Con una convocatoria de más de 900 participantes, finalizó la 2° edición del Congreso Productivo para el Desarrollo, organizado por Misión Productiva en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.
Luego de una primera parte atravesada por el debate sobre qué modelo productivo necesita la Argentina, el cierre de la jornada profundizó la discusión sobre los sectores, capacidades e instrumentos que pueden transformar el crecimiento económico en desarrollo concreto.
La segunda parte del encuentro comenzó con la presentación del Manifiesto por un industrialismo del siglo XXI, a cargo de Martín Alfie y Sol González de Cap, una intervención que propuso actualizar la agenda industrial argentina y romper con el péndulo entre las miradas puramente liberales y las visiones sustitutivas tradicionales.
- Desde Misión Productiva plantearon que la industria no es el único sector relevante para el desarrollo, pero sí una pieza central por su impacto en el empleo, los encadenamientos productivos, la innovación, la inversión en I+D y las exportaciones.
Luego, el panel “La industria argentina frente a una nueva etapa” reunió a Daniel Herrero, presidente de Prestige Auto (Mercedes-Benz); Javier Viqueira, presidente de Adox y vicepresidente 1° de ADIMRA; Marysol Rodríguez, directora de Sinteplast y Diego Coatz, fundador y director ejecutivo de I+D (Industria y Desarrollo).
El intercambio abordó la situación actual de la industria argentina en un contexto marcado por cambios macroeconómicos, regulatorios, tecnológicos y globales, y puso sobre la mesa una pregunta clave: cómo sostener y transformar el entramado industrial evitando procesos de deterioro productivo.
“La industria automotriz va a tener cambios violentísimos en los próximos años, y si uno quiere sobrevivir tiene que ser competitivo”, aseguró Herrero. “Para adentro tenemos que entender que América Latina tiene una productividad que no ha crecido en relación al resto del mundo. Y lo otro es la I+D a la que los empresarios tenemos que subirlos: si hay una política estatal podemos crecer con IA, robótica, pero alguien tiene que darnos esa materia prima”, destacó el presidente de Prestige Auto.
A su turno, Viqueira destacó que “es imposible que Vaca Muerta absorba el entramado del conurbano” y pidió nivelar la cancha frente al capital extranjero. “Hoy no tenemos las mismas condiciones para el local que para el extranjero, tenemos condiciones peores”, advirtió.
En la misma línea, Marysol Rodríguez sostuvo que “cuando perciben que hay una oportunidad, los empresarios industriales nacionales son los primeros que invierten”, y acotó que hoy están invirtiendo en nuevas fábricas en el país y en el exterior. “Nosotros trabajamos en 5 países, y hoy por hoy la mano de obra acá es la más cara de los 5 países donde trabajamos. No obstante, la gente no llega a fin de mes y los anticipos de sueldo se dispararon en los últimos meses”, detalló.
Por su parte, Diego Coatz advirtió que en el último año se perdieron 125.000 puestos de trabajo en la industria, que fueron a la informalidad. “Eso es menos clase media”, graficó. El principal problema de las empresas, según Coatz, es que no hay demanda y falta crecimiento. “Hoy si se saca a los sectores extractivos de recursos naturales la economía está cayendo. Por eso, lo principal es crecer”, sostuvo.

Otro de los momentos destacados del cierre fue la exposición de Sergio Kaufman, ex presidente de Accenture para Argentina y Sudamérica, quien brindó una keynote sobre inteligencia artificial y transformación productiva. Su presentación abordó el potencial de la IA para generar nuevas empresas, transformar procesos productivos, impulsar la productividad y modificar las habilidades requeridas en el futuro del trabajo. También advirtió sobre el impacto desigual que la tecnología puede tener entre sectores, empresas y trabajadores si no se acompaña con capacidades, formación y estrategia.
“La inteligencia artificial no destruye la carrera laboral, sino que destruye los primeros peldaños. Los primeros uno, dos y tres escalones ya no están y hacen muy difícil a los jóvenes empezar su carrera laboral”, aseguró Sergio Kaufman. Si bien históricamente las revoluciones industriales generaron otros empleos, esta es distinta. “El proceso de IA nos obliga a repensar en la manera de resolver los problemas de las últimas décadas”, acotó.
