{"id":38215,"date":"2025-05-03T22:00:00","date_gmt":"2025-05-03T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=38215"},"modified":"2025-05-03T22:00:00","modified_gmt":"2025-05-03T22:00:00","slug":"pablo-gerchunoff-milei-es-un-hombre-en-transito-ni-sabe-exactamente-quien-es","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=38215","title":{"rendered":"Pablo Gerchunoff: &#8220;Milei es un hombre en tr\u00e1nsito. Ni sabe exactamente qui\u00e9n es&#8221;"},"content":{"rendered":"<p>&#8220;Al universo progresista en la Argentina le da p\u00e1nico que Milei acierte con el plan de estabilizaci\u00f3n&#8221;. Con esta frase, el historiador econ\u00f3mico Pablo Gerchunoff analiza en esta entrevista con&nbsp;<strong>El Economista<\/strong> la compleja coyuntura pol\u00edtica y econ\u00f3mica que atraviesa el pa\u00eds. Seg\u00fan Gerchunoff, si a Milei le va bien, &#8220;va a recuperar la idea de justicia social con su propio lenguaje&#8221;; asimismo, advierte claramente que &#8220;Macri y <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/javier-milei-t1464\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Milei <\/a>son el d\u00eda y la noche&#8221;. Con su estilo agudo, Gerchunoff observa una Argentina cuyo rumbo econ\u00f3mico y pol\u00edtico contin\u00faa siendo, en su mirada, &#8220;una moneda en el aire&#8221;. <\/p>\n<p>Gerchunoff es un historiador econ\u00f3mico, pero a la vez, un activo participante de espacios de la discusi\u00f3n p\u00fablica. Combina d\u00e9cadas de trayectoria acad\u00e9mica con diagn\u00f3sticos incisivos sobre la cambiante realidad actual. Se aprecian sus a\u00f1os dedicados al estudio y an\u00e1lisis, aunque irradia una vitalidad envidiable. Sin embargo, antes de analizar el presente de Milei, hubo otra historia: la suya, la de Pablo Gerchunoff. <\/p>\n<h2><strong>Chacras, militancia y tinturas: el origen de Pablo Gerchunoff<\/strong><\/h2>\n<p>Pablo Gerchunoff naci\u00f3 entre dos herencias: la del campo entrerriano y la de la peque\u00f1a chacra en Carlos Casares. Su padre, Julio, hab\u00eda nacido en el interior de Entre R\u00edos, tierra de colonos y reverberaciones de un socialismo gauchesco. Su madre, Ana Albertina Mactas \u2014a quien todos llamaban Tina\u2014 era porte\u00f1a, pero estaba vinculada familiarmente a una chacrita de cincuenta hect\u00e1reas en la Colonia Mauricio, coraz\u00f3n de la colonizaci\u00f3n jud\u00eda. De all\u00ed ven\u00edan los relatos y las memorias rurales, similares a los de tantas familias que fundaron comunidades en la Argentina profunda. <\/p>\n<p>Ambos padres militaron en la izquierda, aunque no del mismo modo. Los dos fueron comunistas en alg\u00fan momento, pero Tina \u2014m\u00e1s rebelde, m\u00e1s vehemente\u2014 termin\u00f3 en Concentraci\u00f3n Obrera, una peque\u00f1a agrupaci\u00f3n decididamente antiestalinista. Tina no solo asist\u00eda a actos, hablaba, tomaba el micr\u00f3fono, pronunciaba discursos encendidos. Era farmac\u00e9utica, s\u00ed; adem\u00e1s, era escritora tard\u00eda: ya de adulta, y antes de morir prematuramente a los 51 a\u00f1os, decidi\u00f3 hacer lo que verdaderamente le gustaba. Se inscribi\u00f3 en la carrera de Letras, fue compa\u00f1era de Beatriz Sarlo; escribi\u00f3 en el Centro de Estudiantes de Filosof\u00eda y Letras, el CEFyL, redact\u00f3 art\u00edculos flam\u00edgeros de izquierda y finalmente, se recibi\u00f3. <\/p>\n<p>Julio Gerchunoff, el padre de Pablo, por su parte, ten\u00eda otro temple. Hab\u00eda sido militante pol\u00edtico y un &#8220;pipyme&#8221; \u2014como lo describe su hijo, jugando con la sigla para subrayar que se trataba de una peque\u00f1\u00edsima empresa\u2014: m\u00e1s que una f\u00e1brica, era una sala m\u00ednima sobre la avenida Perito Moreno, en Parque Patricios, cerca de la cancha de Hurac\u00e1n. All\u00ed funcionaba su modesto emprendimiento de tinturas industriales. \u00c9l, su socio y un obrero. Y el obrero, siempre el mismo, revolv\u00eda un tacho: el tacho donde se cocinaba el color. Un d\u00eda, el socio se fue y dej\u00f3 el negocio, no pidi\u00f3 ninguna compensaci\u00f3n. Julio se qued\u00f3 con el tacho. Pero lleg\u00f3 Krieger Vasena y la racionalizaci\u00f3n econ\u00f3mica, y quebr\u00f3. Entonces, con una mezcla de resignaci\u00f3n y dignidad, se acerc\u00f3 al obrero y le dijo: &#8220;No va m\u00e1s&#8221;. Y el obrero, sin rencor declar\u00f3: &#8220;Y bueno, no va m\u00e1s, don Julio. Vamos a tomar un vino&#8221;. All\u00ed, en esa esquina, no hubo lugar para la lucha de clases. <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/pablo-gerchunoff-milei-es-un-hombre-en-transito-ni-sabe-exactamente-quien-es.webp\" alt=\"Pablo Gerchunoff, entre dos mundos: las ra\u00edces entrerrianas y porte\u00f1as, la militancia heredada de sus padres y una vida intelectual forjada entre rela\"><figcaption><strong>Pablo Gerchunoff, entre dos mundos: las ra\u00edces entrerrianas y porte\u00f1as, la militancia heredada de sus padres y una vida intelectual forjada entre relatos rurales, peque\u00f1as industrias y la Argentina profunda.<\/strong> Foto: Ramiro Gamboa<\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>De la militancia fugaz al ascensor del terror<\/strong><\/h2>\n<p>Pablo Gerchunoff no fue un militante t\u00edpico. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Su compromiso pol\u00edtico, m\u00e1s bien fugaz, siempre llev\u00f3 el sello distintivo de la disidencia. &#8220;Si algo caracteriza mi vida pol\u00edtica es precisamente esa palabra: disidencia&#8221;, aclara.<\/strong><\/mark> Militaba, s\u00ed, pero con cierta distancia, m\u00e1s como un espectador que como un revolucionario convencido. <\/p>\n<p>A mediados de los a\u00f1os sesenta, Gerchunoff, impulsado por la insistencia de su amigo Juan Carlos Portantiero, intent\u00f3 participar en una escisi\u00f3n del Partido Comunista, en la que tambi\u00e9n estaba involucrado Juan Carlos Torre. La misi\u00f3n era sencilla y clandestina: afiliarse, sumar adeptos y luego, partir en sonoro desacuerdo. Pero Gerchunoff convenci\u00f3 a sus amigos Jorge Feldman, marido de la soci\u00f3loga Liliana de Riz y Enrique Tandeter de afiliarse, aunque \u00e9l mismo nunca lo hizo. &#8220;Fui un rupturista que ni siquiera pudo romper con nada&#8221;, comenta. <\/p>\n<p>M\u00e1s adelante se involucr\u00f3 brevemente en Vanguardia Revolucionaria, una agrupaci\u00f3n tan breve como idealista, liderada por el mismo Portantiero. Aunque Gerchunoff pronto descubri\u00f3 que el verdadero prop\u00f3sito de Portantiero era otro: leer y escribir libros, no dirigir movimientos pol\u00edticos. As\u00ed, la agrupaci\u00f3n desapareci\u00f3 sin pena ni gloria, y con ella, su ef\u00edmera militancia activa. <\/p>\n<p>Su posici\u00f3n cr\u00edtica tambi\u00e9n lo llev\u00f3 a acercarse fugazmente al peronismo de base, de la mano de Oscar Braun. Pero cuando la organizaci\u00f3n tom\u00f3 el camino hacia la lucha armada, Gerchunoff se apart\u00f3 de forma inmediata debido a una profunda resistencia personal hacia la v\u00eda violenta, acompa\u00f1ada, admite, por una suerte de &#8220;fiaca sublime&#8221; ante la decisi\u00f3n pol\u00edtica. <\/p>\n<p>Mientras los a\u00f1os de plomo asediaban a la Argentina, Gerchunoff observaba con dolor c\u00f3mo muchos de sus amigos ca\u00edan v\u00edctimas del horror pol\u00edtico. Cuando Portantiero debi\u00f3 exiliarse en M\u00e9xico, Gerchunoff simplemente se mud\u00f3 a otro barrio de Buenos Aires. Cre\u00eda, con ingenuidad, que no hab\u00eda hecho nada para atraer la atenci\u00f3n represiva del r\u00e9gimen militar. Sin embargo, el miedo penetr\u00f3 en su vida cotidiana. <\/p>\n<p>Durante los a\u00f1os m\u00e1s oscuros de la dictadura, Gerchunoff vivi\u00f3 en un s\u00e9ptimo piso en San Telmo. All\u00ed, cada ruido adquir\u00eda un significado siniestro. Y lo peor era el ascensor. &#8220;Cada vez que escuchaba el ascensor subir, sent\u00eda p\u00e1nico&#8221;, recuerda.