Hay momentos en los que las camisetas dejan de tener nombres y vuelven a ser simplemente una. La de Talleres. La que une generaciones, recuerdos, tardes de gloria y también esos momentos en los que más que nunca hace falta estar juntos.
Este viernes, el CARD recibió una visita especial. Daniel Albornos, Gustavo Lillo, Julián Maidana, Rodrigo Astudillo y Valentín Brasca llegaron al Club para acompañar al Primer Equipo y hacerles llegar, cara a cara, un mensaje de apoyo y aliento.

Recorrieron el predio, compartieron un almuerzo y, sobre todo, se encontraron con los jugadores. Porque quienes alguna vez defendieron esta camiseta saben lo que significa salir a la cancha con el escudo en el pecho y sentir que detrás hay una multitud empujando.

Fue el reencuentro de distintas generaciones de jugadores que entendieron que, cuando se trata de Talleres, las distancias se achican y las historias vuelven a encontrarse. Los que alguna vez fueron protagonistas regresaron para estar cerca de los que hoy tienen la responsabilidad de defender estos colores.

Quizás no haya mejor manera de explicar ese gesto que aquella frase que marcó para siempre la historia del Club y que Amadeo Nuccetelli convirtió en bandera: “Juntos, todo. Separados, nada”.
Pasan los años, cambian los nombres, las camisetas y los equipos, pero queda algo mucho más grande, el amor por Talleres.
