{"id":383,"date":"2022-09-30T22:42:50","date_gmt":"2022-09-30T22:42:50","guid":{"rendered":"https:\/\/comercioyjusticia.info\/?p=328997"},"modified":"2022-09-30T22:42:50","modified_gmt":"2022-09-30T22:42:50","slug":"chile-sigue-esperando-su-constitucion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=383","title":{"rendered":"Chile sigue esperando su Constituci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div><img src=\"https:\/\/comercioyjusticia.info\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/chile-2.jpg\" class=\"ff-og-image-inserted\"><\/div>\n<p>Por Jos\u00e9 Emilio Ortega y Santiago Esp\u00f3sito (*)<\/p>\n<p>Desde mediados de los 80 Am\u00e9rica Latina ha sido campo de reformas constitucionales. Nicaragua (1987), Brasil (1988), Colombia (1991), Paraguay (1992), Per\u00fa (1993), Uruguay (varias enmiendas: especialmente 1996) y Argentina (1994) <strong>son parte del proceso de transici\u00f3n democr\u00e1tica posterior a la salida de largos reg\u00edmenes autoritarios.<\/strong>&nbsp;<\/p>\n<p>En tanto, Venezuela (1999), Ecuador (2008) y Bolivia (2009) receptaron demandas de los movimientos populares en plena democracia, con el objeto de profundizar transformaciones institucionales que acompa\u00f1aron el surgimiento de nuevas fuerzas pol\u00edticas.&nbsp;<\/p>\n<p>Hasta entonces, las reformas constitucionales en el continente se hab\u00edan caracterizado por una participaci\u00f3n popular moderada y objetivos program\u00e1ticos a corto plazo, como cuestiones relativas a la reelecci\u00f3n presidencial o la introducci\u00f3n de institutos importados.<\/p>\n<p>Las constituciones de Ecuador y Bolivia rompieron con el universalismo y fueron tras una salida pluralista a los conceptos de igualdad y libertad en un Estado de derecho, <strong>admitiendo adem\u00e1s nuevas fuentes de producci\u00f3n de derechos.<\/strong> Estos textos implicaron una <strong>ruptura con el r\u00e9gimen constitucional cl\u00e1sico<\/strong>, con el fortalecimiento, a nivel simb\u00f3lico, de la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la Constituci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n<p>Innovaron dogm\u00e1tica y org\u00e1nicamente, bas\u00e1ndose no tanto en normas sino en declaraciones, saliendo de la econom\u00eda de palabras caracter\u00edstica del liberalismo. Son extensos textos en los que<strong> se procura redimensionar v\u00ednculos entre soberan\u00eda popular y gobierno por medio de la democracia participativa,<\/strong> se\u00f1alando un frondoso cat\u00e1logo de derechos, deberes e instituciones.&nbsp;<\/p>\n<p>En este contexto se inscribe el proceso de reforma chileno y su primer producto (que las urnas ya han rechazado), que redefine conceptos tales como la unidad nacional, la soberan\u00eda y la nacionalidad, deja nuevas interpretaciones sobre cuestiones de ciudadan\u00eda, igualdad jur\u00eddica y diversidad, como tambi\u00e9n otra mirada para organizar los poderes (incluso abandonando la cl\u00e1sica tr\u00edada legada por Montesquieu).<\/p>\n<p><strong>El proceso chileno<\/strong><\/p>\n<p><strong>El procedimiento de redacci\u00f3n del proyecto constitucional de 2022 en Chile fue -por lo menos- desordenado<\/strong>, lo que l\u00f3gicamente tuvo relaci\u00f3n con el estallido social que ocurri\u00f3 en ese pa\u00eds durante octubre de 2019, que entre sus demandas clam\u00f3 por la ilegitimidad de la constituci\u00f3n vigente, sancionada cuando la dictadura de Augusto Pinochet.&nbsp;<\/p>\n<p>Previo plebiscito ampliamente apoyado, la elecci\u00f3n de los convencionales constituyentes import\u00f3 un profundo castigo a los partidos tradicionales, \u201cla vieja pol\u00edtica\u201d. La Convenci\u00f3n se integr\u00f3 por un amplio espectro de l\u00edderes sociales y militantes m\u00e1s o menos espont\u00e1neos que caricaturizaron al poder constituyente, en tanto tal. <strong>De los 155 miembros de la Convenci\u00f3n Constitucional, 103 no ten\u00edan militancia en la pol\u00edtica tradicional.