Javier Milei recibió el fin de semana pasado a Daniel Hadad en la Quinta de Olivos. La reunión se mantuvo en reserva hasta que el periodista Santiago Fioriti contó algunos detalles este viernes en A24.
El encuentro no tendría demasiado misterio si no fuera por el momento en que ocurre.
Hadad viene de aumentar su exposición pública, confirmó que regresará a vivir a la Argentina y no descartó ser candidato en 2027. Cada vez que le preguntan por una eventual incursión electoral, responde sin terminar de cerrar del todo esa posibilidad.
Milei, por su parte, lleva varios días prácticamente fuera de la escena pública, con buena parte de su actividad concentrada puertas adentro de Olivos.
Qué hablaron Milei y Hadad
Según contó Fioriti, uno de los temas que funcionó como puerta de entrada a la conversación fue el cortometraje realizado con IA por la empresa de Hadad por el 17 de agosto.
Pero la charla fue bastante más allá.
Hadad y Milei hablaron de la economía, del rumbo del Gobierno y, especialmente, de algo que empieza a aparecer cada vez más en las conversaciones empresariales: la distancia entre los números de la macro y lo que pasa en la vida cotidiana.
De acuerdo con la reconstrucción de Fioriti, Hadad le reconoció al Presidente algunos de los avances económicos obtenidos durante su gestión y coincidió en que buena parte del ajuste era necesaria.
Después vino el pero.
“Hadad le reconoció a Milei varios logros económicos y que el ajuste era necesario. Pero también le dijo que hay que hacer algo de tarea fina, ocuparse un poco de la micro”, relató el periodista.
Ahí apareció una diferencia.
El cruce por la “micro”
Milei no habría tomado demasiado bien el planteo.
Según la versión difundida en A24, el Presidente defendió su enfoque económico y explicó que su tarea es ordenar las grandes variables, no intervenir sobre cada sector o problema particular.
“Trabajo sobre el equilibrio general, no sobre la micro como me están pidiendo; yo prometí equilibrio general y lo hay”, habría respondido.
El razonamiento de Milei fue el mismo que viene sosteniendo desde el comienzo de su gobierno: estabilizar la macro, eliminar el déficit y generar las condiciones para que después sea el sector privado el que haga el resto.
También habría rechazado cualquier planteo que implique utilizar fondos públicos para apuntalar actividades determinadas.
La discusión, aunque breve, toca uno de los puntos más sensibles del momento económico.
Mientras el Gobierno pone el foco en la baja de la inflación y el equilibrio fiscal, en buena parte del sector privado la conversación pasa cada vez más por el consumo, el empleo, los ingresos y la actividad. No es una discusión aislada: en los últimos meses comenzaron a aparecer señales de debilidad en la economía real pese a la mejora de algunas variables financieras.
El mercado laboral también aparece en el centro de esa preocupación: desde noviembre de 2023 se perdieron más de 235.000 empleos privados registrados.
Hadad llevó esa discusión directamente a Olivos.
El otro tema de la reunión: 2027
La charla también tuvo un inevitable componente político.
En las últimas semanas, el nombre de Hadad empezó a aparecer, todavía de manera muy incipiente, dentro de las conversaciones sobre posibles candidatos para las elecciones presidenciales de 2027.
El empresario no anunció ninguna candidatura. Ni siquiera dio pasos formales en ese sentido.
Pero tampoco ayuda demasiado a apagar los rumores.
Hadad confirmó recientemente que volverá a radicarse en la Argentina y, consultado sobre una eventual participación electoral, evitó dar una negativa tajante.
El movimiento ocurre además en un momento en el que empresarios y figuras por fuera de las estructuras partidarias tradicionales empiezan a aparecer en el radar para 2027.
Incluso una columna reciente de El Economista planteó que la reaparición de Hadad puede leerse como una señal de que algo empezó a moverse alrededor del poder.
Por eso, el tema apareció también en la conversación con Milei.
“Daniel, yo compito contra mí mismo”
Según contó Fioriti, las fuentes consultadas ofrecen versiones diferentes sobre qué le respondió Hadad al Presidente cuando hablaron de 2027.
Algunas aseguran que descartó ser candidato. Otras sostienen que su respuesta fue bastante menos terminante.
Milei, en cambio, habría dejado una frase: “Daniel, yo compito contra mí mismo”.
La definición sintetiza bastante bien cómo mira hoy el Presidente el escenario electoral.
Más que concentrarse en quién podría enfrentarlo dentro de un año, Milei parece convencido de que su futuro político dependerá principalmente de cómo llegue la economía a 2027.
El interrogante ya está instalado también en el mercado: los activos argentinos vienen incorporando en sus precios distintos escenarios sobre una eventual reelección del Presidente.
Pero la discusión política está bastante menos resuelta. El Economista ya había advertido que Milei todavía no tiene garantizada su reelección y que su principal adversario puede incluso no haber aparecido todavía.
Una reunión en medio del silencio de Milei
El encuentro con Hadad tiene además otro condimento.
Milei atraviesa días de muy bajo perfil público. Después de una etapa de fuerte exposición y actividad, redujo notablemente sus apariciones y permaneció buena parte de los últimos días trabajando desde la Quinta de Olivos.
No hay elementos para vincular ese repliegue con la reunión con Hadad.
Pero sí permite entender que, mientras el Presidente aparece menos frente a las cámaras, en Olivos continúan las conversaciones políticas y económicas.
Y la de Hadad no fue una reunión menor.
El dueño de uno de los principales grupos digitales del país volvió a instalarse en la conversación pública, empezó a hablar cada vez más sobre la situación económica y dejó abierta una incógnita sobre su futuro.
Por ahora, Hadad no es candidato.
Pero ya estuvo en Olivos hablando con Milei de economía y de 2027.
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