&nbsp; <\/p>\n<p>\u2014\u00bfLe desaparecieron amigos? \u2014le pregunta<strong>&nbsp;El Economista <\/strong>a Pablo Gerchunoff. <\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Ten\u00eda muchos amigos involucrados. A algunos los mataron \u2014evoca con tristeza.&nbsp; <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/pablo-gerchunoff-milei-es-un-hombre-en-transito-ni-sabe-exactamente-quien-es-1.webp\" alt=\"Juan Carlos Portantiero, decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA en 1990, cuya insistencia empuj\u00f3 a Pablo Gerchunoff a una breve militanc\"><figcaption><strong>Juan Carlos Portantiero, decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA en 1990, cuya insistencia empuj\u00f3 a Pablo Gerchunoff a una breve militancia disidente. <\/strong>Foto: CeDInCI &#8211; Imagoteca<\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>Periodismo primero, econom\u00eda despu\u00e9s<\/strong><\/h2>\n<p>En ese contexto dom\u00e9stico creci\u00f3 Pablo Gerchunoff: porte\u00f1o y hermano mayor de Vera \u2014seis a\u00f1os menor. De chico jugaba a las bolitas mientras los adultos hablaban de Lenin o de la URSS, y al llegar la adolescencia, aquella atm\u00f3sfera se transform\u00f3 en formaci\u00f3n. Entr\u00f3 en el <mark class=\"marker-yellow\">Colegio Nacional de Buenos Aires<\/mark>, una escuela p\u00fablica de \u00e9lite, cantera de presidentes, intelectuales y rebeldes. Fue all\u00ed, entre libros y amigos, en donde empez\u00f3 a gestarse su primera vocaci\u00f3n: el periodismo; porque Pablo Gerchunoff no naci\u00f3 economista ni historiador; antes que nada fue un joven periodista cuyo primer gran giro vital, apenas egresado del Nacional, no parec\u00eda ni solemne ni acad\u00e9mico: simplemente comenz\u00f3 a hacer periodismo. <\/p>\n<p>Ten\u00eda dieciocho a\u00f1os y, como tantos otros de su generaci\u00f3n, descubri\u00f3 su oficio por contagio. Un compa\u00f1ero del colegio, Lany Hanglin, lo arrastr\u00f3 junto a otro alumno inquieto, Pepe Eliaschev, a una prueba para el semanario&nbsp;<i>Todo<\/i>, que estaba por salir a la calle. El director era Bernardo Neustadt \u2014s\u00ed, el mismo que luego marcar\u00eda la televisi\u00f3n pol\u00edtica de los a\u00f1os ochenta\u2014, pero quien les tom\u00f3 la prueba fue Enrique Raab, periodista, que a\u00f1os despu\u00e9s ser\u00eda una de las v\u00edctimas del terrorismo de Estado. &#8220;Te doy un tema y escrib\u00eds dos carillas&#8221;, les dijo Raab. Dos horas m\u00e1s tarde, Gerchunoff y Eliaschev ya eran periodistas. <\/p>\n<p>&#8220;Durante diez a\u00f1os, hice periodismo&#8221;, dice Gerchunoff en la entrevista con<strong>&nbsp;El Economista<\/strong>. &#8220;Y me divert\u00ed much\u00edsimo&#8221;. No lo dice con nostalgia, sino con una sonrisa que sobrevive intacta. Escribi\u00f3 en revistas como&nbsp;<i>Leopl\u00e1n<\/i>,&nbsp;<i>Panorama<\/i>,&nbsp;<i>Confirmado<\/i> y, sobre todo,&nbsp;<i>Ad\u00e1n<\/i>, esa rareza de editorial&nbsp;<i>Abril<\/i> que intent\u00f3 combinar erotismo suave con cr\u00f3nicas de polo,&nbsp;<i>cricket<\/i> y automovilismo. En ese clima \u2014tibia modernidad bajo la moralina de Ongan\u00eda\u2014, Gerchunoff encontr\u00f3 su lugar. Y mientras escrib\u00eda con parsimonia sobre deportes de \u00e9lite, algo dentro de \u00e9l se mov\u00eda. Se inscribi\u00f3, sin mucha ceremonia, en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la Universidad de Buenos Aires. &#8220;No entr\u00e9 en la facultad apenas termin\u00e9 el secundario: entr\u00e9 m\u00e1s tarde. Me recib\u00ed de economista a los 28 a\u00f1os&#8221;, aclara. <\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s, \u00e9l mismo escribir\u00eda en&nbsp;<i>La ca\u00edda, 1955<\/i>: &#8220;Yo era periodista, pero estaba experimentando un cambio de piel. Me estaba convirtiendo en un economista, y despu\u00e9s en un historiador econ\u00f3mico, y despu\u00e9s en un historiador. Desde 1972, justamente el a\u00f1o en que Per\u00f3n retorn\u00f3 del exilio, el periodismo hab\u00eda pasado a ser un recuerdo, una \u00e9poca hermosa de mi vida de la que guardaba an\u00e9cdotas y amigos&#8221;. <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/pablo-gerchunoff-milei-es-un-hombre-en-transito-ni-sabe-exactamente-quien-es-2.webp\" alt=\"Portada del semanario Todo (1965), dirigido por Bernardo Neustadt, donde Pablo Gerchunoff debut\u00f3 como periodista tras superar una prueba ante Enrique\"><figcaption><strong>Portada del semanario <\/strong><i><strong>Todo<\/strong><\/i><strong> (1965), dirigido por Bernardo Neustadt, donde Pablo Gerchunoff debut\u00f3 como periodista tras superar una prueba ante Enrique Raab, junto a Pepe Eliaschev.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>La entrevista frustrada que se volvi\u00f3 literatura<\/strong><\/h2>\n<p>Cuando Ana, la madre de Pablo, cay\u00f3 gravemente enferma, en los primeros meses de 1968, Pablo, de veintitr\u00e9s a\u00f1os, viv\u00eda su primer invierno europeo, en Londres, alojado en la casa de su prima Julia Polak y su esposo Daniel Catovsky, m\u00e9dicos j\u00f3venes que hab\u00edan emigrado al Reino Unido. A pesar del fr\u00edo, que ese febrero bajaba de cero, no se sent\u00eda intimidado: estaba fascinado por su primer viaje a Europa, por el reencuentro con seres queridos, y tambi\u00e9n excitado por una oportunidad \u00fanica. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Ten\u00eda en sus manos una entrevista con Juan Domingo Per\u00f3n en Puerta de Hierro, pactada para los primeros d\u00edas de marzo.<\/strong><\/mark> Revisaba una y otra vez el esquema de preguntas, intimidado por el desaf\u00edo, pero deseoso de estar a la altura. Aunque una ma\u00f1ana cualquiera, son\u00f3 el tel\u00e9fono. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Era su t\u00eda Rebeca quien llam\u00f3: la madre de Pablo, Ana, estaba muy grave. Pablo dej\u00f3 todo. Volvi\u00f3 a Buenos Aires. La entrevista se cancel\u00f3. Ana muri\u00f3 a principios de abril.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>Aquella entrevista con Per\u00f3n, que nunca ocurri\u00f3 en 1968, no fue olvidada del todo por Gerchunoff. Por d\u00e9cadas permaneci\u00f3 en un rinc\u00f3n mental, esperando la oportunidad para volver a tomar forma. Finalmente, medio siglo m\u00e1s tarde, encontr\u00f3 la manera de saldar esa deuda pendiente: la escribi\u00f3 como ficci\u00f3n period\u00edstica en su libro&nbsp;<i>La Ca\u00edda, 1955<\/i> (2018). All\u00ed, vali\u00e9ndose de una libertad que solo otorga la literatura, reconstruye aquella conversaci\u00f3n frustrada con el l\u00edder en Puerta de Hierro. Gerchunoff tom\u00f3 la materia prima de la historia y, en palabras suyas, la convirti\u00f3 en &#8220;una ficci\u00f3n period\u00edstica&#8221; capaz de iluminar con m\u00e1s verdad \u2014si cabe\u2014 los hechos de aquellos a\u00f1os. <\/p>\n<p>As\u00ed, aquel joven periodista que nunca entrevist\u00f3 a Per\u00f3n termin\u00f3 haci\u00e9ndolo finalmente, aunque en un tiempo diferente y en otro registro, lo que le permiti\u00f3 abordar aspectos que en 1968 podr\u00edan haber sido inaccesibles. <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"https:\/\/www.infobae.com\/resizer\/v2\/https%3A%2F%2Fs3.amazonaws.com%2Farc-wordpress-client-uploads%2Finfobae-wp%2Fwp-content%2Fuploads%2F2018%2F08%2F01010506%2FGettyImages-541069851.jpg?auth=3cd6d07413549aca3fe4b27ffb069884f52f0fef8b7f8a1a653891b0b3881fd1&amp;smart=true&amp;width=992&amp;height=744&amp;quality=85\"><figcaption><strong>Juan Domingo Per\u00f3n en Puerta de Hierro, Madrid. Pablo Gerchunoff, que en 1968 estuvo a punto de entrevistarlo, debi\u00f3 cancelar aquel encuentro debido a la enfermedad y posterior fallecimiento de su madre. Medio siglo despu\u00e9s, la entrevista frustrada se transform\u00f3 en ficci\u00f3n period\u00edstica en su libro <\/strong><i><strong>La Ca\u00edda, 1955<\/strong><\/i><strong>.