume. <\/p>\n<p>&#8220;Lo que se observa en las aulas y entrevistas es que existe un continuo. J\u00f3venes que usan redes e internet para estudiar, trabajar, armar proyectos y sostener amistades, y al mismo tiempo sienten que no pueden soltar el celular ni un rato. Ese doble movimiento \u2014necesidad y hartazgo\u2014 aparece todo el tiempo en los relatos&#8221;, detalla Linne.&nbsp; <\/p>\n<p>En ese cruce entre investigaci\u00f3n y vida cotidiana se arm\u00f3 tambi\u00e9n su propia biograf\u00eda. Circa a\u00f1os ochenta de la Argentina. Porte\u00f1o, nacido y criado en Villa Urquiza, Linne creci\u00f3 en una familia marcada por oficios vinculados a la salud mental: madre psic\u00f3loga, padre psiquiatra, hermana psic\u00f3loga. El mapa afectivo se completa con su pareja, soci\u00f3loga.&nbsp; <\/p>\n<p>La escuela primaria fue la Manuel Acevedo, Escuela 15, en el coraz\u00f3n de Villa Urquiza. Despu\u00e9s en el secundario fue al Liceo 9, en Belgrano, siempre dentro del sistema p\u00fablico. La universidad, otra vez, tuvo la misma sigla: Licenciatura en Sociolog\u00eda, Maestr\u00eda en Comunicaci\u00f3n y Cultura y Doctorado en Ciencias Sociales, todo en la UBA. <\/p>\n<p>En esa casa de Villa Urquiza donde se cri\u00f3, la hermana mayor fue figura clave. Con ella llegaron cassettes de los Redondos, The Doors, Pink Floyd. Los cl\u00e1sicos del rock ven\u00edan sobre todo por sus padres, mientras que las bandas m\u00e1s contempor\u00e1neas \u2014Jim Morrison, Jimi Hendrix\u2014 ya no estaban en su radar y entraron por v\u00eda fraterna. Tambi\u00e9n aparecieron libros que no figuraban en ning\u00fan programa de estudio. <\/p>\n<p>El otro golpe de lectura lleg\u00f3 de forma casi azarosa. Antes de los 16, Joaqu\u00edn encontr\u00f3 en una biblioteca de la casa un libro de Charles Bukowski que hab\u00eda comprado su padre. &#8220;Me parti\u00f3 la cabeza&#8221;, recuerda. Empez\u00f3 solo, de forma autodidacta; pero algunos docentes de Lengua y Psicolog\u00eda del secundario alentaron esa pulsi\u00f3n.&nbsp; <\/p>\n<p>El salto lleg\u00f3 con el Centro Cultural Rojas: el taller de escritura para adolescentes que coordinaba el escritor Diego Paszkowski, semillero de \u00e9poca. Linne se form\u00f3 all\u00ed durante una d\u00e9cada clave. De ese espacio salieron varios de sus mejores amigos y amigas y, quiz\u00e1, una parte nada menor de su biograf\u00eda intelectual. Conoci\u00f3, entre otros, a Ana Cecchi, Gabriel Vommaro y Hern\u00e1n Vanoli. &#8220;Era un espacio de mucha cercan\u00eda y amistad, atravesado por un inter\u00e9s com\u00fan en las ciencias sociales, la escritura y la literatura&#8221;, recuerda. &#8220;Funcionaba como un grupo cercano que remit\u00eda a algo m\u00e1s grande, un mundo compartido&#8221;. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>En la academia, en las aulas, en los talleres: la convicci\u00f3n de aprender junto a otros.&nbsp;<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 lugar ocupa Raymond Carver en tu formaci\u00f3n?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Gran influencia. Probablemente el mejor cuentista norteamericano del \u00faltimo cuarto del siglo XX. Su escritura casi sin adjetivos marc\u00f3 fuerte una tradici\u00f3n asc\u00e9tica, central en el realismo de clase media trabajadora en Estados Unidos, que guarda cierta semejanza con la realidad argentina. En Carver ve\u00eda una realidad ampliada que no encontraba en muchos relatos m\u00e1s mainstream. Era una especie de Bukowski m\u00e1s refinado, como dec\u00eda Paszkowski. <\/p>\n<p>Esa combinaci\u00f3n de inquietudes desemboc\u00f3 en la elecci\u00f3n de la carrera de Sociolog\u00eda: punto de convergencia entre la sensibilidad literaria, el inter\u00e9s por la sociedad y amistades que ya cursaban all\u00ed. La UBA ofreci\u00f3 un recorrido completo: grado, maestr\u00eda y doctorado. La tesis doctoral llev\u00f3 un t\u00edtulo preciso: &#8220;Autopresentaci\u00f3n, amistad y v\u00ednculos sexo-afectivos en sitios de redes sociales en adolescentes de sectores populares de la Ciudad de Buenos Aires&#8221;. <\/p>\n<p>Mientras tanto, en el living de su casa de adolescencia, otra presencia se colaba en la escena. Oliver, perro mezcla de pointer y d\u00e1lmata, acompa\u00f1\u00f3 pel\u00edculas europeas en el sill\u00f3n. Ahora es parte de la familia su gata Mila. <\/p>\n<p>La vida profesional se consolid\u00f3 alrededor de dos ejes: investigaci\u00f3n y docencia. Como investigador del CONICET, Linne integra grupos que estudian tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y la comunicaci\u00f3n, g\u00e9nero y educaci\u00f3n en j\u00f3venes del AMBA.