
Científicas vinculadas al Conicet estudian nuevas estrategias terapéuticas. Además, investigadores argentinos desarrollan herramientas que combinan inteligencia artificial y análisis de sangre para mejorar la detección temprana de una enfermedad que cada año afecta a más de 20.750 mujeres en el país
En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora cada 19 de octubre, la ciencia argentina avanza en distintas líneas de investigación para comprender mejor esta enfermedad, mejorar los tratamientos y desarrollar nuevas herramientas de detección.
En el país, el cáncer de mama es la enfermedad oncológica más frecuente entre las mujeres y provoca más de 6.000 muertes al año, según los datos difundidos por la Fundación Sales.
En su 50° aniversario, la entidad destaca tres líneas de investigación impulsadas junto con el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), con el apoyo de más de 155.000 donantes.
Los trabajos, liderados por las científicas Claudia Lanari, Estrella Levy y Mariana Salatino, buscan comprender mecanismos biológicos de los tumores y encontrar alternativas para combatir su avance.
¿Qué están estudiando hoy?
1. El papel de las hormonas en los tumores. La doctora Claudia Lanari y su equipo estudian cómo clasificar los tumores mamarios según las moléculas que reconocen a la progesterona, una hormona femenina que puede intervenir en el comportamiento de determinadas células tumorales.
Sus investigaciones identificaron un subgrupo de mujeres que podría beneficiarse con un medicamento antiprogestágeno. Actualmente, el equipo analiza cómo combinar este fármaco con los tratamientos habituales.
El objetivo es avanzar hacia terapias más específicas, teniendo en cuenta que los tumores no son todos iguales y pueden responder de manera diferente a los medicamentos. Sin embargo, esta estrategia continúa en investigación y no implica que el fármaco sea un tratamiento indicado para todas las pacientes.
2. Potenciar el ataque del sistema inmunológico. Estrella Levy, integrante del equipo del investigador José Mordoh, estudia las células Natural Killer (NK), que forman parte del sistema inmunológico y pueden reconocer y atacar células anormales. Su trabajo se concentra en un tipo particular, denominado NKa, presente en algunas personas que tuvieron contacto con el citomegalovirus, una infección muy extendida.
Al analizar pacientes con cáncer de mama, la investigadora encontró que la combinación de estas células con determinados anticuerpos terapéuticos puede favorecer el ataque contra las células tumorales. La investigación busca determinar cómo aprovechar esa capacidad para desarrollar nuevas estrategias contra el cáncer.
3. Bloquear una proteína relacionada con la metástasis. Mariana Salatino, integrante del equipo del bioquímico cordobés Gabriel Rabinovich, investiga la galectina-1, una proteína que interviene en procesos relacionados con el entorno tumoral.
Su trabajo analiza cómo esta proteína se une a determinados azúcares y favorece mecanismos asociados con la metástasis, es decir, la propagación de células cancerosas desde el tumor original hacia otras partes del organismo.
El objetivo es desarrollar una estrategia terapéutica que permita bloquear la galectina-1 para limitar la metástasis y reactivar la respuesta inmunológica contra las células tumorales.
Cabe destacar, que Rabinovich, será distinguido por la Universidad Blas Pascal con el título Doctor Honoris Causa el próximo 3 de noviembre.
¿El futuro del diagnóstico?
Otros investigadores argentinos trabajan en herramientas que podrían contribuir a la detección temprana. Desde el Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires, especialistas destacan el potencial de la inteligencia artificial como apoyo para interpretar mamografías.
Estas herramientas analizan las imágenes y señalan áreas que podrían requerir una evaluación más detallada, explicó el doctor Gustavo Cortese. Así, pueden contribuir a identificar hallazgos sutiles y complementar la lectura médica, sin reemplazar la evaluación del especialista.
En paralelo, desde 2025 el equipo de Ginecología del mencionado hospital colabora con investigadores del Conicet en el desarrollo de una herramienta de detección precoz a partir de una muestra de sangre.
La propuesta busca identificar señales moleculares asociadas con los tumores mediante la reacción en cadena de la polimerasa (PCR). Luego, algoritmos de aprendizaje automático analizan los datos para seleccionar biomarcadores y reconocer patrones vinculados con la presencia de la enfermedad.
“Esta tecnología detecta pequeñas moléculas de los tumores mediante PCR y, a partir de esos datos, utiliza algoritmos de machine learning para seleccionar biomarcadores y generar un modelo capaz de identificar la presencia de la enfermedad”, explicó Adriana de Siervi, investigadora del Conicet y directora científica de Oncoliq.