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>Miradas sobre Gerchunoff<\/strong><\/h2>\n<p>En un recorrido como el de Pablo Gerchunoff, que cruza la historia argentina, la econom\u00eda y la vida intelectual, es inevitable que quienes compartieron su trayectoria tengan algo que decir. Y es, justamente en la mirada de sus amigos y colegas, donde aparecen matices de su personalidad. <\/p>\n<p>La soci\u00f3loga <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/politica\/liliana-riz-una-centrista-critica-milei-n83935\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Liliana De Riz<\/a> recuerda su amistad desde hace d\u00e9cadas, atravesada por v\u00ednculos familiares, pol\u00edticos e intelectuales: &#8220;Pablo es un amigo al que leo y he escuchado siempre con el mayor inter\u00e9s. Pablo hab\u00eda cursado el Nacional Buenos Aires con Jorge Feldman, mi marido, y ten\u00edan innumerables an\u00e9cdotas juntos. Compartimos asados, veranos en la playa, los an\u00e1lisis de cada coyuntura que nos toc\u00f3 vivir. Para m\u00ed, es su mirada p\u00edcara que te escruta, su sonrisa ir\u00f3nica, su singular enfoque que privilegia ponerse en el lugar del actor que analiza, lo que le permite comprender e iluminar aspectos que otros no perciben. Como historiador econ\u00f3mico, es un historiador formado en las conversaciones con Ezequiel Gallo, un maestro compartido. Siempre agudo, dir\u00eda filoso, con argumentos que despliegan su inteligencia, atrapa a su auditorio y lo mantiene en vilo. Gran narrador, nunca pierde el hilo argumental&#8221;.&nbsp; <\/p>\n<p>Por su parte, el historiador Roy Hora lo caracteriza como alguien capaz de combinar profundidad anal\u00edtica con apertura intelectual: &#8220;Pablo Gerchunoff ha hecho grandes contribuciones a la comprensi\u00f3n de nuestro pasado y nuestro presente. Sus an\u00e1lisis son incisivos e iconoclastas, en parte porque Pablo carece de las tentaciones dogm\u00e1ticas y autocentradas que son tan frecuentes en nuestro medio. Conozco pocos intelectuales tan receptivos a las ideas ajenas y tan abiertos al desaf\u00edo de integrar lo nuevo. Una figura central de nuestra vida p\u00fablica&#8221;.&nbsp; <\/p>\n<p>Para el economista <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/economia\/martin-rapetti-saber-vamos-camino-una-correccion-tipo-cambio-me-genera-cierta-preocupacion-n83605\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Mart\u00edn Rapetti<\/a>, el encuentro intelectual con Gerchunoff se convirti\u00f3 muy pronto en amistad y afinidad intelectual: &#8220;A Pablo primero lo le\u00ed y luego lo conoc\u00ed. Me hice amigo muy r\u00e1pido y encontr\u00e9 una gran afinidad con \u00e9l porque a los dos nos interesa mucho la interacci\u00f3n entre la econom\u00eda, la pol\u00edtica y la sociedad. Es inteligente, audaz y conocedor de la historia. Su m\u00e9todo es socr\u00e1tico: escucha mucho y avanza haci\u00e9ndote preguntas. Siempre est\u00e1 dispuesto a evaluar cualquier hip\u00f3tesis; no tiene prejuicios. Nada es dogma, nada lo enfurece; salvo que le toques a Racing. Es, sin dudas, uno de los grandes intelectuales de nuestro pa\u00eds&#8221;.&nbsp; <\/p>\n<p>Finalmente, el polit\u00f3logo <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/andres-malamud-t5\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Andr\u00e9s Malamud<\/a> sintetiza todo en una sola frase corta pero cargada de sentido: &#8220;Pablo es un&nbsp;<i>mensch<\/i>&#8220;. <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/pablo-gerchunoff-milei-es-un-hombre-en-transito-ni-sabe-exactamente-quien-es-3.webp\"><figcaption><strong>Portada de &#8220;La moneda en el aire&#8221;, libro de conversaciones entre Pablo Gerchunoff y Roy Hora, en las que ambos intelectuales reflexionan sobre la historia argentina y su futuro siempre incierto.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<h2><i><strong>La imposible rep\u00fablica verdadera<\/strong><\/i><strong>: el nacimiento de un sue\u00f1o inconcluso<\/strong><\/h2>\n<p>Por eso, entrevistarlo ahora tiene sentido. Porque con un recorrido que va de la redacci\u00f3n a la c\u00e1tedra y de los m\u00e1rgenes al canon, Pablo Gerchunoff sigue pensando en voz alta sobre el pa\u00eds. Acaba de publicar su nuevo libro,<i> <mark class=\"marker-yellow\"><strong>La imposible rep\u00fablica verdadera<\/strong><\/mark><\/i><mark class=\"marker-yellow\"><strong>, en el que argumenta que la democracia plena en la Argentina naci\u00f3 herida en 1912 con la Ley S\u00e1enz Pe\u00f1a y que esa herida no termin\u00f3 de sanar<\/strong><\/mark>. Profesor Em\u00e9rito de la Universidad Torcuato Di Tella, Profesor Honorario de la UBA, becario de la Fundaci\u00f3n Guggenheim y miembro de n\u00famero de la Academia Nacional de Ciencias Econ\u00f3micas, su obra combina erudici\u00f3n t\u00e9cnica con el pulso narrativo del periodista que fue. Hoy vive junto a su esposa, Susana, es padre de Santiago y Rafael, y tiene tres nietas. <\/p>\n<p>Entre sus publicaciones m\u00e1s importantes se destacan&nbsp;<i>El eslab\u00f3n perdido. La econom\u00eda pol\u00edtica de los gobiernos radicales 1916-1930<\/i> (Edhasa, 2017);&nbsp;<i>La ca\u00edda<\/i> (2018);&nbsp;<i>La moneda en el aire. Conversaciones sobre la Argentina y su historia de futuros imprevisibles<\/i> (2021), junto a Roy Hora; y&nbsp;<i>Ra\u00fal Alfons\u00edn. El planisferio invertido<\/i> (Edhasa, 2022), entre otros. <\/p>\n<p>En su nueva obra, Gerchunoff vuelve a interrogar el pasado argentino con el libro&nbsp;<i>La imposible rep\u00fablica verdadera<\/i>. El subt\u00edtulo,&nbsp;<i>Argentina 1903-1930<\/i>, acota los a\u00f1os en que esa imposibilidad se hizo patente y sintetiza lo central de su tesis: <mark class=\"marker-yellow\"><strong>la rep\u00fablica verdadera, so\u00f1ada por intelectuales y pol\u00edticos argentinos desde Alberdi hasta Alem, naci\u00f3 herida.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>Gerchunoff parte de un momento crucial: la ley S\u00e1enz Pe\u00f1a de 1912, que introdujo el voto secreto y obligatorio. Lo que parec\u00eda un avance democr\u00e1tico decisivo se revel\u00f3 como una fractura. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>&#8220;La idea central que atraviesa las p\u00e1ginas que siguen es que la rep\u00fablica con derechos pol\u00edticos plenos naci\u00f3 herida en 1912, cuando se aprob\u00f3 la ley del voto secreto y obligatorio y que esa herida nunca san\u00f3, aunque por momentos se fantase\u00f3 que s\u00ed&#8221;<\/strong><\/mark>, escribe Gerchunoff. A partir de entonces, y con Hip\u00f3lito Yrigoyen como el artista del poder central, la Argentina entr\u00f3 en un ciclo permanente de tensiones pol\u00edticas que desembocaron en la ruptura institucional de 1930. <\/p>\n<p>El autor explora con detalle el v\u00ednculo de Yrigoyen con Roque S\u00e1enz Pe\u00f1a, y destaca la habilidad pol\u00edtica del l\u00edder radical para negociar los puntos capitales de la reforma electoral. Para Yrigoyen, la intervenci\u00f3n del poder ejecutivo en las provincias era decisiva porque garantizaba la pureza del sufragio y convierte as\u00ed su revoluci\u00f3n en una &#8220;revoluci\u00f3n verdadera&#8221; por v\u00eda legal. <\/p>\n<p>Gerchunoff describe c\u00f3mo &#8220;la revoluci\u00f3n radical de 1905, el alzamiento en armas de la nueva UCR, la de Hip\u00f3lito Yrigoyen, marc\u00f3 el sorprendente crecimiento pol\u00edtico de Yrigoyen casi desde la nada&#8221;. El autor muestra c\u00f3mo Yrigoyen aprendi\u00f3 pronto &#8220;las virtudes del silencio en p\u00fablico y de la palabra cara a cara, lo que conllevaba la valorizaci\u00f3n del m\u00e9todo y del secreto&#8221;. Yrigoyen cre\u00f3 as\u00ed una estructura partidaria robusta y silenciosa, capaz de resistir fracasos militares, pero no pol\u00edticos. Sus derrotas revolucionarias iniciales no fueron tales, sino la g\u00e9nesis de un triunfo futuro:&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>el radicalismo se volvi\u00f3 inevitable<\/strong>.