&nbsp; <\/p>\n<p>Algunos de sus art\u00edculos m\u00e1s significativos son &#8220;<a href=\"https:\/\/estudiossociologicos.colmex.mx\/index.php\/es\/article\/view\/2344\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Pet Families. Modos de leer nuevas formas de vivir juntos<\/a>&#8220;, coescrito junto a la profesora Florencia Angilletta, en torno a la importancia de la amistad como afecto central para las generaciones actuales, junto a la pr\u00e1ctica cada vez m\u00e1s frecuente de armar familias con mascotas.&nbsp; <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n es destacable &#8220;<a href=\"https:\/\/www.scielo.cl\/scielo.php?pid=S0718-73782018000100129&amp;script=sci_abstract\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El deseo de ser primera generaci\u00f3n universitaria. Ingreso y graduaci\u00f3n en j\u00f3venes de sectores populares<\/a>&#8220;, un texto producto de la experiencia de dar clases en el CBC y en cursos de ingreso del conurbano. Ese paper sostiene una idea fundamental: quienes se apropian de la universidad y arman grupos de pares avanzan mejor que quienes no. Por eso es fundamental no s\u00f3lo impulsar el ingreso a la facultad sino tambi\u00e9n las pol\u00edticas de acompa\u00f1amiento y permanencia.&nbsp; <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/joaquin-linne-elon-musk-es-el-messi-de-muchos-pibes.webp\" alt=\"linne foto\"><figcaption>El doctor en Ciencias Sociales Joaqu\u00edn Linne, autor del reciente &#8220;La reinvenci\u00f3n del amor&#8221;, reflexiona sobre aspectos cruciales de este presente<\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>El amor, reinventado<\/strong><\/h2>\n<p>En la Argentina de tarifas brutales, alquileres en d\u00f3lares y ansiedad pol\u00edtica permanente, el amor tambi\u00e9n habla en clave de crisis. Circulan palabras que hace una d\u00e9cada parec\u00edan jerga de nicho \u2014love bombing, ghosting, orbiting, breadcrumbing\u2014 y hoy aparecen en tuits virales, sesiones de terapia y charlas de bar. Ese l\u00e9xico nuevo condensa un malestar m\u00e1s amplio: v\u00ednculos veloces, expectativas altas, sensaci\u00f3n de reemplazo inmediato. A ese paisaje afectivo, tan argentino como global, le pone lupa Joaqu\u00edn Linne en &#8220;La reinvenci\u00f3n del amor. Una etnograf\u00eda de c\u00f3mo es enamorarse, tener sexo, amigos y\/o mascotas en tiempos de Tinder&#8221;, editado por Siglo XXI y publicado este a\u00f1o. <\/p>\n<p>Linne no escribe desde afuera del fen\u00f3meno. En el pr\u00f3logo recuerda un viaje de tres meses por Am\u00e9rica Latina, a comienzos de los 2000, cuando narraba sus intentos amorosos en un blog de hostel. &#8220;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>Este libro es sobre los modos en los que traficamos afecto y deseo, nos narramos a nosotros mismos y nos vamos transformando con internet mientras buscamos a la ballena blanca del amor<\/strong>&#8220;<\/mark>, escribe Linne. Y agrega: &#8220;<mark class=\"marker-yellow\">Dos personas se conocen, toman algo, pasean por lugares comunes y se hacen la misma pregunta: \u00bfvolveremos a encontrarnos?&#8221;<\/mark>. <\/p>\n<p>La estructura es clara. Abre con una presentaci\u00f3n de Claudio Benzecry, destacado soci\u00f3logo argentino y director de la colecci\u00f3n, y sigue con un pr\u00f3logo de Linne titulado &#8220;Los enredos del amor&#8221;, y dos partes con nueve cap\u00edtulos en total, un ep\u00edlogo, agradecimientos, glosario y bibliograf\u00eda.&nbsp; <\/p>\n<p>La primera parte, titulada &#8220;El amor en la era digital&#8221; y desarrollada a lo largo de los cap\u00edtulos 1 a 5, se concentra en las infraestructuras tecnol\u00f3gicas: redes, algoritmos, apps, protocolos de cortejo y formas de alejarse. La segunda, &#8220;Afectos en juego: sexualidad, cultura y posromance&#8221;, que abarca los cap\u00edtulos 6 a 9, ampl\u00eda el foco hacia la pornificaci\u00f3n, la l\u00f3gica gamer, el posromance y los nuevos mapas afectivos que incluyen plantas y mascotas. El glosario final \u2014donde se desmenuzan t\u00e9rminos como swipear, ghosting, curving o benching\u2014 funciona como puente entre generaciones y tambi\u00e9n una herramienta de precisi\u00f3n para quienes ya hablan ese idioma afectivo. <\/p>\n<p>En la presentaci\u00f3n, Benzecry ubica r\u00e1pido el coraz\u00f3n del libro. Retoma una frase de Charly Garc\u00eda: <mark class=\"marker-yellow\"><strong>&#8220;Como en la canci\u00f3n de Charly, uno