
A los 89 años, el histórico mediocampista partió este sábado, dejando una huella imborrable en la historia del fútbol argentino como símbolo xeneize y capitán mundialista
El fútbol argentino vive una jornada de luto tras conocerse el fallecimiento de Antonio Ubaldo Rattín este sábado 11 de julio. Nacido en Tigre en 1937, el “Rata” no solo es recordado por su vasta trayectoria profesional, sino también por haber sido un pilar fundamental en la identidad de Boca Juniors y un referente indiscutido del seleccionado nacional.
Su vínculo con el club de la Ribera fue inquebrantable: tras surgir de sus divisiones inferiores, defendió los colores azul y oro durante 14 años, consolidándose como “el alma de Boca”. Con 382 partidos disputados y 28 goles convertidos, se alzó con seis títulos nacionales y fue subcampeón de la Copa Libertadores de 1963, méritos que fueron reconocidos años más tarde con una estatua en el museo del club.
En el plano internacional, su impronta fue igual de profunda. Capitán de Argentina en el Mundial de Inglaterra 1966, Rattín protagonizó una de las escenas más icónicas de la historia de los mundiales: al ser expulsado frente a los anfitriones, se negó a abandonar el campo de inmediato, arrugó el banderín del córner británico y se sentó sobre la alfombra roja reservada para la Reina. Aquel acto de rebeldía derivó en una transformación reglamentaria: la FIFA decidió implementar, desde entonces, el uso de tarjetas para amonestar y expulsar jugadores.
Tras finalizar su carrera como futbolista, Rattín volcó su experiencia a la dirección técnica, entrenando a Gimnasia y Esgrima La Plata, Estudiantes de Río Cuarto y al propio Boca Juniors durante la década de 1980. Más tarde, su camino lo llevó a la política, donde ejerció como diputado nacional entre 2001 y 2005 y como concejal en Vicente López.
Tras la noticia, las instituciones que marcaron su vida despidieron a su ídolo. Tanto la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) como Boca Juniors dedicaron sentidos mensajes en sus redes sociales, honrando la memoria de un emblema que, con 1,90 metros de estatura y una valentía inigualable, se convirtió en una leyenda del deporte nacional.
