{"id":34760,"date":"2025-02-04T22:00:00","date_gmt":"2025-02-04T22:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=34760"},"modified":"2025-02-04T22:00:00","modified_gmt":"2025-02-04T22:00:00","slug":"un-futuro-sin-paso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/economiapoliticacba.com\/?p=34760","title":{"rendered":"\u00bfUn futuro sin PASO?"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"date\">04 febrero de 2025<\/span> <\/p>\n<p><i><strong>Por Alejo Brosio* e Ignacio Santoro**<\/strong><\/i> <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h4><strong>Los trapitos al sol y frenar la fragmentaci\u00f3n<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p>Desde su debut en 2011, las PASO cumplieron su misi\u00f3n: <mark class=\"marker-yellow\">lograron que hubieran menos boletas en el cuarto oscuro y que los partidos m\u00e1s importantes las utilizaran para resolver sus candidaturas<\/mark>, al menos una vez. Antes de las PASO, entrar al cuarto oscuro implicaba encontrarse con m\u00e1s de veinte partidos que, lejos de ofrecernos una verdadera diversidad de miradas, convert\u00edan la elecci\u00f3n en un laberinto de opciones donde es dif\u00edcil saber qui\u00e9n representa qu\u00e9. Peor a\u00fan, en contextos de disputa de poder, muchos de esos candidatos, en lugar de competir entre s\u00ed, bien podr\u00edan haber compartido el mismo espacio en vez de crear nuevos.&nbsp; <\/p>\n<p>No se trata de un hecho aislado. Desde 1983, aumentaron exponencialmente los partidos pol\u00edticos en competencia y alcanzaron su pico en 2001. La puesta en pr\u00e1ctica de las PASO busc\u00f3 ofrecer una salida a esta fragmentaci\u00f3n partidaria: <mark class=\"marker-yellow\">los candidatos ten\u00edan incentivos para dejar de &#8220;jugar por fuera&#8221; y unirse con aquellos que piensan parecido<\/mark> para competir internamente dentro de un partido o alianza.&nbsp; <\/p>\n<figure class=\"image\"><img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/un-futuro-sin-paso.jpg\" alt=\"Cu\u00e1ntas PASO se dieron vuelta en la elecci\u00f3n definitiva - Parlamentario\"><figcaption>Boleta de UNEN para las elecciones generales de 2013 en CABA, con los candidatos definidos en las PASO: Pino Solanas y Mar\u00eda Fernanda Reyes para el Senado, y Elisa Carri\u00f3 y Mart\u00edn Lousteau para Diputados.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Aunque lograron organizar mejor la oferta electoral, las PASO conservaron las din\u00e1micas propias del sistema de partidos argentino. En las cuatro elecciones presidenciales primarias entre 2011 y 2023, los partidos m\u00e1s votados usaron este mecanismo para definir internas solo en dos ocasiones. En 2023, Juan Grabois disput\u00f3 una interna sin competencia real dentro del peronismo frente a Sergio Massa. Por su parte, en el calor de las PASO de 2015, Mauricio Macri, Elisa Carri\u00f3 y Ernesto Sanz compitieron y decidieron qui\u00e9n encabezar\u00eda electoralmente el espacio por entonces denominado Cambiemos. Aquella vez, la interna tampoco fue competitiva, pero consolid\u00f3 un espacio para medir fuerzas y aglutinar a distintos sectores de la oposici\u00f3n. Por su parte, en 2023, <mark class=\"marker-yellow\">la interna entre Patricia Bullrich y Horacio Rodriguez Larreta demostr\u00f3 que las PASO son \u00fatiles para definir candidaturas, pero no necesariamente para llegar al&nbsp;<\/mark><i><mark class=\"marker-yellow\">ballottage.