
El riesgo país registró este miércoles un descenso del 3% en la apertura de las operaciones y se ubicó en los 410 puntos, impulsado por la decisión de la agencia Moody’s de elevar la calificación de la deuda soberana argentina. Con este resultado, el indicador queda cerca de perforar el piso de las 400 unidades, un nivel clave para consolidar el programa financiero del Gobierno y habilitar el regreso a los mercados de crédito internacionales.
La calificadora se sumó a las recientes revisiones positivas de Standard & Poor’s y Fitch, argumentando que el riesgo de incumplimiento disminuyó tras superar la fase inicial de ajuste macroeconómico. En su informe, la entidad destacó la continuidad de los superávits fiscales, la baja de la inflación y el crecimiento de las exportaciones e inversiones en sectores como energía y minería.
Al respecto, el viceministro de Economía, José Luis Daza, celebró la medida y remarcó que la mejora en las perspectivas crediticias abarata el costo de financiamiento, favoreciendo el clima de inversión para el sector privado.