<\/strong><\/p>\n<p>El 4 de septiembre, los chilenos votaron para aprobar o rechazar el proyecto elaborado. Un texto de 388 art\u00edculos y 57 disposiciones transitorias. Aunque hace apenas un a\u00f1o parec\u00eda un tr\u00e1mite para validar lo actuado, el refer\u00e9ndum deriv\u00f3 en una dura derrota para las noveles fuerzas progresistas chilenas, que perdieron por casi 25 puntos porcentuales. A diferencia de elecciones anteriores,&nbsp; el voto en esta ocasi\u00f3n fue obligatorio. La participaci\u00f3n alcanz\u00f3 valores r\u00e9cord.&nbsp;<\/p>\n<p>El proceso fue un engarce de situaciones absurdas que afectaron el posicionamiento popular en la campa\u00f1a electoral. <strong>La actitud rebelde ante lo instituido se expuso en la Convenci\u00f3n como criterio oficial<\/strong>: ya en el centro del poder, cierta insensatez y altaner\u00eda (esta idea refundacional a ultranza, la superioridad moral autopercibida, m\u00e1s el desprecio a tradiciones pol\u00edticas y al cap\u00edtulo democr\u00e1tico iniciado en 1991) defraudaron expectativas. Adem\u00e1s, la votaci\u00f3n auscult\u00f3 el humor popular frente a la gesti\u00f3n presidencial.&nbsp;<\/p>\n<p>A su vez, <strong>hubo una reacci\u00f3n fuerte a la cuesti\u00f3n identitaria<\/strong>. El primer art\u00edculo de la Constituci\u00f3n consagraba a Chile como un \u201cEstado social y democr\u00e1tico de derecho\u201d y se afirmaba que, adem\u00e1s, este Estado ser\u00eda \u201cplurinacional, intercultural y ecol\u00f3gico\u201d.&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan encuestas, las modificaciones peor evaluadas fueron el reconocimiento de un Estado plurinacional y la creaci\u00f3n de un sistema de justicia ind\u00edgena. Percepci\u00f3n negativa que surge de la sensaci\u00f3n que muestra la inteligencia del texto, en el que, por momentos, pareciera que existieran dos constituciones: una para chilenos y otra para ind\u00edgenas.&nbsp;<\/p>\n<p>Este texto, como viene se\u00f1alando Roberto Gargarella a prop\u00f3sito de iniciativas semejantes, ha operado por \u201cacumulaci\u00f3n\u201d una amalgama de principios, derechos, valores o instituciones, lo cual no hizo f\u00e1cil la adhesi\u00f3n robusta.&nbsp;As\u00ed las cosas, <strong>\u00bfc\u00f3mo hacer para que, a previsiones como el derecho a la neurodiversidad o la caracter\u00edstica andina del buen vivir, se les puedan brindar las respuestas adecuadas?<\/strong><\/p>\n<p>Existe consenso respecto a que el estancamiento constitucional no es viable. Un 38% de los chilenos vot\u00f3 a favor y, seg\u00fan una encuesta posterior al rechazo, 78% cree que la Constituci\u00f3n debe reformarse en el corto plazo; dentro de poco asistiremos a la continuidad del proceso constitucional.&nbsp;<\/p>\n<p>Seguramente, en esta nueva convocatoria habr\u00e1 m\u00e1s de Estado social de derecho en el sentido tradicional. <strong>Los partidos (que ya hicieron el ajuste en 2021) recuperar\u00e1n capacidad de mediaci\u00f3n.<\/strong> Podr\u00e1n plantearse reformas institucionales sobre bases m\u00e1s equilibradas. Ello no obstaculizar\u00e1 la representaci\u00f3n de comunidades diversas.&nbsp;<\/p>\n<p>Pero el pueblo, que quiere una nueva constituci\u00f3n, no admite una ruptura tan honda. Ni siquiera resulta evidente el sostenimiento de candidatos independientes (<strong>nadie quiere de nuevo <\/strong><a href=\"https:\/\/www.t13.cl\/noticia\/nacional\/convencional-constituyente-llega-disfrazado-dinosaurio-al-excongreso\"><strong>personajes disfrazados<\/strong><\/a><strong> o <\/strong><a href=\"https:\/\/www.bbc.com\/mundo\/noticias-america-latina-58464987\"><strong>mit\u00f3manos invent\u00e1ndose pasados dram\u00e1ticos<\/strong><\/a>), o extensos cupos reservados a pueblos originarios. Algunos ya han propuesto trabajar sobre un texto base encargado a expertos.&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras el presidente Gabriel Boric resta\u00f1a heridas autoinfligidas, subsisten las necesidades. Y un piso muy alto de ciudadanos contin\u00faa esperando urgentes respuestas.&nbsp;<\/p>\n<p>(*) Docentes, UNC<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 Emilio Ortega y Santiago Esp\u00f3sito (*) Desde mediados de los 80 Am\u00e9rica Latina ha sido campo de reformas constitucionales. 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