<\/mark><\/i> <\/p>\n<p>En resumidas cuentas, las PASO contribuyeron a reducir la fragmentaci\u00f3n de la oferta electoral y a ordenar la competencia, pero su impacto en la din\u00e1mica interna de los partidos fue limitado. Funcionaron como herramienta para dirimir candidaturas en algunos casos, pero tambi\u00e9n operaron como mecanismo para legitimar liderazgos ya consolidados. \u00bfHay que reformar las PASO para democratizar a\u00fan m\u00e1s los partidos y mejorar los niveles de representaci\u00f3n o lleg\u00f3 el momento de eliminarlas? Antes, lo fundamental: entender su impacto inmediato en los partidos pol\u00edticos argentinos. <\/p>\n<figure class=\"image\"><img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/un-futuro-sin-paso-1.jpg\" alt=\"An\u00edbal \"><figcaption>Boletas del Frente para la Victoria en las PASO 2015 para la gobernaci\u00f3n de la provincia de Buenos Aires. Se enfrentaron las f\u00f3rmulas Juli\u00e1n Dom\u00ednguez &#8211; Fernando Espinoza y An\u00edbal Fern\u00e1ndez &#8211; Mart\u00edn Sabbatella, resultando ganadora esta \u00faltima en la interna peronista.<\/figcaption><\/figure>\n<h4><strong>Reformar para ganar: festejan los ejecutivos<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p>Las reglas de un juego no son neutrales, benefician a unos y perjudican a otros. Quienes impulsan los cambios en los sistemas electorales lo hacen con un objetivo: <mark class=\"marker-yellow\">ganar<\/mark>. Si te\u00f3ricamente las PASO permiten que la ciudadan\u00eda desempate entre candidatos de un mismo espacio pol\u00edtico, eliminarlas beneficia a aquellos que no tienen divisiones internas o donde hay un l\u00edder claro. <mark class=\"marker-yellow\">El oficialismo de La Libertad Avanza entiende perfectamente de verticalismo, donde la posibilidad de disenso interno es, en el mejor de los casos, inexistente<\/mark>, a menos que se quiera ser expulsado del partido. Con PASO o sin ellas, no hay dudas de que el armado de listas oficialista ser\u00e1 diagramado desde el sill\u00f3n de Rivadavia.&nbsp; <\/p>\n<p>En 2025, un tercio de las provincias elegir\u00e1n senadores y todas renovar\u00e1n la mitad de sus diputados. El a\u00f1o de gobierno de Javier Milei ense\u00f1\u00f3 que <mark class=\"marker-yellow\">gobernar en minor\u00eda es posible, siempre y cuando se negocie con la casta<\/mark>. En Argentina, especialmente en las provincias m\u00e1s peque\u00f1as, las candidaturas legislativas est\u00e1n fuertemente influenciadas por los oficialismos locales. <mark class=\"marker-yellow\">Sin las PASO, los gobernadores festejan<\/mark>: aumentan su control en la conformaci\u00f3n de listas, evitan disputas internas y fortalecen su autonom\u00eda. Entonces, la ausencia de PASO refuerza los oficialismos y liderazgos provinciales y, por ende, favorece la gobernabilidad a nivel nacional. <\/p>\n<p>Eliminar las PASO tambi\u00e9n puede avivar la campa\u00f1a Milei 2027: sacarlas implica eliminar una vuelta del sistema electoral, pasando de un sistema de tres vueltas (PASO, generales y ballotage) a uno de dos (generales y ballotage). Con un round menos, <mark class=\"marker-yellow\">se interrumpe una din\u00e1mica sostenida desde 2011, que promov\u00eda un voto sincero en las PASO y uno estrat\u00e9gico en la primera vuelta<\/mark>. Si la perspectiva es la de los partidos opositores, sus c\u00e1lculos previos a la elecci\u00f3n deben ser m\u00e1s precisos. Sin PASO, hay menos margen para ajustar estrategias, por ende, no lograr acuerdos previos puede implicar una derrota que te deje afuera en primera vuelta. Del mismo modo, se termina el dolor de cabeza de quien sale primero en las PASO, que ya no debe considerar c\u00f3mo mantenerse arriba a pesar del voto estrat\u00e9gico que se ejerc\u00eda en primera vuelta.