El Gobierno dio nuevos pasos en su plan de privatizaciones con avances concretos sobre AySA y el Belgrano Cargas, a través de una resolución y el Decreto 282/2026. Por un lado, definió el nuevo contrato de concesión de la empresa de agua, mientras que por otro estableció el destino de los fondos que se obtengan de la venta de activos ferroviarios.
En el caso de AySA, se oficializó un esquema de concesión por 30 años, con opción a una prórroga de 10, que incluye revisiones tarifarias cada cinco años y la obligación de presentar planes quinquenales con metas de inversión, mantenimiento del servicio. La compañía, que presta servicio a más de 15 millones de personas en el AMBA, deberá sostener un modelo sin subsidios, basado en el equilibrio económico-financiero y la autosustentabilidad.
El contrato introduce un sistema centrado en el cumplimiento de objetivos e inversiones, con controles más estrictos por parte del Estado y los entes reguladores —ERAS y APLA—, que tendrán facultades de auditoría, revisión y sanción. El objetivo es mejorar la cobertura de agua potable y cloacas y acercarla a los niveles promedio de la región en el menor plazo posible.
En paralelo, el Ejecutivo avanzará con la licitación pública del 90% del paquete accionario de AySA, actualmente en manos del Estado, mientras que el 10% restante quedará reservado para los trabajadores de la empresa.
Por otra parte, el Decreto 282/2026 estableció que los ingresos derivados de la venta de material rodante del Belgrano Cargas —como vagones y locomotoras— serán destinados a un fideicomiso específico para financiar obras en la infraestructura ferroviaria. Estos fondos se canalizarán a través de una cuenta fiduciaria vinculada al sistema creado por el Decreto 976/2001.
La norma también instruye al Ministerio de Economía a implementar las medidas necesarias para concretar la asignación de esos recursos y autoriza a la Secretaría de Transporte a incluir en los pliegos licitatorios la identificación del material rodante que formará parte de las futuras concesiones de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza, junto con sus inmuebles aledaños.
Claves del nuevo esquema de privatizaciones
- Concesión de Aysa: Se estableció un contrato de 30 años (con opción a 10 más) para la operación de agua y cloacas.
- Revisión de tarifas: Los ajustes tarifarios en Aysa pasarán a ser quinquenales (cada 5 años) en lugar de anuales.
- Venta de acciones: El Estado licitará el 90% del paquete accionario de Aysa; el 10% restante será para los trabajadores.
- Financiamiento ferroviario: Los fondos por la venta de locomotoras y vagones del Belgrano Cargas irán a un fideicomiso para reparar vías.
- Sostenibilidad económica: Ambas empresas deberán operar sin subsidios estatales, cubriendo gastos con sus propios ingresos.
- Control estatal: El ERAS y la Agencia de Planificación mantendrán auditorías estrictas sobre las metas de inversión de los privados.



