{"id":37690,"date":"2025-04-21T01:17:00","date_gmt":"2025-04-21T01:17:00","guid":{"rendered":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=37690"},"modified":"2025-04-21T01:17:00","modified_gmt":"2025-04-21T01:17:00","slug":"alerta-influencers-millones-de-usuarios-empiezan-a-cuestionarlos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=37690","title":{"rendered":"ALERTA INFLUENCERS: millones de usuarios empiezan a cuestionarlos"},"content":{"rendered":"<div><img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/alerta-influencers-millones-de-usuarios-empiezan-a-cuestionarlos.png\" class=\"ff-og-image-inserted\"><\/div>\n<p><span class=\"date\">20 abril de 2025<\/span> <\/p>\n<p>Durante a\u00f1os,<mark class=\"marker-yellow\"> los influencers dominaron el ecosistema digital vendiendo una promesa<\/mark>: la vida perfecta est\u00e1 al alcance de un <i>swipe up<\/i>. Aviones privados, cenas en restaurantes imposibles, outfits que valen sueldos completos y rutinas de belleza que parecen dise\u00f1adas por laboratorios suizos. Pero algo est\u00e1 cambiando. As\u00ed lo asegura un nuevo art\u00edculo de Axios. <\/p>\n<p>Hoy, en medio de una creciente incertidumbre econ\u00f3mica, ese sue\u00f1o de lujo se volvi\u00f3 irritante. <strong>En TikTok e Instagram, cada vez m\u00e1s usuarios alzan la voz para decir lo que antes callaban<\/strong>: \u00bfc\u00f3mo puede alguien gastar US$ 2.000 por semana en caviar mientras millones apenas llegan a fin de mes? <\/p>\n<p><strong>&#8220;Gracias por ense\u00f1arnos, plebeyos&#8221;<\/strong>, escribi\u00f3 con sarcasmo un usuario a una influencer neoyorquina que se jact\u00f3 de su presupuesto semanal de caviar. En otro video viral, Adelaine Morin \u2014con m\u00e1s de un mill\u00f3n de seguidores\u2014 comparti\u00f3 una cena de US$ 1.000 en Nobu durante Coachella. El comentario con m\u00e1s likes fue brutal: <strong>&#8220;\u00bfYo? Apenas puedo pagar el alquiler&#8221;,<\/strong> <\/p>\n<blockquote readability=\"7\">\n<p>El algoritmo est\u00e1 premiando algo m\u00e1s cercano, m\u00e1s \u00fatil, m\u00e1s humano.&nbsp;<\/p>\n<\/blockquote>\n<h2><strong>El fin de la inmunidad<\/strong><\/h2>\n<p>Durante la pandemia, los influencers crecieron sin control. Encerrados en casa, los usuarios buscaban conexi\u00f3n y escapismo. Y ellos lo ofrec\u00edan: una vida m\u00e1s divertida, m\u00e1s linda, m\u00e1s vivible. <strong>Pero esa inmunidad parece haberse agotado.<\/strong> <\/p>\n<p>Seg\u00fan <strong>Goldman Sachs<\/strong>, la econom\u00eda global de creadores ya supera los <strong>US$ 250.000 millones<\/strong> y abarca a m\u00e1s de <strong>50 millones de personas<\/strong>. Sin embargo, <strong>el 90% gana menos de US$ 50.000 anuales<\/strong>. Solo una peque\u00f1a \u00e9lite \u2014los de millones de seguidores\u2014 accede a cifras obscenas por un solo post. <\/p>\n<p>Y ahora, hasta ellos est\u00e1n en problemas. &#8220;Si no logran conectar con su audiencia, la van a perder&#8221;, advierte Dave Yovanno, CEO de Impact, una firma que conecta marcas con creadores. &#8220;Por eso muchos est\u00e1n virando a contenidos m\u00e1s \u00fatiles, m\u00e1s reales: d\u00f3nde conseguir descuentos, c\u00f3mo ahorrar, consejos para limpiar o cuidar hijos.&#8221; <\/p>\n<p>Los que ya ven\u00edan hablando de finanzas personales o ahorro est\u00e1n viendo una explosi\u00f3n de visitas y likes. <\/p>\n<h2><strong>Vuelve lo cotidiano<\/strong><\/h2>\n<p>Lo parad\u00f3jico es que muchos de los influencers m\u00e1s exitosos nacieron en la cuarentena, cuando todo era m\u00e1s gris. Sin viajes, sin eventos, sin lujos. Solo la c\u00e1mara del celular y un poco de empat\u00eda. <\/p>\n<p>&#8220;En 2020, el contenido era m\u00e1s mundano. La gente mostraba su vida real. Y eso conectaba con el aislamiento que todos viv\u00edamos&#8221;, explica Jaz Melody, consultora y creadora de contenido. &#8220;Creo que eso est\u00e1 volviendo. La gente necesita algo que no sea lujo.&#8221; <\/p>\n<h2><strong>El dato clave<\/strong><\/h2>\n<p>A pesar de la tormenta, <strong>el marketing de influencers sigue funcionando<\/strong>. La raz\u00f3n es simple: <strong>los consumidores conf\u00edan m\u00e1s en las personas que en las marcas<\/strong>. Pero ahora, esas personas tendr\u00e1n que recalibrar qu\u00e9 muestran, c\u00f3mo lo muestran, y sobre todo, <i>para qui\u00e9n<\/i>. <\/p>\n<p><strong>La conclusi\u00f3n: <\/strong>el lujo digital ya no garpa como antes. El algoritmo est\u00e1 premiando algo m\u00e1s cercano, m\u00e1s \u00fatil, m\u00e1s humano. Quiz\u00e1s, por fin, la era de la autenticidad lleg\u00f3 para quedarse. <\/p>\n<p> <!-- Optin - Inicio --> <link rel=\"stylesheet\" type=\"text\/css\" href=\"https:\/\/optin.myperfit.com\/res\/css\/eleconomista\/L9AMyzp3.css\"> <!-- Optin - Fin --> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>20 abril de 2025 Durante a\u00f1os, los influencers dominaron el ecosistema digital vendiendo una promesa: la vida perfecta est\u00e1 al alcance de un swipe up. Aviones privados, cenas en restaurantes imposibles, outfits que valen sueldos completos y rutinas de belleza que parecen dise\u00f1adas por laboratorios suizos. Pero algo est\u00e1 cambiando. As\u00ed lo asegura un nuevo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":37691,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0},"categories":[17],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37690"}],"collection":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=37690"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/37690\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/37691"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=37690"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=37690"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=37690"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}