&nbsp; <\/p>\n<figure class=\"image\"><img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/un-futuro-sin-paso-2.jpg\" alt=\"Javier Milei logr\u00f3 poner de rodillas a los gobernadores\"><figcaption>&#8220;Sin las PASO, los gobernadores festejan&#8221;, aseguran Brosio y Santoro.&nbsp;<\/figcaption><\/figure>\n<h4><strong>\u00bfY la casta?\u00bfTiene miedo?<\/strong><\/h4>\n<p>La eliminaci\u00f3n de las PASO puede dejar heridos a ambos lados de la grieta. Por un lado, el peronismo podr\u00eda verse perjudicado. A nivel nacional, los dirigentes peronistas no utilizaron las PASO, sino que continuaron el tradicional recurso de formar partidos o coaliciones espor\u00e1dicamente para medir su fuerza (Frente Renovador en 2013 o Unidad Ciudadana en 2017 son los ejemplos m\u00e1s resonantes). Sin embargo, en el terreno local -como en la provincia de Buenos Aires-, <mark class=\"marker-yellow\">las internas peronistas municipales han hallado en las PASO un instrumento fundamental para la unidad<\/mark>. Ejemplos puntuales sobran: en 2015, 2019 y 2023, las primarias definieron disputas \u00e9picas entre los barones del conurbano e intendentes emergentes. Figuras como Othaceh\u00e9, Zabaleta y West fueron desplazados en internas, entre otros. En 2015, el 56% de las candidaturas a intendentes de la provincia de Buenos Aires se definieron por PASO, en 2019, el 38%, y en 2023, el 35%. La unidad que se consigue a palos en el \u00e1mbito nacional podr\u00eda resquebrajarse en municipios o provincias. <\/p>\n<p>En la otra vereda, el PRO y la UCR ocupan un lugar inc\u00f3modo por fuera de las PASO. Si el PRO no forma parte de una alianza con la LLA, un votante de centro-derecha o derecha podr\u00eda no encontrar motivos claros para elegir al espacio pol\u00edtico que gobern\u00f3 entre 2015 y 2019. Mientras, <mark class=\"marker-yellow\">LLA no tiene incentivos para ceder espacios a candidatos del PRO<\/mark>: por un lado, muchos dirigentes est\u00e1n abandonando el partido para unirse a la LLA y, por el otro, la imagen positiva del gobierno genera la ilusi\u00f3n de que, con sus propios candidatos y las nuevas incorporaciones, tienen lo necesario para ganar por s\u00ed solos las elecciones legislativas. <\/p>\n<p>La UCR tiene otro tipo de conflicto: elegir en qu\u00e9 vereda pararse sin que esto genere una ruptura entre quienes se alinean con el oficialismo y aquellos que se identifican m\u00e1s con la oposici\u00f3n. A estos problemas, la ausencia de PASO suma una dificultad m\u00e1s, impide que se repita lo sucedido en 2015 con Cambiemos, cuando este mecanismo permiti\u00f3 la cohesi\u00f3n de distintos sectores y la definici\u00f3n de candidaturas. <\/p>\n<p>En definitiva, <mark class=\"marker-yellow\">borrar las PASO perjudica a las grandes coaliciones<\/mark>, especialmente a nivel local. Este mecanismo permite que distintos sectores se mantengan dentro de los armados electorales, con la esperanza de que alg\u00fan d\u00eda puedan ganar una interna en lugar de ir por fuera y dividir el voto. Sin PASO, esa posibilidad de contenci\u00f3n desaparece y la unidad queda a merced del cierre de listas en cada distrito o de la intervenci\u00f3n de las c\u00fapulas partidarias provinciales o nacionales. As\u00ed, los partidos van a tener que inventar nuevos mecanismos para resolver sus disputas internas (o recurrir a los tradicionales) lo que complicar\u00e1 mantener su unidad. En el mejor de los casos, se llega a un acuerdo, en uno intermedio; se impone una decisi\u00f3n de arriba; y en el peor, las alianzas se fragmentan. