Un doble juego de pinzas está generando un escenario negativo para las inversiones de riesgo y en medio de ese nuevo baile, los papeles argentinos se están destacando claramente como los peores de este momento.
El factor principal tiene que ver con la presión inflacionaria internacional, que está obligando a los principales bancos centrales del mundo a subir sus tasas de interés, por lo que el financiamiento se encarece en todas partes.
Pero para el caso argentino esto se profundiza porque la suba de tasas sostiene el valor del dólar global; eso aplaca la firmeza de los commodities. Y, además, en medio de enésimos rumores de tregua entre EE.UU. e Irán, el precio del petróleo sigue bajando.
Puntualmente, en las últimas dos semanas la cotización del barril de crudo, tanto WTI como Brent, ha tenido un retroceso de entre 11 y 15%, con bajas más pronunciadas dentro de EE.UU., con Trump haciendo de todo ya que la elección norteamericana de medio término es dentro de 6 semanas y el precio del galón en las estaciones de servicio es el “espanta votos” temido por la Casa Blanca.
La variante Brent, que es la que fija los valores de Vaca Muerta, acaba de desplomarse de US$ 110 a US$ 98, y eso supone que el aluvión de dólares que está inundando la Argentina no será un tsunami tan grande.
Frente a esta nueva situación, con precios de la guerra más atemperados, y con crédito internacional más caro, los inversores se desprenden de papeles riesgosos y allí, en el foco de ese torbellino, es donde se destacan los papeles de Argentina.
Por esa misma razón, mientras hoy los mercados internacionales tuvieron un día prácticamente indefinido, siguen desapareciendo los interesados en comprar o mantener títulos públicos argentinos, por lo que los bonos volvieron a bajar, nada extraordinario, pero sumando otra gota bajista en una mancha que se sigue extendiendo.
Como directa consecuencia de esto, a la Bolsa de Buenos Aires no le fue tan mal hoy, porque el índice Merval terminó prácticamente sin cambios, pero los bonos bajaron más y el riesgo país anotó otra suba de 22 unidades, hasta 555 puntos básicos, el mayor nivel de los últimos casi cinco meses, desde principios de mayo.
Esto sucedió a pesar de que la secretaría de Finanzas logró volver a patear deuda para más adelante, no mucho, pero se sigue ganando tiempo. A fin de este mes vence una letra atada al tipo de cambio, la D30S6, y con 534 ofertas Federico Furiase logró postergar el 75% del monto que vencía a fin de este mes.
No se ganó mucho tiempo, pero el juego del roleo sigue. Se postergó un monto equivalente a US$ 3332 M de la LELINK D30S6 (con vencimiento este 30 de septiembre (D30S6) y la mayor parte del dinero canjeado se postergó por apenas un mes.
Sobre el dinero total captado, el 73% fue en una letra del tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de octubre de 2026 (D30O6 – reapertura), el 25% en una letra del tesoro nacional vinculada al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de noviembre de 2026 (D30N6 – reapertura) y el 2% restante en un bono del tesoro nacional vinculado al dólar estadounidense cero cupón con vencimiento 30 de junio de 2028 (TZV28 – reapertura).
Esto ocurre mientras se desarrollan varios eventos significativos. Como por ejemplo la reunión de Naciones Unidas en NY, donde está el ministro Luis Caputo, que se reunirá junto a Javier Milei con el secretario del Tesoro Scott Bessent. Con una situación particular: desesperados por conseguir sus comisiones, los bancos de inversión le preguntan a Caputo cuándo colocará deuda en NY, con el ministro insistiendo en que no hay planes para eso.
Al mismo tiempo se están dando diversas particularidades alentadoras. Empezó a mejorar lentamente el crédito hipotecario y el Colegio de Escribanos de la Provincia de Buenos Aires ya dio datos concretos: gracias a eso, en agosto la escritura promedio subió 14% en dólares contra julio y 7% contra agosto de 2025. Y sobre el total de escrituras realizadas, la participación hipotecaria subió de 12,3 a 12,6%.
Además, agregando las gruesas entradas de dólares por exportación de energía, minerales y agro, analistas del sector advierten que las “fuerzas del cielo” vienen a favor, ya que se espera que el fenómeno climático conocido como “Niño” aumentará el superávit comercial que tendrá la Argentina en 2027.
Y, no solo eso, se está viendo a nivel internacional una particularidad: varias empresas privadas, sobre todo vinculadas a la Argentina, estuvieron colocando en NY Obligaciones Negociables, con tasas a vencimiento inferiores a la tasa de los bonos soberanos, algo completamente fuera de lo usual.
De hecho, el Gobierno de la provincia de San Juan, probablemente la que tendrá el salto minero más grande, anunció la emisión de una ON ley NY por hasta US$600 M a un plazo de 9 años, algo que esa jurisdicción no lograba desde fines de la década de 1990. Esos fondos se destinarán a inversión pública e infraestructura. La calificadora Fitch Ratings les otorgó a estos papeles una nota ‘B-‘, destacando la sólida liquidez provincial pese a su elevada exposición al tipo de cambio.
Con esto, San Juan se convierte en la séptima provincia argentina en salir al mercado durante este mandato presidencial tras las colocaciones de Córdoba, CABA, Santa Fe, Entre Ríos, Chubut y Neuquén. Y a eso hay que agregar la catarata de ON privadas que se colocaron recientemente, como YPF, Tecpetrol y Vista, y vienen más.
