
Un tribunal determinó que la administración estatal debe resarcir económicamente a una adulta mayor que sufrió lesiones al caer en la vía pública como consecuencia de baldosas levantadas y destruidas por el crecimiento de las raíces de un árbol
El fuero judicial concluyó que la responsabilidad principal por el deterioro ocasionado por la vegetación urbana recae sobre el Estado local.
Si bien la normativa atribuye habitualmente a los vecinos frentistas el mantenimiento de las aceras, las deficiencias provocadas por el arbolado público son competencia directa del gobierno municipal o de la ciudad, al ser la autoridad encargada del control, poda y conservación de las especies en el espacio público.
La reparación económica fijada a favor de la víctima contempla los gastos médicos, la incapacidad sobreviniente y el daño moral derivado del accidente.
A través de la sentencia, la Justicia remarcó la obligación de los organismos públicos de mantener en condiciones de trazado y seguridad los pasos peatonales para evitar lesiones a los transeúntes.
