
Según el último informe del Changómetro – Edición Bolsillo, realizado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), por cada $100.000 de ingresos, los hogares argentinos pierden el equivalente a $12.000 después de afrontar el pago de servicios esenciales como luz, gas, agua y transporte.
El relevamiento advierte que el costo de los servicios creció muy por encima de la inflación y de los salarios durante los últimos cinco años, profundizando las dificultades para llegar a fin de mes.
De acuerdo con el informe, entre 2021 y 2026 los salarios aumentaron un 795%, mientras que la inflación acumuló un 925%. En ese mismo período, los servicios registraron un incremento del 1.210%, convirtiéndose en el rubro de mayor impacto sobre el presupuesto familiar.
La consecuencia es una pérdida sostenida del poder de compra.
Aunque los ingresos nominales crecieron, el fuerte aumento de los gastos fijos reduce la capacidad de consumo de los hogares y deja menos margen para alimentos, ocio, ahorro o bienes durables.
El estudio resume esta situación con una metáfora: “la maratón de llegar a fin de mes”. Según el análisis, los salarios continúan corriendo detrás de la inflación y de las tarifas, sin lograr recuperar el terreno perdido.
Los especialistas remarcan que el mayor peso de los servicios en el presupuesto familiar modificó la composición del gasto de los hogares, quedando prácticamente sin ingresos disponibles y, por ende, teniendo que recurrir al desahorro o endeudamiento con altas tasas.
El informe Changómetro – Edición Bolsillo concluye que el deterioro del poder adquisitivo no solo responde al aumento general de precios, sino también al fuerte encarecimiento de los servicios esenciales, cuyo crecimiento superó ampliamente la evolución de los salarios en los últimos cinco años.
