El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, volvió a cuestionar este lunes las políticas económicas del presidente Javier Milei y apuntó especialmente contra el “Súper RIGI”, el nuevo esquema de beneficios impositivos y aduaneros anunciado por el Gobierno para atraer inversiones. “¿Quién va a invertir si no se vende, si tenés la mitad de las máquinas paradas con una lona encima?“, lanzó.
- El Ministerio de Economía anunció el viernes la creación del denominado “Súper RIGI”, un esquema que amplía beneficios fiscales y aduaneros con el objetivo de acelerar inversiones y promover nuevas cadenas de valor industriales.
- Según explicó el Gobierno, el régimen buscará fomentar la industrialización de recursos naturales y apuntará a sectores “que hoy no existen en la Argentina”.
- Entre las actividades alcanzadas aparecen proyectos vinculados al litio y fabricación de baterías, hidrógeno verde, plantas de GNL, reactores nucleares modulares, paneles solares, turbinas eólicas, vehículos eléctricos, desarrollos petroquímicos, industria aeroespacial, uranio, pesca industrial y fertilizantes.
En diálogo con Radio 10, Kicillof sostuvo que “la inversión extranjera durante la etapa de Milei está en valores negativos“ y cuestionó el sentido de otorgar beneficios diferenciales a grandes compañías. “¿Qué sentido tiene darle condiciones especiales que no tienen las Pymes y las empresas nacionales? Porque suelen ser inversiones extranjeras, que encima no llegan”, afirmó.
Además, el mandatario provincial advirtió que el riesgo de este tipo de programas es “darle condiciones especiales a sectores que igual tendrían alta rentabilidad“. “Un RIGI con más beneficios es lo mismo. Terminan dándole beneficios especiales desde el Estado con tal de hacer anuncios y andar diciendo que todo es un éxito”, criticó.
Kicillof también describió un escenario económico complejo en distintas provincias del país. “Anduve por varias provincias y la situación es cada vez más dramática”, señaló. Y agregó: “Alguien puede hablarnos de teoría económica, de ajuste, de déficit o superávit, pero en el fondo usan los recursos que se recaudan en las provincias para sostener a los poquitos sectores que no generan trabajo”.
En esa línea, aseguró que actualmente “hay actividades extractivas, algo de actividad primaria e intermediación financiera” como motores del modelo económico oficial, mientras “cada día nos enteramos de empresas que cierran, con un consumo masivo y la actividad comercial destruida”. “No hay mercado interno y el dólar no le conviene al exportador. Estamos entrando en una situación de caída económica general y con un Estado que cada vez se retira más“, concluyó.



