
El Juzgado Criminal y Correccional Federal Número 8 sobreseyó al presidente Javier Milei y a su hermana Karina Milei en la denominada “causa Libra”, que investiga una presunta estafa con criptomonedas y posibles delitos económicos vinculados al lanzamiento y promoción de ese token.
En consonancia con la fiscalía, el tribunal descartó los tres delitos objeto de la pesquisa, a saber: estafa, abuso de autoridad, negociaciones incompatibles con la función pública y tráfico de influencias.
En cuanto al primero, concluyó que no existió un engaño en el ámbito penal. Señaló que el token operó dentro del mercado especulativo y volátil de las criptomonedas, sin que se garantizaran rentabilidades ni se demostrara una maniobra fraudulenta preconcebida atribuible a los imputados, sumado a que la caída de su cotización por sí sola no configuró el delito de estafa.
Sobre el abuso de autoridad y negociaciones incompatibles, en lo que refiere al presidente, determinó que la difusión del proyecto a través de su cuenta personal de la red social X no constituyó un acto institucional y tampoco implicó el uso de recursos públicos.
La Oficina Anticorrupción ya había descartado violaciones a la Ley de Ética Pública y no se encontraron acuerdos confidenciales ni contratos estatales que relacionen la función pública con la iniciativa privada.
Acerca del tráfico de Influencias, en cuanto a la secretaria General de la Presidencia, estableció que las pruebas y peritajes sobre dispositivos electrónicos no lograron confirmar la existencia de pagos de dinero o dádivas a cambio de facilitar reuniones con empresarios extranjeros, como Hayden Davis o Julian Peh.
A su vez, indicó que las referencias en notas digitales sin firmar o menciones periodísticas no constituyeron una prueba objetiva de un intercambio ilícito
La decisión dincluyó también a Davis, Peh, Mauricio Novelli, Manuel Terrones Godoy, Sergio Morales, María Alicia Rafaele, María Pía Novelli, Camilo Rodríguez Blanco y Orlando Mellino.
