El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, planteó una política de mano dura contra el delito durante un discurso ante cadetes de la Policía de la Ciudad y bomberos que iniciaron las clases en el Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), en Villa Soldati. Allí sostuvo que su gestión profundizará el combate contra la inseguridad y remarcó que “la época del vale todo se terminó”.
Durante el acto de apertura del ciclo lectivo, el mandatario envió un mensaje directo a los futuros agentes: “El que comete un delito sabe que vamos a ir a buscarlo, si hace falta hasta el conurbano”. Además, advirtió que si el delincuente es extranjero se pedirá su inmediata expulsión del país, en línea con una política de mayor firmeza frente al delito.
Macri también destacó que garantizar el orden público es una prioridad política de su gestión y afirmó que el trabajo de la Policía de la Ciudad permitió mejorar los indicadores de seguridad. Según señaló, en los últimos años “bajamos todos los delitos, devolvimos más de 600 propiedades a sus dueños legítimos y recuperamos el espacio público para vecinos y comerciantes”.
En el ISSP comenzaron su formación 2.152 aspirantes a la Policía de la Ciudad y 197 aspirantes a bomberos. De acuerdo con el cronograma de la institución, más de la mitad de los cadetes policiales egresará en julio y empezará a trabajar en las calles, tras completar la etapa inicial de capacitación.
El jefe de Gobierno cerró su discurso con un mensaje sobre la responsabilidad que asumirán los futuros efectivos: “Muy pronto serán la diferencia entre el miedo y la tranquilidad de una familia. Siempre vamos a estar del lado correcto, defendiendo a los porteños y a los ciudadanos de bien”. Desde 2017, el instituto ya formó más de 11.000 policías y más de 1.000 bomberos.