est\u00e1 solo y al mismo tiempo rodeado de muchos otros, de mucho bochinche&#8221;<\/strong><\/mark>, y plantea que &#8220;La reinvenci\u00f3n del amor nos acerca a este nuevo intento por controlar la potencialmente infinita proliferaci\u00f3n de elecci\u00f3n de personas con quienes conectar para intentar un v\u00ednculo sexoafectivo&#8221;. Subraya tres argumentos que atraviesan todo el texto: la sexualidad como campo privilegiado para observar el refinamiento de los gustos; las continuidades y rupturas entre mediaciones tecnol\u00f3gicas viejas y nuevas; y los cambios generacionales en el &#8220;locus&#8221; del afecto. De ah\u00ed surge una frase que resume el gesto de Linne: <mark class=\"marker-yellow\"><strong>la tecnolog\u00eda &#8220;no determina, sino que facilita un tipo de relaciones sociales que se sobreimprime a patrones de v\u00ednculos hist\u00f3ricamente anteriores&#8221;<\/strong><\/mark>. El libro discute con el determinismo tecnol\u00f3gico sin caer en la nostalgia. <\/p>\n<p>El pr\u00f3logo, &#8220;Los enredos del amor&#8221;, ofrece la escena de apertura. Linne narra el pasaje del blog de viaje a las pantallas hiperconectadas y cuenta el detr\u00e1s de escena de la investigaci\u00f3n: &#8220;En los \u00faltimos cinco a\u00f1os, investigu\u00e9 las apps de citas mediante una etnograf\u00eda virtual que combin\u00f3 autoetnograf\u00eda, observaciones, entrevistas y encuestas a j\u00f3venes sobre c\u00f3mo viven y organizan sus v\u00ednculos&#8221;. Se propone evitar el lugar com\u00fan de condenar a las tecnolog\u00edas y prefiere &#8220;desentra\u00f1ar su parad\u00f3jica fascinaci\u00f3n&#8221;. No se limita a Tinder: &#8220;WhatsApp, Google, YouTube y Netflix se han convertido en parte de nosotros, m\u00e1s all\u00e1 de la clase social y del g\u00e9nero: selfies, memes, audios, videollamadas, stickers, stories, reels o carretes funcionan como tecnolog\u00edas del yo y leitmotivs generacionales&#8221;. Con la pandemia como giro, las apps de citas &#8220;desbordaron sus audiencias hist\u00f3ricas&#8221; y, como sintetiza en una l\u00ednea que condensa un cambio de \u00e9poca, <mark class=\"marker-yellow\"><strong>pasamos &#8220;del &#8216;no sos vos, soy yo&#8217; al &#8216;no sos vos, es el algoritmo'&#8221;.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>&#8220;El medio es el mensaje porque el medio modela y controla la escala y la forma de nuestras interacciones humanas, algo que se magnifica en el universo digital&#8221;, escribe Linne en el primer cap\u00edtulo en el que retoma la f\u00f3rmula de McLuhan y la actualiza. <\/p>\n<p>&#8220;De las chaperonas a las apps de citas&#8221;, segundo cap\u00edtulo del libro, traza la genealog\u00eda del tecno-amor. Linne recuerda que &#8220;la idea de que el romance deba ocurrir dentro del horizonte del matrimonio es una invenci\u00f3n moderna&#8221; y reconstruye el pasaje de casamenteras, agencias matrimoniales y anuncios personales a los primeros algoritmos de emparejamiento en Stanford y Harvard. Luego entra en la era de Match, eHarmony, OkCupid, Meetic, Badoo, Tinder, Bumble, Grindr y sus m\u00faltiples derivaciones de nicho. Las apps, junto con las redes, &#8220;se han convertido en el principal medio de socializaci\u00f3n para las personas solteras, separadas, viudas, en pareja abierta o en relaciones clandestinas&#8221; y &#8220;act\u00faan como&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>el GPS afectivo de cada vez m\u00e1s personas<\/strong><\/mark>, aunque ninguna indique un \u00fanico camino hacia el destino deseado&#8221;. <\/p>\n<p>En el tercer cap\u00edtulo Linne recupera a Pierre Bourdieu para recordar que el estatus no depende s\u00f3lo del capital econ\u00f3mico sino tambi\u00e9n del cultural, social y simb\u00f3lico, y suma una capa generacional: &#8220;La juventud no es solo una etapa biol\u00f3gica, sino una est\u00e9tica de la vida cotidiana que se inscribe y se performatiza en los cuerpos&#8221;. El cuerpo, las fotos, los viajes y la ropa act\u00faan como se\u00f1ales:&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>&#8220;Nadie exhibe sus extractos bancarios ni sus recibos de sueldo, aunque s\u00ed indicios de su capacidad de compra&#8221;<\/strong>.