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La acción “estrella” que se lanzó al mercado hace solo un mes, SpaceX (SPCX), que generó una euforia desmedida entre los diversos tipos de ahorristas, se transformó en su peor pesadilla, debido a que su precio se desploma 15% en dólares desde el cierre de su primer día cuando fue lanzada como IPO, el 12 de junio pasado, y finalizó esa rueda a u$s160,95.
Cabe recordar que salió al mercado esa misma jornada a un valor de u$s150. Por ende, desde el minuto cero hasta hoy cayó 7,7% en dólares. También en esa jornada salió en Buenos Aires a cotizar, en pesos, el CEDEAR de SpaceX, que es una fracción de la acción original, y que corre la misma suerte.
Y si se toma en cuenta el valor máximo intradiario que alcanzó en Nueva York, que fue el pasado 16 de junio cuando tocó los u$s225 en el medio de esa rueda, la pérdida ya asciende a 34% en dólares.
Es decir, todos los números la dejan en “rojo” a esta inversión, y no solo eso. El futuro inmediato puede ser más sombrío, ya que en base a los analistas consultados por iProfesional, puede llegar a desplomarse hasta 50% más.
En concreto, solo el lunes se derrumbó 4% en Wall Street para finalizar la jornada a u$s139,14.
Las grandes expectativas que generó SpaceX, primero, se debió a que es la compañía creada por el multifacético empresario Elon Musk, que engloba a tres firmas: Starlink, que brinda Internet satelital con más de 10.000 satélites en órbita y más 10 de millones de suscriptores. Y también incluye a Starship, firma dedicada a lanzamientos de cohetes; y, finalmente, a xAI, que se orienta a la Inteligencia Artificial (IA).
Causas del desplome del valor de SpaceX
Las causas del desplome del valor de SpaceX en los últimos 30 días, que llega a ser de hasta 34% desde que llegó a un máximo hasta ahora, tienen múltiples causas y ya habían sido advertidas por iProfesional desde un inicio. En resumen, tiene que ver con las grandes expectativas que se colocaron en una compañía que, desde los números, hoy no muestra semejante sustento para la cotización con la que se alcanzó a negociar.
“Las respuestas están en la sumatoria de las opiniones de los que recomendábamos no entrar ahora en comprar esta acción. Es una empresa que, si bien genera caja, las ganancias no se ven” resume a iProfesional Juan Diedrichs, asesor de Inversiones de Capital Markets.
Al respecto, suma José Bano, economista y analista de mercado: “Durante los primeros días hubo una fuerte suba debido al FOMO (Fear Of Missing Out), que significa el temor a quedarse fuera. Es decir, los inversores que no participaron en el IPO salieron a comprar a cualquier precio, lo que generó un incremento de tres días que carecía de fundamentos sólidos”.
Además, agrega Gustavo Neffa, economista y director de Research for Traders (RfT), que cuando SpaceX salió a la Bolsa, “ya estaba, en gran parte de su precio, contemplada su elevada valuación a la que empezó a cotizar. A corto plazo, se suma no solamente la depuración de parte de una elevada valuación, sino también el miedo a que se liberen a partir de agosto en forma gradual acciones que estaban bloqueadas de fondos y empleados. Y, finalmente, se suma la toma de ganancias en empresas relacionadas con la IA en general”.
Para Leonardo Guidi, analista de AN Conectar Bursátil, lo que ocurre con SPCX es “completamente normal: la inmensa mayoría de las IPOs salen al mercado sobrevaloradas debido a una evidente alineación de intereses para inflar su precio”.
En este sentido, explica dos de las causas que sustentan ello:
- La gerencia y los socios fundadores eligen estratégicamente el momento de mayor euforia del mercado para cotizar y así maximizar el precio de venta de sus acciones.
- Los bancos de inversión cobran comisiones porcentuales sobre el monto total colocado, “lo que los incentiva a empujar la valoración inicial al máximo posible”.