&nbsp;<strong>Gerchunoff subraya esta idea al se\u00f1alar que el radicalismo era &#8220;el avance de la tropa con las armas del voto&#8221;.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>Gerchunoff profundiza en la idea de que&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>&#8220;liderar es sorprender&#8221;<\/strong><\/mark>, mostrando c\u00f3mo &#8220;no pod\u00eda haber nuevo radicalismo, radicalismo yrigoyenista, sin bautismo, sin un golpe sobre el tablero pol\u00edtico, el golpe de la intransigencia&#8221;. Enfatiza que la revoluci\u00f3n radical no fue un evento aislado, sino varias insurrecciones simult\u00e1neas en 1905 que, aunque fracasaron militarmente, fueron un \u00e9xito pol\u00edtico,<mark class=\"marker-yellow\">&nbsp;<strong>y convirtieron al radicalismo en una insistencia de la que la Argentina ya no pod\u00eda desembarazarse<\/strong>.<\/mark> <\/p>\n<p>Una de las virtudes m\u00e1s claras del libro es retratar a Yrigoyen como una figura compleja y no simplemente como una caricatura del personalismo. Gerchunoff ofrece un retrato entusiasta sobre Yrigoyen, destacando su &#8220;insolencia plebeya&#8221;, su habilidad para vincularse con sectores obreros y populares, y su constante desconfianza hacia las \u00e9lites tradicionales.&nbsp; <\/p>\n<p>No dud\u00f3 en apoyar demandas obreras, algo inusual para su \u00e9poca, aunque esto no le impidiera mostrarse duro cuando esas demandas amenazaban la estabilidad del sistema. Esto queda claro al analizar la Semana Tr\u00e1gica de 1919, cuando Gerchunoff se pregunta: &#8220;\u00bfD\u00f3nde hab\u00eda quedado, en medio de la crisis, el obrerismo de Yrigoyen, el obrerismo que hab\u00eda sorprendido a propios y extra\u00f1os durante la huelga de los trabajadores mar\u00edtimos de fines de 1916 y principios de 1917?&#8221;. Durante aquel conflicto anterior, se hab\u00edan conseguido notables avances para los obreros: jornadas laborales de ocho horas, aumentos salariales significativos, eliminaci\u00f3n del trabajo a destajo y garant\u00edas contra represalias. <\/p>\n<p><mark class=\"marker-yellow\"><strong>&#8220;Este libro es, sobre todo, uno que habla de hombres en acci\u00f3n&#8221;<\/strong><\/mark>, escribe Gerchunoff, y eso es precisamente lo que logra. Yrigoyen es la figura clave de un per\u00edodo convulso, pero no el \u00fanico. El autor presenta tambi\u00e9n con matices los perfiles de Leandro Alem, el fundador radical, y Marcelo T. de Alvear, el moderado que sucedi\u00f3 a Yrigoyen en el poder y <mark class=\"marker-yellow\"><strong>cuya ambig\u00fcedad pol\u00edtica revel\u00f3 el dilema central del radicalismo: \u00bfera un partido org\u00e1nico de ideas o la encarnaci\u00f3n misma del pueblo argentino?<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>Marcelo T. de Alvear aparece claramente diferenciado de Yrigoyen: <mark class=\"marker-yellow\"><strong>&#8220;El primer cambio visible fue de estilo, siempre el estilo como tema inescapable&#8221;<\/strong><\/mark>. Yrigoyen lo hab\u00eda elegido como su sucesor, &#8220;una decisi\u00f3n a la que ser\u00eda imposible calificar sino como un enorme acierto&#8221;. Pero <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Alvear, en palabras del autor, &#8220;iba a ser, entonces, un hombre de dos almas&#8221;, que manejaba una &#8220;conducta evitativa del conflicto&#8221; y se manten\u00eda con ambig\u00fcedad como una promesa antiyrigoyenista que nunca termin\u00f3 de cumplirse<\/strong><\/mark>. Alvear, seg\u00fan Gerchunoff, era un &#8220;talento de la ambig\u00fcedad&#8221;, que mantuvo un doble juego pol\u00edtico con notable habilidad. <\/p>\n<p><strong>\u2014En el libro, es notable la caracterizaci\u00f3n de Alvear, ese elemento ambiguo que detalla, cuando sin dejar de ser antipersonalista no le suelta la mano a Yrigoyen. Respecto de Uriburu y sus v\u00ednculos con el radicalismo, existe un momento en que Alvear habr\u00eda considerado entregarle el ministerio de Guerra. Esto podr\u00eda indicar que Uriburu era visto como una figura m\u00e1s aceptable o moderada, lejos de perfiles posteriores como el de Videla. \u00bfTiene sentido esta interpretaci\u00f3n? \u2014le pregunta este medio a Pablo Gerchunoff.&nbsp;<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Mi mirada no es la mirada habitual sobre Alvear. Cuando los historiadores, los periodistas o quienes reflexionan sobre la \u00e9poca piensan en Alvear, y lo hacen en t\u00e9rminos positivos, lo piensan en contraste con el nacionalismo popular de Yrigoyen. Lo piensan como el verdadero liberal dem\u00f3crata y lo colocan en el mundo de las ideas. No estoy en contra de colocarlo en el mundo de las ideas, pero&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>lo que a m\u00ed me interesa de Alvear es lo que yo llamo la astucia pol\u00edtica.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>Y su astucia consisti\u00f3 en darle lugar en su gobierno al antipersonalismo. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Fue un gobierno antipersonalista que, sin embargo, para \u00e9l personalmente no implic\u00f3 la ruptura con su viejo amigo y maestro, Yrigoyen.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>Yrigoyen lo recibe a Alvear, y Alvear llega con el retrato de la pol\u00edtica argentina que \u00e9l hab\u00eda dejado a\u00f1os antes.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>\u00bfQui\u00e9n era Uriburu para \u00e9l? Un compa\u00f1ero de la revoluci\u00f3n de 1890 [la Revoluci\u00f3n del Parque, primer gran levantamiento contra los conservadores]. No lo miremos a Uriburu en 1922 con los tintes corporativistas que adquirir\u00e1 a continuaci\u00f3n, precisamente por la locura antiyrigoyenista.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>Finalmente, le dijeron a Alvear que Uriburu era muy amigo de los alemanes, y termin\u00f3 eligiendo a un hombre que es muy importante en la historia argentina: Agust\u00edn P. Justo, en el Ministerio de Guerra. Uriburu no era en 1922 lo mismo que fue en 1929 \u2014responde Gerchunoff.&nbsp;&nbsp; <\/p>\n<p>Gerchunoff agradece en su libro especialmente a personas que influyeron en su escritura. En di\u00e1logo con&nbsp;<strong>El Economista<\/strong>, ampli\u00f3 sobre ello: &#8220;Susana es mi mujer. Mis amigos de la universidad son entra\u00f1ables, almorzamos siempre juntos y nos divertimos mucho. Discut\u00ed las ideas de este libro con Leandro Giacobone, y mucho con <a href=\"https:\/\/eleconomista.com.ar\/tags\/carlos-pagni-t5234\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Carlos Pagni<\/a>, porque Carlos es un ser tan curioso. &#8216;\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s haciendo?