“Récord histórico”, celebró la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. Entre diciembre y enero, 4.700 extranjeros fueron expulsados, inadmitidos, capturados y extraditados en aeropuertos, puertos y pasos fronterizos. “Calentito el verano”, lanzó.
“Es el resultado del refuerzo de las fronteras y los pasos fronterizos”, explicó la funcionaria en X. “Es simple: si sos extranjero, tenés antecedentes, delinquís, querés entrar o estás de manera igual, afuera“. “El que las hace, las paga”, concluyó.
La cifra se reparte entre 2.400 extranjeros expulsados e inadmitidos en diciembre y 2.300, en enero.
Donald Trump, el principal aliado internacional del presidente Javier Milei, hizo de la política antimigratoria uno de los ejes de su gestión y deportó a más de 540.000 personas durante el primer año de su segundo mandato. Los datos surgen de un análisis de The New York Times, que incluye expulsiones dentro de Estados Unidos, deportaciones en la frontera y casos de “autodeportación”.
En una entrevista que brindó Milei el año pasado, diferenció entre inmigrantes e invasores: “Si el inmigrante se adapta a la cultura en la que vos estás viviendo, no es ningún problema. El problema que si no se adapta a tu cultura, es una invasión. Si te triplican la población con una base cultural que no es la que habías adherido, ya no es inmigración, es una invasión”.
Iñaki Gutiérrez infló los números
Por su parte, el influencer libertario Iñaki Gutiérrez aseguró hoy que “el 70% de los habitantes de las villas argentinas son extranjeros que entraron de forma ilegal” y sostuvo que “hay que echarlos inmediatamente”.
Sin embargo, la nota a la que hace referencia fue publicada en Infobae en 2010, y explica que, en las villas 31 y 31 bis, el 51% de los habitantes era de origen extranjero y no señalaba que habían entrado de forma ilegal.


