Las consultoras económicas proyectan una inflación que en julio se estancó respecto a junio y que frenaría la desaceleración iniciada en abril. En el mejor de los casos, dicen, los precios viajaron al 1,9% mensual, mientras que algunos estiman incluso un poco más, en torno al 2,1%.
El relevamiento de precios minoristas de C&T para la región GBA presentó un incremento mensual de 1,9%, coincidiendo con el dato de junio y siendo el menor desde agosto del año pasado. Con este dato, la variación de doce meses del IPC nacional del Indec arrojaría 33,5%, la misma que en junio.
“En la dinámica del mes, la inflación núcleo y el componente estacional fueron algo mayores que en junio, mientras que los productos regulados se moderaron. Como suele suceder en el mes de julio, los componentes vinculados al turismo se aceleraron por la influencia de las vacaciones de invierno, a lo que se sumó el Mundial de Fútbol, que impactó en los pasajes de avión especialmente. Esto explicó la dinámica del componente estacional”, analizó C&T.
Desde EcoGo, la consultora de Marina Dal Poggetto, el IPC de julio va a estar en torno al 2,1%. Jugó en contra el rubro de alimentos, que habría trepado alrededor de 2,6%, por encima del promedio de la inflación general. Algo similar observó LCG: “La inflación semanal cobra algo de impulso luego de variaciones marginales en las dos semanas previas. La inflación promedio de las últimas 4 semanas subió a 2,7% (+0,8 puntos). La inflación acumulada en el mes fue de 3,4%“. Panificados, bebidas y lácteos impulsaron la suba, mientras que las carnes bajaron y revirtieron el aumento de la semana previa.
Otras mediciones concuerdan en que la desinflación se habría frenado: Fundación Libertad y Progreso (2,1%), EconViews (2%) y Analytica (1,9%), que estimó el registro más bajo.
- Esto se produjo incluso sin movimiento de las naftas.
Con el Brent en US$ 89 por barril, tras haber caído 12% desde los máximos del 23 de julio, la consultora 1816 estima que la nafta local quedó 7% por debajo del precio internacional. “Dada la ponderación de los combustibles en el índice, esto significa que de no ser por el buffer de YPF tendríamos un salto de nivel del IPC de casi 0,3% solo por su impacto directo, sin contar el efecto indirecto”, advirtió.
Sea como fuere, la Argentina terminó la primera mitad de 2026 con una inflación acumulada de 16,80%, según los datos oficiales difundidos por el Indec. La cifra ubicó al país en el segundo lugar del ranking de 19 economías latinoamericanas, solo detrás de Venezuela, que lideró la tabla con 129,80% acumulado entre enero y junio.
Si bien hay una mejora en el ritmo de inflación mensual, el panorama regional muestra una brecha notable. Mientras Argentina y Venezuela concentraron los registros más altos, la enorme mayoría de los países de América Latina cerró el semestre con inflaciones de un solo dígito. Países como Honduras (3,8%), Perú (3,4%), Brasil (3,36%) y Uruguay (3,33%) tuvieron variaciones que no llegaron al 4% en los seis meses.
De cara al segundo semestre, las proyecciones privadas relevadas por el Banco Central a través del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) anticipan una continuidad de la tendencia a la baja, con estimaciones mensuales de entre 1,7% y 2%. Para la consultora 1816, el mercado de bonos ya tiene incorporada en los precios una inflación promedio mensual de 1,7% para lo que resta de 2026 y de 1,6% entre enero y abril de 2027.
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