&#8217;, me pregunta. Entonces yo le cuento. Y hubo tres sesiones, tres encuentros, almuerzos de dos horas y pico, en donde una hora y pico era para discutir lo que yo estaba haciendo. En ese sentido, es un tipo generoso. Y es historiador, eso es importante: \u00e9l tiene cabeza de historiador&#8221;. <\/p>\n<p>Gerchunoff concluye que la herida original de la rep\u00fablica verdadera nunca cicatriza del todo. Destaca, entre otros, la influencia y aportes de historiadores como Fernando Devoto, Natalio Botana, Ezequiel Gallo, Tulio Halper\u00edn Donghi, Paula Alonso e Hilda S\u00e1bato. <\/p>\n<p>Consultadas por&nbsp;<strong>El Economista<\/strong>, tanto Paula Alonso como Hilda S\u00e1bato destacaron aspectos personales y profesionales de Pablo Gerchunoff. &#8220;Pablo Gerchunoff es mucho m\u00e1s que un gran historiador con una incre\u00edble pluma. Es una persona generosa con sus conocimientos, siempre dispuesta a colaborar con otros, c\u00e1lida y accesible. En t\u00e9rminos acad\u00e9micos, es sumamente vers\u00e1til, un historiador sin carriles estrechos en cuanto a temporalidad o tem\u00e1tica, algo que muy pocos profesionales de la historia logran hacer bien. Y al mismo tiempo, puede escribir tanto para un p\u00fablico especializado como para uno m\u00e1s amplio. Adem\u00e1s de &#8216;hacer historia&#8217;, de contribuir a la disciplina con conocimientos nuevos, es un gran difusor de nuestro pasado y un agudo observador del presente&#8221;, dice Paula Alonso. <\/p>\n<p>Hilda S\u00e1bato, por su parte, lo define como una &#8220;singular combinaci\u00f3n de economista e historiador, por partes iguales. Pablo bucea en el pasado con la misma agudeza y pasi\u00f3n que despliega cuando interroga el presente. Los resultados est\u00e1n a la vista: libros imprescindibles para interrogar la Argentina y su historia&#8221;. <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/pablo-gerchunoff-milei-es-un-hombre-en-transito-ni-sabe-exactamente-quien-es.jpg\"><figcaption><strong>Portada del libro <\/strong><i><strong>La imposible rep\u00fablica verdadera<\/strong><\/i><strong>, en el que Pablo Gerchunoff explora c\u00f3mo la democracia argentina, nacida con la Ley S\u00e1enz Pe\u00f1a de 1912, qued\u00f3 marcada por una fractura pol\u00edtica que nunca termin\u00f3 de cerrarse.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<h2><strong>Gerchunoff mano a mano: claves para entender el presente argentino<\/strong><\/h2>\n<p>El encuentro con&nbsp;<strong>El Economista<\/strong> es en la Universidad Di Tella, una de las universidades privadas con m\u00e1s \u00f3rbita en los proyectos econ\u00f3micos de la Argentina. Gerchunoff es puntual\u00edsimo. Al llegar a la sala reservada para la entrevista, un grupo de alumnas estaba estudiando. Gerchunoff, sol\u00edcito, pregunta, se interesa. Algo de su vida intelectual se resume en esa escena breve: la cordialidad, el inter\u00e9s por el otro, la precisi\u00f3n. El micr\u00f3fono corbatero cl\u00e1sico de entrevista no fue necesario: la voz de Gerchunoff se impone. <\/p>\n<p>En esta entrevista, Gerchunoff repasa su historia intelectual, su \u00faltimo libro&nbsp;<i>La imposible rep\u00fablica verdadera. Argentina 1903-1930<\/i>, y su mirada sobre la coyuntura. La conversaci\u00f3n no se instala en el terreno t\u00e9cnico sino en un plano m\u00e1s complejo: el que conecta econom\u00eda y pol\u00edtica. Gerchunoff, especialista en historia econ\u00f3mica, propone justamente un modo de pensar que integra ambas dimensiones. Y ese es el gran problema de la Argentina hoy. C\u00f3mo procesar cierto &#8220;\u00e9xito&#8221; de un plan econ\u00f3mico a cargo de un gobierno cuyas pol\u00edticas por momentos tensionan los ideales hist\u00f3ricos de una &#8220;rep\u00fablica verdadera&#8221;. <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/pablo-gerchunoff-milei-es-un-hombre-en-transito-ni-sabe-exactamente-quien-es-4.webp\" alt><figcaption><strong>En esta entrevista, Gerchunoff repasa su historia intelectual, su \u00faltimo libro&nbsp;<\/strong><i><strong>La imposible rep\u00fablica verdadera. Argentina 1903-1930<\/strong><\/i><strong>, y su mirada sobre la coyuntura. <\/strong>Foto: Ramiro Gamboa<\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>\u2014Usted escribe: &#8220;La rep\u00fablica con derechos pol\u00edticos plenos naci\u00f3 herida en 1912, cuando se aprob\u00f3 la ley del voto secreto y obligatorio, y que esa herida nunca san\u00f3, aunque por momentos se fantase\u00f3 que s\u00ed&#8221;. \u00bfConsidera que esa herida sigue abierta hoy o que la democracia iniciada en 1983 \u2014con todos sus l\u00edmites\u2014 logr\u00f3 finalmente cerrar parte de esa fractura? \u2014le pregunta&nbsp;<\/strong><i><strong>El Economista&nbsp;<\/strong><\/i><strong>a Pablo Gerchunoff.<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Efectivamente, estoy convencido de que la rep\u00fablica democr\u00e1tica, es decir, la rep\u00fablica verdadera en t\u00e9rminos alberdianos, que pareci\u00f3 nacer en 1912, no termin\u00f3 de cuajar como tal. Hubo una desconfianza mutua, una negaci\u00f3n rec\u00edproca de legitimidad, como dice Tulio Halper\u00edn Donghi, que la hiri\u00f3 desde el primer momento. <\/p>\n<p>No quiero decir que la herida inicial haya sido una herida de muerte, pero gener\u00f3 una tensi\u00f3n creciente, que se volvi\u00f3 insoportable desde 1928, con la arrasadora reelecci\u00f3n de Yrigoyen, y termin\u00f3 en la &#8220;revoluci\u00f3n&#8221; de 1930, para usar la terminolog\u00eda de la \u00e9poca. Para entender la revoluci\u00f3n de 1930, hay que remontarse al hecho de que en 1916 gan\u00f3 el que, en la \u00f3ptica de los conservadores reformistas, no ten\u00eda que ganar, y el que gan\u00f3 crey\u00f3 que no hab\u00eda ganado lo suficiente. Eso fue un choque de trenes. <\/p>\n<p>Pero voy a la pregunta sobre los tiempos recientes. Me gustar\u00eda dividir el per\u00edodo que nace en 1983, est\u00e9ticamente, en dos mitades. La primera mitad es 1983-2003. Esos veinte a\u00f1os son la emergencia, y con mucho optimismo cre\u00edamos que iba a ser para siempre, de la rep\u00fablica verdadera, de la \u00fanica rep\u00fablica democr\u00e1tica que verdaderamente tuvimos. Y cuando digo 1983-2003 quiero enfatizar: <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Alfons\u00edn y Menem<\/strong><\/mark>. En Alfons\u00edn, es bastante evidente. Algunas personas me podr\u00edan preguntar por qu\u00e9 veo eso en Menem: porque fue un l\u00edder democr\u00e1tico que remat\u00f3,&nbsp;con la represi\u00f3n a Seineld\u00edn, en diciembre de 1990,&nbsp; la tarea que hab\u00eda comenzado el primer presidente de la democracia. Pero <mark class=\"marker-yellow\"><strong>donde m\u00e1s le veo a Menem la aceptaci\u00f3n de lo que hab\u00eda nacido \u2014es decir, la rep\u00fablica verdadera\u2014 es en la Reforma Constitucional<\/strong><\/mark>. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Porque \u00e9l habr\u00eda podido llevar a cabo la Reforma Constitucional a la manera de Per\u00f3n en 1949, es decir, como una imposici\u00f3n autoritaria.<\/strong><\/mark> \u00bfPor qu\u00e9 pod\u00eda haberlo hecho? Porque ya se hab\u00eda ganado a todos los gobernadores radicales reeleccionistas en sus propios territorios. Pod\u00eda haber dejado a Alfons\u00edn a un costado. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Y sin embargo, eligi\u00f3 hacer un pacto con Alfons\u00edn.<\/strong><\/mark> Por supuesto, un pacto en el que \u00e9l sal\u00eda ganando la reelecci\u00f3n y Alfons\u00edn ganaba contenidos importantes de la Reforma Constitucional. <\/p>\n<p>No s\u00e9 exactamente por qu\u00e9 desde 2003 la cosa fue distinta.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>Pero veo el renacer de la negaci\u00f3n rec\u00edproca de legitimidad desde 2003 hasta el presente.&nbsp;<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p><strong>\u2014Quiz\u00e1 la novedad puede ser que hubo, a pesar de cierta negaci\u00f3n del otro, alternancia.&nbsp;<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Exactamente. Desde 2003 en adelante tambi\u00e9n hubo alternancia, y en ese sentido hubo rep\u00fablica. Aunque con la tensi\u00f3n interna de la rep\u00fablica como cuando CFK no le quiso entregar el bast\u00f3n a Macri, entre otros ejemplos.