<\/mark> Esa econom\u00eda simb\u00f3lica queda a la vista en bios saturadas de glaciares, cataratas, Disney o Airbnbs globales. <\/p>\n<p>&#8220;Antes y despu\u00e9s del match&#8221;, cuarto cap\u00edtulo, baja al terreno concreto de las biograf\u00edas y los chats. La frase que condensa el nuevo prestigio es breve y filosa: &#8220;La virginidad 2.0 es no tener experiencia en apps&#8221;. Linne identifica cuatro etapas de la experiencia en apps \u2014euf\u00f3rica, burnout, racional-anal\u00edtica y c\u00ednica voyeur\u00edstica\u2014. <\/p>\n<p>En el quinto cap\u00edtulo Linne explora la gram\u00e1tica de la desaparici\u00f3n y del desplante. Frente al clich\u00e9 que sataniza el ghosting sin matices, Linne muestra tensiones reales. En redes que promueven positividad permanente y rating mutuo, el rechazo expl\u00edcito puede resultar m\u00e1s doloroso que el ghosting, aunque silenciar al otro siga siendo una forma de partir que desplaza el conflicto hacia la interioridad de cada uno. La proliferaci\u00f3n de t\u00e9rminos \u2014ghosting, zombie-ing, orbiting, haunting, benching, breadcrumbing\u2014 funciona como un lenguaje com\u00fan en tiempos de incertidumbre: <mark class=\"marker-yellow\"><strong>un modo de nombrar aquello que duele y desorienta.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>El sexto cap\u00edtulo se titula &#8220;La pornificaci\u00f3n del mundo&#8221; y se adentra en c\u00f3mo la industria del porno moldea imaginarios, expectativas y h\u00e1bitos. Parte de las generaciones j\u00f3venes crece con acceso ilimitado al porno y aspira a emularlo: &#8220;Est\u00e1n habituadas a dormirse con la inducci\u00f3n del porno o de im\u00e1genes sugerentes de las redes&#8221;. La frontera entre espectadores y performers se diluye:&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>el auge del porno amateur intensifica la expectativa de cercan\u00eda e hiperrealidad<\/strong>.<\/mark> <\/p>\n<p>&#8220;Los videojuegos, el porno, las apuestas, los reels y el swipeo permiten la inmersi\u00f3n en una dimensi\u00f3n experiencial inmediata, como forma de escape frente a las tensiones cotidianas&#8221;, escribe Linne en el cap\u00edtulo 7 en el que analiza los videojuegos, apuestas y plataformas de reparto como dispositivos de inmersi\u00f3n que reconfiguran la experiencia del tiempo. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>La vida se gamifica: desde el mundo gamer hasta las apps de delivery y las apuestas en l\u00ednea, donde bonos y criptomonedas mezclan entretenimiento con finanzas.&nbsp;<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>El octavo cap\u00edtulo, &#8220;Bienvenidos al posromance&#8221;, interpela directamente al lector. El amor pasa &#8220;del &#8216;hasta que la muerte nos separe&#8217; de nuestros abuelos, a unas&nbsp; d\u00e9cadas compartidas en la generaci\u00f3n de nuestros padres, y unos a\u00f1os o meses en nuestro caso&#8221;. El siglo XXI parece ser el de la amistad: Friends, Girls, Fleabag o Curb Your Enthusiasm muestran grupos de amigos como n\u00facleo afectivo mientras las parejas son epis\u00f3dicas o fallidas. <\/p>\n<p>En el \u00faltimo cap\u00edtulo &#8220;Nuevos mapas afectivos: tecnolog\u00edas, plantas y mascotas&#8221; se observa c\u00f3mo se reconfigura la vida dom\u00e9stica. Conversaciones sobre vasectom\u00edas, congelamiento de \u00f3vulos, inseminaci\u00f3n artificial, parejas sin hijos y movimiento childfree conviven con un dato central: en Buenos Aires, &#8220;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>tres millones de personas conviven con un mill\u00f3n de mascotas; por cada menor de 14 a\u00f1os hay un perro y un gato<\/strong><\/mark>&#8220;. Las mascotas dejan de ser compa\u00f1\u00eda para convertirse en familia. Las tecnolog\u00edas tambi\u00e9n ocupan ese lugar: pantallas, chats y videollamadas funcionan como soportes emocionales. <\/p>\n<p>El ep\u00edlogo abre m\u00e1s preguntas que respuestas. Linne cita a Borges \u2014&#8221;Somos ese quim\u00e9rico museo de formas inconstantes, ese museo de espejos rotos&#8221;\u2014 y se pregunta c\u00f3mo habitamos un mundo que ampl\u00eda posibilidades y tambi\u00e9n incertidumbres. Las redes y las apps operan como archivos del afecto, confesionarios \u00edntimos y laboratorios port\u00e1tiles donde se experimenta la vida emocional.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>El misterio del amor, sugiere, permanece intacto: ning\u00fan algoritmo garantiza el match perfecto en este tiempo de amores enredados.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/joaquin-linne-elon-musk-es-el-messi-de-muchos-pibes-1.webp\" alt=\"reinvencion\"><figcaption>El misterio del amor, sugiere Linne, permanece intacto: ning\u00fan algoritmo garantiza el match perfecto en este tiempo de amores enredados.