La producción argentina de petróleo alcanzó en julio los 916.200 barriles diarios, un récord histórico que implica un crecimiento del 17,2% interanual y deja al país a menos de 84.000 barriles diarios del millón. El salto tiene un protagonista excluyente: Vaca Muerta, cuya producción creció 26,4% en un año y ya representa más del 70% del crudo nacional.
El aumento de la producción empieza a transformar también el perfil exportador argentino. Entre enero y julio, las ventas externas de petróleo crudo alcanzaron US$ 5.722 millones, un 59,2% más que en igual período de 2025.
El dato muestra una tendencia que va más allá de un nuevo récord productivo: el shale neuquino se consolida como uno de los principales generadores de dólares de la economía.
Vaca Muerta acelera
La tendencia productiva también se refleja en el gas. Vaca Muerta alcanzó una producción de 96,5 millones de metros cúbicos diarios, 5,9% más interanual, dentro de una producción nacional que se ubicó en 158,8 millones de metros cúbicos diarios.
El desarrollo simultáneo de petróleo y gas consolida el cambio de escala de la formación y aumenta el peso de la producción no convencional dentro de la matriz energética.
El salto de la producción ya tiene impacto directo sobre el comercio exterior. En julio, las exportaciones de combustibles y energía alcanzaron US$ 1.506 millones, con una suba interanual de 97,8%. Las importaciones energéticas, en cambio, sumaron US$ 614 millones, dejando un superávit sectorial de US$ 892 millones durante el mes.

En los primeros siete meses del año, el superávit de la balanza comercial energética llegó a US$ 6.853 millones, un 84% por encima del mismo período de 2025.
Dentro de ese resultado, el petróleo crudo ganó protagonismo: solamente en julio, las exportaciones de aceites crudos alcanzaron US$ 1.020 millones, un salto de 144,4% interanual.
El próximo objetivo: un millón de barriles
El ritmo de crecimiento de Vaca Muerta mantiene abierta esa posibilidad y, al mismo tiempo, plantea un escenario de mayor disponibilidad de crudo para exportación.
Las proyecciones oficiales y privadas apuntan a que las exportaciones de combustibles y energía podrían alcanzar unos US$ 11.300 millones durante 2026. Si se cumplen esas estimaciones, el superávit energético podría superar los US$ 12.000 millones, frente a los US$ 7.815 millones de 2025.
La tendencia es clara: Vaca Muerta ya no es solamente un proyecto de expansión productiva. Se convirtió en una pieza central de la generación de dólares de la Argentina.
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