La Ciudad de Buenos Aires consolida su liderazgo en innovación educativa con la expansión de TUMO, el centro de formación en tecnologías creativas para jóvenes de 12 a 18 años. Ya está abierta la inscripción para la segunda sede, en Núñez, mientras avanza la construcción de la tercera, en Chacarita, lo que permitirá contar con tres centros estratégicos en funcionamiento.
Con la finalización de las obras en el Parque de Innovación y en Concepción Arenal 4271, el proyecto completará un ecosistema que se suma al primer TUMO inaugurado en Barracas. El programa, de origen armenio, propone un nuevo paradigma de aprendizaje, enfocado en habilidades creativas y tecnológicas vinculadas al mundo laboral actual, y posiciona a Buenos Aires como referencia regional.
El primer centro TUMO abrió en julio en el Centro Metropolitano de Diseño (CMD), en Barracas, donde asisten actualmente 1.900 estudiantes y funciona de lunes a sábado, de 8 a 20. El segundo centro, ubicado en Núñez, comenzará a operar en marzo: ya se anotaron 1.500 chicos y la inscripción continúa abierta.

La tercera sede, en Chacarita, abrirá en junio y tendrá capacidad para más de 7.800 alumnos. Allí se dictarán talleres y cursos en Modelado 3D, Dibujo, Cine, Desarrollo de videojuegos, Gen AI, Música, Fotografía y Programación. El edificio contará además con una ubicación estratégica, a metros del tren Urquiza, la Línea B de subte, la avenida Corrientes y múltiples líneas de colectivos.
Durante una recorrida por la obra, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, afirmó que “la revolución educativa y tecnológica está en marcha” y destacó la apuesta por el capital humano. En la misma línea, la ministra de Educación, Mercedes Miguel, subrayó que el modelo TUMO fomenta la autonomía y mejora la inserción laboral de los jóvenes, en articulación con el programa “Buenos Aires Aprende”.
Cómo funciona TUMO
El proyecto de Buenos Aires se enmarca dentro de la red global de centros TUMO, que ha logrado un gran reconocimiento internacional por su enfoque disruptivo en la enseñanza tecnológica y creativa enfocada en adolescentes. Cada estudiante puede armar su propia ruta de aprendizaje y a su propio ritmo, en tres etapas:
- Autoaprendizaje: los estudiantes inician un período de adaptación con ejercicios interactivos que desarrollen habilidades específicas.
- Talleres: dictados por especialistas en las ocho áreas de aprendizaje en niveles básico, intermedio y avanzado. Terminan con proyectos individuales o en equipo.
- Laboratorios de proyectos: dirigidos por expertos en tecnología y diseño, son espacios para trabajar en proyectos más complejos y colaborativos.
Los cursos tienen dos o tres niveles, con un total de ocho sesiones dos veces por semana, con dos horas por sesión. Los estudiantes deben elegir cuatro áreas temáticas y decidir el orden en que las cursan.