<\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>El presente, entre pantallas, afectos y reconfiguraci\u00f3n cultural<\/strong><\/h2>\n<p><strong>\u2014Encuestas recientes advierten un fuerte deterioro de la confianza en el Estado, los partidos, los sindicatos e incluso los medios. \u00bfHasta qu\u00e9 punto ese desapego hacia las instituciones tambi\u00e9n se traduce en las relaciones personales? \u2014le pregunta El Economista a Joaqu\u00edn Linne.&nbsp;<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Es dif\u00edcil medirlo, aunque s\u00ed se sabe que hay muchas tensiones. Brechas de g\u00e9nero, brechas pol\u00edticas. <\/p>\n<p>En la b\u00fasqueda y consolidaci\u00f3n de parejas aparecen exigencias de ambos lados y esta idea de que hay muchas personas para intentar, probar, entenderse, quererse. Y esa l\u00f3gica del reseteo r\u00e1pido: si el v\u00ednculo no funciona, se cambia.&nbsp; <\/p>\n<p>Est\u00e1n las mujeres \u2014no todas, aunque una parte importante\u2014 m\u00e1s subjetivadas por los feminismos, que buscan varones m\u00e1s sensibles y afectuosos, capaces de hablar de sus emociones y escuchar.<mark class=\"marker-yellow\"><strong>Muchos varones, en cambio, se sienten desorientados y desencajados ante estos cambios<\/strong><\/mark>. Algunos viven todo como un &#8220;ataque&#8221;, adoptan una postura defensiva y se refugian en l\u00f3gicas de masculinidad de pares: lo&nbsp;<i>gamer<\/i>, los grupos de amigos varones, esa zona conocida. Entonces aparecen pibes de veintipico que pasan horas jugando videojuegos entre s\u00ed, disfrut\u00e1ndolo o no tanto, mientras las mujeres socializan desde otras l\u00f3gicas: m\u00e1s comunicaci\u00f3n, m\u00e1s afectividad, m\u00e1s planteamientos pol\u00edticos y sociales ligados a la idea de cambio y mejora \u2014responde Linne.&nbsp; <\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfSe podr\u00eda pensar que, en t\u00e9rminos generales, las mujeres est\u00e1n m\u00e1s politizadas que los varones?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, en general s\u00ed. Aunque en algunos extremos los varones adoptan otras formas de politizaci\u00f3n: los&nbsp;<i>incels<\/i>, por ejemplo, o posiciones m\u00e1s antiestatales, libertarias incluso. En todo caso, se cruza un momento en el que g\u00e9nero, pol\u00edtica, cuesti\u00f3n social, cuesti\u00f3n ecol\u00f3gica y v\u00ednculos sexoafectivos o afectivos entran en fricci\u00f3n. Un tiempo de transici\u00f3n que plantea desaf\u00edos. <\/p>\n<p>Hay que imaginar lo que significa para quienes transitaron buena parte de su adultez joven encerrados en pandemia. Personas que nacieron con Internet, con estas nuevas formas de interacci\u00f3n. Sumado a la falta de presencialidad, que vuelve complicado pasar de meses \u2014o a\u00f1os\u2014 de lo digital al encuentro cara a cara.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>Un poco como salir de la matrix hacia el desierto de lo real<\/strong>.<\/mark> <\/p>\n<p><strong>\u2014Nombraste la palabra&nbsp;<\/strong><i><strong>incel<\/strong><\/i><strong>. Pens\u00e9 en la serie&nbsp;<\/strong><i><strong>Adolescence<\/strong><\/i><strong>. \u00bfEsa problem\u00e1tica con sus singularidades impacta tambi\u00e9n en la Argentina?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, aparece en esa l\u00ednea. No est\u00e1 claro cu\u00e1n extendido est\u00e1, aunque seguramente involucra a parte de los adolescentes y j\u00f3venes. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Una parte importante de los varones, quiz\u00e1 la mayor\u00eda, se ubica en un eje que va de lo liberal a lo libertario, con rasgos anti-Estado y antiperonistas.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>Ese eje es fuerte. Y el peronismo, el progresismo, el kirchnerismo en particular, suelen asociarse con los feminismos, lo progre, la cultura&nbsp;<i>woke<\/i>.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>Algo parecido a lo que pasa en Estados Unidos entre&nbsp;<\/strong><\/mark><i><mark class=\"marker-yellow\"><strong>woke<\/strong><\/mark><\/i><mark class=\"marker-yellow\"><strong> y&nbsp;<\/strong><\/mark><i><mark class=\"marker-yellow\"><strong>anti-woke<\/strong><\/mark><\/i><mark class=\"marker-yellow\"><strong>, entre Trump y anti-Trump. Ac\u00e1 la divisi\u00f3n se construye entre Milei y el kirchnerismo<\/strong><\/mark>. Y, por momentos, tambi\u00e9n por g\u00e9nero. Aunque existen muchas mujeres anti-kirchneristas que rechazan el feminismo m\u00e1s militante, y a\u00fan as\u00ed est\u00e1n a favor de la igualdad salarial, en contra de los feminicidios. Hay consensos m\u00e1s