La pasión por Talleres se vive en Córdoba Capital, en el interior y en cada lugar donde hay una familia albiazul. La Filial Embalse es parte de esa historia y, en el marco de sus 15 años, organizó una jornada especial para compartir el sentimiento por los colores, acercar el Club a los más chicos y celebrar el camino recorrido.

Las actividades comenzaron por la tarde en el Polideportivo Embalse, con una jornada de perfeccionamiento deportivo a cargo de Manuel Ruiz, coordinador de Escuelas de Fútbol de Talleres. Unos 40 niños de entre 7 y 9 años participaron de ejercicios, actividades y partidos, acompañados por sus familias y con la colaboración de la Municipalidad de Embalse. Al cierre, cada participante recibió un certificado de asistencia entregado por la Filial.

La delegación albiazul estuvo encabezada por Daniel Valencia, campeón del mundo y embajador de Filiales, junto a Manuel Ruiz y José Giorgis, coordinador de Atención Integral al Socio y Filiales. También participaron Guillermo Abrate y Fabián Nápoli, referentes de la Filial Carlos Paz; Néstor Abalay, referente de la Filial Malagueño, y miembros del Departamento de Filiales y Atención al Socio del Club.

Por la noche, el encuentro continuó en el Parador Canyp, donde más de 40 personas compartieron la cena aniversario. La jornada tuvo de todo. Una comida entre albiazules, el partido de Talleres vivido en compañía, sorteos y premios. También acompañaron la celebración representantes de las filiales de Santa Rosa de Calamuchita, Los Cóndores, Carlos Paz, Malagueño y Tránsito.

En representación de la Municipalidad de Embalse estuvieron presentes Fabricio Molina, secretario de Turismo y Deportes, y Juan Bazán, secretario de Gobierno, acompañando una celebración que reunió al Club y a la comunidad.
Desde Talleres, agradecemos a la Filial Embalse por estos 15 años de trabajo, compromiso y acompañamiento, y por seguir construyendo espacios de encuentro alrededor de nuestra pasión. También destacamos el apoyo de la Municipalidad, la participación de los niños y sus familias y el acompañamiento de cada filial que se sumó al festejo.

Porque Talleres también se construye así, con gente que comparte los mismos colores, que abre las puertas de su comunidad y que hace que la familia albiazul siga creciendo mucho más allá de la cancha.
