“La primera lectura es que quieren manipular la inflación, pero no sé. Creo que las diferencias con el nuevo IPC eran mínimas. No se entiende para qué hicieron esto”. La frase corrió por cuenta del dueño de una ALyC importante de la City, todavía veraneando en Punta del Este. “Se comieron un titular de Bloomberg al pedo. Esto solo puede generar preguntas desde afuera porque están muy latentes los años de Moreno y el kirchnerismo. No digo que el mercado pueda pensar que este Gobierno es lo mismo, pero genera ruido innecesario”, advierte el financiasta.
El título de la agencia más importante que leen como Biblia los fondos de Wall Street rezaba: “El director de estadísticas de Argentina, Marco Lavagna, renunció el lunes mientras la nación sudamericana implementa una nueva metodología para medir la inflación”.
Las acciones argentinas se vieron golpeadas en una jornada donde Wall Street anduvo firme. Los ADRs cayeron entre 2,5% y 5% a contramano del 0,50% y 1% arriba en el mercado americano. Los bonos argentinos también cedieron hasta 1% y el riesgo país dejó de caer. “No creo que esto sea un gamechanger para los inversores porque la verdad es que no se duda del tema estadístico. Creo que es más para los debates locales en redes sociales, no veo a la gente muy preocupada por esto”, opinó un trader desde Nueva York.
“No veo que impacte en el mercado”, dijo, tajante, Javier Timerman, socio de Adcap Grupo Financiero y uno de los argentinos que más conoce el sentimiento de Wall Street.
Lo cierto es que los cortocircuitos entre Luis Caputo y Marco Lavagna vienen desde hace un rato largo. Sobreviviente de la gestión de Alberto Fernández, Lavagna había llegado de la mano de Sergio Massa. Eso no impidió que se quedara en el INDEC con la llegada de los libertarios. “No tenían a nadie capacitado para eso”, contaron en su momento.
Caputo ya había adelantado el IPC que se conocerá el 10 de febrero: dijo que estaría en torno al 2,5%. No cayó bien esa divulgación por parte del funcionario, independientemente de si era inside information o una estimación propia de Economía.
Pero lo que rebalsó el vaso fue que frenaran la divulgación del IPC actualizado donde había mayor peso al sector servicios, suponiendo una inflación un poco más alta. A eso se le suman los paupérrimos sueldos en el organismo: a tal punto que el mismo reemplazante de Lavagna, Pedro Lines, se mostraba abierto a otras posibilidades laborales en su página de LinkedIn. “Open to work”, tenía puesto en su perfil.



