
Revista Bache es un medio digital enfocado a temas culturales y sociales que nació en 2020, en pleno encierro por la pandemia, como un proyecto casi solista, y al que poco a poco se le fue sumando gente.
Hoy, con más de cinco años de trabajo silencioso, constancia y entrenamiento en la frustración —imprescindible para encarar un medio—, nos gusta pensar que la revista tiene un toque propio, al que un colaborador cercano resumió de la mejor manera: “imprevisible pero coherente”.
En Bache hay literatura, música, cine, coyuntura, política, ciudades y fotografía. Y nos gustan las entrevistas (¿a quién no?). Una mezcla en la que nos movemos a gusto y que, seguramente, seguirá cambiando de forma.
Un buen ejemplo de algo de lo que hacemos es este texto de Manuel Moyano Palacio —uno de nuestros cordobeses ilustres del equipo—, que publicamos en Bache hace unos días y que replicamos a continuación.
A partir de un mensaje, Manuel Moyano Palacio descubre a un marqués en su linaje familiar y un universo paralelo. ¿Puede un título nobiliario ennoblecer a un abogado de Santiago del Estero? ¿Y si hubiera otros reinos que aún esperan por ser revelados?
El 4 de julio de 1943, Borges publica su Poema conjetural en el diario La Nación. La voz recreada es de Francisco Narciso de Laprida, un antepasado del autor que muere en una batalla de 1829. Los crímenes con los que se funda el país atraviesan, imagina Borges, las últimas palabras del héroe. En ellas hay una expresión bastante conocida: Al fin me encuentro con mi destino sudamericano. El poema sugiere que en estas pampas la barbarie gana siempre y que quizás en esa violencia resida nuestra verdadera belleza, nuestra literatura.
A mediados de 2023, mi madre me envió un documento que había circulado por WhatsApp en el grupo de los Palacio. Era un archivo de Word titulado Solicitud de Título Nobiliario de Marqués Casa Palacio. Lo abrí y lo miré rápidamente. Era un escrito jurídico dirigido con excesos de formalidad al Ministerio de Justicia de España, más específicamente a la Subsecretaría de Justicia, División de Derechos de Gracias y Otros Derechos. Al final me encontré estampada la firma de quien, según me confirmara mi madre, era un pariente mío: el Doctor Pedro Alberto Pernigotti Olmedo y Santillán Palacio.
Ese pariente de múltiples apellidos era hijo del destino sudamericano y padecía, como el antepasado criollo de Borges, su origen español. Entre las idas y vueltas de mis dedos cerré el archivo y mi vida continuó con sus propias idas y vueltas. Pero jamás me olvidé del Marqués de Casa Palacio.
Tal es así que hace dos o tres meses, esta vez en la computadora, me encontré con una carpeta entre mis proyectos de escritura que había titulado El Marqués. La tentación me ganó y le robé tiempo a mi atención, dispersa entre tantas dispersiones. Abrí nuevamente el documento donde el Marqués reclamaba legalmente el reconocimiento de su gracia.
El escrito era excesivamente técnico. Su autor era un abogado dedicado a diversos oficios, entre ellos a la historia de su Santiago del Estero natal y a la investigación genealógica de títulos nobiliarios. Pedía su propio título por ser descendiente directo del I Marqués de casa Palacio, D. José de Palacio y Lanzagorta. Como no sé nada de genealogías ni del derecho de gracias español, me perdí rápidamente en las razones que el Marqués esgrimía y tuve que releer varias veces las páginas. Según el Marqués, por un error, el título de mi familia se había perdido injustamente. Al parecer, la literatura nobiliaria y genealógica había confundido el marquesado de Palacio y Lanzagorte con otro Palacio que, según la información de Wikipedia citada por el autor, pertenece en verdad al X Marqués de Casa Palacio D. Luis María de Palacio y de Oriol. Contra ese desajuste, y con ánimos de reparo hacia toda la rama argentina de los Palacio, la solicitud del Marqués reclamaba la rehabilitación del título.
Los materiales que presentó a continuación como pruebas son investigaciones genealógicas publicadas en revistas y libros de carácter científico e histórico. La contundencia de su pedido, hasta ese momento, parece darle la razón.