“Por esta razón, entrar en una IPO suele ser un grave error financiero. En la práctica, no estás invirtiendo en el crecimiento futuro de la empresa, sino financiando la salida y la toma de ganancias de los inversores que entraron antes que vos”, resume Guidi a iProfesional.
A ello suma Ignacio Rosenfeld, analista en inversiones: “La gran baja acumulada de SpaceX es lo que usualmente sucede en todo IPO: los actores institucionales, que son los primeros en comprar y en bloques muy sustanciales, rápidamente se deshacen de sus posiciones una vez logrado un upside interesante en el corto plazo. Además, el hecho de que SPCX sólo haya lanzado el 5% de su capital a la Bolsa ha generado más presión al alza, por la menor oferta, generando que en consecuencia la corrección sea más rápida”.
¿Puede seguir bajando el precio de SpaceX?
Claro, esta situación no ocurre sólo con SpaceX de manera aislada, sino que en otras grandes salidas a Bolsa (IPO) ocurrió algo similar, donde después de la euferia viene una fuerte caída. Y para el caso de esta compañía puede seguir afrontando un desplome mayor.
“SPCX viene bajando y ya cotiza por debajo del precio de salida a Bolsa, y puede seguir bajando. De hecho, acciones tecnológicas que han salido al mercado, como por ejemplo META, Netflix o la misma Apple, han bajado hasta 60% luego de sus IPO’s, por lo que no sería raro ver a SpaceX llegar hasta los u$s110 o, inclusive, hasta los u$s100. Algunos analistas se animan a proponer 85 dólares como precio objetivo”, detalla a iProfesional Andrés Repetto, analista de mercados y fundador de Andy Stop Loss.
Por lo tanto, considera que si llega a tocar los u$s110 puede ser “buen momento para empezar a acumular un poco y, si sigue bajando, ir comprando más”.
A ello, acota Diedrichs: “Una excelente empresa no siempre es una buena inversión. Seguramente en el largo plazo, volatilidad mediante, sea una muy buena inversión”.
Para Guidi, en este momento, SPCX es una empresa que “pierde dinero y cuyo futuro es muy difícil de pronosticar, así que es una inversión muy especulativa. Por esa razón, es que solo tiene sentido aceptar el riesgo tan alto que implica una inversión en esa empresa si su valuación, al momento de comprarla, es muy baja, proyectando escenarios futuros conservadoras. Para mí, esa valuación tan baja para adquirirla solo llegará si la empresa cotiza por debajo de los u$s90, lo cual no creo que ocurra, al menos, en los próximos meses”.
En sintonía, Bano menciona que, a pesar de sus fortalezas operativas, la empresa está “sumamente cara” desde una perspectiva financiera estricta, ya que opera con pérdidas y no es posible evaluarla mediante ratios tradicionales como el Price-to-Earnings (P/E) o el valor de empresa sobre EBITDA.
“Para justificar su valuación actual, la compañía necesita aumentar drásticamente sus ventas y alcanzar un nivel de rentabilidad muy elevado. Por estos motivos, se proyecta que el precio de la acción debería corregir a la baja, estimando que podría caer, aproximadamente, hasta la mitad de su valor actual”, indica Bano.
Por eso, Rosenfeld suma que, según el análisis de los fundamentals de la compañía, sigue apareciendo “sobrevalorada, a pesar de la fuerte corrección de las últimas semanas, lo cual lleva a tener todavía cautela antes de considerar tomar exposición”.
Finalmente, Neffa completa y mira a futuro: “Puede ir más abajo el precio de SpaceX y sería muy cauto en armar posiciones a estos precios, por la debilidad del mercado, que podría continuar. Los valores objetivos a futuro van de 200 a 300 dólares, en promedio, por acción. Y habrá que darle, al menos, dos años para que lo alcance: en 2028, por la aceleración de los ingresos vinculados a Starlink”.