all\u00e1 de las diferencias ideol\u00f3gicas, como muestra el libro de Carolina Spataro y Melina V\u00e1zquez, <a href=\"https:\/\/sigloxxieditores.com.ar\/libro\/sin-padre-sin-marido-y-sin-estado\/?gad_source=1&amp;gad_campaignid=20606001090&amp;gbraid=0AAAAAohtuZHB-3FqQnVc1jTFs0w2JpFHS&amp;gclid=Cj0KCQiA5uDIBhDAARIsAOxj0CFPAsjP8SibtsDjF_KX_hSTCB_hA-sAXqMisknpvCOtl3uXR8HqcRYaAoM_EALw_wcB\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">&#8220;Sin padres, sin marido y sin Estado&#8221;<\/a>. <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/joaquin-linne-elon-musk-es-el-messi-de-muchos-pibes-2.webp\" alt=\"adolescence\"><figcaption>&#8220;Una parte importante de los varones se ubica en un eje que va de lo liberal a lo libertario, con rasgos anti-Estado y antiperonistas&#8221;, reflexiona<br \/>Joaqu\u00edn Linne, en di\u00e1logo con escenas de <i>Adolescence<\/i>.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>\u2014Vivimos, podr\u00eda decirse, en un mile\u00edsmo cultural. \u00bfEn qu\u00e9 rasgos culturales se vuelve posible este mile\u00edsmo?&nbsp;<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Incluso dentro del progresismo aparecen tensiones de pareja o de amistad: valores m\u00e1s hacia el centro, mujeres m\u00e1s a la izquierda o m\u00e1s feministas, y varones que acompa\u00f1an con ciertos reparos.&nbsp; <\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfQu\u00e9 rasgos culturales permiten este &#8220;mile\u00edsmo cultural&#8221;?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014La debilidad de los \u00faltimos gobiernos: el de Alberto, ese triunvirato con Massa y Cristina; el de Macri, que tambi\u00e9n fue complicado. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>M\u00e1s de diez a\u00f1os de inflaci\u00f3n alta y crecimiento bajo o nulo<\/strong><\/mark>. Una crisis que tambi\u00e9n existe en el mundo, aunque con modulaciones espec\u00edficas en Argentina, que llevan a la idea de &#8220;probar otra cosa&#8221;. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>La opci\u00f3n libertaria aparece como lo m\u00e1s distinto.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfPuede pensarse el mile\u00edsmo cultural como una traducci\u00f3n pol\u00edtica de ese &#8220;continuum l\u00fadico&#8221; que se\u00f1alas en &#8220;La reinvencion del amor&#8221;, una pol\u00edtica convertida en meme, en live permanente y en batalla de clips, m\u00e1s que en discusi\u00f3n de proyectos densos?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Desde luego. Tambi\u00e9n pesa la figura de los referentes. Milei es muy contempor\u00e1neo y h\u00e1bil para la estrategia digital. M\u00e1s all\u00e1 de Trump \u2014que opera desde otro lugar, m\u00e1s pol\u00e9mico\u2014 aparece alguien como Elon Musk, que es un referente enorme para muchos j\u00f3venes.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>Para buena parte de los j\u00f3venes de entre 15 y 30 a\u00f1os, Elon Musk es una especie de Messi de Internet: <\/strong><\/mark>viven ah\u00ed, encuentran all\u00ed el alivio y el deseo. Musk encarna al gran exitoso del mundo digital, con cierta est\u00e9tica de ciencia, de expedici\u00f3n. Que los principales gestores de plataformas, apps y redes est\u00e9n tan asociados a lo liberal o lo libertario influye en la atracci\u00f3n que generan figuras como Trump o Milei. <\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfConsider\u00e1s que la pol\u00edtica \u2014y en particular el mile\u00edsmo\u2014 se adapt\u00f3 mejor que otros espacios a la l\u00f3gica de microdosis, bienestar y novedad constante?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Puede ser. En todo caso manejan muy bien lo digital. En particular los libertarios: Las Fuerzas del Cielo, Milei y su equipo dominan ese terreno. Desde Adorni hasta Milei con su carisma y sus frases cortas y potentes.&nbsp; <\/p>\n<p>Habr\u00e1 que ver c\u00f3mo sigue, porque en Argentina nadie sabe qu\u00e9 puede pasar dentro de unos meses. Aunque por ahora, y pese a algunas crisis, funcionan relativamente bien. Del otro lado predomina la pelea interna, la fragmentaci\u00f3n, pocas propuestas y cierta dificultad para leer el presente. Como dijo Beatriz Sarlo, <mark class=\"marker-yellow\"><strong>est\u00e1 el desaf\u00edo de ser contempor\u00e1neos<\/strong><\/mark>. Y siguiendo esa idea, <mark class=\"marker-yellow\"><strong>como dijo Axel Kicillof, &#8220;hay que tocar nuevas canciones&#8221;.