<mark class=\"marker-yellow\"><strong> Y la idea b\u00e1sica de que el otro no es una expresi\u00f3n de la rep\u00fablica.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p><mark class=\"marker-yellow\"><strong>En el kirchnerismo, hubo un retorno a la idea yrigoyenista y peronista de que representan a la naci\u00f3n entera: que no son una parte de la naci\u00f3n, sino que representan a la naci\u00f3n toda<\/strong>.&nbsp;<strong>Y del otro lado, el achicamiento conceptual de quienes se oponen al kirchnerismo, que es simplemente decirse &#8220;antikirchneristas&#8221;.&nbsp;<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p><strong>\u2014Y en esa reforma del &#8217;94 de Menem, \u00bflo democr\u00e1tico fue ceder en distintas dimensiones como la autonom\u00eda de la Ciudad?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, pero adem\u00e1s <mark class=\"marker-yellow\"><strong>el propio hecho de que hay un acuerdo entre los dos l\u00edderes que se sent\u00edan adversarios enconados<\/strong><\/mark>. Y sin embargo, crearon esa escena en la casa de Dante Caputo. Tardaron muy poco tiempo en ponerse de acuerdo. Porque eran profesionales de la pol\u00edtica y de una pol\u00edtica republicana y democr\u00e1tica. Ese fue el \u00fanico momento en donde la vieja tensi\u00f3n \u2014que no es argentina, viene desde el fondo de los tiempos\u2014, la vieja tensi\u00f3n entre rep\u00fablica y democracia, pudo resolverse en una diagonal. En una diagonal que aceptaba los dos t\u00e9rminos del problema. <\/p>\n<p><strong>\u2014Marcelo T. de Alvear dec\u00eda en 1930: &#8220;El socialismo no me asusta porque bien orientado es en la vida moderna una necesidad y un verdadero elemento de gobierno con el que deben contar los gobernantes m\u00e1s conservadores&#8221;. \u00bfEsa idea sigue teniendo vigencia? \u00bfIncluso para un gobierno como el de Milei?&nbsp;<\/strong> <\/p>\n<p>&nbsp;\u2014Milei ha negado aquello que necesariamente va a terminar recuperando a su manera, y <mark class=\"marker-yellow\"><strong>si le va bien, va a terminar recuper\u00e1ndolo con su propio lenguaje, que es la noci\u00f3n de justicia social en la Argentina<\/strong><\/mark>. Esta noci\u00f3n est\u00e1 en Alvear y est\u00e1 en su plataforma de 1937, cuando es candidato a presidente y pierde por el fraude. Por eso,<strong> <\/strong><mark class=\"marker-yellow\"><strong>la emergencia de los problemas t\u00edpicos de la democracia de masas en la Argentina no naci\u00f3 con el peronismo, naci\u00f3 con el radicalismo<\/strong><\/mark>, con el yrigoyenismo. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Si a Milei le va bien, va a recuperar la idea de justicia social con su propio lenguaje<\/strong><\/mark>. Quiz\u00e1s la tenga, porque tambi\u00e9n es un presidente astuto y busque la manera de mostrar qu\u00e9 quiere decir, para \u00e9l, justicia social. Es temprano para juzgarlo. <\/p>\n<p><strong>\u2014En&nbsp;<\/strong><i><strong>La imposible rep\u00fablica verdadera<\/strong><\/i><strong> parte de 1912 como el inicio de la soberan\u00eda popular en la Argentina. Por primera vez, un gobierno \u2014el de Milei\u2014 plantea que el problema comienza all\u00ed, con la ampliaci\u00f3n de derechos pol\u00edticos. \u00bfQu\u00e9 interpretaci\u00f3n hace de esa lectura hist\u00f3rica?&nbsp;<\/strong> <\/p>\n<p><strong>\u2014<\/strong><mark class=\"marker-yellow\"><strong>Milei es un hombre en tr\u00e1nsito. Milei ni sabe exactamente qui\u00e9n es.<\/strong><\/mark><strong>&nbsp;<\/strong>Porque adem\u00e1s ning\u00fan l\u00edder pol\u00edtico ni ninguna persona es igual a s\u00ed misma todo el tiempo. Hoy Milei es uno, hace un tiempo era otro y, dentro de alg\u00fan tiempo, quiz\u00e1s sea un tercero, y un cuarto, y un quinto.&nbsp; <\/p>\n<p>Milei llega al gobierno en su etapa dogm\u00e1tica como libertario, digo dogm\u00e1tico porque est\u00e1 convencido de que existe la verdad y que esa verdad es la suya. Y esa verdad incluye la desconfianza sobre la democracia. Para un libertario la democracia es, antes que nada, la dictadura de las mayor\u00edas.&nbsp; <\/p>\n<p>Aunque digo que Milei est\u00e1 en tr\u00e1nsito. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Si revalida los resultados electorales que obtuvo va a probar el dulce de la popularidad electoral<\/strong><\/mark>. Y nadie quiere renunciar a ese gusto. Por eso, uno de mis deseos es que cierta base democr\u00e1tica de la sociedad termine convirti\u00e9ndolo a Milei. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Ganar las elecciones de octubre le puede dar a Milei alguna inclinaci\u00f3n a favor del sufragio libre. O, todo lo contrario: puede ser la se\u00f1al de largada para su propio &#8220;vamos por todo&#8221;. <\/strong><\/mark>Ya veremos. <\/p>\n<p><strong>\u2014&#8221;Alem percib\u00eda a Roca como la encarnaci\u00f3n de una Edad Media despu\u00e9s de la cual asomaba el Renacimiento&#8221;, escribe en&nbsp;<\/strong><i><strong>La imposible rep\u00fablica verdadera<\/strong><\/i><strong>. \u00bfInterpreta que parte de esa percepci\u00f3n \u2014la de un l\u00edder que simboliza un retroceso cultural o democr\u00e1tico\u2014 puede aplicarse a c\u00f3mo ciertos sectores observan a Javier Milei?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Me preocupa el componente antidemocr\u00e1tico y antirrepublicano, por ejemplo, en lo que refiere a la libertad de prensa. No soy de la familia de Milei. No es mi primo ni mi sobrino tercero. Estoy en alerta, y esta dimensi\u00f3n la se\u00f1al\u00f3 con total independencia de los resultados econ\u00f3micos que se obtengan.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>Al universo progresista, en la Argentina, le da p\u00e1nico que Milei acierte con el plan de estabilizaci\u00f3n.&nbsp;<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>A m\u00ed no me hace ser fujimorista decir que Fujimori resolvi\u00f3 el problema de la hiperinflaci\u00f3n en Per\u00fa; aunque me entusiasman aquellos programas econ\u00f3micos y de estabilizaci\u00f3n que no fueron tanto el producto de una imposici\u00f3n violenta, sino de un pacto. Cuando miro el rostro de Cristina y el de Milei no puedo pedir un pacto de San Jos\u00e9 de Flores. Pero no puedo dejar de sentir alguna melancol\u00eda <mark class=\"marker-yellow\"><strong>cuando pienso en aquel momento en el que Lula acept\u00f3 pactar con Fernando Henrique Cardoso y, por ejemplo, confirmar al presidente del Banco Central de Fernando Henrique y con eso darle una certidumbre a la econom\u00eda brasile\u00f1a por mucho tiempo.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/pablo-gerchunoff-milei-es-un-hombre-en-transito-ni-sabe-exactamente-quien-es-1.jpg\"><figcaption><strong>Lula y Cardoso: el pacto como certidumbre econ\u00f3mica, una nostalgia argentina seg\u00fan Gerchunoff.<\/strong><\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>\u2014En una entrevista con Diego Sehinkman emitida el 22 de noviembre de 2023, d\u00edas despu\u00e9s de que Milei fuera electo presidente, usted dijo que lo hab\u00edan invitado a hablar de un pa\u00eds que ya no conoc\u00eda. \u00bfTranscurrido este tiempo, considera que comprende mejor esta experiencia? \u00bfO sigue siendo un pa\u00eds desconocido?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Lo que est\u00e1 claro que entiendo es por qu\u00e9 lleg\u00f3 Milei. Por el fracaso consecutivo de tres presidencias: el \u00faltimo tramo de Cristina, Macri y Alberto. Y un pueblo ahogado por el fracaso de su clase pol\u00edtica. Asimismo, Milei lleg\u00f3 por la pandemia. Porque fue en ese momento cuando encarn\u00f3 la idea de libertad. <\/p>\n<p>Aunque sigo vi\u00e9ndolo detr\u00e1s de un vidrio esmerilado,&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>trato de entenderlo y cada vez creo entenderlo mejor. Definitivamente, cada vez es menos desconocido<\/strong><\/mark> y, adem\u00e1s, quiero insistir en que cada vez le concedo m\u00e1s la posibilidad de que Milei logre estabilizar, aunque con un plan de estabilizaci\u00f3n muy brutal.