- Caputo cree que el conflicto será “de corta duración” y que su impacto dependerá de cuánto se extienda.
- El Gobierno busca evitar un traslado fuerte a la inflación y bajar el riesgo país.
- La suba del petróleo y la posible reacción de la Fed son los principales focos de riesgo.
Desde Nueva York, el ministro de Economía, Luis Caputo, habló sobre el impacto del conflicto en Medio Oriente y buscó llevar tranquilidad a los mercados. El funcionario aseguró que el desenlace dependerá del tiempo que se prolongue la crisis y sostuvo que el Gobierno trabaja para moderar los efectos sobre la actividad y los precios en la Argentina.
Caputo afirmó que “va a depender mucho de la duración” y diferenció la actual crisis de la guerra entre Rusia y Ucrania. También señaló que la intervención de Estados Unidos será clave para el cierre del conflicto y sostuvo que, en su visión, se trata de un episodio regional limitado.
Frente a la volatilidad en los mercados, el ministro remarcó que “nosotros seguimos trabajando para que el riesgo país baje” y destacó la importancia de sostener el orden fiscal. Según planteó, un escenario breve en Medio Oriente reduciría el canal de transmisión hacia la inflación a través de los precios de la energía, el transporte y los insumos.
En paralelo, el mercado global reaccionó con fuerza. El petróleo llegó a rozar los US$120 por barril antes de retroceder hacia los US$90, un movimiento que sacudió a los activos financieros. En un informe, analistas de Cohen señalaron: “Los mercados tuvieron la peor semana del año”, con caídas en bonos y acciones, especialmente en economías emergentes.
Los analistas advierten que la evolución del conflicto también podría condicionar la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. Si la tensión persiste, la Fed podría subir la tasa de referencia —hoy cerca de 350-375 puntos básicos—, lo que encarecería el crédito global. Mientras tanto, el impacto ya comenzó a sentirse en la economía local: los combustibles subieron cerca de 7% en marzo, presionando los costos logísticos y productivos.
En ese marco, Caputo insistió en que el principal escudo frente a shocks externos es “tener los números económicos en orden” y reiteró la prioridad de reducir vulnerabilidades. Para cerrar, sostuvo: “Nosotros vemos que es un tema de corta duración”, y defendió la estrategia oficial de buscar calma financiera mientras el mercado sigue de cerca el petróleo, la Fed y el riesgo país.