&nbsp;<\/strong><\/mark> <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/joaquin-linne-elon-musk-es-el-messi-de-muchos-pibes-3.webp\" alt=\"sa sa sarlo\"><figcaption>&#8220;Como dijo Beatriz Sarlo, est\u00e1 el desaf\u00edo de ser contempor\u00e1neos&#8221;, sostiene Linne.<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>\u2014En tus tesis de maestr\u00eda y doctorado trabajaste sobre Conectar Igualdad y otras pol\u00edticas kirchneristas orientadas a reducir la brecha tecnol\u00f3gica. \u00bfC\u00f3mo observ\u00e1s en la actualidad la relaci\u00f3n entre educaci\u00f3n, tecnolog\u00eda y desigualdad?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s que nada aparece en los tipos de uso. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Casi todos los chicos tienen celular desde los 12 o 13 a\u00f1os<\/strong><\/mark>; el smartphone est\u00e1 muy extendido y funciona como primera pantalla para la gran mayor\u00eda. Aunque los sectores acomodados, adem\u00e1s de disponer de m\u00e1s pantallas y mejor WiFi, suelen tener un cuarto propio, una biblioteca y, en muchos casos, un entorno familiar que orienta el uso. Ah\u00ed se ve un empleo m\u00e1s estrat\u00e9gico de lo digital. <\/p>\n<p>Para los usos expresivos, comunicativos, l\u00fadicos o gamers, los j\u00f3venes \u2014los centennials\u2014 son muy h\u00e1biles en todos los estratos. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Aunque en los sectores medios y altos aparece una influencia m\u00e1s marcada de familiares, docentes y profesionales que deriva a veces en un uso m\u00e1s estrat\u00e9gico que se suma a lo l\u00fadico.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p><strong>\u2014En &#8220;La reinvenci\u00f3n del amor&#8221; escrib\u00eds sobre la centralidad de las amistades. \u00bfLa amistad se ha vuelto el v\u00ednculo afectivo m\u00e1s importante y sostenido en el tiempo?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Lo que planteo en el libro es que,<mark class=\"marker-yellow\"><strong> para much\u00edsimos j\u00f3venes de ac\u00e1 y del mundo, los v\u00ednculos m\u00e1s continuos, estables, confiables son los de amistad<\/strong><\/mark>. La pareja, en cambio, se vuelve un v\u00ednculo cargado de exigencias, atravesado por demandas y proyectos a veces dif\u00edciles de consensuar y concretar. <\/p>\n<p>Aparecen metas que tensan mucho esa relaci\u00f3n: la casa propia, la convivencia, la monogamia, los hijos. Y, en el otro extremo, surge algo m\u00e1s fluido y m\u00e1s af\u00edn al funcionamiento de las redes sociales: esa constelaci\u00f3n de amistades. Si la pareja est\u00e1 en crisis, en transici\u00f3n o en redefinici\u00f3n \u2014quiz\u00e1s hacia formas m\u00e1s abiertas, quiz\u00e1s hacia un terreno intermedio entre pareja y amistad\u2014 es porque se est\u00e1 moviendo dentro de esas transformaciones culturales. <\/p>\n<p><mark class=\"marker-yellow\"><strong>Quiz\u00e1s en el futuro, como plantea Donna Haraway, aparezcan modelos familiares en los que los hijos tengan cuatro, cinco o seis personas como grupo de crianza<\/strong><\/mark>. Haraway sostiene que podr\u00eda resultar m\u00e1s natural y pr\u00e1ctico distribuir cuidados, tiempos y costos econ\u00f3micos entre varias personas, sobre todo frente al achicamiento o la muerte del Estado de bienestar y con salarios cada vez m\u00e1s bajos que tambi\u00e9n impactan en los v\u00ednculos afectivos y en los proyectos vitales. Es una posibilidad que gana sentido en este contexto. <\/p>\n<p><strong>\u2014No demoniz\u00e1s la tecnolog\u00eda y, al mismo tiempo, marc\u00e1s que no alcanza con hablar de plata o de estructura econ\u00f3mica para explicar lo que pasa. \u00bfQu\u00e9 es lo que la mirada puramente econ\u00f3mica se pierde sobre el amor y los v\u00ednculos actuales?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Hay algo que muestran muchos estudios y papers: en un boliche, en las apps o en las redes pueden aparecer contactos interclase, v\u00ednculos casuales entre personas de distintas clases sociales. Aunque cuando se trata de formar pareja, vuelve a imponerse la b\u00fasqueda intraclase, ya sea en una discoteca, en Instagram o en Tinder. Eso est\u00e1 vinculado a la centralidad que sigue teniendo lo econ\u00f3mico, aunque no de manera exclusiva.<mark class=\"marker-yellow\"><strong> Cada vez que dos personas salen a comer o a tomar algo, est\u00e1 en juego a d\u00f3nde van, qu\u00e9 consumen, qui\u00e9n paga, c\u00f3mo se divide. En ese punto se mezclan lo afectivo, lo econ\u00f3mico y lo neur\u00f3tico: qu\u00e9 se pone en juego, cu\u00e1nto se arriesga, cu\u00e1nto se puede sostener.