
Pese a la resistencia popular, la cantera El Gran Ombú continúa la actividad minera en la reserva Supaj Ñuñú, en las cercanías de Villa Allende. Se trata de una reserva natural hídrica, contemplada por la ley como una “zona roja”, un sitio de interés arqueológico.
No es la primera vez que los vecinos tomaron en sus manos la responsabilidad de defender el monte. Esta es la octava vez que se realiza un “abrazo colectivo” en defensa de la reserva. La medida consiste en un acampe que comenzará a las 11 de la mañana el día 11 de julio.
Al evento acudirán artistas como “CUCUS”, y se levantará una mesa informativa para compartir material pertinente al reclamo. El objetivo final de la protesta es visibilizar el reclamo a la acción estatal para frenar la acción de El Gran Ombú S.A. sobre la reserva.
Más específicamente, los manifestantes critican la “negligencia” y el silencio de las autoridades locales ante una acción que tildan de ilegal. Según Joaquín Elgueta, “hay una orden judicial que impide el funcionamiento hasta que presenten toda la documentación”. El miembro del Concejo de Ambiente de Villa Allende afirmó que, efectivamente, “no la tienen completa”.
En diálogo con NexoFM, el entrevistado afirmó que las medidas avanzan bien, específicamente en la necesidad de reglamentar el plan de manejo de la reserva. La importancia de implementar normas que regulen el accionar empresarial responde a la protección de recursos como el agua potable.
En ese sentido, Elgueta expresa que la destrucción del cerro implica la destrucción de las reservas de agua: un bien común que “trasciende la propiedad privada”.
El motivo de este octavo abrazo colectivo se debe específicamente al avance de ciertas medidas, como la construcción de un portón metálico que impide el ingreso a ciertas zonas de la reserva que son históricamente de libre circulación.
La principal exigencia es una toma de postura de la municipalidad de Villa Allende: principalmente en vista de la construcción del portón, lo que evidencia una clara falta de transparencia.
La invitación abierta al abrazo se hizo mediante redes sociales, a través de varias cuentas que apoyan de una forma u otra la medida.