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>En caso de que ese plan econ\u00f3mico prospere, considero la posibilidad de convivir con Milei. Y yo lo que deseo es convivir con Milei en un mundo en donde \u00e9l respete la democracia<\/strong><\/mark>. Que Milei acepte que la Argentina ha tenido, desde 1983, una institucionalidad republicana y democr\u00e1tica, y abandone, por lo tanto, sus devaneos antidemocr\u00e1ticos. <\/p>\n<p><strong>\u2014Ha analizado en profundidad los liderazgos de Roca, Yrigoyen, Per\u00f3n, Alfons\u00edn. \u00bfQu\u00e9 liderazgo representa Milei?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9, porque ni siquiera s\u00e9 si es un liderazgo. Por el momento, es un proyecto en el cual Milei se ve a s\u00ed mismo como un l\u00edder. Quien m\u00e1s lo ve como un l\u00edder es Santiago Caputo, cuando dice: &#8220;Milei emperador&#8221;. Esa idea es un poco desafortunada porque es una idea mussoliniana, tratar de capturar para Roma toda la historia encarnada en la Roma de Mussolini.&nbsp; <\/p>\n<p><mark class=\"marker-yellow\"><strong>En todos los pa\u00edses con vocaci\u00f3n de grandeza es central una moneda fuerte. <\/strong><\/mark>Es un debate recurrente en la historia econ\u00f3mica, atravesado por la pol\u00edtica y el poder. <\/p>\n<p>&nbsp;Winston Churchill en 1925, pese a las advertencias de Keynes, retom\u00f3 el patr\u00f3n oro como s\u00edmbolo del prestigio imperial brit\u00e1nico. Benito Mussolini en 1926 defendi\u00f3 la fuerza de la lira frente a la libra esterlina como expresi\u00f3n directa de su autoridad. Charles de Gaulle, en los a\u00f1os &#8217;60, intent\u00f3 desafiar la hegemon\u00eda del d\u00f3lar proponiendo volver al patr\u00f3n oro, porque entend\u00eda la moneda como reflejo del poder nacional.&nbsp; <\/p>\n<p>Es muy mile\u00edsta la idea. Y cuando digo &#8220;es muy mile\u00edsta&#8221; no quiero decir que Milei es Mussolini \u2014no, de ning\u00fan modo\u2014, porque tampoco estoy diciendo que otros casos como el de Churchill \u2014que ha defendido una moneda fuerte\u2014 sea Mussolini. Pero es una idea de que la fortaleza de la moneda es la fortaleza de un gobierno.&nbsp; <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/pablo-gerchunoff-milei-es-un-hombre-en-transito-ni-sabe-exactamente-quien-es-2.jpg\"><figcaption>&#8220;Es muy mile\u00edsta la idea de que la fortaleza de la moneda es la fortaleza de un gobierno&#8221;, dice Pablo Gerchunoff. <i>Foto: Anita Pouchard Serra\/FT<\/i><\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>\u2014M\u00e1s all\u00e1 de que Milei y Macri comparten una parte importante del electorado parecieran liderazgos muy distintos.&nbsp;<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014<mark class=\"marker-yellow\"><strong>Macri y Milei son el d\u00eda y la noche<\/strong><\/mark>. Macri, aunque presidente de Boca, no es la encarnaci\u00f3n de un liderazgo popular: es la encarnaci\u00f3n de un liderazgo tecnocr\u00e1tico e ingenieril, en el cual lo que hay que hacer es lo que se debe hacer. Vinculada a las nociones de solvencia, eficacia, meritocracia.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>Milei, por el contrario, es un plebeyo<\/strong>.<strong> Milei es el hijo de un colectivero que fue a la facultad.&nbsp;<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>Milei representa la movilidad social ascendente, aunque deber\u00eda matizarse que niega el mundo que permiti\u00f3 esa misma movilidad social ascendente. <\/p>\n<p>\u00c9l finalmente no es un hombre de la universidad p\u00fablica \u2014es de la Universidad de Belgrano\u2014, aunque es un plebeyo. Un tipo que le gusta \u2014es obvio que le gusta\u2014 meterse entre la gente. Recuerdo el d\u00eda que N\u00e9stor Kirchner asumi\u00f3 y se lastim\u00f3 y ten\u00eda la cara ensangrentada. Me imagino que a Milei le podr\u00eda pasar lo mismo.&nbsp; <\/p>\n<p><strong>\u2014A usted le gustar\u00eda que Milei pudiera posibilitar un reencuentro con el progreso material. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan las acciones para llevarlo a cabo m\u00e1s all\u00e1 del equilibrio fiscal y Vaca Muerta?&nbsp;&nbsp;<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Quisiera aclarar que por supuesto que me gustar\u00eda porque yo no deseo el fracaso de Milei, soy un optimista del debate democr\u00e1tico. Si a Milei le va bien, se van a generar nuevos problemas, y en alg\u00fan momento le va a ir mal, porque otro va a proponer cosas mejores. Aun teniendo 80 a\u00f1os, es una \u00e9tica de la paciencia la m\u00eda.&nbsp; <\/p>\n<p><mark class=\"marker-yellow\"><strong>Para que la Argentina tenga progreso material e incorporaci\u00f3n social, necesita una econom\u00eda m\u00e1s diversificada que &#8220;Vaca Muerta m\u00e1s el campo m\u00e1s el equilibrio fiscal&#8221;<\/strong><\/mark>. Y esa econom\u00eda requiere de pol\u00edticas p\u00fablicas, de las que Milei abomina. Y requiere un tipo de cambio real que no es este, que sin dudas deber\u00eda ser m\u00e1s alto. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Rudiger Dornbusch dec\u00eda que, cuando en un pa\u00eds se empieza a discutir de atraso cambiario, es porque hay atraso cambiario.&nbsp;<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p><strong>\u2014En la Argentina, la pol\u00edtica cambiaria estructura el debate econ\u00f3mico. Muchos gobiernos, incluso ortodoxos, atrasan el tipo de cambio por motivos electorales, afectando la competitividad. Usted propone una coalici\u00f3n social y pol\u00edtica proexportadora. Actualmente, con el nuevo r\u00e9gimen de bandas cambiarias, \u00bfc\u00f3mo se concilia esa coalici\u00f3n proexportadora con la necesidad de mantener el poder adquisitivo en d\u00f3lares?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Le pas\u00f3 a todos los que pudieron desde la crisis del 30. Es un dilema. Es un conflicto. No hay una resoluci\u00f3n normativamente &#8220;correcta&#8221;. Se necesita un tipo de cambio competitivo para crecer. Pero el tipo de cambio bajo es popular, y con la palabra &#8220;popular&#8221; se incluye a los sectores de menores ingresos y a las clases medias. Tipo de cambio bajo es alimentos baratos, pero tambi\u00e9n turismo emisivo barato y atesoramiento f\u00e1cil del gran instrumento de ahorro argentino, el d\u00f3lar. La idea de una coalici\u00f3n popular exportadora era una intuici\u00f3n sin mayor contenido cuando habl\u00e9 de ella por&nbsp; primera vez. El azar y la innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica han abierto la puerta a Vaca Muerta y la miner\u00eda, que pueden resultar en un tipo de cambio sostenible m\u00e1s popular. Pero atenci\u00f3n: por m\u00e1s importantes que sean estas novedades no nos eximen de la b\u00fasqueda de una econom\u00eda m\u00e1s diversificada y m\u00e1s inclusiva. No podemos dejar eso de lado. <mark class=\"marker-yellow\">Los conurbanos se han convertido en campamentos de refugiados sociales. <\/mark>Eso est\u00e1 en el centro de la escena pol\u00edtica. <\/p>\n<p><strong>\u2014Hace 25 a\u00f1os usted escribi\u00f3, junto a Pablo Fajgelbaum,&nbsp;<\/strong><i><strong>\u00bfPor qu\u00e9 Argentina no fue Australia?<\/strong><\/i><strong>, un libro que comparaba trayectorias econ\u00f3micas que, en alg\u00fan momento, parec\u00edan similares. En nuestro presente, esa comparaci\u00f3n parece lejana, casi melanc\u00f3lica. \u00bfTodo el destino de un pa\u00eds se juega en sus propias decisiones?