El último panel de la jornada estuvo dedicado a “Los nuevos motores exportadores de Argentina”, con la participación de Manuel Ron, cofundador de Bio4; Alejandra Cardona, directora ejecutiva en la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM); Matías Baglietto, vicepresidente de la Cámara Argentina de Proveedores Mineros (CAPMIN) y director de Minetech y Pirca; Nicolás Arceo, director de la consultora Economía y Energía; y Verónica Asla, EY GDS Latam Leader y vicepresidenta de Argencon. Allí se analizó el potencial de sectores como energía, minería, agroindustria, biocombustibles y economía del conocimiento para generar divisas, empleo, proveedores, innovación y capacidades locales.

En el panel, Manuel Ron señaló que en el agro la oportunidad enorme es agregar valor, aunque advirtió que es un gran desafío ya que los países quieren generar el valor agregado alimentario en su territorio. “Países como Brasil y Estados Unidos agregan valor al 80% de su producción de maíz; en Argentina exportamos el 80%. Solo en maíz la oportunidad es enorme”, graficó.
En tanto, Alejandra Cardona destacó que la potencialidad del sector minero es alcanzar niveles similares a los que actualmente aporta el agro. “El impacto en las comunidades y provincias es enorme: empleo de calidad y con informalidad casi inexistente”, aseguró y agregó: “La industria está anticipándose, principalmente en San Juan y NOA, donde están trabajando en la regionalización de la minería, ya que hoy existe un compre local que cuando la demanda sea manifiesta va a haber que ampliar fronteras y pensar en colaboraciones”.
Matías Baglietto se refirió a la necesidad de los proyectos combatir el movimiento de péndulo constante de la economía: “Los proyectos duran décadas, pero en Argentina tenemos prontuario: escribimos una Ley Minera con estabilidad fiscal y no se cumplió”. Además, agregó que como los recursos son provinciales, cada provincia y comunidad debe beneficiarse del desarrollo de la actividad.
- “También tenemos un entramado productivo en el centro del país que puede aprovecharlo. Estamos preparados para competir con el resto del mundo, pero no se puede competir con China y su subvención a las industrias”, advirtió.
Nicolás Arceo, aseguró que “el desarrollo íntegro de la cadena y la generación de más valor agregado depende de una política industrial federal”. Al mismo tiempo, destacó el impacto que tiene en el empleo en los territorios: “es la principal fuente de generación de puestos de trabajo en todas las provincias del sur del país”.
- Por su parte, Verónica Asla, se refirió a la Ley de Economía del Conocimiento, la importancia de sostenerla y puso en valor la educación. “Hasta ahora tenemos un capital humano excelente, pero estamos preocupados por el futuro: chicos que no terminan la escuela, la carrera, que no pueden aprender un idioma”, advirtió.
A lo largo de la jornada, el Congreso reunió a referentes del sector político, empresarial, académico y sindical en torno a una convicción compartida: la Argentina necesita volver a discutir cómo crecer, pero también para qué, con quiénes y sobre qué bases productivas. La agenda incluyó debates sobre empleo, realidad social, política productiva, industria, inteligencia artificial, exportaciones, inversión, federalismo y capacidades nacionales.
El 2° Congreso Productivo para el Desarrollo, del que El Economista fue media partner, se consolidó así como un ámbito de articulación intersectorial para construir consensos alrededor de una agenda de producción, trabajo, inversión, innovación y desarrollo federal. En un contexto de transformaciones aceleradas y tensiones sobre la actividad, el empleo y la competitividad, Misión Productiva propuso pasar del diagnóstico a una discusión estratégica sobre los sectores y políticas capaces de impulsar un desarrollo sostenido en la Argentina.
Misión Productiva es una red de profesionales que busca que el desarrollo productivo ocupe un lugar central en la agenda del debate económico argentino. Desde una mirada desarrollista, trabaja sobre propuestas vinculadas a la industria, innovación, exportaciones, infraestructura, PyMEs y transformación productiva.
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