Sin embargo, antes de cerrar su solicitud, el Marqués argentino detalla un mérito que avalaría su petición e incluso la llevaría casi a reclamar algo más: Por mi extranjería, aduce, creo útil anticipar el mérito extraordinario que ha de sustentar como condición fundamental para acceder a esta gracias, y se refiere a que soy el autor del descubrimiento del Universo Paralelo, Multiverso, Metaverso o Mundos Alternativos.
Semejantes términos me desconcertaron y pensé que mi asombro se debía a una desatención de mi parte. El Marqués de Casa Palacio no sólo era un abogado oriundo de Santiago del Estero, con ascendencia española y pariente incluso de algunos gobernadores de su provincia, tal como había leído en mi pequeña investigación, sino que al parecer también era un científico que había realizado un descubrimiento que, según sus propias palabras en la carta dirigida a España, consistía en el mayor hallazgo en toda la historia de la humanidad.
Así fue que supe de la existencia de Noorhn.
El documento había un link donde podía cerciorarme del descubrimiento, ese que para el Marqués justificaba su solicitud de realeza: www.noorhn.com Gracias a las bondades de internet, hice click e ingresé.
Nunca había visto algo similar.
Unos días antes había estado leyendo un libro de ensayos sobre el género gótico. La conexión fue inmediata. El sitio web me hizo pensar en El Castillo de Otranto, de Horace Walpole. En el sitio web del Marqués de Casa Palacio había varias pestañas en la barra de inicio y una infinidad de videos. Jamás había pensado que un sitio web podía tener el espíritu de un castillo gótico. Internet, efectivamente, ha reformulado todos los géneros literarios.
Entré en el perfil del autor atraído por la foto en miniatura. El redireccionamiento tardó algunos segundos hasta que la página se abrió por completo. Entre otros méritos vinculados a su lugar de residencia, el CV del administrador del sitio detallaba el mismo mérito que aquel documento legal: Descubridor de Universos Paralelos y Dos Nuevas Formas de Vida Inteligente en territorio argentino de la Provincia de Santiago del Estero, en expediciones a Coro Pampa, Sumamao, Huachana y La Ramadita desde el año 1992 hasta 2021.
La foto del Marqués en grande lo mostraba algo borroneado.
Aparecía sentado en una silla, vistiendo un traje negro, camisa blanca y un moño. Tenía las piernas cruzadas con elegancia y la mirada, apenas perceptible por las sombras, se clavaba en el ojo de la cámara. La toma estaba mal iluminada. De hecho, en su frente se reflejaba la luz blanca. Además del Marqués de Casa Palacio y su gestualidad, lo que me llamó la atención fue el biombo que funcionaba de fondo. Tenía unos dibujos donde se representaba una suerte de infierno habitado por diversos personajes sin pelos y amontonados, donde el color azul aguado se destacaba.
Empecé a ir y volver por las diversas pestañas. Vi muchísimos videos incrustados en la web desde la plataforma de YouTube. Entré al perfil de Noorhn. Había sido creado el 16 de octubre de 2019 y hasta el día de mi búsqueda, había 1185 videos subidos. Todos las grabaciones tenían que ver con el Universo Paralelo, cuestiones físicas y el reino de Noorhn.
Después de haber leído y releído los textos que acompañaban los videos e imágenes de Noorhn, comprendí que se trataba de una civilización que el Marqués había descubierto en una piedra. La piedra estaba ubicada en el patio de su casa en La Banda de Santiago del Estero. En la barra de direcciones del sitio, había una pestaña nombrada simplemente videos y permitía cierta reconstrucción del descubrimiento.
Noorhn es una civilización paralela, apenas el inicio de otra existencia mucho más vasta. Esa civilización vive en la piedra de la entrada de la casa del Marqués y hasta el momento de los hallazgos está formada por diez especímenes. Cada uno de estos especímenes está expuesto con un largo video y otros más cortos donde se pueden apreciar la existencia de los noorhn. Al final de cada pestaña del espécimen en cuestión, hay un dibujito hecho a mano por el Marqués que lo representa. En la última pestaña, se detalla la Necrópolis Imperial donde habitan todas las existencias paralelas:
Es un Reyno, Capital del Imperio Gnomo aquí en el Norte Argentino, a juzgar por sus criptas, que exhibe a sus seis Reyes en máscaras y a piel descubierta. Esta es la razón por la que no incluyo sus semblanzas en la sección de razas, que podría, por no pertenecer ellos a este reyno del Emperador Noorhn que estoy analizando y he de poder avanzar con mayor detalle a corto plazo.