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<h4><strong>Entonces: \u00bfreformar, suspender o eliminar?<\/strong><\/h4>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p>Las PASO lograron ciertos avances como <mark class=\"marker-yellow\">la reducci\u00f3n de la fragmentaci\u00f3n en el cuarto oscuro y la posibilidad de una competencia m\u00e1s abierta dentro de los partidos<\/mark>. A la fecha, presentan desaf\u00edos pendientes que podr\u00edan mejorarse a trav\u00e9s de reformas, como profundizar la democratizaci\u00f3n de los partidos, o incluso por otros mecanismos que puedan suplantar sus efectos. <\/p>\n<p>En caso de que se suspendan, las repercusiones en el sistema de partidos no ser\u00edan necesariamente inmediatas en las pr\u00f3ximas elecciones. Sin embargo, su eliminaci\u00f3n podr\u00eda llevarnos de regreso al escenario previo a las PASO, donde la fragmentaci\u00f3n partidaria era m\u00e1s pronunciada. Sumado a la implementaci\u00f3n de la Boleta \u00danica de Papel, esto puede <mark class=\"marker-yellow\">profundizar la desarticulaci\u00f3n del sistema pol\u00edtico, incrementar la desnacionalizaci\u00f3n y acentuar la personalizaci\u00f3n de la pol\u00edtica<\/mark>. Este escenario favorece debates m\u00e1s centrados en lo medi\u00e1tico y lo meramente local, lo que debilita la cohesi\u00f3n nacional y la calidad del debate p\u00fablico. <\/p>\n<p><mark class=\"marker-yellow\">Sin las PASO, la pol\u00edtica vuelve a depender exclusivamente de los acuerdos de c\u00fapula<\/mark> en vez de una posible competencia abierta. Lo que antes pod\u00eda resolverse en las urnas, ahora queda en manos de negociaciones, imposiciones o fracturas. Las grandes coaliciones van a enfrentar un desaf\u00edo: reinventarse o correr el riesgo de desmoronarse. La pregunta es si encontrar\u00e1n la forma de sostener la unidad o si, sin este mecanismo de contenci\u00f3n, terminar\u00e1n pagando el precio de su propia fragmentaci\u00f3n. Y en ese escenario, cuanto m\u00e1s se fragmente la oposici\u00f3n, m\u00e1s c\u00f3modo respira el le\u00f3n. <\/p>\n<figure class=\"image\"><img src=\"http:\/\/economiapoliticacba.com\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/un-futuro-sin-paso-3.jpg\" alt=\"Argentina vota con normalidad: continuidad y fuerte presencia del Estado o cambio absoluto y ultraliberal | Internacional\"><figcaption>&#8220;Cuanto m\u00e1s se fragmente la oposici\u00f3n, m\u00e1s c\u00f3modo respira el le\u00f3n&#8221;, aseveran los autores.&nbsp;<\/figcaption><\/figure>\n<p>*Alejo Brosio es licenciado en Ciencia Pol\u00edtica (UBA) y mag\u00edster en Administraci\u00f3n y Pol\u00edticas P\u00fablicas (UDESA). Profesor en la UBA y la UNAB. | Twitter: @BrosAlejo <\/p>\n<p>**Ignacio Santoro es polit\u00f3logo y mag\u00edster en Gobierno por la UBA. Actualmente, es estudiante de doctorado en Ciencia Pol\u00edtica en Rice University. <\/p>\n<p>&nbsp; <\/p>\n<p>&nbsp; <!-- Optin - Inicio -->\n<\/p>\n<link rel=\"stylesheet\" type=\"text\/css\" href=\"https:\/\/optin.myperfit.com\/res\/css\/eleconomista\/L9AMyzp3.css\"> <!-- Optin - Fin --><br \/>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>04 febrero de 2025 Por Alejo Brosio* e Ignacio Santoro** &nbsp; Los trapitos al sol y frenar la fragmentaci\u00f3n &nbsp; Desde su debut en 2011, las PASO cumplieron su misi\u00f3n: lograron que hubieran menos boletas en el cuarto oscuro y que los partidos m\u00e1s importantes las utilizaran para resolver sus candidaturas, al menos una vez. 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