Este elemento tiene detrás una condición que muchos de los que se llevan desesperados dólares al colchón no están teniendo en cuenta. Toda esta deuda colocada en el exterior tiene que cumplir con un requisito: cuenta con 180 días después de colocado cada papel para que los dólares entren al país, y sean cambiados en el BCRA por pesos al tipo de cambio oficial.
De ahí que analistas expertos del mercado cambiario aseguren que la condición de “dólares hasta las orejas” persistirá, abasteciendo al mercado probablemente hasta bien entrado marzo o abril próximos. Y dependerá de lo que pase con el proceso electoral para saber si habrá, y de qué tamaño, será la presión cambiaria que ejercerán los ahorristas argentinos en búsqueda de atesoramiento.
En este momento se calcula que hay una compra mensual del orden de los US$ 3000 M de parte de los que compran dólares para protegerse. Y se cree que esa compra puede llegar a duplicarse, hasta la zona de los US$ 6000 M por mes. Pero buena parte de esos fondos serán cubiertos por estas emisiones de ON y por el superávit comercial récord, que este año se acercará a los US$ 28.000 M, 150% más que el año pasado.
Y, seguramente, lo que a muchos inversores se les escapó también fue que los granos en Rosario tuvieron hoy otro aumento significativo, sobre todo para la soja y el girasol, llevando el valor promedio del grano del puerto de Santa Fe a la cotización más alta desde principios de 2023, con un contexto en el que además hay menos retenciones, por lo que el campo argentino está recibiendo muchas divisas.
Por eso, hoy hubo una mínima suba en casi todos los dólares, pero las variaciones en lo que va de setiembre muestran que los seis dólares que cotizan tienen en lo que va del mes un incremento promedio del 0,3%, con el ccl mostrando el aumento máximo (0,9%), es decir, en todos los casos muy por debajo de la inflación y a mitad de camino de las tasas de interés.
O sea, la coyuntura cambiaria es absolutamente tranquila y los grandes números de 2027 se ven bajo presión, pero con todo preparado para que pueda ser contenido. Pero los inversores no se mueven por lógica, no hacen esa cuenta: saben que la Argentina tiene un prontuario, ven que la economía real no arranca, que la gente va perdiendo la paciencia, ven a alguien como Kicillof presentándose como candidato, y la decisión es una avenida de una sola dirección: de salida.
Por eso, lo que manda hoy es la elevada tasa de EE.UU. y la perspectiva de que habrá tasas altas durante más tiempo. En esta rueda las tasas largas de EE.UU. se siguieron afirmando: se pagó 4,4% anual a 1 año de plazo, 4,8% anual a 5 años, 5% anual a 10 años y 5,3% anual a 30 años. Y, con eso, en el exterior el dólar subió 0,4% en México, 0,2% contra la libra y 0,1% contra el euro y el yuan, no cambió en Japón y bajó 0,1% en Brasil y Suiza y cedió 0,2% en Chile.
El mercado cambiario local, que asusta a los que compran para meter billetes en una media, hubo una leve suba para el blue, con dólares financieros y oficiales también con alzas, pero menores. Con el dólar oficial a $ 1533,69, el BCRA compró US$ 7 M en el mercado local y, al final del día, la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 281 M. Así, el dólar oficial bajó 54 centavos hasta $ 1533,69, el dólar blue subió $ 5 hasta $ 1555, el dólar senebi bajó 18 centavos hasta $ 1541, el dólar mep subió $ 2,07 hasta $ 1536,51 y el contado con liqui subió $ 6,33 hasta $ 1605,16. Por lo que la brecha entre oficial y blue fue del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 6%.
En el sector bancario, como cada vez que el dólar está algo más sostenido, tuvo que haber un repunte en la tasa de los plazos fijos: por plata chica se siguió pagando 20,1% anual (16% en bancos grandes y 23% en bancos chicos) y por plata grande el premio subió de 25,9 a 26,2% anual.
Y, como ya dijimos, en títulos públicos no hubo un buen día. Con alto volumen, los bonos argentinos bajaron 0,1% promedio, por lo que el riesgo país subió 22 unidades, hasta 555 puntos básicos, el nivel más alto de los últimos 4 meses y medio largo.
En papeles privados, se repite lo mismo: el índice tecnológico Nasdaq sigue logrando récord tras récord, pero los índices donde se agrupan las empresas industriales muestran incertidumbre, de ahí, con atención a la baja del petróleo y a los dichos de Trump, amenazando nuevamente a todo lo que se le pone adelante, hubo cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, con suba del 0,5% para el Nasdaq, cierre sin cambios para el S&P y baja del 0,4% para el Dow. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,4% y la Bolsa de México mejoró 1,5%.
En el mercado bursátil local el día fue casi intrascendente. Con $ 89.740 M operados en acciones y $ 369.212 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires bajó 0,1%. Mientras que las ADR argentinas en NY mostraron suba del 1% para Central Puerto, pero con baja del 1 al 3% para Cresud, IRSA, Edenor, Galicia, BBVA y Supervielle.
Finalmente, en commodities, el petróleo bajó otro 3,3% (habrá tregua hasta que se vote en EE.UU.). Hubo una mejora para los metales preciosos. Los metales básicos actuaron mixtos. En Chicago, todos los granos cedieron, sobre todo el trigo. En Rosario, en cambio, la soja subió bien, seguida por un buen día para el girasol y el sorgo, y un alza menor para el trigo. Y, por último, tras las subas de los últimos días, el bitcoin bajó 0,2%, con reacciones mejores para el resto de las criptomonedas.
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