El reloj corre y la economía argentina juega un partido decisivo en las góndolas y las billeteras. Según el último informe de la consultora Mesh, liderada por el economista Martín Tetaz, el panorama actual presenta una paradoja: mientras la inflación núcleo da señales de alivio, el consumo interno y el empleo muestran fisuras preocupantes.
La conclusión es clara: la paz social tiene fecha de vencimiento y coincide con el último partido del Mundial de 2026.
El dato que ilusiona: la inflación núcleo perforó el 2%
La noticia más relevante de la semana proviene de la medición de Ferreres y Asociados. Por primera vez en meses, la inflación núcleo de marzo cerró en 2%.
Este número es vital porque, a diferencia del índice general (que fue del 2,7% debido a estacionales y combustibles), la “núcleo” es la que mejor refleja el impacto de la política monetaria. Tras meses de tasas volátiles y una caída en la demanda de dinero (M2 privado), este descenso sugiere que el sendero desinflacionario finalmente se está recuperando.
El Indec dará su veredicto el martes 14 de marzo.

La amenaza del petróleo a US$ 150
Sin embargo, no todo es despejado. El economista Julián Rojo advierte un riesgo externo: si el conflicto bélico internacional se vuelve permanente y el crudo alcanza los US$ 150 por barril, el litro de nafta en Argentina podría tocar los $3.000. Este shock le sumaría automáticamente 0,3% mensual a la inflación total.
El modelo de dos caras: exportaciones récord vs. mercado interno en rojo
El informe de Mesh destaca que el cambio estructural del gobierno ha sido exitoso en reducir el sesgo antiexportador.
Los resultados están a la vista:
- Exportaciones: Crecieron 16% en cantidades (comparado con 2022).
- Actividad económica (EMAE): Cerró 2025 con un alza del 4,4%.
- Expansión en enero: +0,4% desestacionalizado.
Pero el “lado B” es doloroso para el ciudadano de a pie.
Mientras el motor exportador vuela, las actividades que dependen del bolsillo de los argentinos no hacen pie:
- Comercio: Cayó 3,2%.
- Gastronomía: Retrocedió 2,2%.
- Industria: Perdió 2,6% (afectada por la baja demanda de Brasil).
- Construcción: Sigue 13% por debajo de los niveles de hace tres años.
Dato Clave. Esta brecha explica por qué el optimismo en el interior del país (51%) es mucho mayor que en el Conurbano (37%), donde el consumo interno es el termómetro principal.

Empleo y Crédito: las luces de alarma se encendieron
El informe de Tetaz pone el foco en una cifra que debería preocupar a la Casa Rosada: el cuarto trimestre de 2025 cerró con 240.000 personas menos trabajando.
A esto se suma la crisis del crédito.
Lo que hasta junio del año pasado fue un motor de reactivación, hoy es un dolor de cabeza:
- Morosidad: La irregularidad en el pago de tarjetas de crédito saltó al 11%.
- Préstamos personales: El 13,2% de la cartera está en “rojo”.
- Hipotecarios: El sector, que crecía a “tasas chinas”, se enfrió drásticamente en el segundo semestre debido a que la inflación licuó los ingresos disponibles.
La hoja de ruta: ¿qué necesita la economía para no descarrilar?
Para que la recuperación sea plena, el informe de Mesh sugiere que las exportaciones (que son solo el 15% del PBI) no alcanzan. Se necesitan encender los motores del consumo y la inversión.
- Bajar el Riesgo País. Actualmente, Argentina tiene una brecha de 120 puntos básicos con Brasil. Con un riesgo país local de 616 puntos más la tasa americana, a cualquier proyecto de inversión se le exige rendir más de 10,5% anual. “Es imposible que aumente el stock de capital local si hay que pedirle a los proyectos que rindan más de 10,5% anual (616 puntos de riesgo país local, más 432 puntos de la tasa de los bonos americanos a 10 años), dice Tetaz. Ahí, dice el economista, hay margen para el optimismo: “Es plausible pensar que la abundancia de divisas de los próximos meses, reforzada por los altos precios internacionales del petróleo, ayuden a las reservas (hasta ahora el BCRA solo pudo retener el 10% de los dólares que compró), despejando dudas sobre los pagos de los próximos vencimientos”, sentencia Tetaz.
- Recuperar el salario real. Esto solo ocurrirá si la inflación de junio se acerca más al 1,7% o 2% que al 3%.
La “licencia” termina en junio
El gobierno goza hoy de una licencia política y social sostenida por la esperanza de la baja de inflación y, quizás, la distracción lógica que genera el clima mundialista.
Sin embargo, el informe es tajante: si para cuando termine el Mundial la economía no “hizo pie” —es decir, si no se recupera la masa salarial y el crédito—, el riesgo político escalará rápidamente y la campaña presidencial se encontrará lanzada. El éxito exportador es el cimiento, pero sin consumo interno, el edificio no se mantiene en pie.