Seis reyes, uno de los cuales es el Emperador Noorhn. Luego se aclara su condición:
Ellos están cubiertos con sus máscaras pero las mismas guardan similitud facial con el verdadero rostro. Quienes muestran sus rostros, son dos: a uno le veo rostro de gato con un solo ojo y es el que más ricamente viste con un sombrero negro, una línea blanca y adornos blancos, propio de una gran Corte Imperial. El segundo de rostro descubierto es el primero a nuestra derecha en el arco del pórtico, hecho en argamasa y sus facciones son indefinidas, pero muestra tener ojos pronunciados y ausente su boca.
De estas características, que solo indico brevemente y remito al sitio para ahondar, solo la Reyna que posa al pie con su tiara de oro, muestra muy claramente tener boca y también otro con rostro cabruno que está a su lado izquierdo. Emperador, reyes, especímenes, una piedra, un patio en una casa de Santiago del Estero: la línea del Gran Imperio Gnomo, como lo define el descubridor, se puede ver en internet.
Vi muchas veces los videos subidos por el Marqués.
A veces con la ansiedad de entender el descubrimiento, a veces con desconfianza. Me pasé las últimas semanas sumido en horas y horas de filmaciones caseras. Los videos tenían mala calidad y por momentos parecían fotogramas del caos. El sitio web funcionaba bien, pero a veces se caía y en esos momentos creí que quizás lo había imaginado todo: la carta a España, la sangre azul, Noorhn. Luego volvía a conectarse el sitio y mi viaje a través de los artículos, fotos y nuevos descubrimientos me devolvía a los videos de YouTube.
En muchos de ellos el Marqués aparece en escena.
En el que lleva de título EL TIEMPO SE DIVIDE EN MÁS DE DOS Y MUTA, CON INDEPENDENCIA AL ESPACIO, aparece en la oscuridad, con un celular en una mano, mira directo a la cámara y levanta su otra mano con los lentes entre los dedos. En otro video se puede ver que el patio de la casa tiene cámaras por doquier que filman cada recodo. En el titulado LLUVIA BREVE DE ESTA TARDE 4, se percibe la fachada de la casa. En algunos momentos parece que alguien más lo filma, la cámara parece acercarse en determinados momentos. Pero en verdad es él mismo, el Marqués de Casa Palacio, quien filma los videos que reproduce en su monitor.
Hace acercamientos y alejamientos.
El gesto combina como ninguno la artesanía y la vanguardia: alguien filma, alguien proyecta la filmación y alguien vuelve a filmar la proyección haciendo tomas distintas. Algo así sucede en QUÉ HACER ANTE UN ASUNTO DE ESTADO, COMPETENCIA DE LA ONU. En el video Este es nuestra dimensión, vemos al Marqués con su traje, frente a la fachada de su casa, con una varilla en la mano y tres reposeras a su lado. Señala, con sus gestos y acciones, la escena fuera de campo y apaga la cámara.
Se podría escribir al infinito sobre el Marqués, su descubrimiento y su huella en internet. Hay muchos materiales más. He dado rápidamente con un libro donde están expuestas imágenes de sus parientes con detalle de nombres, que llegan hasta los gobernadores Palacio de su provincia. También he encontrado uno de los libros que el Marqués había escrito y vende por Amazon, titulado La Sociedad de Halcones en Soledad, firmado por su pseudónimo Mateo Roxas de Oquendo. La sinopsis aclara una historia que ya me resulta familiar: Un grupo de madrileños expedicionan a Yndias en tres etapas de 1992 a 2019 en búsqueda de una piedra con atributos que desafía las leyes de la naturaleza, dando un giro en la última, con otro nuevo resultado más inverosímil.
Podría escribir al infinito sobre el Marqués de Casa Palacio, pero me asusta acercarme de más a lo que se cifra en mi sangre. Todo esa mezcla de linajes, historias, internet y mundos paralelos es viscosa. En todo caso, por el momento, es mejor esperar la respuesta del gobierno español y festejar, eventualmente, la nobleza de mi familia.
- Actualmente el equipo editorial de Bache está conformado por Juan Maisonnave, Matías Raia, Ana Regina y Alejo Vivacqua. Pueden leernos en https://revistabache.com.ar/ y encontrarnos en las redes de siempre: Instagram , X y Facebook. Y en nuestro canal de YouTube hay varias entrevistas que merecen una ojeada.