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p><strong>\u2014Si las condiciones econ\u00f3micas fueran distintas, \u00bfla afectividad ser\u00eda otra?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Probablemente s\u00ed. De hecho, <mark class=\"marker-yellow\"><strong>baj\u00f3 la tasa de citas. Una de las explicaciones es que las personas tienen menos plata para salir, menos resto para pagar; entonces se cuidan m\u00e1s.&nbsp;<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfLa crisis econ\u00f3mica est\u00e1 asociada a la baja tasa de natalidad?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Seguramente s\u00ed. Muchos no quieren, muchos no pueden y muchos sienten que no les es posible. Ya llegan ajustados a fin de mes solos o con sus gatos o perros, y pensar en lo que implica un hijo \u2014los gastos, la inversi\u00f3n econ\u00f3mica y afectiva, el tiempo, la necesidad de mudarse a un lugar m\u00e1s grande, en un contexto donde cuesta alquilar\u2014 hace que el proyecto familiar tradicional se postergue o directamente no se elija. <\/p>\n<p>Tambi\u00e9n aparece algo generacional. Antes, generaciones previas ya hubieran formado una pareja tradicional sin pensarlo demasiado. Ahora se lo piensa: la reproducci\u00f3n, cu\u00e1ndo, con qui\u00e9n, de qu\u00e9 modo, en qu\u00e9 condiciones. Antes era casi un mandato; se viviera donde se viviera, en un monoambiente m\u00ednimo, hab\u00eda que hacerlo porque era lo que hac\u00edan todos. Ahora aparece la opci\u00f3n del &#8220;quiz\u00e1s no&#8221;. <\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfY por qu\u00e9 aparece ese &#8220;quiz\u00e1s no&#8221;?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Por varias razones. Hay menos plata, aunque tambi\u00e9n m\u00e1s libertad. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Est\u00e1 m\u00e1s socialmente habilitado no tener hijos. Se ve en el caso del presidente y de su hermana, Karina Milei.&nbsp;<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>A la vez, todo se cruza con las libertades sexoafectivas, con la libido puesta en viajar, experimentar, la hiperestimulaci\u00f3n digital.&nbsp; <\/p>\n<p><strong>\u2014Me qued\u00e9 pensando en lo que dec\u00edas de Milei: no tiene pareja, su hermana tampoco; mencionaste la hiperestimulaci\u00f3n. Como si \u00e9l fuera un integrante m\u00e1s de esta sociedad digital, incluso parecido a algunos testimonios del libro.<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Milei es un usuario intensivo de Twitter\/X. Tambi\u00e9n encarna esa figura contempor\u00e1nea de alguien que tiene perros y no una familia humana tradicional<\/strong><\/mark>. No tiene pareja. Es casi un incel, aunque busca novia. Y dice que ya es tarde para tener hijos, algo que le pasa a muchas personas. Est\u00e1 muy concentrado en lo laboral. Es uno m\u00e1s entre millones que est\u00e1n ah\u00ed, entre momentos de conformidad con su elecci\u00f3n y momentos de incomodidad por haber tomado esta opci\u00f3n contempor\u00e1nea y acelerada. <\/p>\n<p><strong>\u2014En el libro un cap\u00edtulo aborda mascotas y perros. \u00bfPuede ser que alg\u00fan votante \u2014sin que eso s\u00f3lo explique su voto\u2014 se haya sentido identificado con el amor que \u00e9l siente por sus perros?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, seguro. Como escribo en el libro y como dije en varias entrevistas,&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>en la Ciudad de Buenos Aires hay el doble de mascotas que de ni\u00f1os menores de diez a\u00f1os<\/strong><\/mark>. Es un s\u00edntoma social. Mucha gente considera a sus perros como hijos, como lo m\u00e1s preciado. Eso se ve incluso en las bios de Tinder. Es genuino. Despu\u00e9s est\u00e1n las ideas pol\u00edticas, la discusi\u00f3n sobre c\u00f3mo distribuir mejor los recursos, qu\u00e9 prioridades se consideran justas. Ah\u00ed aparecen diferencias. Aunque s\u00ed: <mark class=\"marker-yellow\"><strong>puede pensarse que ese rasgo de Milei \u2014su familia mascota\u2014 form\u00f3 parte de ciertas afinidades sociales<\/strong><\/mark>. Para Massa, lo &#8220;normal&#8221; era la familia tradicional con hijos. Y mucha gente pudo ver en Milei algo m\u00e1s cercano, entre otras cosas, por su modo de habitar ese v\u00ednculo con los perros.&nbsp; <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/11\/joaquin-linne-elon-musk-es-el-messi-de-muchos-pibes-4.webp\" alt=\"milei perros\"><figcaption>&#8220;Milei es un usuario intensivo de Twitter\/X. 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