<\/strong> <\/p>\n<p><strong>\u2014<\/strong><mark class=\"marker-yellow\"><strong>La idea de que es inexorable que un pa\u00eds encuentre un rumbo por los aciertos de sus economistas es una tonter\u00eda.<\/strong> <\/mark>A veces, los pa\u00edses no tienen oportunidades. Sin embargo, hay algo interesante de subrayar: empiezan a aparecer en la Argentina \u2014miner\u00eda, Vaca Muerta, entre otros\u2014. Empiezan a aparecer actividades productivas que ni imagin\u00e1bamos hace 10, 15, 20 a\u00f1os que pod\u00edamos tener. Y eso es fortuna.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>Los pa\u00edses tienen que tener un poco de suerte<\/strong>.<\/mark> Y, de pronto, la Argentina se encuentra en ese momento. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>China le da la fortuna comercial, y Estados Unidos \u2014con Trump\u2014 le da la fortuna financiera<\/strong><\/mark>. La pregunta es si son conciliables o si en este mundo en conflicto \u2014entre una potencia que empieza a declinar y una que est\u00e1 emergiendo\u2014, esa conciliaci\u00f3n entre las dos fortunas es posible. <\/p>\n<p>La Argentina tiene todas las posibilidades de ganar, si las puede conciliar. Creo que Milei no es tonto. Si no recuerdo mal, \u00e9l renueva el&nbsp;<i>swap<\/i> con China al d\u00eda siguiente de que Scott Bessent [secretario del Tesoro de Estados Unidos] le diga que ten\u00eda que prescindir de China. Quiero decir: <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Milei tambi\u00e9n juega su propio juego. Un juego en el que parece decirle a Estados Unidos: &#8220;Voy a estar de tu lado todo el tiempo, pero no me pidas que rompa con China, porque yo no puedo romper con China&#8221;<\/strong><\/mark>. Entonces, ah\u00ed hay para la Argentina una oportunidad. Y probablemente, para Milei \u2014que a m\u00ed no me gusta, que no es de mi familia\u2014 tambi\u00e9n haya una oportunidad. <\/p>\n<p><strong>\u2014En&nbsp;<\/strong><i><strong>La moneda en el aire<\/strong><\/i><strong>, junto a Roy Hora, planteaba que el rumbo de la Argentina segu\u00eda abierto e incierto. \u00bfContin\u00faa en esta actualidad esa moneda en el aire?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014S\u00ed.&nbsp;<mark class=\"marker-yellow\"><strong>No ser\u00eda un historiador si creyera que lleg\u00f3 el fin de la historia<\/strong><\/mark>. La historia implica que la moneda est\u00e1 siempre en el aire e, incluso cuando piensa en el futuro, significa incertidumbre. Del futuro no podemos decir nada con certeza, a lo sumo, como hacen los consultores, fabricar escenarios.&nbsp; <\/p>\n<p><strong>\u2014En el mismo libro, se menciona que el gobierno de Macri apost\u00f3 fuertemente a las pol\u00edticas sectoriales, pero que los desequilibrios macroecon\u00f3micos terminaron por arrastrar esas iniciativas. Milei pareciera operar en sentido inverso: desprecia lo sectorial y apuesta al equilibrio macro. Incluso invierte la secuencia de Macri: fue m\u00e1s r\u00e1pido en el ajuste fiscal y m\u00e1s cauto en lo cambiario. \u00bfC\u00f3mo interpreta estas diferencias y sus efectos?&nbsp;<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014Macri ten\u00eda un problema macroecon\u00f3mico fenomenal y adem\u00e1s, quien viene de ganar por dos puntos una elecci\u00f3n al peronismo todav\u00eda no gan\u00f3 nada. Era entonces muy dif\u00edcil, en ese momento, con un kirchnerismo a\u00fan fuerte resolver la cuesti\u00f3n fiscal con rapidez. Y estoy de acuerdo. Fui gradualista en ese momento y soy gradualista hoy. Por eso, me pueden decir: &#8220;Mir\u00e1 la velocidad con la que est\u00e1 haciendo tal cosa Milei&#8221;, y yo responder: &#8220;\u00bfPor qu\u00e9 no miramos la lentitud con la que hace tal otra?&#8221;.&nbsp; <\/p>\n<p>La idea de gradualismo es la idea de pacto, de reforma, de &#8220;Congreso en funciones&#8221;. Y Milei efectivamente est\u00e1 atravesando una etapa de negaci\u00f3n. Un momento dogm\u00e1tico en el que es capaz de decir &#8220;las pol\u00edticas p\u00fablicas son bolcheviques&#8221;.&nbsp; <\/p>\n<p>Estoy seguro de que va a tener que volver. Insisto: <mark class=\"marker-yellow\"><strong>si a Milei le va bien, dentro de dos o tres a\u00f1os vamos a ver un Milei que, quiz\u00e1 reelecto, empiece a ejecutar pol\u00edticas p\u00fablicas. <\/strong><\/mark>Me parece que, si le va bien, algo de eso va a pasar. <\/p>\n<p><strong>\u2014\u00bfCu\u00e1les son los flancos d\u00e9biles de Milei?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014El flanco d\u00e9bil de Milei es, notablemente, su debilidad pol\u00edtica, porque en la administraci\u00f3n de la econom\u00eda \u2014reci\u00e9n habl\u00e1bamos, por ejemplo, de que maneja con cierta astucia la relaci\u00f3n con Estados Unidos y China, algo muy dif\u00edcil\u2014 m\u00e1s o menos se las va arreglando. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>Lo que todav\u00eda es un misterio \u2014y lo que es un misterio tambi\u00e9n para los inversores locales y extranjeros\u2014 es si est\u00e1 construyendo un poder pol\u00edtico reformista, procapitalista, promercado, sustentable o no.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<p>Eso es lo \u00fanico que realmente le interesa al mundo, al menos al mundo financiero y al de la inversi\u00f3n de largo plazo, tanto local como extranjera. Esto, de nuevo, remite al tema de la negaci\u00f3n rec\u00edproca de legitimidad. Porque otra manera de resolver esa tensi\u00f3n ser\u00eda que quienes est\u00e1n en la vereda opuesta acepten alg\u00fan grado de convergencia en las pol\u00edticas; no digo coincidir en todo, pero s\u00ed lograr ciertos acuerdos b\u00e1sicos, como ocurri\u00f3 con Lula y Fernando Henrique. <\/p>\n<p><strong>\u2014A lo largo de la historia argentina parece que el factor econ\u00f3mico siempre fue decisivo en las elecciones: Menem con la convertibilidad, la Alianza prometiendo sostenerla o Cristina en 2011, en pleno crecimiento del PBI per c\u00e1pita. \u00bfComparte esta idea de que, en la Argentina, la econom\u00eda manda m\u00e1s que cualquier otra variable al votar?<\/strong> <\/p>\n<p>\u2014No tengo duda, no tengo duda. \u00bfY por qu\u00e9 ocurre eso? Porque la econom\u00eda ac\u00e1 nunca se volvi\u00f3 algo rutinario. Est\u00e1 constantemente palpitando, dando sorpresas y generando una atenci\u00f3n crispada en la sociedad. Porque hay problemas que todav\u00eda no est\u00e1n resueltos. El problema de la inflaci\u00f3n es muy, muy duro. No cuando es 2% mensual. Si fuera 2% mensual todos los meses, como quiz\u00e1s podr\u00eda ocurrir ahora, no ser\u00eda un problema. Pero la cuesti\u00f3n es que puede ser cualquier cosa. Y cuando es cualquier cosa, es muy complicado. <mark class=\"marker-yellow\"><strong>La econom\u00eda manda, no tengo duda. Hoy manda en el voto. Ojal\u00e1 alg\u00fan d\u00eda se llegue a una sociedad argentina en la que no sea la econom\u00eda la que decida el voto.<\/strong><\/mark> <\/p>\n<figure class=\"image\"><img loading=\"lazy\" width=\"100\" height=\"100\" class=\"cst_img\" src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/05\/pablo-gerchunoff-milei-es-un-hombre-en-transito-ni-sabe-exactamente-quien-es-5.webp\" alt=\"&quot;No ser\u00eda un historiador si creyera que lleg\u00f3 el fin de la historia&quot;, asevera Pablo Gerchunoff.\"><figcaption><strong>&#8220;No ser\u00eda un historiador si creyera que lleg\u00f3 el fin de la historia&#8221;, asevera Pablo Gerchunoff.<\/strong> Foto: Ramiro Gamboa<\/figcaption><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Al universo progresista en la Argentina le da p\u00e1nico que Milei acierte con el plan de estabilizaci\u00f3n&#8221;. 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